"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

sábado, 13 de noviembre de 2010

Nightmare

Por un momento he creido verlo esta tarde mientras paseaba  aunque solo ha sido un instante, porque de pronto se ha esfumado, se ha ido tan súbitamente como vino. Menos mal.

¿Fantasma de mi imaginación? ¡Juraria que no,  de hecho lo conozco bien! ¡Además, me ha parecido tan real...!

Pero no, se ha ido y me ha dejado solo de nuevo. Si; de nuevo con esa espesa soledad, desprovista de consuelo, en compañia de lo inevitable,  y aún con el susto en el cuerpo y en el espiritu.

De pronto me he sentido muy cansado.

Saludos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

El Quijote y "La Acequia".

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Pocos días llevaba yo con este humilde blog mío abierto, cuando el 23 de Abril de 2008 realicé una de mis primeras entradas dedicadas a Cervantes y Al Quijote. La llamé "23 de Abril de 1616" (haced clic)  con ocasión del 392 aniversario de la muerte de Cervantes. En esa entrada, ya insinuaba algo de lo que el Quijote representaba en mi vida, y la bendita influencia que para mi había supuesto. En España, y pese a lo que pudiera parecer, muy poca gente conoce el Quijote, y el porcentaje de los que han leído la novela disminuye aún mas, por desgracia, de modo que yo me sentía como una especie de “pajaro raro quijotesco”, porque el Quijote siempre había sido para mi algo digno de devoción, pero nadie de mi entorno lo había leído totalmente (salvo parrafos aislados) de modo que me sentía frustrado, porque no podia hablar con ellos del Quijote, ni compartir mis ideas o mis dudas sobre ello.

Unos meses después, concretamente en Agosto de 2008, fue una delicia para mi (además de una inmensa suerte) conocer a otros benditos "pajaros raros quijotescos": Pedro Ojeda, la lectura que del Quijote ha dirigido en su blog “La Acequia”, y a todos vosotros. Los detalles de ese conocimiento los narré en mi entrada “Un niño de doce años cabalgando con D. Quijote” (haced clic).

Por ello, me incorporé a la lectura del Quijote cuando ésta ya había empezado, pero desde entonces fue encantador para mi unirme a esta grata lectura que todos hemos hecho juntos y que nuestro Pedro, con su sabia mano, ha dirigido. Tras las dudas del principio, decidí hablar del Quijote como siempre lo había hecho yo: con el corazón, y desde mi humilde opinión personal.

Es decir, compartí mi experiencia con vosotros. Y me explico: conocí al Quijote desde el prisma del sentimiento, del corazón, y eso lo he ido arrastrando con los años. Por mis comentarios a los capítulos ya sabéis que a veces me he expresado incluso con  vehemencia, he sido algo temperamental en esta materia. En fin, que los dioses me perdonen, y vosotros tambien: invoco ese cariño como eximente o, al menos, como atenuante, siempre me he dejado seducir por Alonso Quijano, este entrañable viejo hidalgo de aldea conquistó mi corazón desde que era niño, y quizás ello me impedía ser imparcial o ver las cosas con objetividad: lo he querido (corrijo, lo quiero) demasiado.

Pienso que no es bueno refrenar la emotividad. Exteriorizar nuestros sentimientos, además de ser muy humano es, o debiera de ser, algo muy natural. Por ello, desde la legitimidad que me da el poder escribir en mi blog lo que yo desee  (obviamente, con respeto a  todos), una vez finalizada la lectura, la semana pasada en mi carta abierta a D. Quijote no dudé (ni por un momento) en desahogar mi corazón de nuevo, y expuse otro poquito más de lo que esta novela ha supuesto para mi. 

¿Y esta lectura quijotesca de nuestro querido  Pedro Ojeda? ¿Qué que ha supuesto para mi?

Muy fácil me resulta responder: un autentico “gustazo”, una “delicatesen”, desde todos los puntos de vista que se considere.

