"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

lunes, 18 de mayo de 2020

Sobre el sentimiento de "lo español"



Ser o sentirse español no tiene nada que ver con la ideología política que cada cual tenga, ni con las derechas, ni con las izquierdas, así que, querido lector, te animo a que sigas leyendo sin prejuicio alguno, hasta el final.  Siento  sana envidia (si es que ésta puede ser sana) de los norteamericanos en algunos aspectos, pero fundamentalmente en uno concreto: en el amor que sienten por su país.  Alli hay dos partidos: el Republicano, mas de derechas o conservador,  y el Demócrata, quizás mas a la izquierda , digamoslo asi salvando las distancias,   y cada uno, obviamente, tiene su ideología; sin embargo, cuando un americano ve su enseña nacional, la bandera con las barras y las estrellas, se olvidan de sus diferencias y todos se cuadran como si fueran uno solo. ¿Por qué en España,  en nuestro gran pais,  no podemos tener ese sentimiento?

Reivindico ese sentimiento aquí también.  Ser español, o sentirse español, para mi y para muchísimos ciudadanos es una alegría permanente, y además, un gran orgullo. Yo presumo de ser español, y lo digo alto y claro: presumo de mi patria, de mi tierra, de mis amigos y de mi gente;  de mis costumbres;  de aquellos y aquellas que lucharon  por este pedazo de tierra  que nos vio nacer y que  algún día nos vera morir.   Ser español es recordar nuestra historia  (nuestra gran historia) y lo repito, estar orgulloso de ella sin avergonzarse de nada; durante dos siglos España fue dueña del mundo, y ahí esta nuestro legado histórico y la inmensa contribución que España brindó al mundo; desde los reyes godos, pasando por Rodrigo Diaz de Vivar, el Cid Campeador, hasta los Reyes Catolicos, pasando por la gesta de Colon y el descubrimiento de America, la posterior  guerra de independencia contra el invasor francés (guerra que ganó el gran pueblo español),  y asi llegamos, tras atravesar una dictadura, al perdón, al abrazo fraterno de 1978, que nos condujo afortunadamente hasta la democracia el dia de hoy.  ¿Qué ha habido luces y sombras en nuestra historia? Puede ser, como en cualquier otro país (ninguno es una excepción); pero España tiene una gloriosa y maravillosa historia, y pocos pueden presumir de ella. Generaciones enteras de españoles y españolas, hombres y mujeres valientes,  han  dado su vida por nuestro país, por nuestra nación, por nuestra patria, si prefieres, por su gente, por su modo de vida y por sus costumbres; y han dado la vida igualmente por nuestra bandera, y  por ello merecen siempre ser recordados; ellos forjaron el sentimiento de “lo español”: bendito sentimiento que nos une a todos.

Ser español es darse un abrazo de concordia, tras la guerra Civil de 1936, guerra de hermano contra hermano;  es  tambien   la desgracia de haber tenido que marchar de aquí, en 1939, y no haber podido volver a España hasta la democracia; es, como Machado,  ser enterrado en Colliure, sin haber podido ver de nuevo el sol de su infancia; es haber vivido 30 o 40 años en Alemania, en Mexico, o en otro país, y acordarse a cada instante, a cada hora, con lagrimas en los ojos, de la tierra que te vio nacer, repito, independientemente de la ideología que cada uno tenga. Esto tambien es ser español; y a mucha honra.

Nuestra bandera NO pertenece a ningún partido político: es de todos, cualquiera que sea su ideología, derecha o izquierda, que mas da;  todos somos españoles.  Si miramos para atrás, pertenece a todos,  a aquellos que sufrieron la persecución republicana, y  a aquellos que padecieron despues la posterior represión.  La bandera española, la rojigualda, que por cierto, no inventó Franco, sino que lleva siendo la enseña nacional desde que asi lo estableciera Carlos III en 1.785, representa a todos los españoles: a todos los que, tras los luctuosos días de Mayo de 1.808 lucharon contra las tropas francesas para procurar nuestra independencia;  a Calvo Sotelo  y a Antonio Machado; a Ramiro de Maeztu y a Federico Garcia Lorca…a todos.

Ser español es ser muy afortunado.  La bandera española es de todos. Parece que se nos ha olvidado.

¿Qué si presumo de ser  español? Por supuesto, y nada ni nadie debería de quitarnos la legitima satisfaccion que podemos sentir de nuestra gran nación, ni el  orgullo que en mi caso concreto – y aquí que cada uno ponga lo suyo-, siento  por mi pueblo, por la sangre que corre por mis venas,  por  mi familia, por mis ancestros; por mi tierra y  mi  gente, y, hablando ya en general por todas las generaciones de hombres y mujeres valientes que ya se fueron,  de cualquier estatus político y social, y que tantas fatigas, penas y dificultades tuvieron que vencer, y que tantas lagrimas y a veces sangre tuvieron que derramar, y a los que tanto trabajo les costó dejarnos una democracia en la que, afortunadamente, todos vivimos en paz;  y que, ojala, podamos y sepamos dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos. 

Ser español es luchar por la unidad de nuestro gran pais,  luchar por preservar  nuestras variopintas tradiones y costumbres;  y tener igualmente en cuenta que dentro de nuestro hermoso país, unido, hay muchas variantes y peculiaridades regionales;  cada uno tiene su patria chica; ser español también es ser de  Galicia, de Aragón, de Cataluña, de La Rioja, de Valencia, de Euskadi,  de Navarra,  de Castilla, de  Andalucia, etc, mi cariño y respeto para todas ellas.  En mi caso, Andalucía, y dentro de ella, Jaén, ese “mar de olivos” que me vio nacer y algún día me dirá su ultimo adiós.  Pero todo es España.

Por ello siento malestar cuando veo a algunos que denigran o intentan denigrar a  nuestro hermoso sentir patrio, y al patriota lo critican o desprecian, llamandolo “patriotero”, intentando quizás  avergonzarlo,  o  excluirlo, asociándolo inmediatamente con las derechas: si llevas una bandera española te dicen que eres un facha; y eso es un grandísimo error, porque la bandera es de todos,  como también resulta impresentable, pueril  y absurdo el comportamiento de algunos “políticos” , como algun presidente de alguna CCAA, que dijo recientemnte que la bandera española no vale para nada, o a aquellos vicepresidentes que dicen -o decian- que no pueden pronunciar la palabra España, o como aquellas presentadoras radiotelevisivas que dicen que no pueden decir “buenos días España”, como si se avergonzaran de ser de aquí, o de haber nacido aquí;  como si fueran apátridas (personas que no tienen nacionalidad), como si no hubieran nacido en ningun sitio, como si ser español fuera un oprobio o una ofensa.  Y los españoles ya estamos cansados de tanta tontería. ¿Por qué no devuelven el DNI si tan mal les sienta ser español? Pues, no, miren ustedes, ser español o española  no es una cuestión de ideología política (insisto y reitero en que la bandera es de todos),  sino un motivo de  legitimo orgullo y alegría.

Ante semejantes ataques hacia el sentimiento de lo que es o representa algo español,  siendo sincero,  siento pena y lastima por ellos, porque se pierden  un motivo de permanente alegría que  es sentir el cobijo de tu segunda madre: la madre patria , tu país, tu nación, llámalo como quieras.  Quizás el origen de ese sentimiento hostil hacia lo español pueda deberse al hecho de que bajo la dictadura se hizo un uso demasiado exclusivo y abusivo de la bandera española, de modo que ahora a quien lleve una bandera española se le llama “fascista”, o, automáticamente, se le considera de derechas o se le desacredita, y eso querido lector,   es un  craso error; pues tan español era Calvo Sotelo como Federico Garcia Lorca; tan español era Adolfo Suarez como Julio Anguita.  Franco solo fue un episodio en la historia, pero nuestra bandera es mucho mas que eso, y mucho mas antigua:  nació 150 años antes que la dictadura, y afortunadamente, ya en democracia, medio siglo despues, aqui sigue, con nosotros. 

