"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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jueves, 31 de diciembre de 2009

Adiós 2.009

Es curiosa la mezcla de emociones que se plantea en Nochevieja.

Hay quien piensa que ya te queda un año menos para partir. Pero también hay gente que tiene muy presente lo bueno, pues ver nacer un nuevo año es un regalo de los dioses; es un año más que has gozado de la dicha de estar aquí, un año más que gozas del placer de hacer el viaje de la vida al lado de las personas que quieres.

Yo prefiero pensar lo segundo, sin criticar ni enfrentarme al viejo Cronos: me dejo mecer al ritmo de su suave andar.

Si, Cornelivs; recuerda el caso de aquel viejo, al cual un joven le preguntó: "Abuelo, ¡cuanto darías tu por tener mi edad y mi juventud! ¿eh?” Y el viejo le responde: "Y tu, ¿cuanto darias tu por llegar a vivir hasta la edad a la que yo he llegado?”

Con mis mejores deseos para todos, amigos y amigas:

¡FELIZ AÑO NUEVO...!

martes, 29 de diciembre de 2009

Carta a los Reyes Magos.

Alguien. Y este año ¿que le vas a pedir a los Reyes Magos?

Cornelivs. Bueno, este año les voy a pedir muy poquita cosa. Solo esto: paz de espiritu.

Alguien. ¿Como?

Cornelivs. Es muy fácil: paz interior. Que ante las circunstancias o vicisitudes de la vida, sea capaz de discernir el camino de la luz y de la verdad, y que la serenidad y la paz me cobijen.

Alguien. ¿Estas seguro?

Cornelivs. Totalmente. Serenidad y paz interior. Que no es poco.

Saludos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

¡Esto se acaba...!

Solo le quedan dos suspiros a este 2.009. El próximo viernes entraremos en el año 2.010, y se cumplirá la primera década de este siglo XXI "recien" comenzado.

¿Te acosarán las dudas, como al chico de la imagen, o las vencerás todas y te atreverás a navegar surcando el ancho mar?

¿Te limitarás a ser espectador de esta, a veces, "oscura" comedia de la vida, o te decidirás por fin a tomar parte activa en la misma desempeñando tu papel y dándole un toque de color?

¿Comprenderás por fin que el mundo no es un organismo autónomo e independiente a ti, sino que está formado por miles y miles de seres humanos exactamente iguales que tu y que yo?

Quieran los dioses que todo te vaya bien; porque te deseo lo mejor.

Saludos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Un paseo en barco

Para el Grupo de Lectura del Quijote en LA ACEQUIA.

Comienza el capitulo 29 de la segunda parte, el último de D. Quijote y Sancho “al aire libre” antes de la larguisima estancia en el castillo de los Duques. Don Quijote es un caballero enamorado y Cervantes comienza este capitulo en un estilo casi romántico, destacando que la vista del río desató en D. Quijote sus pensamientos más amorosos. Se encuentran con un barco, al parecer era argumento típico en las novelas caballerescas, donde el caballero andante se encontraba por casualidad un barco que llevaría al caballero por arte de magia a un sitio muy lejano, donde acabaría una aventura.

Sancho, que ya está escarmentado de tantas y tantas desventuras, tilda a esta como de “disparate”, pero obedece puntualmente, no sin antes recordarle la realidad a D. Quijote: que es una barca de pescadores. Parece que a Cervantes le apetece ironizar, y dice, esto es delicioso, que Sancho ató a las bestias “dejándolas a la protección y amparo de los encantadores con harto dolor de su ánima”. Que bueno.

Finalmente, ambos se introducen en la barca. Pero Sancho, cobardemente, comienza a llorar apenas desplazado unos metros en el río cuando oye rebuznar a su queridísimo y amadísimo asno, lo cual despierta la cólera de D. Quijote, que le urge a que eche ánimo.

Creo que el breve paseo en barco despierta las añoranzas caballerescas de D. Quijote, y así, vemos que le explica a su escudero diferentes pormenores marineros y detalles técnicos del viaje, habla de astrolabios, de la línea equinoccial, de las leguas que habían caminado, etc. El amo le habla también al escudero de Ptolomeo, y Cervantes vuelve a ironizar moviéndonos a risa, como a D. Quijote, pues Sancho lo llama “puto y gafo”.

Bien, tras este corto paseo, D. Quijote “parece” que vuelve a “equivocarse” de nuevo, pues ve castillos donde solo hay “aceñas”. ¡Que pena que los demás no podamos ver las maravillas que veía D. Quijote con sus ojos! ¿Verdad? Me recuerda a las aventuras de la primera parte, pero aquí veo una enorme y abismal diferencia, pues D. Quijote percibe claramente la realidad (“aunque parecen aceñas, no lo son”). O acaso duda desde el primer momento D. Quijote de lo que ve.

Me explico. Una de dos: o es que en el fondo D. Quijote no está muy convencido de que aquello sea un castillo, o es que inteligentemente, quiere probar a Sancho. Es decir, recuerda a Sancho el encantamiento de Dulcinea y le echa la culpa, no a él sino a los encantadores: claro, lo mismo que transformaron a Dulcinea en rustica labradora, han transformado ahora el castillo en unas aceñas. Apostaría a que D. Quijote quiere probar a Sancho, y se inventa conscientemente lo de la fortaleza: es una prueba, quiere probar a Sancho, pero este, que será patán pero no tonto, guarda silencio.

El final es claro: D. Quijote ve a los molineros enharinados, cree, o dice creer que son fantasmas y malandrines que tienen secuestrada a una princesa, y los amenaza. Los molineros hacen naufragar la barca y rescatan a D. Quijote y Sancho del rio. Fin de la aventura.

Otra diferencia fundamental con las aventuras de la primera parte: cuando los molineros le muestran la verdad a D. Quijote, éste paga los daños causados, y si paga es que acepta la realidad. Y dice algo muy curioso: “Dios lo remedie, que todo este mundo es máquinas y trazas, contrarias unas de otras. Yo no puedo más”. Tenia dudas al principio; pero las dudas se desvanecen al final: triunfa la realidad.

¿Qué no puede más?

¿Qué quiere decir D. Quijote con eso? ¿Está reconociendo que la fuerza de la realidad le vence, por fin? ¿Está reconociendo que su mundo ideal de sueños fantásticos solo es eso, un mundo ideal?

¿Se está dejando D. Quijote vencer por la realidad?

Saludos.


P.D.) Esta entrada es una entrada programada con antelación, el 22/12/2009.
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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hasta pronto

Estimados todos.

Voy a estar unos dias fuera -nos vamos todos al pueblo de mis suegros, Pozo Alcón, a pasar frio-, y creo que, salvo que los dioses o el tiempo lo impidan, no volveré hasta el dia 27 a última hora. Estaré "sin cobertura", pues no me voy a llevar portátil ni nada.

Por cierto, he dejado programada la entrada del próximo viernes, para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia; espero que salga bien porque es la primera vez que lo hago. De todos modos, como mi pericia con la informatica es -cuando menos- discutible, hombre prevenido vale por dos, de modo que ya le he enviado mi colaboración a nuestro querido Pedro Ojeda, por si las moscas.

¡Sed felices y pasadlo todo lo mejor que podais...! Os echaré de menos.