Primero, por conoceros a vosotros, un grupo de gente extraordinaria, amantes fieles del Quijote al igual que yo, con quien he tenido el placer de seguir y comentar la vida y milagros de nuestro inmortal hidalgo manchego. Ha sido un placer y un honor conoceros a todos. Y más placentero aún será conoceros en persona en breves fechas, y daros a todos un fuerte abrazo.

En segundo lugar, y siendo obvio que con los años aprende uno a sosegarse, a refrenar las pasiones juveniles y a tomar las cosas en su justo término, os diré que ya con mis 45 años bien cumplidos, he tenido la confirmación de lo que yo dije en mis primeras entradas sobre el Quijote: que a un niño lo hace reir, al joven pensar, y al viejo llorar, o al menos emocionarlo. Esta ultima lectura del Quijote  ha sido la mas sosegada de todas, pero tambien  confesaré que  es la que me ha llegado mas adentro. Mi opinión es que al Quijote (igual que el vino de una vieja reserva, por cierto, Pedro, sabes que el Ribera del Duero es mi preferido, no te digo mas…) se le saca buen sabor cuando uno va cumpliendo años. El Quijote es la crónica de la vida misma: nacemos siendo quijotes, y la realidad, poco a poco, nos doma.

Y por ultimo, esta lectura me ha enseñado un montón de cosas. Pedro Ojeda ha sido un inmejorable guia y maestro; con vuestros comentarios he estudiado vuestro valioso punto de vista; y he limado muchos errores o aspectos incompletos que anteriores lecturas del Quijote me habian dejado. Y por cierto, tambien he aprendido algo muy importante: dejar un poco de lado el lógico sentimiento de cariño hacia el personaje, y contemplarlo fria y objetivamente como es: como personaje literario.

Desde esa perspectiva, he aprendido infinidad de cosas; los vericuetos de la guerra subterránea Cervantes-Avellaneda, por ejemplo, para mi han sido algo sorprendente y nuevo; la credibilidad del “narrador” Cide Hamete y la "dudosa" locura del personaje en la segunda parte (tengo un par de dudas en ese terreno, espero, amigo Pedro, que me permitas consultarte entre copa y copa), y fundamentalmente, técnica de redacción de Cervantes, su entorno histórico y un montón de cosas más que yo ignoraba. Solo soy un humilde lector del Quijote que ignora muchisimas cosas. Por ello he aprendido un montón  con vosotros: un puñado de gente maravillosa.

¿Qué mas puedo pedir? Nada, sino agradecer a Pedro y a vosotros el haberme permitido ser parte de esta inolvidable lectura quijotesca que, para mi, repito, insisto, y torno a decir de nuevo, ha sido un auténtico placer.

Besos para todas y abrazos para todos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Antes, ahora y siempre

"Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres."

(Pitágoras. Filosofo y matemático griego, 582 a.C - 507 a.C.)

Saludos.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Jesus de Nazaret dixit (II)

Resulta increible, casi espeluznante, el comprobar lo poco que han cambiado las cosas en los últimos dos mil años...

Evangelio de Mateo, Capitulo 23.

"Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 

En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 

 
Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.

Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.

¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!

¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?"

Sabias y proféticas palabras. Tan antiguas y, al mismo tiempo, tan rabiosamente actuales hoy dia.

Que poco han cambiado las cosas...

Saludos.

martes, 9 de noviembre de 2010

Estupideces adultas

¡Si nos dejaran ser sinceros, si no tuviéramos que actuar condicionados por el juego de intereses! ¡Si al ver lo bueno, lo verdaderamente bueno, pudiéramos alabarlo sinceramente sin cortapisa alguna; si al presenciar lo malo pudieramos condenarlo y rechazarlo sin ningún tipo de miramiento ni consideración! ¡Si pudieramos llamar al pan pan, y al vino vino, libremente!  ¡Si realmente todos pudieran expresar su opinión francamente sin miedo a nada ni a nadie, si en una palabra, la libertad existiera verdaderamente!  ¡Ay,  si en vez de intentar derribar a quien vuela más alto trataramos de imitarlo o de seguir su ejemplo...!