Cualquier partido politico tiene derecho a usar la bandera española, como hacen los democratas y republicanos americanos: ved que piensan distinto, pero todos usan la misma bandera. Lógico.  Los partidos de izquierdas tambien tienen derecho a usar nuestra enseña, que es de todos, y les animo a que lo hagan; lo que no me vale es alegar que no se sienten representados por nuestra enseña nacional, so pretexto de que los partidos de derechas la usan: ¡ pues que la usen ellos tambien, porque la bandera tambien es suya! El hecho de que algunas personas, o alguna corriente politica con la que no estemos de acuerdo use la bandera, no nos da legitimidad alguna para abandonarla o dejar de sentirnos representados por ella: la bandera tambien es mia, tuya, de todos. Vuelvo a poner el ejemplo de los norteamericanos: democratas y republicanos opinan de modo muy diferente, pero TODOS usan la misma bandera. Ojala aqui hicieramos lo mismo.

Y desde luego, lo que no es admisible bajo ningun concepto es que nadie use los pretextos anteriores, ú otros, para que nos acomplejen por nuestra bandera, como parece que algunos pretenden:  ¡Es como si quisieran acomplejarnos por ser españoles! ¿O acaso pretenden diluir el sentimiento de lo español? Pues bien,  no lo van a conseguir. No nos avergonzamos de ser españoles, ni de las generaciones pasadas  de españoles y españolas que lucharon por dejarnos este bello país, y esta hermosa democracia en la cual nuestra conveniencia en paz y armonía es un valor añadido.  ¿Qué tendrá que ver la nacionalidad, tu patria, el lugar donde naciste, con la ideología de cada uno?  Mirad a los norteamericanos; y Estados Unidos no existía aun como pais cuando España ya era dueña del mundo. ¿Por qué vamos a ser nosotros menos?

Querido ciudadano/a compatriota que me lees: cualquiera que sea tu ideología, derecha, izquierda,  da igual, por favor, que nadie te quite tu orgullo de ser español o española, con todo lo que eso representa.

Todos los países tienen su días nacional, todos presumen de su bandera, y en ningun sitio, salvo aquí, he visto a nadie quemando su bandera. ¿Por qué vamos a ser nosotros menos que nadie?

Algunos políticos se muestran injustificadamente intranquilos o nerviosos ante el tema de las banderas; y yo, desde estas líneas, les digo que este sentimiento es mucho mas; trasciende nuestra bandera; parece que les molesta el sentimiento de lo español, y eso es NO querer a tu país.  Dicen que primero hay que luchar por otras cosas, antes que por el tema de las “banderitas”,  y me parece muy bien, pero no se enteran (porque o no quieren o no pueden), que una cosa no quita la otra, y que se puede luchar, por ejemplo, por la igualdad y por las conquistas sociales, al mismo tiempo que por defender la esencia de lo español, como sentimiento de identidad nacional: hay tiempo para todo, claro, si hay ganas.  Y a ver si se enteran de una vez: que ser español no es ser un simple patriotero barato, es mucho más, es estar orgulloso de tu tierra  y reitero, de todos  los que ya se fueron y tanto trabajaron y sufrieron en su vida para dejarte el grandísimo placer de poder decir que eres español y vives en España: el mejor país del mundo, porque su gente es maravillosa, a pesar de nuestros políticos.

Y si, termino repitiéndolo de nuevo, por si alguno de estos políticos que tenemos no se ha enterado todavía;  que ser español es una alegría, un gozo permanente, cualquiera que sea tu ideología, derecha o izquierdas, eso es igual, todos somos españoles. ¿Qué si podemos presumir de ser españoles? Por supuesto que si; y luego, que cada uno vote a quien le de la gana.

Y no solo eso, sino que debemos de proteger nuestra bandera, y exigir de nuestros políticos que lo hagan. 

Si  haceis click en este enlace:

Vereis que Alemania va a sancionar con pena de prisión la quema de cualquier bandera, incluyendo la española, por ser un delito de odio y me parece perfecto que lo hagan. Esto merece reflexión; es una pena que la bandera española se proteja más fuera que dentro; me apena  que un alemán proteja la bandera española más que un propio  español… no lo puedo entender; como tampoco puedo entender que en España se pretenda mostrar tolerencia hacia  los ultrajes a nuestra bandera,  cuando allende nuestras fronteras  se protege nuestra enseña nacional.  Para mi la bandera no es solo una bandera; es un símbolo de nuestra identidad nacional, de nuestra unión como país, como nación; y recuerda a tanta persona buena y trabajadora, de cualquier ideología, que sufrió y murió porque nosotros viviéramos ahora en democracia, como vivimos afortunadamente, en un régimen que consagra la igualdad para todos los españoles, independientemente de su ideología.

 El que quema una bandera española te ofende a ti,  a mi,  a todos.  A ver si toman buena nota los políticos, y se lo repito por si alguno sigue sin enterarse:  ser español es una alegría y un motivo de orgullo permanente que NOS PERTENECE A TODOS LOS CIUDADANOS Y CIUDADANAS de este gran pais que es España.

Pablo J. Gamez Rodriguez
Abogado. Colegiado num. 1574 del I.C.A. de Jaén.

lunes, 20 de abril de 2020

Libertad de Expresion (2ª Parte)


En una entrada anterior,  que podéis leer haciendo clic en este enlace,  hablaba de la libertad de expresión y del derecho constitucional que todo ciudadano tiene a expresar libremente sus ideas, respetando, por supuesto, la idea contraria. Yo nunca he medido a las personas por su ideologia, sino por sus valores humanos. Tengo muchos y buenos amigos, de todas las ideologías, y estoy orgulloso de ser su amigo. 

Decia Gandhi que “lo peor de la gente mala es el silencio de la gente buena”, y creo que llevaba razón. Llega un momento en el que se cansa uno de ser prudente,  de callar, y de comulgar con ruedas de molino;  a fuerza de tanto aguantar tanta presión mediática, tanta desinformación en la televisión, y tantas cosas que estamos viendo,   la prudencia  se desborda, y da paso a la justa indignación, al cabreo y al enojo; y llega un momento en el que hay que dejar de guardar silencio, y  hablar fuerte y claro,   no puede uno estar inmerso en el silencio de los corderos eternamente, viendo y aguantando como el Gobierno, un dia si y otro también, parece insultar de modo reiterado  la inteligencia de los españoles, o por decirlo claro, a que nos sigan tomando por tontos, y ademas por lo que estoy viendo, parece que solo nos enteramos de la mitad de la mitad de lo que verdaderamente esta sucediendo  (p. ej. caso del Covid 19).

Voy a ir directamente al grano. El Articulo 20 de nuestra Constitución dice asi:  “Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. (…) El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

Por si alguien se ha olvidado, recordaré que la Constitución es una norma de obligado cumplimiento para todos los españoles, repito para TODOS (desde el Rey y el Presidente del Gobierno hasta el ultimo ciudadano). Cuando Pedro Sanchez tomo posesión de su cargo, y lo mismo hicieron los ministros, prometieron guardar y hacer guardar la Constitución.  

Bien, pues el derecho a la libertad de expresion, es decir, el derecho que todos tenemos a manifestar libremente nuestras opiniones, incluido el derecho a la critica,  está reconocido en la Constitución. Y además, el derecho a la libertad de expresión es un derecho absolutamente intocable e inviolable.  

Me sorprende muchísimo, entonces, que ayer, el Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil,  en la Moncloa, en la foto de arriba  (y esto no es un bulo porque todos pudimos ver el VIDEO en la televisión),   a propósito de la persecución de los bulos en las redes sociales dijo claramente que una de las líneas de actuación de la Guardia Civil es  (son palabras textuales) minimizar ese clima contrario a la gestión de la crisis por parte del gobierno”.  ¿Que ha querido decir? ¡Ahí es nada! Ante tal dislate,  de modo inmediato se intentó salvar la situación como se pudo, y algun miembro del Gobierno se apresuró a decir que dichas desafortunadas palabras solo habían sido un “lapsus”.