¡Hasta la vuelta...!

martes, 22 de diciembre de 2009

¿Feliz Navidad? (Grandeza, 2ª Parte)

(Continuación a la entrada de ayer).

Desde que tengo uso de razón al llegar la Navidad me he sentido muy mal. Cornelivs no quería ni oir hablar de estas fechas. Estaba deseando que pasaran; pero luego, cuando Melchor Gaspar y Baltasar se alejaban con sus camellos hasta el próximo año sentía una tristeza y sensación de vacio indescriptibles. Y me ha pasado hasta hace muy poco. Fijaros que hace pocos días publiqué una entrada sobre este tema que destilaba pesimismo por todos sus poros, y es que siempre la Navidad me molestaba mucho. Adoptaba una actitud rebelde hacia estas fechas.

Aclararé algo. Soy hijo de mis circunstancias y de mi historia: sin duda muchos acontecimientos familiares me han marcado. Todos tenemos o podemos tener motivos para odiar la navidad, o al menos para encararla con antipatía. Y yo en concreto tengo más motivos que muchos: se perfectamente de lo que hablo.

Pero este año será distinto.

He comprendido que el problema no estaba en la Navidad, que solo es una fecha en el calendario, nada más. El problema estaba dentro de mí.

El año pasado la frase de Gramsci (“Frente al pesimismo de la inteligencia el optimismo de la voluntad”) fue la responsable última de que naciera en este blog el Manifiesto por la Solidaridad. Los que seguisteis la génesis del Manifiesto sabeis de mis dudas iniciales, que ya plasmé aquí en diversas entradas. Yo sabia a lo que me enfrentaba, a algo espantoso: a la cruda realidad de la vida, a este mundo tan insolidario, tan injusto y tan cruel en el que vivimos. Pero el mundo no es abstractamente asi, “per se”: lo es porque nosotros lo hacemos asi, o consentimos que sea asi con nuestra pasividad; y la culpa es imputable tanto a los que activamente roban la ilusión como los que, pasivamente, consienten dicho robo.

Este año he comprendido algo importante: ser optimista o pesimista, es decir, confiar en que es posible cambiar este mundo, o por el contrario refugiarse en una actitud derrotista y/o catastrofista, es un estilo de vida, o quizás mejor, una decisión personal, un “modus vivendi”. Cada uno se comporta como decide hacerlo.

Amar a los demás. ¿Es posible? Claro que si. ¿Como? Pues haciéndolo. Asi de sencillo. No es necesario ser un héroe: basta con pequeños gestos diarios y cotidianos. ¿Necesitas una aplicación practica? Como decía ayer: preguntémosle a Gandhi, a Teresa de Calcuta, a Jesucristo…y a tantos y tantos héroes anónimos que dieron y siguen hoy día dando su vida por los demás. Ellos son grandes, grandes de espiritu. Dejémonos guiar por ellos, por su luz, por su enseñanza.

¡Si…! Aunque pienses que objetivamente no haya motivo para hacerlo, aunque creas que no valdrá para nada; aunque supongas que los demás te considerarán como un iluso poco practico, o como un “bonachon” sin brujula: HAZLO. Merece la pena. Al menos harás feliz a los demás; y si los haces felices, ya estas cambiando este mundo. Da sonrisa, da amor, da tu tiempo, da una caricia, una sonrisa, un consejo, da algo, lo que sea. Pero da.

Todos tenemos experiencias negativas, pero cuando el dolor te apriete, cuando llores de sufrimiento por tu pasado, o por tu presente, cuando sientas que tu corazón se está partiendo en trozos, enjúgate las lagrimas y haz feliz a un niño, dale paz a ese compañero de trabajo que tiene una duda y no sabe cómo salir; sal a tirarle la basura a tu mujer, que hace mucho frio hombre; haz algo. ¡Cambia el centro de gravedad: no lo situes en tu dolor, sino en la felicidad del que esté a tu lado…! Todos sufrimos en mayor o menor medida, esto no es el paraíso; pero si nos centramos demasiado en nuestro dolor -por muy justificado o duro que sea o haya sido- nos estamos olvidando de que a nuestro alrededor hay gente que nos necesita y no ves que, quizás en esos momentos, están necesitando de tu beso o de tu sonrisa...más que nunca. Espero que hayas aprendido la lección, Cornelivs.

Quizás objetivamente los acontecimientos y la realidad de las cosas se opongan a ello o sean incompatibles con esta idea; pero hay que tener ilusión en dar a los demás, aunque sea muchas veces con las tripas arrastras. Y sobre todo: FE en los demás. Por que los demás, amigo, son como tu y como yo.

Yo creo que es el único combate entre razón y corazón que aquella nunca ganará: el del amor. Y no estoy llamando al heroismo: nada de eso. Estoy apelando a los pequeños detalles diarios. En este mundo hay profesiones y trabajos muy diversos, pero todos podemos hacer mucho en nuestra pequeña órbita, en nuestro entorno más cercano.

Si, es una dura realidad esta de la navidad; que si, que todo es nostalgia y malos rollos, una Navidad en la que unos pocos gozan de abundancia y la mayoría muere de hambre. Que si, una fiesta de contrastes, donde en las grandes ciudades destacan las caras iluminaciones a escasos metros de las chabolas. Que si, que ya lo sabemos. Pero "es lo que hay" y no podemos cambiarlo: aunque si podemos modificar nuestra actitud con nuestro entorno.

Y no se trata ya de cambiar el mundo o no, eso es otro tema: se trata de la gente que queremos. Podemos hacer una de estas dos cosas: o nos amargamos y nos encerramos en nuestro dolor, amargando de paso a todos cuantos hay a nuestro alrededor, lo cual demostrará nuestro egocentrismo, o justo hacemos lo contrario: dedicarnos a intentar hacer un poquito mas felices a los demás, empezando por los que tenemos al lado: por los nuestros. Tu eliges.

Yo ya lo he hecho.

Saludos.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Grandeza

-Hay veces en las que me siento minúsculo.

-¿Que te ha pasado?


-Esta tarde he visto un programa de astronomía, en el que se hablaba del universo y de las galaxias.


-Y por eso te has deprimido?


-No, aguarda que te explique. Me he dado cuenta de que en el espacio somos muy poca cosa, vivimos en un pequeño rincón de una galaxia, de tamaño mediano, una galaxia de entre los miles de millones de galaxias que existen. Y desde el punto de vista temporal la cosa es aún mas acusada, somos aún más minusculos: comparados con los miles de millones de años que tiene el universo, la vida de una persona es como si fuera una fracción infinitesimal de un segundo: apenas nada.


-Bueno, somos muy poquito y sabemos muy poquito, es la verdad. ¿Y que? Einstein ya lo dijo, quizás refiriendose a nosotros: "¿Qué sabe el pez del agua en la que nada toda su vida?" Pero quizás mi concepto de grandeza no coincida con el tuyo: yo si creo que en el fondo podemos ser grandes.


-¿Cómo dices?


-Veamos. ¿Tu tienes capacidad para amar a los demas? Y sobre todo, ¿La usas? Es decir, ¿Haces feliz a tu mujer, hijos, amigos y conocidos, a tu prójimo en definitiva?


-¡Bueno, eso intento!


