"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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sábado, 15 de agosto de 2009

Regreso a casa

¡Ave a todos, mis queridos amigos y amigas, he regresado! Y me encuentro más de cincuenta comentarios a mi última entrada, lo cual no hace sino emocionarme mas aún. Gracias, de todo corazón. Es un placer saludaros y mandaros besos y abrazos a todas y a todos.

Lo peor de las vacaciones ha sido el intenso calor. Lo mejor: el relax y pescaito del que he disfrutado. He dormido como un lirón, y he estado bastante relajado.

Nos hemos alojado en casa de nuestros amigos Paco y Mari Carmen, por la zona de la Plaza de Toros, Huelva capital. Por la mañana me levantaba sobre las 10,30, y tras el desayuno me enfundaba mi pantalón corto y zapatillas de deporte y hacia mi ejercicio cotidiano dirigiéndome andando al centro, como a una media hora de camino, transitando allí por la zona de las calles Puerto, Gravina, Plus Ultra, y alrededores, y sobre todo por el encantador Mercado del Carmen, muy típico de allí, inaugurado en 1.868, y pronto a desaparecer. Es una lástima, porque es uno de los rincones más castizos de Huelva por los cuales más he paseado y de los que me traigo mejores recuerdos. Bares típicos de la zona, muy antiguos, con sabor a rancio, y el agradable olor del mar de fondo.

Por las tardes nos íbamos a la Playa, sobre todo por la zona del Rompido y Punta Umbría (mi preferida, en la imagen de arriba). Aquello era fantástico: mientras mi mujer y Mari Carmen daban un paseo, Paco y yo nos resguardábamos bajo la sombrilla y, gafas de sol en ristre, contemplábamos el bello paisaje, también nos bañábamos y dábamos paseos, y sobre todo, vigilábamos a los niños, cinco en total, convertidos en improvisados centinelas de estos pequeños arquitectos de castillos de arena. Se lo han pasado fenomenalmente. Mi pequeño, mi tocayo Pablo Jesús, no conocia el mar: fue una experiencia inolvidable contemplar sus ojos cuando lo divisó por primera vez.

Hemos visto muchas cosas. La Rábida; el Rocio; el Paseo en Canoa desde Huelva a punta Umbria y vuelta fue maravilloso… Incluso un dia cruzamos la frontera y nos dirigimos al pais vecino, Portugal, y concretamente al Parque Acuatico de Faro. Estupendo. Nos atrevimos a montarnos en la Montaña Rusa, y fue una experiencia emocionante. En resumen: todo ha ido muy bien.

Ahora estoy en casa, (la foto de la derecha es de hoy) y si he de ser sincero, la verdad es que, pasados los primeros dias de vacaciones, tenía ganas de volver. La he añorado profundamente. Cuando me he tumbado en mi sofá, he experimentado una placentera sensación que, seguro, todos entenderéis. Estoy feliz de volver. Aunque también tengo trabajo acumulado: poco a poco me pondré al dia con vuestros blogs.

¿Y Linda? Pues que pienso dedicarme a hacer rutas con ella esta segunda quincena de Agosto. Hace menos calor y ya va siendo hora de que nos hagamos unas buenas escapaditas.

Noticias del mundo: cero. He estado completamente desconectado de la radio y de la televisión. Y ahora tengo la sensacion de haber vuelto de otro mundo. Pero estoy encantado de estar de regreso.

Saludos