"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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sábado, 17 de octubre de 2009

"Asi son las cosas". ¿Seguro?

Las cosas existen, ocupan un lugar en el espacio y las percibimos por los sentidos. Pero ¿son como son o como las vemos? Porque puede haber y de hecho hay diferencias enormes de percepción de una persona a otra. Lo que para uno es bueno, para otro puede ser malo; o lo que para uno es extraño, para otro puede ser algo usual. Lo bello para ti puede ser feo para aquel.

Viene a cuento lo anterior porque esta tarde he presenciado una no pequeña discusión entre varias personas. Discutian vehementemente, y uno le decía al otro: “es que las cosas no son asi como tu te imaginas” “Las cosas son como yo te digo” “A ver si abres los ojos y ves las cosas como son”, y otras expresiones por el estilo, trataba de convencerlo como fuera. Y el caso es que la persona a la que iban dirigidas esas frases mantenía una postura que, en mi opinión, era perfectamente correcta y respetable.

Parece materia sencilla y poco importante, pero a poco que se medite veremos que la tolerancia es una de las consecuencias del escepticismo. Si, y me explicaré. En mi opinion la intolerancia y los fundamentalismos han venido siempre de ahí: de no respetar la opinión ajena o la percepción ú opinion que de las cosas tienen los demás. Recordaré brevemente que para los que nos consideramos escépticos o mejor, para los que cada dia aspiramos a serlo, no existe ninguna verdad objetiva, ni existe tampoco nada absolutamente bueno o malo, verdadero o falso, pues todo es subjetivo dado que la percepción de la realidad depende del sujeto y no del objeto. Por ejemplo un escéptico nunca dirá hace frío, sino que siempre dirá siento frío, ya que él sólo puede saber que él tiene frío.

Cada vez más comprendo menos que alguien diga que las cosas son como el las ve, pues lo hace con completo olvido de que habrá quien piense diametralmente opuesto porque las vea de otro modo, sin olvidar la infinita gama de matices intermedios que pueden surgir a la hora de percibir o analizar una cosa o una idea. Dicen “es que las cosas son asi”, y se quedan tan tranquilos; como aquel telediario que terminaba diciendo: “Asi son las cosas y asi se las hemos contado”. Pues miren ustedes, va a ser que no; porque asi no son las cosas, asi las ven ustedes. Aparte de que, como técnica argumentativa, su eficacia es nula: si vemos las cosas en azul, por mucho que nos chillen que son verdes las seguiremos viendo en azul, deberán de convencernos con medios mas eficaces.

Por eso defiendo que el escepticismo es honrado ya que no trata de convencer a nadie. Un escéptico nunca dirá como es el mundo, sino como él lo ve o lo percibe. Cada dia me gusta más usar las particulas “en mi opinión”, “para mi”, “yo creo que”, o “yo pienso que”, precisamente por eso: porque nadie es quien para decir como son las cosas, sino simplemente como las ve él.

Parece obvio. El problema es que se nos olvida frecuentemente, pues usamos el verbo ser casi sin darnos cuenta. Y en prensa, radio y televisión se trata de un uso y abuso terrible. No bajemos la guardia contra la intolerancia. Quizás deberíamos emplear más el termino ver ú opinar. Por cierto: solo es mi humilde opinión.

Saludos.

viernes, 16 de octubre de 2009

Visperas de bodas

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Entramos en el capitulo XIX de la Segunda parte, en mi opinión un capitulo de transición que precede, como antesala o pórtico, a las fastuosas bodas de Camacho que veremos en las próximas jornadas.

Aparecen en escena cuatro personajes, dos labradores y dos estudiantes -Corchuelo y el diestro-. Venían montados sobre cuatro pollinas, o borricas.

De nuevo contemplamos a D. Quijote sosegado y prudente. Y se ve que le gusta la compañía de los demás. Recordemos que en capítulos anteriores paró al caballero del Verde Gabán, el cual inicialmente no quería detenerse por miedo a que con su yegua se alborotase Rocinante, tranquilizándolo Sancho Panza.

Ahora con estos cuatro personajes sucede lo mismo, D. Quijote les ofreció su compañía y les pidió que detuviesen el paso. Adelantándose D. Quijote a posibles reparos por su caballo, les dice que estén tranquilos, porque corren mas las pollinas que su caballo; e incluso para obligarlos les dijo quien era, a que se dedicaba, etc. Es curiosa la reacción de los caminantes: los labradores obviamente no se enteran de nada; pero sí los estudiantes, que conocen inmediatamente el mal que aqueja a D. Quijote, aunque ¡oh sorpresa! ahora los estudiantes no se burlan de él: lo miran con “admiración y respeto”. Eso es lo que ahora inspira D. Quijote, y lo vengo diciendo: admiración y respeto. Algo verían en él, acaso su modo de hablar, tan inteligente y tan concertado; acaso su grave ademán y continente; acaso su expresión y dominio de las situaciones. O quizás todo junto.

Pero desde luego, quien no sale muy bien parado es el pobre Rocinante, respecto del cual el propio D. Quijote dice que caminaban más las pollinas o borricas que su caballo. ¡Decirle eso a un caballo es hundir su reputación! ¡Pobre Rocinante! Si una borrica camina más que un caballo… ¡así será el caballo! y en consecuencia su pundonor masculino no queda muy bien parado que digamos. Aunque también puede ser que Cervantes juegue con la ironía, recordando la aventura de los yangüeses, en la cual para una vez que Rocinante se puso, digámoslo así, “cálido”, que también el pobre era de carne y hueso, hay que ver como acabó; o bien como queriendo decir que si tal cosa sucediera las borricas podrían escapar, porque caminaban mas que el caballo y no les seria dificil ponerse a salvo. Todo esto lo veo como una simpática anécdota que introduce Cervantes aunque, sea como fuere…lástima de Rocinante. Si Sancho Panza con su respuesta al caballero del verde Gabán ya había minado la reputación de Rocinante, ahora es el propio D. Quijote con su afirmación quien termina de dinamitarla. Y mas adelante hay más, ya lo veremos. ¡Que lejos quedan la los tiempos en los que, para D. Quijote, ni el Babieca del Cid se podia comparar con Rocinante!