El asunto es  grave.  Los ciudadanos  no debemos tolerar ni consentir con nuestro silencio ni el mas mínimo ataque a nuestra libertad de expresión, que es un derecho fundamental constitucional. Se acabó el silencio. Llega un momento en el que hay que hablar, valientemente, sin miedo, pues si callamos estamos contribuyendo con ese silencio cómplice a la labor de los que parecen querer dinamitar nuestra Constitucion, la cual, recordemos, nos ha brindado el periodo de mayor paz y prosperidad de nuestra historia.  Y quiero dejarle a mis hijos un mundo mejor del que yo he encontrado, y esa es mi gran responsabilidad para con ellos.

Asi las cosas, esa desafortunada  frase del Sr. Santiago  parece un  intolerable  ataque  a la libertad de expresión que consagra nuestra Constitución, al tiempo que ha hecho que se enciendan todas las alarmas de muchisimas personas.   Se  plantean dos opciones, o dos hipótesis: ¿Ha sido un lapsus o iba en serio?

Cabe la hipotesis de que  verdaderamente fuera un lapsus, como dijo Marlaska. Como "errare humanum, est", yo quisiera concederle el beneficio de la duda, lo que sucede es que, sinceramente, me cuesta trabajo creerlo, porque el Sr. Santiago -y puede que yo esté equivocado-  parecía que estaba leyendo, y un lapsus se puede cometer cuando uno habla improvisando, no cuando lee un texto ya escrito. De todos modos, si verdaderamente ha sido un lapsus, o un error,  cosa que puede ser, pienso que un alto cargo no puede permitirse un patinazo tan grave como este, y quizás deberian de depurarse las responsabilidades pertinentes. La libertad de expresión es constitucionalmente sagrada, intocable e inviolable en democracia, y quien no lo entienda así,  que se vaya a su casa. 

No quiero pensar ni por un instante en que esto no fuera solo un lapsus, sino algo mas..., aunque lo que si es cierto es que el Gobierno parece llevar algun tiempo intentando silenciar o desacreditar a la oposicion y a los medios de comunicacion independientes. En todo caso, lo que no seria admisible bajo ningun concepto -no creo que sea el caso, pero uno ya no sabe que pensar-  es  prometer guardar la Constitución cuando se toma posesión del cargo, y luego vulnerar el articulo 20 de la Constitucion introduciendo la censura  en los comentarios que los ciudadanos, libre y espontáneamente, hacen en las Redes Sociales.  No creo que sea eso lo sucedido, insisto;  pero la alarma ya ha saltado, y creo que todos modos los ciudadanos  hemos de estar  alerta,  porque esta bien perseguir los bulos y lograr una información veraz; pero en democracia hemos de evitar que nadie tenga la  tentación de  aprovechar la lucha contra los bulos  para dejar sin efecto la  libertad de expresión que afortunadamente impera en nuestra Constitución, y que tantos  años (de sangre, sudor y lágrimas de nuestros padres y abuelos)  nos ha costado conseguir.

Como ciudadanos libres  debemos defender nuestra Constitución y no tolerar ni el mas minimo ataque la misma,  y en consecuencia, reivindicar nuestro legitimo derecho  A EXPRESARNOS LIBREMENTE,  obviamente respetando a los demas, pero  sin  miedo alguno, sin temor a represalias.   Mucha gente tiene miedo a hablar, o a expresarse libremente, y eso es algo que como ciudadanos no podemos consentir, y menos en un estado democrático como es España.  Hemos de hablar y pronunciarnos con libertad, hemos de poder expresar libremente nuestros pensamientos e ideas y opiniones, repito, libremente, sin miedo ni coacción alguna, y sin censura previa. Asi se estableció en la Constitución. 

¡Merece la pena! Una vez, Ernesto Che Guevara,  dijo  aquello de que “prefería morir de pie antes que vivir de rodillas”.  Llevaba razón. ¿O es que preferimos dejarle a nuestros hijos y nietos una sociedad en la que nadie pueda hablar ni expresar  libremente sus ideas, sin miedo a represalias?

Saludos.

Pablo J. Gamez Rodriguez.

jueves, 26 de marzo de 2020

La renuncia

Hace pocos días conocimos por los medios de comunicación la noticia de que la Casa del Rey dio a luz un comunicado en el cual Felipe VI renunciaba a la herencia "que personalmente le pudiera corresponder" de su padre, el emérito rey Juan Carlos, por los motivos que todo el mundo conoce. 

 La Monarquia siempre ha defendido el deber de todos los españoles, desde el primero hasta el último, de actuar con escrupuloso sometimiento a la Ley y al Derecho, cumpliendo el principio de legalidad; pero curiosamente, la renuncia de Felipe VI a la herencia de su padre no tiene efecto legal ni jurídico, y me explico. A bastantes de los que llevamos ya muchos años de experiencia en el mundo de las Leyes, el documento de la “presunta” renuncia nos ha sorprendido, primeramente desde el punto de vista formal porque es un documento impropio de cualquier jurista que se precie, redactado con una dudosa técnica jurídica; y fundamentalmente, desde el punto de vista material, porque dicho documento conculca la Ley al contener una renuncia imposible en el Derecho español, donde eso no se puede hacer. Nuestra legislación es muy nitida: el Código Civil recoge de forma tajante que no es posible renunciar a una herencia hasta que no tiene lugar el fallecimiento de la persona que lega. El artículo 991 del Código Civil, deja claro que el anuncio hecho por Felipe VI es únicamente simbólico y carente de efectos legales, pues establece textualmente que "nadie podrá aceptar ni repudiar (la herencia) sin estar cierto de la muerte de la persona a quien haya de heredar y de su derecho a la herencia"; e igualmente no cumple con el artículo 816 del Código Civil, que también se refiere a esta cuestión, y que dice que "toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula ". Con lo cual es harto evidente que la Ley priva a dicha renuncia de valor y efecto jurídico. Ademas, el articulo 990 del C.c. impone que la aceptación o repudiación de la herencia han de ser totales, nunca parciales: o se acepta todo, o se repudia todo. Pero lo que esta claro, es que esa renuncia o repudiación, para que sea valida, debe de hacerse en el momento en que la Ley permite hacerlo, y nunca antes, esto es: solo cuando muere la persona cuya herencia se va a renunciar o repudiar. 

 Confieso mi perplejidad, porque no me cabe duda de que el Rey ha de contar, lógicamente, con el consejo de los mejores asesores legales, de modo que la pregunta salta por si sola: ¿Cómo es posible que Felipe VI formalice una renuncia que carece de valor y efecto juridico segun nuestras Leyes?   O ¿Que motivos reales ha tenido para actuar de esta forma?

Por lo que veo por ahi, las opiniones están muy encontradas. 

Mucha gente piensa que el anuncio era conveniente, dado que el Rey se ha preocupado siempre por preservar esa imagen de limpieza, que quiere dotar a la Corona, y desea mantener las dudas y suspicacias lo mas lejos posible; ha retirado la asignación al anterior Rey, el emérito D. Juan Carlos, y se preocupa por apartar de si toda imagen que sean incompatible con la integridad legal y moral que ha de tener la Corona. Esa ha sido su trayectoria cuando, p. ej., algunos otros miembros de la Familia Real han dado que hablar a los periodicos y a los medios. Ademas, ante el acoso mediático a la Monarquía, el Rey está haciendo un denodado y loable esfuerzo por salvaguardar la imagen de honestidad y ejemplaridad propia de la institución a cuya cabeza se encuentra. 

Por el contrario, tambien hay mucha gente que manifiesta sus dudas: si la intencion de Felipe VI era preservar la integridad y honorabilidad de la Corona  podia haber hecho las cosas mejor de otra manera sin necesidad de recurrir a tan extraña renuncia, pues en nuestro Derecho hay medios suficientes y adecuados para ello; ese documento parece un brindis al sol de cara a la galería.   Teniendo Felipe VI los mejores asesores legales, es completamente incomprensible como otorga un documento de tal naturaleza, con una renuncia que según nuestra Ley es nula, dado que  como antes se ha dicho  en España es imposible renunciar validamente a la herencia de alguien mientras ese “alguien”   este vivo; y si se hace (como D. Felipe ha hecho ahora) la renuncia es nula, no tiene efectos legales, y recordemos que todos, desde el primero hasta el ultimo ciudadano, incluido el Rey, están sometidos a la Ley, cuya ignorancia no exime de su cumplimiento. Resumiendo: Felipe VI solo podra renunciar válidamente a la herencia de su padre una vez que acontezca el fallecimiento de éste, esto es incontestable, de modo que ¿a qué viene este  comunicado?