-¡Entonces eres grande!
Si eso haces...serás feliz porque sentirás el mundo en tus manos. Ese es mi concepto de grandeza.

-Bellas palabras, pero me gustaría saber su posibilidad de materialización real.

-Entonces preguntale a Gandhi, Jesucristo, Buda, Teresa de Calcuta, Hamilton Naki, Irena Sendler, y a todas esas luminarias famosas; pregúntale también a tantas y a tantas personas, heroes anónimos, que dieron y dan lo mejor de su vida por los demás. No me creas a mi: creelos a ellos, porque ellos, dia a dia, lo hacen realidad. Ellos son grandes.

Saludos.


P.D. Colgué esta entrada a las 19,42. La reedito a las 22,16, introduciendo una frase final, ante el comentario de nuestro estimado amigo Jesus Garrido, a quien envio un cordial saludo y agradezco su comentario, ya que me ha dado la idea de lo que yo quería expresar.
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domingo, 20 de diciembre de 2009

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

En en este humilde diario mio -y concretamente en la columna de la izquierda, bajo el epigrafe "Diarios que leo asiduamente", ya lo sabéis- figuran los que yo llamo mis blogs amigos: personas a las que he llegado a apreciar entrañablemente y con las que he ido tejiendo, a lo largo de las semanas y de los meses, unos sólidos lazos de aprecio, camaraderia y en algunos casos, de amistad. Me dirijo a todos vosotros, a mis habituales. Tambien sabeis que arriba figuran mis "seguidores", bloggers que me siguen y leen asiduamente, al dia de hoy son 371, y tambien me dirijo a todos ellos.

No estais todos, pues faltáis muchos: blogs que ocasionalmente me visitan y me comentan, aunque no me sigan a diario. Y otros que me vistan aún más esporadicamente. Tambien va por todos ellos.

Sois tantos que no puedo nombrar expresamente a ninguno, pues TODOS, repito, TODOS estáis en mi corazón. Ya he recibido mensajes navideños vuestros y he contestado a todos los que he podido pero, por favor, perdonadme porque creo que me será imposible hacerlo con todos, la lista es muy larga.

Quisiera en estas fechas transmitiros tanta alegria, paz y felicidad como me fuera posible; pero tendré de nuevo que recurrir al tipico saludo, pues no conozco otro mejor. De modo que para todos y para todas, amigos y amigas, seguidoras y seguidores; todos los que habitual, ocasional e incluso esporádicamente visitais o habéis visitado este blog, y fundamentalmente a mis habituales: a ese puñado de amigos y amigas cuya compañía es para mi un honor, un orgullo y una alegría, que no cesan de darme palabras de ánimo y de consuelo -junto con algún que otro merecido regaño que agradezco profundamente- y que consiguen que cada dia me emocione ante la verdadera riqueza del ser humano: los lazos de amistad, cariño y afecto.

A todos vosotros y vosotras, amigos y amigas, Cornelivs os desea, de todo corazón, una muy feliz Navidad y que el año próximo se cumplan todos vuestros anhelos.

¡Cornelivs os quiere! De modo que, por favor: ¡Sed felices!

Saludos.


sábado, 19 de diciembre de 2009

Aquella canción

Doce de la noche. Me desvelo. Llevaba horas con aquella sensación revoloteando dentro de mi, la conocía muy bien, pero no sabia ni la causa ni como expresarla.

Me visto y acudo a un pub cercano: Cronos, aunque la vuelta fué breve. Hacia siglos que no hacia aquello: pedir un vodka Absolut con naranja. Me siento en una mesa, completamente solo. La música es agradable y poco a poco consigo relajarme, a veces es solo cuestión de cambiar de ambiente.

Pero no desaparece esa sensación que revolotea por mi interior, sin embargo al oir aquella música lo comprendo todo: es el pasado que de vez en cuando aflora, golpea mi puerta, me llama, me silba, se me insinúa de nuevo.

Y cuando intento plasmar con palabras lo que siento, al escuchar de nuevo aquella canción en la megafonía, bajo la tenue luz de aquella lámpara, veo que alguien ya se me había adelantado. Solo eran sombras del pasado, de un tiempo que no regresará...

Saludos.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Conversaciones

Los Jueves leemos el Quijote.

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Eneste capitulo XXVIII vemos a un D. Quijote muy humano, sin encantamientos ni malandrines que valgan. Ante tanto arcabuz, ballesta y piedra volante, nuestro hidalgo, muy sensatamente “puso pies en polvorosa y, sin acordarse de Sancho ni del peligro en que le dejaba, se apartó tanto cuanto le pareció que bastaba para estar seguro”.

Un Quijote nada loco, sino realista, que lucha por su vida: ahí no hay caballerías que valgan. Parece que quiero ver a Alonso Quijano clarearse por debajo de la armadura de D. Quijote.

Y según el titulo del capitulo, esto no lo cuenta Cervantes, sino Cide Hamete Benengeli. Yo creo que todo todo forma parte de un plan tejido por la maravillosa mente de Cervantes, el cual aparentemente parece ser un simple traductor de Benengeli, pero no es asi. Es Cervantes el autor de todo. Y usa a Benengeli como un ”alter ego”, según sea el enfoque que le da al héroe, y se esconde detrás del moro cuando le conviene o cree necesario: parece que si hay que ensalzarlo, sinceramente y con nobleza, habla uno, y si es con ironía, socarronería, o si se trata de resaltar su humanidad como persona, débil e imperfecto, al fin y al cabo, habla el otro. Pero siempre se ve la figura de D. Miguel detrás de todo.

D. Quijote es inteligente: ante la previsible recriminación de su cobardia por parte de Sancho, se anticipa claramente, y le recrimina a su escudero su poca reflexión y precipitación, por haber rebuznado a los del rebuzno, lo cual no es sino “mentar la soga en casa del ahorcado”. Sancho, obvio, se defiende echándole en cara a su amo su cobardía, pues lo habia dejado solo, ante lo cual D. Quijote argumenta brillantemente, echando mano de una nueva prudencia que jamás habia tenido, diciendo que: “…la valentía que no se funda sobre la basa de la prudencia se llama temeridad, y las hazañas del temerario más se atribuyen a la buena fortuna que a su ánimo. Y, así, yo confieso que me he retirado, pero no huido”.

Pero bueno, ¿en qué quedamos? ¿Es este mismo hidalgo es el que se enfrentó a los leones hace poquito, y se excusó con D. Diego de Miranda diciendo que mas valía que lo tuviesen por “temerario” que no por “cobarde”?

¿De modo que ahora, Alonso Quijano, ahora si que percibes claramente la realidad, y no antes? Ay, que me parece a mí que este D. Quijote es más sabio de lo que podría imaginarse, no hace más que sorprendernos. Reitero que en muchas ocasiones me da la impresión (o al menos lo siento así), que D. Quijote no está loco, no, para nada: controla las situaciones, piensa y habla magistralmente; conoce y palpa la realidad mejor de lo que parece. Por algo será: quien no lo conozca, que lo compre.

