"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 17 de julio de 2009

Un buen libro.

Muchos textos ha leido Cornelivs sobre el origen del Cristianismo y sobre la base histórica de esta confesión religiosa, empezando por la Biblia, que he leido en su integridad (del Genesis al Apocalipsis) en más de una decena de ocasiones, y muchos de sus pasajes los he repasado y estudiado durante muchos años.

Ya habia leido otros muchos libros más, como los de Gomez de Orbaneja, Diaz Alegría, Sanchez Dragó (“Carta de Jesús al Papa”) o al siempre magistral y extraordinario Karlheinz Deschner, entre otros. Pero hace pocos días he tenido la inmensa suerte de terminar de leer otro libro, no menos interesante: “El catolicismo explicado a las ovejas", de Juan Eslava Galan, cuya portada os traigo hoy. No me pregunteis de donde he sacado el tiempo. Ni yo mismo lo sé.

En mi opinión, éste es uno de los libros más buenos y más inteligentes que he leido en mucho tiempo, cuya lectura os recomiendo encarecidamente. Está muy bien documentado y fundado, con un riguroso y exhaustivo análisis histórico de los hechos. No va contra nada ni contra nadie. Juega a decir la verdad, a investigar y dar a luz la verdad historica de los hechos. En mi opinión es un libro honesto.

Cuenta las cosas como históricamente fueron, le pese a quien le pese, adobado todo ello con una fina ironía que despertará vuestra sana sonrisa en más de una ocasión.

Obviamente, los ortodoxos recalcitrantes pondrán el grito en el cielo una vez más. Pues que no lo lean. Pero frente a ello cabe aducir que, afortunadamente, en un estado de derecho, libre y democrático, cada uno tiene derecho a leer los libros que le de la gana, con mente abierta, y máxime si se hace con la sana intención de buscar la VERDAD, este donde esté, y le joda a quien le joda. Bienvenido, pues, este libro, como un granito de arena más que colocar en la pirámide de la verdad.

Veamos la critica. Según el periodista digital (haced click), el libro, presentado en Madrid en Febrero pasado, es un irónico, satírico, irreverente y, a veces, ácido recorrido por los orígenes del cristianismo, los Evangelios, los manuscritos de Qumrán y los dogmas. El autor utiliza el humor y la anécdota para ofrecer su peculiar visión de algunos episodios de la Biblia, y sobre las narraciones e interpretaciones que se han venido haciendo del hecho histórico del nacimiento de Jesús hasta nuestros días.

Así, en el "introito" del libro, se declara católico y apostólico, para agregar, con ironía, que viene observando "con creciente desasosiego, que muchas ovejas de la grey cristiana abandonan su aprisco", prescinden del director espiritual y descuidan los sacramentos para limitarse a practicar "un catolicismo tibio y acomodaticio o directamente no practican nada".

La verdad, agrega, es que somos cristianos "por pura rutina, por mero acomodo social, porque hemos nacido aquí, en la católica España, en la nación predilecta del Sagrado Corazón de Jesús y de la Inmaculada"..."Precisamente por eso parece mentira que seamos tan dejados en la práctica de nuestros deberes religiosos".

En el libro, dice Eslava Galán, "constataremos que el Jesús histórico, el devoto judío que sanó, exorcizó y 'prodigió' por los caminos de Tierra Santa, guarda escasa relación con el Cristo ideado por san Pablo, el verdadero inventor del cristianismo". "Vamos a comprobar que el primer siglo de cristianismo silencia la figura histórica de Jesús. Sólo muchos años después de su muerte se redactan escritos, a menudo contradictorios y plagados de fantasías, que narran su vida y milagros".

En la Iglesia, añade, se impone la visión de san Pablo para el que Jesús, "ahora llamado Jesucristo, es Dios mismo, la entidad que habita en el Reino de los Cielos, el Ser Supremo".

Y el autor va distinguiendo en cada episodio que reescribe, "entre Jesús (figura histórica) y Cristo (el Jesús versionado por san Pablo". Pablo -afirma- "habla de Cristo y apenas menciona a Jesús, el de carne y hueso, el que llevaba en sus sandalias el polvo de los caminos de Judea, de Galilea y el barro del lago de Tiberiades "le interesa poco o nada".

"Fábulas, mentiras, falsificaciones...¿sobre esos cimientos se fundamenta el cristianismo?". Sí, admitámoslo, que dejará sin argumentos a los contumaces hipercríticos", responde el autor. "¿Que el cristianismo se basa en una sarta de mentiras y supercherías? Vale, es cierto, ¿qué pasa? Será todo mentira, pero, a pesar de ello, la Iglesia católica resiste incólume los embates del vendaval de la historia, los cataclismos de las edades que sepultan imperios y los condenan al olvido".