¿O acaso hay otra razones?

En fin, opiniones hay para los gustos, de modo que,  en definitiva, ¿Qué pensar?  Hoy vivimos en la sociedad de la información, y el pueblo español sabe discernir perfectamente lo bueno de lo que no lo es tanto, de modo que  “tu, lector, pues eres discreto, juzga lo que mas puesto en razón estuviere”. 

Pablo J. Gamez.

martes, 24 de marzo de 2020

Libertad de Expresión: a veces callamos cuando no deberiamos de hacerlo.

Cuando yo era más joven, discutia de muchos asuntos, y entre ellos, de política, con mis amigos y compañeros en la Universidad, recuerdo los encendidos debates que los alumnos de Derecho manteníamos en los pasillos de la Facultad (Sevilla, Promoción 1983-1988). Cada uno tenia sus ideas, y las exponíamos y las defendíamos con vehemencia, con furia, con la pasión propia de los benditos 20 o 21 años que teníamos entonces, pero todos nos respetábamos y después de la discusión, en la cual alguno salía vencedor –pocas veces- o bien quedaba todo en tablas –la mayoría de ellas- nos íbamos a tomar juntos unas cervezas. 

Algunas veces, cuando alguno de nosotros se sentía molesto porque, quizás, los argumentos contrarios eran mas fuertes que nos nuestros, nos replanteábamos nuestra defensa, y al dia siguiente volvíamos a la carga mas fuertes, con mas argumentos, intentando siempre doblegar a nuestros compañeros, y siempre terminaba la cosa de la misma manera: pacíficamente, entre cervezas. Uno de mis compañeros, tras uno de esos largos e interesantes debates, dijo una vez a otro compañero, de ideología diametralmente opuesta a la suya, lo siguiente: “¡Quillo”, que diferente pensamos, pero que buena gente que eres...!”. Ambos se abrazaron, porque a pesar de que políticamente estaban en las antípodas, se querían de verdad, con una buena amistad de buenos amigos. Y dicha amistad siguió con el paso de los años, doy fe. Aquello fue una lección para mí. 

Asi las cosas, veo el momento actual, y me muestro alarmado. La política, junto con la religión, se han convertido en un tema “tabu” para muchas personas. Cuando alguien habla de política, mucha gente se alarma y se aleja. No nos atrevemos a decir lo que pensamos. Cosa que me sorprende mucho, porque luego los mismos que se alejan, van a votar, lo cual indica que tienen su ideología. Pero…¿hablar de política? De eso nada. No comprendo esa creciente reticencia a hablar de política y noto en nuestra sociedad varios síntomas peligrosos. El primero es el miedo, es decir, salimos a la calle, nos tomamos el café, luego nos dirigimos al puesto de trabajo, y lo hacemos con asepsia política: cuando alguien habla de política, guardamos silencio y esquivamos el tema de conversación, como cuando alguien pasa por un sitio en el que no desea estar y se aleja rápidamente, quizas por miedo a "ofender" a alguien, o a que nos ofendan. Otro síntoma que detecto es la mala fe: alguien habla de política, y hay alguna gente que guarda silencio, pero en vez de rebatir esas ideas con argumentos mas o menos solidos, critica al contrario apenas se da la vuelta, quizás porque sus ideas no concuerdan con la suya, y ojo, no critica ya las ideas del contrario: critica a la persona. Otro síntoma mas que veo, y muy peligroso, es la intolerancia: cuando uno expone sus ideas, o bien se las descalifica abiertamente sin dar argumento alguno, o bien, y esto es peor, se levantan de la mesa y se van, abandonando el foro, en vez de aportar su punto de vista, lo cual supone una falta de respeto a los demas. Otro síntoma mas, y muy negativo, es que cuando exponemos nuestra idea y no es aceptada confundimos los términos y nos lo tomamos por el lado personal, sintiéndonos agraviados, y muchas veces, poco mas o menos que insultados. Otro síntoma mas es nuestra cortedad mental, la cual protagonizamos cuando juzgamos a alguien por su color político, y no por los valores humanos que tenga como persona. Pero el mas peligro síntoma de todos, y además un gravísimo error en mi opinion, es nuestra desgana, nuestra apatía, nuestro hartazgo de la clase política: la política para los políticos. Nos alejamos de ella como quien se aleja de la peste, o del coronavirus, y dejamos el interés publico exclusivamente entre las manos de los políticos. 

Algo falla en nuestra sociedad. Me parece que vamos para atrás, como los cangrejos. Me preocupa la intolerancia y el creciente odio que observo en algunas redes sociales, y el clima beligerante y de insulto estrepitoso que veo en algunos programas de televisión de poco gusto. De vez en cuando vemos a algun tertuliano que es "devorado vivo" por sus opiniones, algo lamentable. Quizas es que todos estamos demasiado nerviosos, y deberiamos sosegarnos un poco, y recuperar el espíritu de tolerancia, diálogo y consenso de la transición. Mi abuelo, ya difunto, que marcó muy positivamente mi infancia con su cariño y sus buenos consejos, me dijo una vez: "quiere a todo el mundo, sea de izquierdas o sea de derechas, a ti que te de igual eso: pide solo que tengan buen corazón". 

Deberiamos de recordar que debemos ser tolerantes y que vivimos en un Estado de Derecho donde la libertad ideologica y la libertad de expresión es un derecho fundamental, todo el mundo tiene derecho a expresar libremente sus ideas, las cuales, sean del color politico que sean, merecen respeto. Y tambien deberíamos de ser un poco mas humildes y menos egocentricos: si alguien piensa en un color y me lo dice a mi, que soy de un color distinto, no por eso me esta atacando, ni humillando, que yo no soy el ombligo del mundo; simplemente está expresando su opinión, y he de aceptarlo, porque tiene todo el derecho del mundo a hacerlo, como yo tengo derecho a hacer lo propio. ¡Que aburrido seria todo si todos pensáramos de la misma manera…! 

Hemos cometido un grave error dejando la política para los políticos, pues pienso que la politica no es solo para ellos, sino también, y fundamentalmente, para el pueblo. ¡Si! Primeramente porque la soberanía reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, según nuestra Carta magna, y los políticos están ahi porque los hemos elegido nosotros, el pueblo llano; y en segundo lugar, porque en el Congreso de los Diputados, en el Senado, no se están debatiendo los intereses de los políticos, sino los nuestros, los de todos los españoles.

A mi no me gusta excesivamente la política, pero no rehúyo hablar de ello con quien procede, y cuando procede, cuando surge la ocasión; que todos los ciudadanos tenemos derecho a tener nuestra ideología, sea del color que sea, y defenderla, y obviamente ser respetado por ello, aceptando participar en algún debate político amistoso, sin miedo, sin prejuicio alguno, sin miedo a ser señalado. Hay que tener en cuenta todas las situaciones, obviamente; pero cuando se presente una buena ocasión, mi opinión es “aceptar” el debate y participar en él. El debate es enriquecedor. Si yo me niego a debatir, estoy privando a los demás de mi punto de vista, y no acepto tampoco el punto de vista de los demás, con lo cual perdemos la oportunidad de aprender mutuamente los unos de los otros. Las ideas estan para eso, para ponerlas encima de la mesa, para discutirlas, rebatirlas, examinarlas desde todos los puntos de vista, para atacar y contraatacar, dialécticamente hablando; el debate politico en si, es bueno. Cuando alguien tenga alguna idea para debatir, o algun argumento sobre algun tema,   que sirva para desmontar esa idea, o bien para sostenerla, por favor, que lo exponga abiertamente, sin miedo, sin prejuicios: pues asi esta contribuyendo al debate político y en la diferencia esta la riqueza. Cuatro ojos ven mas que dos. 