A continuación se apartan del camino y se retiran a una alameda, Sancho se queja porque le duele el varapalo y D. Quijote se divierte un poco de Sancho, contestándole con una -para mí- hiriente obviedad adobada con algo de socarronería (“te duele todo lo que te alcanzó el palo”, y si "mas te cogiera, mas te doliera" le dice). ¿Le está pasando factura por lo de Dulcinea? como si le dijera: "te lo tienes merecido, por mentiroso". Esa actitud desata la cólera de Sancho Panza, que quiere dejar a D. Quijote y abandonar su oficio de escudero. Y no es la primera vez, que le pregunten al bachiller Sanson Carrasco que se ofreció para dicho cargo ante la primera renuncia de Sancho.

Sancho esta hartísimo. “Harto mejor haría yo en volverme a mi casa y a mi mujer y a mis hijos, y sustentarla y criarlos con lo que Dios fue servido de darme, y no andarme tras vuesa merced por caminos sin camino y por sendas y carreras que no las tienen, bebiendo mal y comiendo peor…”

Lógico. Pero D. Quijote aguanta bien el envite, primero le echa en cara su impertinencia (“que a trueco de que a vos no os duela nada, tendré yo por gusto el enfado que me dan vuestras impertinencias”) y acto seguido le dice que si quiere irse que se vaya en buena hora y que se cobre con los dineros suyos que tiene.

Pero al ajustar la cuenta la codicia le puede de nuevo a Sancho, pretende que lleva con D. Quijote ¡veinte años!, qué barbaridad, cuando las andanzas de Sierra Morena apenas duraron tres meses.

Pero D. Quijote gana la batalla, por supuesto que si, y además por goleada.

Veamos. El caballero andante, en un párrafo absolutamente delicioso, recurre a una típica estrategia: (“¡Pero hombre! Ahora te vas, ahora que ya casi eras gobernador?”) Le pone la zanahoria delante a Sancho, como se hace con un caballo, y éste vuelve a moder el anzuelo. Y lo insulta con una frase completamente memorable:

“…a trueco de verme sin tan mal escudero, holgaréme de quedarme pobre y sin blanca.”

Vuelve a llamarlo (¡extraordinario!) “prevaricador de las ordenanzas escuderiles de la andante caballería”, ya antes lo habia llamado “prevaricador del buen lenguaje”, no lo olvidemos, y termina destrozándolo:

“Asno eres, y asno has de ser, y en asno has de parar cuando se te acabe el curso de la vida, que para mí tengo que antes llegará ella a su último término que tú caigas y des en la cuenta de que eres bestia”.

Sancho quiere que se lo trague la tierra, le pide perdón, y suelta otro de sus refranes. Finalmente, D. Quijote remata brillantemente su faena:

Maravillárame yo, Sancho, si no mezclaras algún refrancico en tu coloquio. Ahora bien, yo te perdono, con que te enmiendes y con que no te muestres de aquí adelante tan amigo de tu interés, sino que procures ensanchar el corazón y te alientes y animes a esperar el cumplimiento de mis promesas, que, aunque se tarda, no se imposibilita.” Vuelve a ponerle delante la zanahoria.

Sancho, ya lo dijimos antes, muerde el anzuelo. No olvidemos que en la primera parte, Cervantes ya lo dijo de él: "maguer que tonto, era un poco codicioso el mancebo".

Maravillosos estos coloquios entre escudero y caballero, absolutamente geniales.

Saludos

jueves, 17 de diciembre de 2009

Dos pajaros...

...de un tiro. Si, Sabina y Serrat, Serrat y Sabina, dos de mis cantantes favoritos, cuyas canciones he tatareado y disfrutado desde que tengo uso de razón.

Esta mañana mientras desayunaba he oido en la radio una de estas canciones que se te quedan en el alma para siempre.

Os dejo el video de esa canción (como siempre, os pido que silenciéis la musica del blog para oirlo bien. Gracias).

Que lo disfrutéis.





Saludos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El peregrino

A. Que si, que todos somos peregrinos que transitamos por esta tierra extraña. Es como un permanente sobrevivir a continuas adversidades en medio de una jungla que no conoce más ley que la del más fuerte. ¡Pero te digo que la vida es amable: merece la pena ser vivida!

B. Lo sé, y no me quejo: soy moderadamente feliz. Pero escúchame: ¿Te imaginas lo que sucedería si el nacimiento fuera una decisión libre, voluntaria y consciente? ¡Si! Supongamos por un momento que antes de venir aquí alguien nos diera la oportunidad de elegir y nos preguntase: Oye, fulanito/a, ¿Aceptas libremente ir a un planeta llamado Tierra a caminar por allí los próximos 70 ú 80 años? Es un medio estéticamente bello, pero también muy hostil. Para empezar, las tres cuartas partes de su población no tienen cubiertas sus necesidades básicas. Verás, en líneas muy generales te sucederá esto: suponiendo que nazcas, con suerte, en el mundo desarrollado, nacerás desnudo y completamente desvalido, te irás desnudo de allí, cuando estés viejo y quizás enfermo, y mientras tanto experimentarás en carne propia numerosísimos sucesos, unos pocos agradables, pero la mayoría serán menos agradables. Conocerás a gente absolutamente maravillosa; pero solo serán como islas en medio del mar, pues salvo estas honrosas excepciones, la mayoría se aprovechará –o al menos lo intentará- de tu buena fe, casi todos te valoraran por lo que tengas y no por lo que valgas; pocos te enseñarán a amar a los demás. Aprenderás a ser fuerte a base de dificultades y desencantos. Y lo peor de todo de ese mundo al que vas será su falta de generosidad.” ¿Verdad? Seria para pensárselo, porque indudablemente no es lo que esperábamos. Y que te quede claro: no me he inventado nada. La vida es así, como es, no como quisiéramos que fuera.

A. ¡Pero hombre, menudo panorama! No seas tan negativo que no es para tanto. Todo lo que has dicho hasta ahora solo son quejillas de ánimo mareado.

B. No soy negativo: soy realista. Digo lo que yo veo.

A. Es cierto que nadie te pidió permiso para engendrarte y traerte a este mundo pero piensa que al menos has llegado hasta aquí: eres un redivivo de esas dificultades. Te has hecho más fuerte, aquí estas, firme como una roca.

B. Por ley natural, tras un enfrentamiento o se sobrevive o se muere; y si hemos llegado hasta aquí es porque hemos sobrevivido. Nada has descubierto. Pero ¿no te parece que hemos pagado un altísimo precio?

A. ¡Si, pero la vida es estupenda! Además…¡hay gente que nos quiere! Tenemos familia e hijos, amigos, nos va bien el trabajo, vivimos con comodidades, mira lo bueno y amable que tiene la vida, lo que te ha dado: agradécele lo que tienes ahora. ¡Sabes lo que es el amor!

B. Lo sé, nunca he sido consciente de ser un ingrato, ¡no me estoy quejando! Solo intento llamar a las cosas por su nombre.

A. ¿Seguro? Huye de toda negatividad. Hay un amplio repertorio de pensamientos positivos, todos respetables por supuesto. El que no se consuela es porque no quiere.

B. Pero bueno, esto es increíble: ¿desde cuándo decir uno lo que ve es ser negativo? Trato de ser objetivo, que no es lo mismo.