La obra, editada por Planeta y que finaliza con un capítulo dedicado a los ángeles y los demonios, completa sus 500 páginas con 13 apéndices, donde explica algunas teorías sobre el origen de las religiones, la religión y "los alucinógenos", las fuentes que hablan de Jesús, los milagros y la "confusa" historia de la Magdalena. También sobre las herejías cristianas, las vírgenes consagradas en la Iglesia, las reliquias, los Santos Lugares, la iglesia del Santo Sepulcro, los manuscritos de Qumrán y "dos problemas eucarísticos tratados frívolamente por la prensa: las tribulaciones de los celíacos y las hostias con fecha de caducidad".

Saludos.

miércoles, 15 de julio de 2009

El viejo Centurión (Parte IX)

(Viene de la Parte VIII)

-Si, no habrá otro como él, -dijo entonces Lucio-. Las legiones tardamos una hora en cruzar el Rubicón. Cuando estuvimos en el otro lado, Cesar parecía transfigurado: todas las dudas desaparecieron. Volvia a ser el mismo Cesar de siempre, amable y tranquilo. Ya no habia marcha atrás. Envió a nuestros exploradores para que reconocieran el terreno, pero como ninguno antes que él habia cruzado el Rubicón, nadie se esperaba esta reacción de Cesar. Todo estaba tranquilo.

-Lo recuerdo bien. Pompeyo huyó al Sur –aclaró Publio- y luego embarcó para Grecia, no vió mas solución que la desesperada; ceder y huir. Pompeyo estaba trastornado; salió de Roma dejando el tesoro publico, no pudo detener a Cesar, abandonó a una parte de sus tropas y pasó al mar. Muchos dijeron que Cesar había tenido suerte; pero nuestro Cesar era un hombre tan extraordinario y tenia tantas cualidades, y tan pocos defectos, aunque si muchos vicios, que todo ejercito que hubiese mandado él tenia que vencer.

-Si. Pero tras algunos relativos fracasos en Grecia -matizó Lucio-, en Hispania vencimos nosotros a los lugartenientes de Pompeyo. Recordad que estuvimos a punto de ser aniquilados por Afranio en Ilerda (Lérida), y conseguimos eludir la tenaza de 70.000 hombres y rodearlos en un recodo del Ebro. ¡Como rugia Cesar aquel dia…! Y por si fuera poco, mas adelante vimos claro que ganariamos, porque si bien Pompeyo era dueño de la costa y de fuerzas muy superiores, y estuvo a punto de vernos destruidos por el hambre más de una vez, no obstante tenia un gran defecto: la debilidad de pretender el aplauso de los demás. Solo se dedicaba a oir las palabras idiotas de su gente, que se burlaban de el, o lo acusaban una y otra vez.

Todos los demas veteranos asintieron.

-¿Recordais lo que decian? –recordó Postumo, con evidente guasa- “Quiere perpetuarse en el mando y ser como Agamenón, Rey de Reyes”. “Os advierto que este año no comeremos higos de Tusculo”. El caso es que algunos éxitos parciales que obtuvo acabaron de hacer perder la cabeza a los senadores, y a Pompeyo con ellos. Y debido a ello, para no ser censurado entonces, Pompeyo mismo cavó su fosa de muerte: sacrificó a todas sus ventajas para ir, con tropas nuevas, a presentarnos batalla a nosotros. ¡A nosotros, los de Cesar, tantas veces vencedores!”. Cesar no se lo podia creer. Recordad lo que nos dijo: “!Hermanos, Pompeyo viene a enfrentarse a nosotros con tropas nuevas!” ¡Que aullido se escuchó en todas las legiones aquel dia...!

-Asi paso lo que pasó en Farsalia. Tu fuiste ahí el heroe, Publio.

-Si –admitió Publio, con evidente muestras de orgullo-; lo di todo en la batalla, los dioses me sonrieron, y Marte me besó en la frente.

-Cuéntanos como lo viviste tu –preguntó Marcelo.

-Estaría encantado; pero será en otro momento. Que no se nos pase la carne. Esto ya está. Mirad.

Y asi era: comprobado por los hombres que las piezas ya estaban listas, las sacaron de los asadores y las llevaron a donde estaban las mujeres y los niños. Todo fue regado con el buen vino que Postumo habia comprado en la Taberna. La comida fue muy abundante y el ambiente agradable. Los hombres comieron rapido, y mirando a un lado y a otro, como si algún enemigo los estuviera acechando: habian sido muchos años de continua vigilancia en el ejército. Lo detectaban todo: cualquier ruido que se producia en la naturaleza era interpretado correctamente por los veteranos.