Yo quiero vivir en un mundo en el cual la libertad de expresión sea real y efectiva, y la consecuencia de la libertad de expresión es el respeto hacia la idea que no concuerde con la que uno pueda tener. La libertad de expresión será real y efectiva en una sociedad democrática cuando expongamos nuestras ideas con libertad, sin miedo a que nos hagan el boicot o a sufrir consecuencias por las mismas, y no perdamos la capacidad de respeto: tolerar que el otro exponga su idea, lo mismo que nos gusta que nos oigan cuando nosotros exponemos nuestra idea, y hacerlo con educación y respeto, y sin insultos ni alharacas. Con respeto, con educacion, sin insultos; no a gritos, como ahora veo por ahi. Deportivamente.  Desde luego que nadie esta obligado a hablar de politica, o declarar cuales son sus ideas, el respeto siempre por delante; si es que no le apetece hacerlo, porque no quiere, esta en su derecho, y punto. Pero si alguien, por prejuicios o por miedo, queriendo hacerlo, no se atreve a exponer sus ideas, cuando procede, y guarda silencio, o bien deja de asistir a algun acto politico por esos mismos prejuicios, esta ayudando a los que atacan la libertad de expresión, y sinceramente pienso que eso no deberiamos de consentirlo jamas. La libertad de expresion, y sobre todo, la libertad, es algo sacrosanto que entre todos deberiamos de proteger y cuidar.  

Y no perder nunca de vista que, pensemos como pensemos, al final todos somos españoles, y nos une nuestra nacionalidad y nuestra bandera. Unámonos todos, como españoles que somos, y seamos tolerantes, y participemos en las tertulias que puedan presentarse, sin prejuicio ni miedo alguno, rescatando el valor de la tolerancia, es decir, respetar la idea contraria, y no romper el dialogo, abandonando la mesa del dialogo so pretexto de que una idea expuesta no nos guste. La multiplicidad enriquece a todos. Y que después de debatir, manteniendo cada uno firme su postura, podamos decir, o nos puedan decir a nosotros, aquello de: ¡“Quillo”, que diferente pensamos, pero que buena gente que eres...!”. 

 Un cordial saludo. 

 Pablo Jesus Gamez.

lunes, 30 de diciembre de 2019

EMOCIONES A FINAL DE AÑO



Puede que sea porque voy cumpliendo años, o porque el inexorable devenir del tiempo trae estas cosas, pero estas Fiestas Navideñas me estoy acordando, más que nunca, de los que ya partieron; y, en concreto, me acuerdo de mis padres todos los días,  los echo muchísimo de menos, y su ausencia me entristece. Por ejemplo, daria cualquier cosa porque mi padre estuviera aqui, conmigo, y tomarme con él una buena copa de vino, con nuestra tapita de careta, como a él le gustaba.  Pero no puede ser. Aunque, emulando a Garcia Marquez,  ya no lloro porque terminó, sino que sonrio, porque sucedió, esto es, si bien su ausencia me duele, me queda el consuelo del cariño que me dieron, y el agradecimiento por el tiempo que tuve la suerte de disfrutar de su compañia. Y, desde luego, el mejor consuelo de todos es  la suerte de contar con los que sí estan, aqui y ahora, a mi lado: mi familia (esposa, hijos),  y mis buenos amigos, cuya compañía hace que, esta mala película que es la vida, sea mas agradable de visionar.

Y es que, pensando el otro dia en lo rápido que pasa la vida, teniendo siempre presente a Seneca (“De la brevedad de la vida”) y las “Coplas por la muerte de su padre”, de Jorque Manrique, se me ocurrió pensar en un simil, y es  que la vida parece como un cine de segunda o tercera categoría al cual vas a ver una pelicula. Apenas llegas, te das cuenta de la primera sorpresa, la película es en blanco y negro; luego  la calidad de la imagen es mala, la Sala huele mal, los sillones de los espectadores son incómodos, y por si fuera poco, la calidad de sonido tampoco va muy alla.  Estas muy incómodo, y, obviamente, te quejas; pero poco a poco  el espectador se va sintiendo mas cómodo en esos sillones, su olfato se va haciendo paulatinamente al mal olor, ya no huele tan mal; y, forzado a ver la película, poco a poco la imagen se va mostrando mas nítida, y empieza a comprender el argumento.  De vez en cuando algún espectador, aburrido con el aparente tostonazo que resulta la película, abandona la sala, pero la inmensa mayoría de espectadores siguen allí, impertérritos, viendo la película. Y llega un momento en el que, por fin, la película te engancha; comprendes de pronto el argumento, te sientes muy cómodo en el sillon, la calidad de imagen y sonido es estupenda,  y verdaderamente puedes disfrutar de la película. Te das cuenta de que la película era estupenda desde el primer momento, pero  solo entonces sabes ver y contemplarla. Pero, ¡ay!, cuando llevas pocos minutos disfrutando, suena el aviso del revisor: “Señores, prepárense, que solo quedan 5 minutos”. Y se acaba la película. FIN.  Solo los últimos 5 o 10 minutos has disfrutado.

Y en este año que acaba,  ha habido de todo, bueno y malo, aunque afortunadamente ha habido mucho mas de lo primero que de lo segundo.  Como en la película, a esta edad aprende uno a serenarse y a relajarse; dominas la mente mas fácilmente que cuando eres joven, y la furia de las emociones fuertes no causan las perturbaciones de antaño. Pero hay una cosa en la que no he cambiado, y me resisto a cambiar: la capacidad de emocionarme y de sorprenderme sigue incólume. En cuando a mis emociones, ni las refreno, ni las promuevo: las contemplo con naturalidad, y dejo que fluyan de modo natural, como las dulces y suaves aguas de un rio, y no me averguenzo en absoluto de emocionarme: que emocinarse es algo natural y maravilloso. Y en cuanto a la capacidad de sorprenderme, tampoco quiero perderla: sigo sorprendiéndome de las cosas, quizás por que no he perdido la fe ni la esperanza en el ser humano, y procuro no juzgar a nadie. La serenidad de espiritu que te da la humildad de comprender que todos somos humanos  y, por ende, imprefectos y falibles, es muy saludable para el espiritu, y nos anima a mejorar. No olvido lo que decia Confucio: "Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo".

A todo esto, el pasado 1 de Diciembre, rematé mi maratón num. 13, Valencia, aquí os dejo esta foto. Terminé mas cansado que otras veces, los años pasan  y son 42 Km, a correr, pero, como siempre, termine con felicidad y esa sensación inenarrable de felicidad que supone haber cumplido otro objetivo más… Y desde luego, muy agradecido con la vida, pues a mi edad, sigo manteniendome en forma, y con el animo y el espiritu cada vez mas sereno, afortunadamente.  Y en las otras facetas  de la vida, me sucede lo mismo; laboralmente, estoy con mucho trabajo a cuestas, pero disfrutando de la profesion, y de la serenidad que te da la experiencia; y disfrutando igualmente de la maravillosa familia que la vida me ha dado.

Una única cosa me está empezando a preocupar, inicialmente era algo insignificante, pero esa duda ha crecido en mi interior. Y es esta: cuando partamos de aquí, nada nos podremos llevar, salvo el amor que hayamos y nos hayan dado, de modo que me pregunto: ¿Cuando partamos, nos iremos de aquí con la tranquilidad de haber hecho todo lo posible por dejar un mundo mejor que el que nos encontramos? ¿Nuestos hijos nos recordaran con el mismo cariño y amor que nosotros a nuestros padres? Yo quisiera pensar que si, y humildemente aspiro a que mis hijos me recuerden con el mismo amor y cariño con el que yo recuerdo a mis padres.

¿Y tu, amigo lector? Si piensas en sentido afirmativo, me alegro por tí, enhorabuena. Pero si tienes alguna duda, no te preocupes, animate y déjame que te de un consejo y un consuelo; nunca es tarde. Si eres joven, tienes toda la vida por delante; tienes mi edad,  no te vengas abajo, anímate que aun hay tiempo, digamos que ya ha pasado la primera parte del partido, pero, te queda toda la segunda parte para aprender de tus errores, y actuar en consecuencia. Yo, al menos, lo intento a diario. Y si ya estas al final de la vida, animo igualmente, no dejes de hacerlo, que  un solo dia de amor y cariño vale mas que toda una vida de egoismo y de sufrimiento.