A. Podia ser peor, podrías estar pasando hambre en Africa o estar enfermo, por ejemplo.

B. Por supuesto.

A. Y tenemos el consuelo de que no todo concluye aquí. Cuando aquí baje el telón…nos espera la vida eterna.

B. ¿Cómo? ¿Vida eterna? Ya sabes como pienso.

A. Pero hombre, que barbaridad: ¿Cómo se te ocurre ser agnóstico y escéptico? ¡Y por si fuera poco racionalista! ¿No te das cuenta que te privas a ti mismo de ese consuelo? ¡Oh tonto hereje! Si las religiones dicen que hay vida eterna... ¡es que hay vida eterna y punto!, Así que…¡a creérselo, aunque tengas que comprimir tus sesos! ¿No te das cuenta de que así serás más feliz? Total, de todos modos tienes que estar aquí, de modo que más vale estar ilusionado o al menos esperanzado. A nadie le viene mal un pensamiento acomodaticio de vez en cuando. Además, quiero que sepas una cosa: una vez que te vayas de aquí no vas a poder volver y denunciar a nadie por estafa. De modo que relájate y vete con tus dudas y con tu escepticismo a otra parte, y no amargues.

B. Hum…

A. Si, y además sé práctico: tómate un buen narcótico para tu espíritu inquieto, como ver la TV y distráete con un buen programa del corazón, de esos que ponen las curiosidades de los famosos; o vete al cine, o a comprar al Carrefour o al Corte Inglés, o a jugar al dominó al bar de la esquina; de lectura nada, porque estarás más solo que la una, al menos con muy poca gente, te sentirás raro y encima te dolerá la cabeza. Haz lo que hace todo el mundo, allí donde fueres, haz lo que vieres. No olvides tampoco ser superficial y no profundices demasiado; y sobre todo, ¡oh incauto! no pienses, repito ¡no pienses! Eso es malísimo, lejos de ti esa nefanda costumbre de pensar, se te cae el pelo y además es mala para la libido.

B. ¡Ah! Eres un irónico.

A. Bueno, es una opción como otra cualquiera, ¿no?

B. Por supuesto.

Saludos

martes, 15 de diciembre de 2009

Las primeras nieves. Sueños de Navidad.

"Llegan las primeras nieves. Ayer por la tarde estuvo nevando en mi pueblo, bajo un frio agresivo, tipico de invierno. Mi hijo pequeño sonrie con la alegria y la ilusión que la nieve, blanca y pura, produce en todo niño, era indescriptible su mirada cuando veia caer los copos.

Por el contrario, el padre siente la mordedura de la nostalgia, porque las nieves me anuncian la Navidad, bella y tierna navidad para unos, triste, hipócrita y malnacida navidad para otros.

Otro año me acordaré de los que ya no están conmigo, y que se llevaron parte de mi corazón. Otro año más tendré muy presente que millones de personas no tienen Navidad ninguna que celebrar. Otro año más soñaré con que el ser humano, que solo quiere amarse a si mismo, por fin se dedica a querer amar a sus semejantes, y a amarlos.

Quizás, soñador Cornelivs, volverás a imaginarte un mundo ideal en el que por fin esos millones de hermanos inocentes que mueren cada dia de hambre, de guerras y de sufrimientos interminables encuentran paz, amor, comida, y que una sonrisa ilumina por fin sus sufrientes rostros.

Pero te despertarás de nuevo de esos sueños,
como el que tuviste el año pasado (haced clik, os ruego que lo comprobéis: asi comenzó el sueño de nuestro Manifiesto por la Solidaridad) y comprobarás que todo sigue igual; te invadirá una sensación de asco y malestar indescriptibles, al volver a iluminarte el sol de esta triste, anodina, insolidaria e hipócrita realidad.

Navidad… época en la que estan de moda las bellas declaraciones de principios, esas bellas pero vacías pompas vanas que no hacen sino despertar la justa cólera de toda alma sensible y que te recuerda que está prohibido desfallecer, porque aún hay mucho trabajo que hacer..."

Justo en ese momento me interrumpe un amigo.

-Oye, Cornelivs, deja de escribir eso un ratito, anda, te invito a una copa de anis con unos churros, con este frio viene bien. Venga, ¡sientete vivo! No quiero tristezas.

-¡Pero... si nunca he tomado anis!

-Precisamente por eso ¡ya es hora de estrenarse!

La provindencial interrupción ha sido real. Y agradezco a mi amigo ese anís con churros. Me estaba poniendo bastante tristón.

Saludos.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Loteria

El regalo llega me viene desde varios blogs como el de mis amigos Silvano Baztan, Alijodos, Gata Coqueta, Juan Carlos Lozano y otros.


Solo se puede colgar una vez.


Y según parece ser, ahora yo a mi vez, tengo tengo que regalarlo a otros cinco blogueros y estos ver las normas en el blog de Alas de Plomo en su post : Regalamos lotería de navidad


Ok, quisiera regalarlo a todos, pero como no es posible, ahi van los cinco blogs a los que hago el regalo:

Pedro Ojeda, Antonio Aguilera, Silvia (Reikijai), El Ente, Loose.

Suerte para todos.

Saludos

domingo, 13 de diciembre de 2009

Antes y ahora

Desde hace varios dias Matias, camarero del Bar Central, con quien casi todas las tardes me tomo mi rápido café solo después de mi gimnasia y antes de abrir mi Bufete me lo viene diciendo: “Tenias que poner en el blog una foto tuya actual y compararla con otra de antes”. Se refiere a mi nuevo aspecto. Yo no me doy cuenta obviamente, pues todos los dias me veo y no soy muy consciente de ello, y tampoco le he dado la mayor importancia, pero parece que desde fuera se aprecia más.

Bueno, pues siguiendo la sugerencia de Matias (amigo de dar gusto que es uno) aquí podeis comprobar el antes y ahora. Os aclaro que mido 1,83. La primera fotografia es de ANTES (21 de Junio pasado) y la segunda es de AHORA, concretamente de la semana pasada (4 de Diciembre). En la primera fotografia pesaba 107 kg. En la segunda peso 88 kg.

Causa: supresión total de azúcar y grasas en mi dieta, y moderado ejercicio fisico todos los dias, de una hora y cuarto aproximada. Empecé con 6 km. diarios, ahora he subido el ritmo y ando/corro mis 8 km. diarios en 70 minutos, a una hora muy prudente: entre las tres y las cuatro y cuarto de la tarde aproximadamente. Llego a casa, ducha, café en el Central y…¡a trabajar!

Y todo tiene una explicación mucho más sencilla de lo que parece: hay que tener a raya el mono del tabaco y el deporte ayuda a estar en forma y a combatirlo, aunque si os soy sincero ya apenas me acuerdo del cigarro. Si de paso consigues adelgazar, estupendo, miel sobre hojuelas. Téngase en cuenta que mi profesión es muy sedentaria, requere gran esfuerzo intelectual y nulo esfuerzo fisico, con lo cual esa hora ú hora y cuarto de deporte me viene, sencillamente, fenomenal.

Los efectos son muy beneficiosos: te relaja, te quita estress, recuperas fuerza y vitalidad, te sientes más sano y ligero, no te cansas, etc... ¡En todos los sentidos! Os lo recomiendo.

Y el caso es que nunca he hecho deporte: pero…¡mas vale tarde que nunca!