Tras la comida, las mujeres portaron un recipiente de grandes dimensiones, ovalado, de madera. Al abrirlo un agradable olor se esparció por el ambiente: eran frambuesas y moras de zarza maceradas en vino. Otro detalle del buen Póstumo.

Terminada la comida, levantaron los manteles y los niños se fueron a jugar. Las mujeres se dirigieron al interior de la casa, concretamente al Triclinium, y los hombres se quedaron fuera, como de guardia. Publio no perdía de vista a Isania.

-No me digas que te has enamorado, Publio, eso es imposible. ¿Tu precisamente, viejo fornicador empedernido? –le preguntó Lucio.

-Es preciosa, hermano…no me importaría acabar mi vida junto a ella.

Ya anochecía. Los hombres volvieron adentro, y siguieron charlando de unas cosas y de otras, especialmente de su pasado militar. Publio era el alegre del grupo, siempre pendiente de Isania y bromeando sin parar. Lucio, eternamente enamorado de Iulia y deseoso de encontrarla, junto a sus dos hijos, era un veterano glorioso de guerra, que no presumía de ello, cosa que desorientaba enormemente a Póstumo, viejo experimentado, listo y ágil, que presentía algo que ni siquiera podía sospechar entonces Lucio.

Tras despedirse todos, quedaron solos en la casa Póstumo, Lucio y Publio. Lucio guardó silencio. Volvió a acordarse de Iulia y de sus hijos. Y comenzó a beber otra vez, a grandes sorbos, sumiendose de nuevo en sus pensamientos. Postumo lo detectó, porque al poco le dijo:

-Si, Lucio: búscala, encuéntrala. Mañana podréis partir. Pero escúchame: cuando lleguéis a Massalia, no os dirijáis al barrio de la arena, donde ella vivía, porque nadie os dará razón alguna: id a casa de Scila, la vieja. Aun vive, y apostaría el único ojo sano que tengo a que os dirá donde está.

-Gracias, viejo Póstumo –dijo Lucio, mientras notaba que los ojos se le llenaban de agua-, los dioses te tendrán todo esto en cuenta.

-¡Cuadrate! ¡Recuerda que eres un soldado! –le gritó Postumo

-¡Por todos los dioses Póstumo! ¡Lo he sido durante veinticinco años! ¡A ti te hubiera gustado realistarte, pero no a mi, terminé asqueado y cansado de todo, tu me conoces..! Jamas le he tenido miedo a nada.

-Por eso te lo digo. ¡Cuadrate ante la vida! ¡Que no te vuelva yo a ver asi…! A veces las heridas de la vida duelen mucho más que las heridas que recibimos en el frente –le espetó Postumo, cogiendolo de los hombros y hablandole a un palmo de la cara-, y tenemos que ser fuertes. Un tajo con una gladius lo puede coser un medico, pero una herida de la vida, invisible, ¡no hay quien la suture! Debes de mantenerte firme, hermano.

Lucio recuperó casi inmediatamente la compostura. Era evidente que Póstumo llevaba razón y así lo reconoció interiormente Lucio, que guardó silencio y tomó muy buena nota del consejo que le dio Póstumo en cuanto a la vieja Scila. Y no dijo nada, pero le dirigió una intensa mirada a Póstumo. Fue la única vez que la petrea mirada de Póstumo brilló. Ambos se entendieron perfectamente sin decir nada más. Conmovido tambien, Póstumo le dijo:

-Anda, ve a dormir, hijo.

Publio cogió por los hombros a Lucio.

-Si, vamos a dormir, hermano, mañana partiremos para Massalia.

(CONTINUARÁ).


Saludos.


martes, 14 de julio de 2009

Resistir

El terreno es seco; no llueve y apenas tiene alimento. Por si fuera poco la tierra se está desprendiendo por su costado izquierdo, dejando al aire casi la mitad de sus raices. Con esas condiciones el medio es tan sumamente hostil que es poco probable que siga viviendo.

Se halla al borde del abismo, pero no termina de caerse. Se agarra como puede a la tierra y hunde su raíces al máximo a fin de no precipitarse.

Pero lo cierto es que lleva asi muchos años.

Parece frágil; pero es solo una fragilidad aparente, porque es un veterano de la resistencia contra el sufrimiento.