Pero nadie mejor que el Dalai Lama para expresar lo que siento: "Cuando naciste, el mundo reia y tu llorabas. Procura vivir de tal manera, que cuando tu mueras, seas tú el que se ria, y el mundo el que llore".

Animo y cariño para todos.  Feliz año nuevo y un fuerte abrazo, con mis mejores deseos de que el 2020 venga colmado de bendiciones. Se os quiere.

Pablo J. Gamez
.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Andaraje. Años 70. Recuerdos y elogio de una gran amistad.


Jódar, Jaén, barrio de Andaraje, calle Juan Martin, números 21 y 23.  Mes de Julio/Agosto de 1974. Dos niños, de 9 y 8 años, se disponen a jugar. 

-Rafa, ¿sales?

-Voy, espera que cojo la bici.

Y aquellos  dos niños, con su bicicleta, imaginándose Rafa que era Perurena, y Pablo soñando con ser Eddy Merck, gozaban de su infancia en ese Jódar de los años 70, en el que no había internet, ni móviles, ni falta que nos hacia. No llevábamos reloj, con lo cual volvíamos a casa cuando nos cansábamos, o queríamos beber agua, o acaso porque nos habíamos caído y se trataba de echarnos un poco de alcohol y mercromina en las heridas, casi siempre estábamos con los codos y las rodillas con huellas de caídas y de “sollejones”.  Pero era por poco tiempo, apenas llevábamos dos o tres minutos en casa cuando nos íbamos a la calle otra vez, ante el desconcierto de nuestras madres (¿Donde estara este niño?) si había un terremoto no nos pillaba dentro. Y al dia siguiente, igual, esta vez  era Rafa me buscaba a mi. Recuerdo una vez, no se donde nos metimos Rafa y yo seguramente por la Fuente de Garciez o el Huerto de Melo, que se yo, regresé con la camisa llena de pinchos y de manchas de mora, y esas manchas no salen, lo que me acarreó el consiguiente enfado de mi madre, que me castigó sin salir aquella tarde.

-Pablo, ¿sales?

-No, que estoy castigado.

Pero al dia siguiente se acabó el castigo, y nos fuimos al castillo. Un simple palo era nuestra espada, teníamos mas imaginación que ahora,  juegos inocentes de aquella época, pero que nos hacían disfrutar. Churro, mediamanga, mangotero; jugabamos a las bolas (nada de canicas, nosotros las llamábamos asi), primera, segunda, tercera, pie; matute, y oya. Bola al bolsillo. A las trompas (que no “peonzas”); al futbol, al pilla pilla, al escondite, y corríamos como locos, con brios, con ganas de verdad. Nos metíamos en la fabrica, por entre las torvas, aquello era el paraíso del juego.  O nos sentábamos en la puerta a ver pasar los burros cargados de sacos de aceituna, o con los haces de esparto, y cogíamos una pestuga para darle al burro, o hacerle otras cosas, ideas de críos… hasta jugábamos a la pelota o al tenis en plena calle; como pasaba un coche por la carretera cada media hora, o mas, nos daba tiempo para hacer buenos peloteos en la pared de la fabrica, cosa que me granjeaba, automaticamente,  el enfado de mi padre y de mis tios, porque con el agua (llovia mas que ahora), dejábamos la pared como un Picasso.  Ibamos a comprar el pan al Horno de Ines (en las Callejuelas), el pan podia ser "blanco" y "bazo", a mi me gustaba mas el segundo. Cuando llegaban las navidades íbamos a la carpintería de su primo, enfrente, a coger serrin, para montar el Belen. Eramos felices, solo teníamos una cadena de televisión, y en la mesa se comia y se hablaba, no se estaba con el móvil, como ahora hacen nuestros hijos. A veces su hermana Encarni, a quien mando un beso desde estas líneas, se venía con nosotros.

Por las noches, nos sentábamos a tomar el fresco en la calle, costumbre, hoy, lamentablemente perdida. Oíamos ya aquellos primeros ensayos de ese incipiente grupo Andaraje (su hermano Pepe Nieto y Jesus Barroso fueron los fundadores), que luego se haría famoso, canciones como “La Tarara”  o aquella canción de los de la aurora, que cuando iban por andaraje, ”… llegaban a casa de la Rebeca a que les dieran un buen potaje”, y otras mil anecdotas parecidas, como aquella noche  que no pegué ojo porque mi hermano nos contó un cuento de terror.

Y asi discurría nuestra vida hasta que un buen dia me llevé una mala noticia, un mazazo. Rafa tenia 8 o 9 años, y yo un año mas. Mi amigo  y su familia, se iban para Granada, a vivir.  Recuerdo perfectamente la tristeza que me invadió. Se iba mi amigo. ¿Y ahora que? Me quedo sin Rafa, sin mi amigo, sin mi compañero. ¡Y ahora con quien juego! Pensaba entonces mi mente de aquel niño de 10 años que yo era entonces.

Y si, se fue a Granada, con toda su familia, pero una parte de su corazón se quedó siempre aquí.

Afortunadamente, seguimos teniendo contacto, nunca lo perdimos,  y aquella amistad siguió viva.  Vino la adolescencia, nos escribiamos cartas y nos emplazabamos para cuando vininera el verano, y nos juntabamos de nuevo.  Rafa nunca dejó de regresar a Jódar, vinieron los años de los últimos “guateques”, luego los años de la Universidad, a veces estudiábamos juntos,  el orientó su vida a la Medicina, y yo a la Abogacia. Cotillones de fin de año (¿Recuerdas “Last Christmass”, de Wham?), conoce Rafa a su mujer, Mamen, medico como él, se casan, y yo fui a su boda; luego me caso yo, y ellos vienen a la mia.

Nacen nuestros hijos, pasa el tiempo…corren los años…

Y aquí estamos.  Rafa ya tiene 53, y yo 54.  Además de nuestra amistad, nos une nuestra vocación de servicio a los demás; el,  buen medico, como todo buen medico que se precie, cura o trata de curar enfermedades, con los medios que la técnica actual pone a nuestra disposición; yo, abogado, soluciono, o al menos trato de solucionar los problemas de la gente, inicialmente de modo amistoso, y si no queda mas remedio, mediante la correspondiente demanda ante el Juzgado, a fin de tratar de que el Juez imparta justicia y le de a cada uno lo que es suyo.  Y creo que eso nos llena, concebir tu vida profesional como una vocación de servicio a los demás te llena y te hace feliz. Eso tambien nos une.

Tras algunas vicisitudes posteriores, hace tres años compre la casa de mi niñez, donde me crié, y donde tanto jugamos,  le hice obra y aquí estoy de nuevo, ya con mi mujer e hijos. Siempre vuelve uno al rincón de su infancia…y si no puede, parte de su corazón se queda ahí, para siempre. Y eso es lo que le pasa también a Rafa.  

Ayer, procesión del Cristo de la Misericordia, yo estaba en el balcon de mi casa, con mi esposa, pasaba Rafa  con su mujer e hijos, con la procesión, 14.09.19 y ante mi sorpresa, al pasar por su calle, al verme en mi casa de siempre, donde tanto jugamos, me hizo una foto con el móvil,  y me indica que a la vuelta nos vemos.  Efectivamente, asi fue. Y al ratito, suena el timbre. Y alguien me hace una pregunta, para mi, muy familiar:

-"Pablo, ¿sales?"

Os juro que cuando lo oi, con esa voz tan entrañable, baje corriendo las escaleras con la misma alegría que cuando éramos crios. Nos abrazamos,  y su mujer, Mamen, nos hizo las fotografias que veis.