Saludos.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Evolución

-Nadie escarmenta por cabeza ajena.

-No; y quizás por ello generación tras generación cometemos los mismos errores.

-Si; y tambien cíclicamente vuelven a repetirse las mismas ideas, maquilladas a la nueva época en la que se repiten. Parecen nuevas pero son tan viejas como el mundo.

-¡Que poco ha cambiado todo!

-¿El mundo o el corazón humano?

-El mundo sí evoluciona, a base de avances científicos, tecnológicos y otros.

-¿Entonces?

-Es nuestro corazón el que se resiste a cambiar desde hace miles de años.

Saludos

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ginés de Pasamonte

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.


Creo que este capítulo XXVII lo comienza Cervantes dudando de la verosimilitud del testimonio de los moros, cuando usa la frase “juro como católico cristiano” y la explicación posterior que ofrece a la misma. Cervantes quizás quiere reforzar asi la veracidad de lo que va a relatar. O puede que no, porque Cide Hamete no es cristiano, sino moro, recordemos a la bella Zoraida, la amada del Cautivo, que en la primera parte le avisa: “no te fíes de los moros, que son todos unos marfuces”. Y marfuz es sinónimo de mentiroso o engañoso.


Cervantes nos aclara quien era Maese Pedro, echando mano de un personaje de la primera parte: ¡Ginés de Pasamonte…! Si, el galeote que D. Quijote liberó, junto a otros malhechores, en el capitulo XXII de la 1ª Parte. Se había puesto el parche en el ojo para que no lo conocieran, y ahora vivía en el reino de Aragón. Muy listo por su parte: en Aragón (¿no era de allí Avellaneda, o al menos vivía allí?) no tenían efecto las condenas de la justicia de castilla. A pesar de la unión de los dos reinos peninsulares con los reyes católicos, cada reino conservaba su propio estatuto legal, y en Aragón eran inaplicables las Sentencias dictadas en Castilla.


Las últimas palabras que D. Quijote le dirigió a Ginés de Pasamonte, cuando lo liberó de las cadenas fueron pronunciadas con mucha cólera: “Pues voto a tal —dijo don Quijote, ya puesto en cólera—, don hijo de la puta, don Ginesillo de Piropillo, o como os llamáis,
que habéis de ir vos solo, rabo entre piernas con toda la cadena a cuestas.”


D. Quijote no puede olvidar que es un desagradecido que le pagó su libertad con una lluvia de piedras y a Sancho quitándole su amado asno, aunque luego lo recuperó (abajo a la derecha la clásica imagen de Doré).

Es otro argumento más que uso como aval a la hipótesis que ya aventuré en mi comentario al capitulo anterior, en la cual me ratifico y que aquí doy por reproducida a fin de evitar inútiles reiteraciones. Eso si, vuelvo a palpar animadversión -del propio Cervantes- hacia Ginés de Pasamonte, como ya dije la semana pasada parece que Cervantes se quedó con la gana de que D. Quijote alcanzase a Gines de Pasamonte con la espada, cuando destrozó el retablo de figurillas.


¿Pero por qué rescata Cervantes a Gines de Pasamonte? ¿Por qué la animadversión de D. Quijote y de Cervantes hacia este personaje?


Recordemos que Gines de Pasamonte publicó un libro de su vida: “Vida de Gines de Pasamonte”.

Es que acaso…¿Cervantes conocía a este Pasamonte? ¿No pudo ser ese Pasamonte un antiguo compañero de armas de Cervantes tal y como M. de Riquer ya insinuó explícitamente hace más de treinta años? El tema, indudablemente, es harto apasionante y es una delicia aventurarse con la hipótesis que lanzan diversos autores, unos deliciosos entresijos, reales históricamente, que arrancan en Lepanto, siguen con la prisión de dos soldados que luego se enfrentan literariamente y que no hacen sino engrandecer, aun mas, la figura de D. Miguel de Cervantes.


Sigamos con la descripción del “modus operandi” de Maese Pedro en los diferentes pueblos por los que pasaba, es delicioso, como funcionaba su espectáculo y como los dejaba a todos boquiabiertos llenando su bolsa.


D. Quijote y Sancho siguen su camino. Y he aquí que se encuentran con el escuadrón del pueblo del rebuzno, que iban a tomar venganza del pueblo vecino, uno de los que más se metían con ellos. Vemos que D. Quijote intenta apaciguar con sabias y concertadas razones a la gente del pueblo del rebuzno, hablando inteligentemente, como hombre concertado y con tiento. Y queria seguir hablando, pero Sancho, de modo completamente irreflexivo e imprudente, hace varios disparates: interrumpe a su señor, presume de su habilidad de rebuznar, diciendo que rebuznando él rebuznaban todos los burros del pueblo y para rematar, queriendo demostrar su habilidad, empieza a rebuznar.


Pero es que encima lo hace a conciencia,
tan reciamente, que todos los cercanos valles retumbaron”.

¡Que bueno…! Es inevitable: la risa acude de nuevo. Y siendo sincero, he de confesar que esta es de las pocas veces que, no es que me he alegre viendo apalear a Sancho, pero sí que he sonreído burlonamente imaginándome la escena. Se lo tenia merecido…por tonto. ¿A quién se le ocurre mentar la soga en casa del ahorcado, rebuznándole a los del pueblo del rebuzno?

D. Quijote hace ademán de vengarlo, pero la nube de piedras arcabuces y ballestas hace que salga huyendo: “…a todo lo que su galope pudo se salió de entre ellos, encomendándose de todo corazón a Dios que de aquel peligro le librase, temiendo a cada paso no le entrase alguna bala por las espaldas y le saliese al pecho, y a cada punto recogía el aliento, por ver si le faltaba.”

¡Maravilloso!


Saludos


jueves, 10 de diciembre de 2009

Delicadeza

Un ser de una exquisita delicadeza y lo que es mejor –o peor, quizás-, una criatura muy sensible. Una sola mirada puede, literalmente, triturarla. Sus ojos son muy expresivos: lo que su lengua calla su mirada lo delata.

La conocí hace poco, y me impactó su manera de ser y actuar. Yo creía que personas así solo existían en el cine o en la literatura, pero veo que no: también existen en la vida real.

Lo normal es que tengamos miedo a morir; pero observé que a ella le sucede al revés: parece que tiene miedo a vivir.

Creo que es una niña de tan finos sentimientos que, más que andar por este mundo, vuela con su bello plumaje y su exquisita sensibilidad a ras de suelo aunque sin tocarlo. Parece no tener defensas ante la vida: todo lo interioriza y lo asume, aparentemente bien, en silencio. Pero acto seguido, cuando veo su mirada…me conmuevo. ¡Veo tantas cosas!

Hay seres que, definitivamente, no parecen de este mundo. Y este ángel de 12 años es uno de ellos. Es la bondad en estado natural, aún sin contaminar. Lástima que el mundo sea tan corrosivo para estas delicadas flores.

Que los dioses la guarden y la protejan.

Saludos

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Preocupaciones

Obviedad de obviedades: todos los dias se aprenden cosas nuevas, nacemos ignorando y morimos aprendiendo. Lo que ya no lo es tan obvio es que debemos de poner en práctica lo aprendido. Dicen que es de Goethe esta frase: hablar es fácil, pensar es difícil, pero actuar conforme a lo que se piensa es lo más difícil del mundo.