Y, aunque inclinado, aún sigue gozando de cada amanecer en el que los jilgueros... siguen posandose en sus ramas, para entonar su canto.

Saludos


lunes, 13 de julio de 2009

El mundo

A veces contemplo el mundo y me siento perplejo, como un espectador que acude al teatro a presenciar una comedia. Sentado en mi butaca, observo los personajes, cada uno desempeñando su papel, el bueno, el malo, el rico, el pobre; el noble y el villano, el virtuoso y el depravado; y entiendo muchas cosas pero otras no, fundamentalmente porque me niego a entenderlas. Otras veces me siento como si presenciara no ya una comedia, sino una tragedia, y mi corazón sufre y se acelera porque no acepto este estado de cosas, y me negaré siempre a aceptarlo, como el que un niño muera de hambre en pleno siglo XXI. Eso es inaceptable. Presencio este ritmo de acontecimientos frenético, acelerado y a veces cruel que es la vida, y lo veo muy parecido a un gran e injusto esperpento.

En otras ocasiones me apasiona, incluso me hace disfrutar muy sinceramente porque han personas extraordinarias; pero otras veces la demoledora fuerza viva de los acontecimientos y de las situaciones me entristece, y siento un terrible hastío y aburrimiento, o acaso una profunda tristeza. Comprendo a Mark Twain cuando decia que habia veces en las que el deseaba sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco, y entiendo tambien lo que decía Bertrand Russell que la historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.

Personalmente me inclino a pensar que “…El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten”. Esta frase es de Sir Hugh Seymour Walpole, y en mi humilde opinión es una de las más acertadas que he leido en mucho tiempo. Quizas por mi edad (44 bien cumplidos) y porque ya tiene uno algo de experiencia en esta película de la vida, ésta para mi cada vez es más comedia y menos tragedia; aunque hay momentos para lo uno y para lo otro.

Personalmente, intentaré dejar este mundo un poco mejor de como me lo encontré.

Y que cada uno piense lo que bien desee, aunque me gusta como se tomaba el tema el gran Mario Benedetti, de feliz memoria: “No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, ni siquiera esto que te estoy contando, ya te dije que el mundo es incontable.

Saludos


domingo, 12 de julio de 2009

Motero en tierra

10,45 de la mañana. Domingo. A estas horas de la mañana yo no debería de estar posteando, sino con “Linda” y haciendo alguna ruta motera de las que acostumbro los domingos. Pero no ha podido ser. En primer lugar, porque ayer me acosté bastante tarde. Este fin de semana han estado en mi casa unos amigos, Paco y Mari Carmen, una pareja encantadora, con sus dos hijos pequeños. Son oriundos de aquí, ella concretamente es de Pozo Alcón, del mismo pueblo que mi mujer, e intima amiga suya; pero viven en Huelva. Vinieron el viernes y han marchado esta mañana. Anoche nos acostamos tardísimo; y es que con el fresquito, y en la plaza del pueblo entran mucho mejor los Cacique, Barceló y Cia. En definitiva, ha sido un lindo fin de semana, piscina, buen humor, risas de niños y buenas conversaciones.

Nos dicen que nos vayamos con ellos a Huelva unos días, y hemos aceptado; de modo que pronto haremos una visita al Mercado del Carmen y al bar “Bakalito” y alrededores: ¡el cazon en adobo y los chocos nos esperan…!

Por si fuera poco, otros amigos nuestros nos han invitado hoy a la comunión de su nieta. De modo que Linda se ha quedado compuesta y sin Cornelivs.

Bueno, eso no es del todo cierto: ayer sábado, no pude resistir su llamada, y a las 7 de la mañana Casi y yo hicimos una semi-escapadita aquí “cerquita”: a Montoro (provincia de Cordoba). Casi queria ver a un viejo amigo de la mili y allí fuimos, e incluso localizamos su vivienda; pero no lo encontró, el no estaba alli en ese momento. De modo que quizás el fin de semana que viene repitamos la historia. Además, queremos comer cola de toro, un irresistible manjar. No cuelgo fotos porque no las hice, además fue un viaje meteórico, a las 10,00 am ya estabamos de vuelta. Pero amenazo con volver, porque el puente sobre el Guadalquivir es precioso y, en defintiva, Montoro merece la pena, ¡ya lo creo…! Además, está cerca, solo son 128 km…, un corto paseo. ¡Y hay otros amigos cordobeses que quiero visitar muy en breve…!

Os ruego igualmente que me perdonéis, pues no he podido visitar vuestros blogs, me ha sido imposible.

Esta noche volveré a mi ritmo normal.

Saludos.