Pienso que en esta vida es verdaderamente rico  quien consigue hacer feliz a la gente que quiere y quien tiene buenos amigos. Y Rafa es una de estas personas, un ser humano estupendo, como diría Antonio Machado, un hombre “bueno”, en el mejor y mas noble sentido que se pueda imaginar. Tiene un corazón que no le cabe en el pecho y es una persona de oro, con muy buenos sentimientos, ya queda muy poca gente asi.  En medio de este mundanal ruido, el ha sabido, a través de  los años, ser la misma gran persona de siempre, queriendo a los suyos, y no olvidando a sus viejos amigos, como este que escribe.  Me siento afortunado por ello. Hemos sabido conservar y proteger esta buena y gran amistad, y cuidarla con el paso de los años.  El  vive en Granada y yo en Jódar. Pero con el todo es distinto, hay como una especie de “hilo invisible” que nos une, a lo mejor estamos sin vernos meses, o un año o dos, pero cuando nos vemos de nuevo es como si nunca hubiéramos dejado de estar juntos. Es algo maravilloso,  como si nunca se hubiera ido de aquí. Aunque llevemos meses sin vernos, sabemos que estamos ahí,  y eso es un consuelo para el corazón, en  medio de este valle de lagrimas, que es la vida. Siempre es una alegria y un honor  tener grandes, buenos y viejos amigos, como tu, Rafa. Quiera Dios que nos sigamos viendo muchos años.  Y recordad: tenemos una velada “master chef” pendiente en mi casa tu, tu esposa e hijos para cuando queráis, que ojala sea  pronto...! 

Un fuerte abrazo, Rafael,  y que Dios os bendiga. Hasta muy pronto.

Pablo J. Gamez.

jueves, 7 de junio de 2018

Constitucion de 1978 y modelo de Estado: ¿aporia imposible?


Cuando yo estudiaba la Carrera de Derecho (hace ya muchísimas lunas, que dirían los indios norteamericanos), concretamente en 1º de Carrera, año 1983,  Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, tuve la fortuna de asistir a las clases de Derecho Político que magistralmente impartía nuestro catedrático, y luego Rector,   Javier Perez Royo,  uno de los hombres mas inteligentes que he conocido, guardo muy grato recuerdo de él.  La Constitución de 1.978 llevaba vigente solo cinco años y los alumnos  de 1º  éramos críos de 18 años. En clase debatíamos sobre el modelo de estado que había instaurado la –entonces- reciente  Constitución.  ¿Federal? ¿Unitario? Eran los dos modelos entonces vigentes  en la mayoría de los países, y mas conocidos, y el nuevo modelo español era algo nuevo: un nuevo tipo, el estado  de las autonomías.  Era algo asi como un invento, y no sabíamos muy bien como funcionaría… Para que lo comprendiéramos nos puso un dia un ejemplo, grafico pero esclarecedor,  de que el estado unitario era como una manzana, y  el estado federal era como un racimo de uvas.  Cuando le preguntamos con que fruta compararíamos el recién nacido  estado de las autonomías, nos dijo en una ocasión, con alguna duda, que era algo asi como una naranja… aparentemente unitaria, como un todo, pero compuesta de diferentes gajos, como los de la  naranja, que serían las diferentes autonomías.-

Bien es cierto que la Constitución de 1978 nos ha brindado o ha contribuido a brindarnos el periodo de mayor paz y prosperidad que ha conocido España en toda su historia, goce de derechos y libertades fundamentales,  la lucha por la igualdad de genero,  tranquilidad, paz, prosperidad, y etc muy largo… yo me hice hombre, comencé a trabajar, me case, tuve hijos, y he llegado a la mitad de la cincuentena bajo la vigencia de la Constitucion,  Norma Fundamental del Estado. Y no concibo nuestro sistema legal  sin esa Norma fundamental.

Un aporía es una paradoja o dificultad lógica insuperable. Y, salvo que alguien me demuestre que estoy en un error  y me lo aclare  (cosa que agradecería muy sinceramente) la Constitucion “parece” tener esa aporía, pues de un lado proclama la unidad indisoluble de España, pero por otro lado reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las “nacionalidades” que la integran.  Aparentemente proclama como realidades  dos modelos incompatibles. Proclama la unidad, lo cual en principio parece entrar en contradicción con la diversidad autonómica; pero  al mismo tiempo, garantiza la diversidad autonómica, lo cual  puede suponer la muerte del estado unitario. ¿En que quedamos? Que si, que fue un simple esbozo y los Estatutos de Autonomía vendrían después. Pero, ¿acertó o fracasó ese modelo?

Aquello dio mucho que hablar. ¿Funcionará esto? Preguntábamos sin cesar los alumnos en la Facultad.

El tiempo ha demostrado que en su aplicación práctica, ese modelo ya ha generado algunos problemas.  La Constitución  podía haber diseñado otro modelo; o acaso también nos podríamos preguntar si con políticos de calibre (¿Dónde están? ¿Dónde han estado?)  que de veras hubieran sabido mantener incólumes dichos dos principios (la unidad se entiende sin perjuicio de la diversidad, y la diversidad sin perjuicio de la unidad),   todo habría ido bien o mejor de lo que ha ido.

¿Problemas prácticos que han aparecido con el tiempo? Muchos, como la dispersión normativa, diecisiete parlamentos autonómicos dictando normas diferentes sobre las mismas materias, como educación, etc…; de otro lado, el enorme gasto en infraestructuras  y personal que ello conlleva; por supuesto, muchas comunidades Autónomas interpretan o enseñan la  historia a su manera… la historia que enseñan en alguna CCAA puede no coincidir con la que se enseña en otra.  Y asi sucesivamente.

En definitiva,  lo que echo de menos en la Constitución  de 1978 es algún mecanismo que fragüe la Unidad del Estado,  algún mecanismo vertebrador de lo español (sin beligerancia, y con todo el respeto a todas las comunidades autónomas), que hubiera sabido fraguar simultáneamente el amor a nuestro país y el amor a nuestra comunidad,  sin ponerlos en conflicto, en contradicción o en lucha… algún mecanismo o sistema que preservase la pureza de la unidad, y al mismo tiempo la pureza de la diversidad, sin poner en conflicto la una con la otra, si es que tal cosa es posible.  En una palabra, se añora en la Constitución de 1978 un mecanismo claro, y taxativo que hubiera marcado los limites:  ¿hasta donde puede llegar la diversidad, sin que resulte amenazada la unidad?  En esto, me parece que la Constitución es  y ha sido manifiestamente mejorable.

Y también nuestros gobernantes son/han sido manifiestamente mejorables, hablo en abstracto, pues entiendo que en muchas ocasiones  no han estado a la altura, no anticipándose a los acontecimientos, no habiendo sabido calibrar y valorar el peligro de la  deriva secesionista que lenta pero inexorablemente se iba abriendo paso, no habiendo sabido o querido detectar ese peligro que amenaza la unidad nacional, por intereses no se de que tipo. ¿Por qué no se ha puesto  remedio,  por que no se anticiparon, poniendo coto a todo mensaje de odio o animadversión?  Salvando las distancias, cuando un padre observa que uno de sus hijos pequeños habla mal del otro, o no esta agusto en casa,  ha de intentar poner coto a ello inmediatamente, ha de tener capacidad de reacción, adaptarse, suavizar el ambiente,  todos  son hermanos, y ha de procurar por todos los medios que  se lleven bien. Si cuando son niños el padre no interviene a tiempo, y lo deja todo como esta…luego será tarde, cuando sean mayores esos niños, ya no tendrá solución el problema. Es solo un ejemplo.  

Dicho sea con ánimo constructivo,  el tiempo todo lo muda, todo lo cambia, y hay que saber adaptarse a las circunstancias. Hay que tener cintura para maniobrar,  y capacidad de reacción. Nada es inmutable, y la Constitución no vino del Cielo, como las Tablas de la Ley que según el Genesis  Yavé dio a Moises en el Sinai: la Constitución es un obra humana,  la redactaron personas,  y por tanto, ante las dificultades que su aplicación practica puede generar con el paso de los años, puede ser perfectamente modificada por las personas para adaptarse a las nuevas circunstancias,  caso de que se aprecie la necesidad de hacerlo. Y  no pasaría  absolutamente nada.  Alguien dijo que en España no sabíamos modificar Constituciones, sino suprimirlas y cambiarlas por otras nuevas: y que razón han llevado hasta ahora. Pues, bien, ojala ahora se equivoquen en sus pronósticos: una reforma constitucional puede abordarse con decisión y responsabilidad, con criterio, sabiendo muy bien que hay que reformar (que muchos políticos de cierto sector no lo saben),   pero sin el miedo recalcitrante que otro sector parece tener cada vez que se habla de este tema: si algo no funciona se mejora, o se modifica, o se cambia. Y aquí no pasa nada.  Ejemplo: las enmiendas a la Constitucion de los EE.UU.