Y en esa linea hay otra frase, no sé de quien, que dice: “hay que ocuparse de los problemas, no preocuparse por ellos”. De ocuparse a preocuparse depende, nada más y nada menos, que tener más o menos calidad de vida o tranquilidad de ánimo. Tambien lo sabemos todos, nada nuevo has descubierto, Cornelivs.

Pero conviene recordar lo que sabemos de vez en cuando. Y para ello es preciso que esta vorágine de mundo en que vivimos nos dé diez preciosos minutos al menos de reflexión cada día. En mi caso, yo me pregunté en cierta ocasión: ¿Y tu, Cornelivs, te ocupas de las cosas o te preocupas por ellas?

Me di cuenta de que no solo me ocupaba, sino de que me preocupaba más de la cuenta en algunas ocasiones; no sabía si era deformación profesional, exceso de celo profesional, quizás exceso de responsabilidad; ganas de hacer bien las cosas…¡que se yo! En mi caso, el tomar conciencia del problema me deparó tranquilidad y paz. Y, por qué no decirlo: mente tranquila, tan necesaria para tantas y tantas cosas. En definitiva: ocúpate de las cosas haciendo tu trabajo, eso si, lo mejor que puedas y sepas. Y punto.

Saludos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Por ti, Aminetu


Me fui alegre de puente y cuando vuelvo me encuentro con que el problema de Aminetu no hace más que empeorar.

Mi corazón está con esta mujer, Aminetu Haidar.

¡¡¡¡¡QUE VERGUENZA!!!!! Constato de nuevo el continuo pisoteo de los derechos humanos; compruebo de nuevo que la fría burocracia asfixia y desprecia el corazón y el más minimo atisbo de sentimiento, y que el mundo, por una razón ú otra, impide algo bello y natural, como que una madre, como Aminetu pueda volver a su casa, a abrazar a sus hijos.

Siento profundo asco e indignación ante este espectáculo. Derecho internacional, tratados, salidas diplomáticas, hasta que no pida perdon no hay nada que hacer (pero ¿que perdon ni perdon?), bueno nosotros le ofrecemos pasaporte, (pero ¿que pasaporte ni pasaporte?) bla, bla bla, palabras, palabras, palabras, ¡¡¡¡¡YA ESTA BIEN DE PALABRAS...!!!!

¿Donde esta la humanidad del ser humano?

Lo repito, si: ¡¡¡¡¡¡ QUE VERGUENZA...!!!!!!

Que espectáculos como éste NOS SIRVAN A TODOS PARA ABRIR BIEN LOS OJOS.

¡EN TODOS LOS SENTIDOS...! Y que cada uno lo interprete como quiera.

Saludos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Aniversarios y deporte

Los que aparecen en este dibujo somos, presuntamente, mi mujer y yo. Autor del dibujo: mi hijo -el más pequeño de los tres-, mi tocayo Pablo Jesús, de 4 años, capitán de piratas ("pidatas", como dice él), pero ojo: de los piratas malos, de los que tienen la pata de palo y el parche en el ojo.

Crónica de lo sucedido. Sobre las ocho y pico de la mañana entra en nuestro dormitorio y nos despierta, haciéndonos entrega de este dibujo, y nos dice: ¡Feliz aniversario!. A continuación, da un salto y se mete con nosotros en la cama. Casi inmediatamente entran las otras dos niñas y todos se tiran encima nuestro.

¡Bueno, ha sido un despertar muy placentero! Parece que fue ayer pero hace trece años me casé con la que ahora es mi compañera de viaje y madre de mis hijos. Se me ha pasado el tiempo volando. ¡Bueno, espero que sean muchos más!

Tras el desayuno, me enfundo en mi chandal y zapatillas de deporte y salgo sobre las 9,25 aproximadamente, a fin de hacer mi ruta diaria de deporte. Empecé haciendo 6 km. en una hora (60 minutos) ahora he subido el ritmo: 8 km. en 70 minutos (una hora y 10 minutos). Lo hago a diario. Me va bien, estoy mas delgado (he perdido 17 kg) y sigo teniendo a raya el tabaco: no he vuelto a probarlo desde que lo dejé allá por el lejano mes de Mayo, lo bueno es que ya casi ni me acuerdo de él.

He de confesaros una cosa: esta mañana he disfrutado de un magnifico paisaje. Hacia mucho frio, pues esta noche ha caido un helazo impresionante, y todo estaba blanco, con una bella e increible capa de rocio. Precioso. El aire que exhalaba me salia aparatosamente por la boca, como si fuera humo y, pronto las puntas de los dedos, la punta de la nariz y las orejas empiezan a molestarme, a consecuencia del frio. Pero no dura mucho: tras pasar el cementerio, me encuentro con la mejor fuente de calor: el sol, cuyos primeros rayos me tonifican y me invitan a correr.

Tras la ruta llego a casa, donde tomo una reconfortante y larga ducha. Y heme aqui ahora, escribiendo lo que podéis leer.

Por cierto, esta tarde me voy a Pozo Alcon, de modo que quizás no pueda postear ni visitar vuestros blogs hasta el miércoles.

¡Os echaré de menos! Hasta la vuelta.

Saludos

sábado, 5 de diciembre de 2009

Incomprensión

"Tu piensa como quieras; pero esfuérzate siempre por comprender a los demás", me decia una y otra vez.

Y llevaba razón.

Si, quizás la incomprensión sea una de las peores formas de soledad -más hiriente aún que la soledad física ó emocional- con las que uno puede peregrinar por la vida.

Hay algo más importante que darle la razón a los demás: comprenderlos.

Aunque no se esté de acuerdo con ellos, aunque tu pienses distinto y no compartas sus postulados: esfuérzate en comprender.

Es uno de los mejores consejos que me han dado nunca.

Saludos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

¡Vaya con Gaiferos y Melisendra...!

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.


“Jugando está a las tablas don Gaiferos,
que ya de Melisendra está olvidado"

¿Qué origen tiene esta historia de D. Gaiferos y Melisendra, con la que empieza este Capitulo XXVI? Como resultado de mis investigaciones y con permiso de los entendidos, parece ser que estos versos se publicaron en el Cancionero de Hernando del Castillo, publicado en Amberes en 1573, mientras que los "chilladores delante y envaramiento detrás" con que el Rey Marsilio de Sansueña castiga el atrevimiento del moro que besa a Melisendra pudo haberlo tomado Cervantes de Quevedo.

Veo de nuevo sátira y burla de los viejos romances. Se ve que D. Gaiferos estaba muy a gusto en Paris, jugando a las tablas. Su suegro Carlomagno, padre putativo de Melisendra, está enfadado con su yerno, al ver su “ocio y descuido”, vamos que el mancebo vivía muy cómodo mientras su esposa estaba prisionera. Por si fuera poco, un moro “besucón”, sin duda seducido por los encantos de Melisendra, se atreve a besarla en los labios mientras su esposo Gaiferos está tan alegre en Francia jugando a las tablas. Bueno, al final, el “tibio” marido acude a rescatarla, presionado por su suegro.