Pero no. Parece que con el tiempo a los adultos se nos van adhiriendo multitud de "estupideces" que nos impiden ser libres y felices. 

¡Como añoro la inteligencia y “savoir faire” de los niños! Ellos  dicen lo que  perciben, tal y como lo perciben sin maquillaje alguno: dicen lo que sienten,  y punto. Que maravillosos ellos…y que absolutamente estúpidos  podemos llegar a ser nosotros. Y cito de nuevo los clásicos, es inevitable volver a ellos, en este caso  una frase de Alejandro Dumas, hijo:  “No llego a comprender por qué, siendo los niños tan inteligentes, los adultos son tan tontos. Debe ser fruto de la educación.” 

Maldita mierda.

Lo juro por todos los dioses habidos y por haber, creedme: mientras más conozco el mundo,  más me gusta estar con los niños. Y le pido tambien a todos los dioses que vayan limpiando, purgando y elliminando de mi caracter esas estupideces adultas que con el tiempo se nos van adhiriendo y que nos impiden ser libres. Porque, definitivamente, así  quisiera ser cuando sea mayor: como un niño.

Saludos.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Ser o no ser

¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así! Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar!—¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida.
...
Ser o no ser, ¡la alternativa es esa!
Si es a la luz de la razon mas digno
sufrir los golpes y punzantes dardos
de suerte horrenda, o terminar la lucha
en guerra contra un pielago de males.
Morir; dormir. No mas, y con un sueño
pensar que concluyeron las congojas,
los mil tormentos, de la carne herencia,
debe termino ser apetecido.
Morir; dormir. ¿Dormir? ¡Soñar acaso!
...
Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
...
Ser o no ser, todo el problema es ése
¿qué es más noble al espíritu, sufrir
golpes y dardos de la airada suerte,
o tomar armas contra un mar de angustias
y darles fin luchando?
Morir; dormir; no más; y con un sueño
dar fin a la congoja y sobresaltos
que la carne heredó, consumación
que se ha de desear. Morir, dormir,
dormir, tal vez soñar: ese es el caso:
porque el pensar que sueños trae la muerte
ya desprendidos del mortal estorbo
nos ha de contener. Ese respeto
larga existencia presta a mi fortuna
pues ¿quién sufriera el azotar del mundo
o al opresor, la afrenta del soberbio,
la hiel del huido amor, la tarda ley,
la insolencia del cargo y los desprecios
que al mérito le ofrece el hombre indigno,
cuando por sí se diera su descanso
con un simple estilete? ¿Quién querría
lamentarse y sudar toda una vida,
sin el temor de algo tras la muerte,
esa ignota región de cuyos límites
ninguno vuelve, que turba la mente,
y hace nos soportar los males ciertos
y no volar a otros ignorados?
La conciencia nos vuelve así cobardes
y así el matiz de la resolución
desmaya el suave tinte de la idea
y las empresas de rigor y empeño,
ante el temor, su curso tuercen pronto,
y dejan de tener nombre de acción...

Hamlet.  Breve extracto. William Shakespeare.

Quizás la duda de Hamlet, que en el fondo es nuestra eterna duda, sea algo que inexorablemente ha de acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida. Por otro lado, el relativismo y escepticismo de Hamlet siempre ha cuadrado bien con mi caracter, tambien escéptico, y en esto estoy de acuerdo con los sofistas griegos, que decian que nada puede ser percibido sin que medien los sentidos; y como cada individuo siente -y en consecuencia, percibe- las cosas de diferente modo, no hay verdades absolutas, sino tan solo certezas relativas.

Este soliloquio de Hamlet (ayer domingo volví a deleitarme con él) es una auténtica delicatessen para el espiritu.

Saludos.