A nuestros gobernantes hace mucho tiempo que los veo despistados.  Entre el pánico de unos a abordar la reforma constitucional, y la inseguridad de otros que quieren abordar dicha reforma sin saber que quieren cambiar ni como,  apañados vamos.

Creo que en España cabemos todos, y podemos estar muy bien, de hecho asi ha sido hasta ahora. Pero  me preocupa mucho lo que sucede ahora, porque el futuro no lo veo claro. Recordemos de nuevo lo que le pasó a Pompeyo con Cesar: Pompeyo creía que Cesar no se atrevería a cruzar el Rubicón (nadie lo había hecho hasta entonces, y solo por esa razón, según Montesquieu, Pompeyo pensó que no se atrevería a cruzarlo), y Cesar lo hizo; y en segundo lugar, infravaloró las legiones de Cesar, porque eran inferiores en número, olvidando que estaban muy  experimentadas en combate (venían de haber conquistado las Galias…), y Cesar, finalmente, ganó la guerra Civil con Pompeyo.

¿Paralelismos  con los personajes políticos actuales? Son muy fáciles de hacer… a poco que el avezado lector se lo proponga.

Miro con preocupación  los tiempos que se avecinan. Hay un dicho de los ingleses  que parece estar de moda,  lamentablemente, que  dice en algunas ocasiones, para que algo se empiece a arreglar, primero…hay que esperar a que termine de romperse del todo. Sin embargo, me parece un error fatal de cálculo, porque primero y antes que nada, lo principal que hay que hacer es  intentar prevenir, me gusta más la  anticipación, y el dicho español: más vale prevenir que curar.  Si finalmente no se puede arreglar, que se estropee, pero que no sea por nuestra desidia o porque no hemos intentado (al menos) evitar el desastre. Voto por ello, si es que aún estamos a tiempo.

Aquí si hemos fallado en algo. Todos. Y no se si ello obedece a defecto insuperable (aporia) del propio modelo constitucional, (no se puede sostener una cosa y la inversa al mismo tiempo), o a su aplicación práctica, o bien error/desidia/que se yó, de los políticos encargados de darle cumplimiento.  Que entre todos lo mataron, y el solo se murió.

Cordiales saludos

Pablo J. Gamez Rodriguez.

sábado, 26 de mayo de 2018

Apatía colectiva

Llevo mas de tres años escribiendo solo sobre deporte, y no me lo reprochéis; tal y como está el mundo, la vida y sus cosas, el deporte, ademas del trabajo y de mi familia,  es de las pocas actividades placenteras que, por ahora, no me han reportado mas que satisfacciones. Hoy, sin embargo, hablaré de otras cosas, centrandome en los pensamientos que se agolpan en mi mente, tras las últimas noticias que se ofrecen por los medios de comunicación. Llevo mucho tiempo pensando que, o esto es una broma, o de pronto he abierto los ojos y me encuentro en una ciudad, pais, planeta, ccompletamente distinto al que yo recordaba, todo lo veo al reves, y lo que es peor, parece haber una epidemia de  increible apatia colectiva ante lo que esta sucediendo: parece que nada le impora nada a nadie. Es increible... y aunque ya tengo 53 años, y en principio, se supone que no deberia ya de sorprenderme por nada, confieso  humildemente que aun no he perdido mi capacidad de asombro, aunque tambien puede ser que me esté volviendo un poco  sensible con el paso del tiempo. Pero esto me da que pensar.  Para muestra, varios ejemplos:

El otro dia, tomando cafe por la mañana temprano coincido con un conocido (ha trabajado toda su vida en el sector bancario), y cuando leo en el periodico que cierto politico ha sido sorprendido usando tarjetas black y gastando su importe en prostíbulos, la reaccion de dicho conocido me dejó atónito, pues en vez de criticar abiertamente y con ética dicho comportamiento, su respuesta fue: "eso le pasa por idiota, que hubiera pagado en metalico, y asi no le hubieran pillado".  No me lo explico. Y lo peor de todo es que lo dijo en serio.   Yo pensaba que conocia a esa persona, pero estaba equivocado...todos dias se aprende.

Tema de la soberania y unidad de España. Yo jamas he tenido problema alguno con ser andaluz y español, y estoy muy orgulloso de ambas cosas,  presumo de mi doble condicion de andaluz y español,   me siento sinceramente comprometido con la defensa de la unidad de nuestro rico y variopinto país.  Creo que aqui cabemos todos. Yo creia que la unidad de España era algo intocable: "indisoluble unidad de la nacion española, patria comun e indivisible de todos los españoles", segun  la Constitucion de 1.978 como uno de sus fundamentos;  no obstante,  observo que a la mayor parte de la gente con la cual he comentado el tema,  lo que esta sucediendo en alguna comunidad autónoma no le alarma, sino que le resulta indiferente,  "se lo trae al pairo", como vulgarmente suele decirse.  España parece desmembrarse de modo lento pero inexorable, y nadie parece estar excesivamente preocupada. Y a nivel politico, añoro más capacidad de reaccion en nuestro gobierno, que en mi opinion esta cometiendo dos errores  (entre otros muchos),  no se si porque piensan que no sucederá lo que parece inevitable  (este fue el primer error de Pompeyo con Cesar, que pensaba que Cesar no cruzaria el Rubicon), o porque han infravalorado  la gravedad de lo que esta pasando (segundo y mortal error de Pompeyo con Cesar, error mortal de necesidad, y asi le fue a Pompeyo). ¿Se repetirá la historia? Tampoco  me lo explico. 

Desgracias, calamidades, noticias sobre violencia de género... antes era muy grande el eco social que tales noticias provocaban.  Ahora ese siolencio colectivo, esa apatia colectiva, es la unica ola de respuesta que tales noticias provocan o parecen provocar.  O no vemos, o no queremos ver... Por supuesto hay algunas excepciones, como la ola de indignación que ha generado el asunto de la Sentencia de "la manada", pero no hay regla sin excepción.  Ignoro que nos está pasando. En todo caso, recuerdo aquella frase: "lo peor de la gente mala es el silencio de la gente buena".

No me gusta lo que veo, porque o he fallado, o hemos fallado, o estamos fallando todos. Son numerosas las causas de lo que esta pasando, y hay voces muy autorizadas por ahi, que llevan advirtiendo del peligro que conlleva esta deriva durante mucho  tiempo y nadie parece haberles hecho demasiado caso; asi luego pasa lo que pasa. Lo que si veo muy claro es una cosa: al igual que el padre de familia ha de educar e inculcar valores a sus hijos,  asi tambien las personas que detentan el poder politico han de hacer todo lo posible por intentar inculcar en la sociedad valores, repito, valores humanos, como por ejemplo valores éticos, algo que no veo desde hace un monton de tiempo, asi como sentido de la responsabilidad y del compromiso, a fin de, cada uno en su entorno, intentar hacer algo por llevar esto de la mejor manera posible.

Y se nos olvida algo importante: es muy nocivo ese individualismo recalcitrante que nos atenaza a todos, hemos de hacer lo posible por mejorar nuestras relaciones con nuestro entorno, no ya por etica, sino tambien por nosotros mismos, siempra bien y recogeras bien,  porque somos personas, seres humanos, y las personas, la raza humana,  esta hecha para convivir los unos con los otros de la mejor manera posible en una mutua interdependencia, colaborando y ayudandonos los unos a los otros, y  no a palos, como esos dos hermanos que se daban de golpes en el famoso cuadro de Goya.

En fin, vivimos en el siglo XXI, la era de la luz, de internet y de los móviles, de las tablets y de instagram...   Y cuando repaso todo lo que acabo de escribir, me ha entrado una terrible duda: no se si publicarlo, o tirarlo a la papelera, pues me siento como un curioso y nostalgico escritor del siglo XIX... pero en fin, por mi que no quede.

Pablo J. Gámez