Por la forma de contar la historia y por las interrupciones que D. Quijote y el propio Maese Pedro hacen al narrador, mucho me temo que Maese Pedro contaba la historia como quería haciendo una “versión libre” del romance oficial o, al menos, ponía mucho de su propia cosecha, transformando el romance medieval en una historia con la que entretener a su auditorio, añadiendo detalles de su propio peculio para hacerla más amena o picante, según las circunstancias y la calidad del auditorio que la escuchara en cada momento.

Y ahora viene lo bueno: cuando Gaiferos rescata a Melisendra y Marsilio los persigue, D. Quijote monta tranquilamente en cólera y se lía a espadazos con el retablo destrozándolo todo, presuntamente con la intención de ayudar en su fuga a Gaiferos y Melisendra. Y Cervantes destaca un detalle: D. Quijote da un terrible tajo con su espada de arriba abajo que, si no se inclina Maese Pedro, le podia haber costado muy caro al pobre titiritero.

Aparentemente se trata de otro episodio de locura de D. Quijote. Inicialmente pudiera pensarse que llevamos ya muchos capítulos contemplando a un D. Quijote valeroso, sabio, prudente, y para nada loco, con lo cual Cervantes pretende que el hilo argumental vuelva a su cauce, a fin de cuentas la novela es la historia de un loco. Bien pudiera ser así. Pero este argumento no me convence del todo, pues la distancia que existe ya entre el Quijote de la Primera parte y el de la Segunda parte es abismal y a estas alturas de la novela no cuadra con la historia que ahora se reproduzcan las locas aventuras de Sierra Morena, de Miramamolin o de Pandafilando de la Fosca Vista, con la fisonomia que tenia antes la mente de D. Quijote: yo creo que no. La evolución de la novela es muy clara, y donde hubo nidos antaño, no hay pajaros hogaño, es decir, ello implicaria un extraño quiebro en la linea del argumento de la novela, una extraña vuelta atrás. D. Quijote ha cambiado, mucho ademas, y de modo irreversible.

Mi humilde opinión personal es que aquí hay mucho más. Me explico. Pienso que es muy extraño este tardío brote de “aparente” locura, ya sabemos que D. Quijote no se fía ni del mono adivino, ni de maese Pedro, ni le gusta para nada el modo en que cuenta la historia de Melisendra. Percibo claramente la animadversión que D. Quijote siente hacia Maese Pedro, su mono y su retablo.

Por ello me atrevo a más, aventurando esta hipótesis, quizás un poco arriesgada, pero ahí va: la causa de todo está en que D. Quijote pudo reconocer quien era Maese Pedro, pero guarda silencio y se venga ahora de él. Ya está harto de sus burlas, de sus donaires y de su palabrería y da este espadazo de arriba abajo (muy sospechoso por la intencionalidad, por la dirección del golpe y también por la llamativa insistencia de Cervantes de la que luego hablaremos) que a punto está de herir al titiritero: “…que si maese Pedro no se abaja, se encoge y agazapa, le cercenara la cabeza con más facilidad que si fuera hecha de masa de mazapán”.

¡Bueno, Cornelivs, ahora defiende tu teoría y arguméntala! Vamos a ello. Yo apostaría a que D. Quijote está actuando aquí como un consumado actor. Inicialmente parece calmarse y dice que su intervención ha sido decisiva, ("¡viva la andante caballería!") si Gaiferos goza ahora entre los brazos de Melisendra es gracias a su intervención. Actúa de cara a la galería, y muy en su papel.

Acto seguido, “cuando le ve las orejas al lobo” como suele decirse, (intuye que le va a costar los cuartos) se hace el despistado, y niega tener nada que sea de Maese Pedro.

Ahora bien: cuando Maese Pedro le habla claramente y le reclama el importe de las figurillas de pasta, D. Quijote se ve acorralado y atención, asistimos a algo extraordinario: D. Quijote, muy inteligentemente, ¡…usa su propia y presunta “locura” como coartada!, es decir ¡le echa la culpa a los encantadores que lo persiguen!, fijaros que lo dice él mismo, “se le alteró la cólera”, que a él le “pareció todo lo que aquí ha pasado que pasaba al pie de la letra”. ¡Inteligentísimo D. Quijote, está fingiendo…!. El ya ha conocido claramente quien es Maese Pedro, pero calla y se hace el loco adrede.

Pero es que, además del detalle anterior, hay otros detalles más que me inducen a pensar así:

En primer lugar, llama la atención el arranque de cólera tan prudente y casi sosegado que tiene esta vez, en comparación con su estilo habitual: “No consentiré yo que en mis días…”. En segundo lugar, se calma rápidamente, no le dura la cólera demasiado, el tiempo de rezar “dos credos” dice Cervantes. En tercer lugar, cuando una vez calmado accede a indemnizar los daños causados en las figuras a Maese Pedro dice: “Si me ha salido al revés, no es culpa mía, sino de los malos que me persiguen; y, con todo esto, deste mi yerro aunque no ha procedido de malicia, quiero yo mismo condenarme en costas...” ¿Por qué acepta tan rápidamente pagar él, si no tiene la culpa? ¿No será que, aunque no lo diga, se ha dado cuenta de que “se ha pasado” un pelín? En cuarto lugar, dice algo muy intrigante: “no hay para qué venderme a mí el gato por liebre presentándome aquí a Melisendra desnarigada, estando la otra, si viene a mano, ahora holgándose en Francia con su esposo a pierna tendida”. Vuelve a mezclar realidad con ficción, sigue usando su presunta locura como coartada, y de paso, tira por bajo. A mi me parece como si le dijera a Maese Pedro: “Oye, sé quien eres, no te pases conmigo”.

Puedo estar equivocado, por supuesto que si. Ya he dicho antes que reconozco lo aventurada que puede ser esta hipótesis mía. Yo creo que Cervantes lo sugiere sutilmente, no es amigo de repetirse y aquí insiste sobre ello y si Cervantes insiste es por algo: en el capitulo siguiente, veremos que dice: “hubiérale de costar caro si don Quijote bajara un poco más la mano cuando cortó la cabeza al rey Marsilio y destruyó toda su caballería, como queda dicho en el antecedente capítulo”.

Si ya queda dicho, ¿por qué lo repite? Parece como si Cervantes se quedase con la gana de que D. Quijote hubiera alcanzado con su espada al titiritero, o como si nos repitiese el dato del espadazo, dejándolo flotar en el aire con toda la intención del mundo. ¿Es un nuevo guiño que nos hace Cervantes? Yo creo que sí.

Y hay otro rasgo que demuestra, una vez más, la animadversión de D. Quijote hacia Maese Pedro. D. Quijote, una vez calmado, parece que vuelve a enojarse al final, cuando por el tema de los dos reales dice: “Dáselos, Sancho, no para tomar el mono, sino la mona”, es decir, para que se emborrache; recordemos que según el ventero, el titiritero “hablaba mas que seis y bebía mas que doce”. Hablador y bebedor: D. Quijote no simpatiza mucho con él. Y Cervantes tampoco.

Y creo también que Maese Pedro se dio cuenta de que había sido descubierto por D. Quijote. Por ello se fue sin despedirse, antes que nadie. Y tanto: no le interesaba toparse de nuevo con D. Quijote ¡...ni con nadie que lo conociera de su vida anterior...!

Saludos.