El caso es que D. Quijote quería hacer camino con los cuatro caminantes, y lo consiguió. Estos le sugieren que se vaya con ellos a su aldea a ver las bodas de Camacho, a lo que D. Quijote acepta.

Ahorraré descripción sobre el episodio de esgrima de Corchuelo con el diestro. D. Quijote, prudente, se erige en árbitro de esta contienda, y la maña del diestro se impone sobre la fuerza de Corchuelo que, valientemente, reconoce su error, y al final ambos contendientes quedan amigos.

Entremos en los amores de Basilio y Quiteria, nudo de la acción en los próximos capítulos. Se trata de dos jóvenes de dos casas contiguas. Se crían juntos y se aman; pero la familia de Quiteria tiene más bienes de fortuna que la de Basilio, mas pobre, de modo que los padres de ella conciertan el matrimonio de la chica con el rico Camacho. Basilio se lo toma a mal, le viene la melancolía, y todo el pueblo está espectante acerca de cual será su reacción.

Sancho está que se sale. Inicialmente es espontáneo, simpatiza con Basilio y casi llega a maldecir a todos los que impiden que se casen los que bien se quieren. Pero D. Quijote, con su respuesta lúcida y magistral, desacredita al escudero. D. Quijote responde maravillosamente, con elegancia y con concertadas razones, aunque como hijo de su época, en la cual los padres tenían jurisdicción para casar a sus hijas -al margen del criterio de éstas- con quien querían. No me extraña que los estudiantes sientan por el admiración y respeto.

Sancho aguanta. Pero después contraataca y se venga de su amo, al cual le dice “que el amor mira con unos anteojos que hacen parecer oro al cobre, a la pobreza riqueza, y a las lagañas perlas.” Creo que es un golpe del escudero al caballero, y además un golpe bajo. Las lagañas… perlas... ¿se refiere Sancho al encantamiento de Dulcinea? Yo creo que si, porque D. Quijote inmediatamente lo entiende, y lo calla en seco (¿Adónde vas a parar, Sancho, que seas maldito?). Vaya con Sancho. Y parecía tonto.

Y sigue una primera descripción del escenario de las fastuosas bodas. Llegan de noche y todo el prado se ilumina con la luz de las luminarias. Antiguamente con motivo de la boda se enramaba -cubrir con ramas- el patio o la entrada de la casa de la novia, pero Camacho es tan rico que enrama todo el prado en el cual se va a celebrar la boda, en su integridad; tiene concertadas danzas, música, teatro…muchas actividades. Y de comida y viandas, no digamos nada. Sancho va a disfrutar.

Las bodas van a ser de autentico lujo, suntuosidad y esplendor.

Saludos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Desde China.

China ha ejercido siempre sobre mi una gran fascinación. He sentido gran curiosidad hacia esa civilización y fundamentalmente hacia algunos de sus pensadores, como Confucio. Muy rica en cultura, de ella que podemos aprender muchas cosas, entre otras sus famosos dichos, proverbios o citas célebres.

El repertorio es inmenso, de modo que hoy solo traeré unos poquitos, los que más me han llamado la atención.

El que comete un mal y tiene temor de que se sepa, posee todavia una semilla de bueno dentro de su maldad; pero el que hace un bien y está ansioso de que se enteren, tiene todavía una raíz de mal en su bondad.

Que curioso es el hombre, nacer no pide, vivir no sabe, morir no quiere.

Cuando el dinero habla, la verdad calla.

Disfruta la vida, es más tarde de lo que crees.

El que teme sufrir, sufre de temor.

La pobreza hace ladrones y el amor poetas.

Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio)

Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender peligroso. (Confucio)

Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.

No te preocupes por no ser conocido. Preocupate por ser digno de que se te conozca.

Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.

Me quedaria con todos; sin embargo, y por último, os citaré uno que me ha sorprendido especialmente. Es el siguiente:

Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.

Saludos.


miércoles, 14 de octubre de 2009

Pildora del dia después.

Hace ya algunos dias, diarios como El Pais se hacian eco de la noticia. La píldora post coital, tambien conocida como “píldora del dia después” ya se podía adquirir en las farmacias sin receta médica, tras concluir los trabajos para el cambio de estatus de este medicamento.

Parece que en la práctica es muy difícil encontrarla. Parece que muchos farmacéuticos se niegan a suministrarla, por motivo de objeción de conciencia, pretextando los mas peregrinos argumentos: “que no la han recibido”, que “se les ha agotado”, en fin, parece (y ya van tres) difícil conseguirla. Y el caso es que pueden ser sancionados con abultadas multas si se niegan injustificadamente a suministrar ese medicamento.

Ya expuse en mi anterior post “Los santos inocentes” mi opinión personal, contraria a la promulgación de la nueva ley del aborto, por los motivos allí expresados. Pero, reitero, es mi opinión, mi humilde opinión personal, y ni yo ni nadie puede pretender que todo el mundo piense como él. De modo que iré al grano. Aquí veo dos bienes juridicos en colisión:

Uno, el derecho de una chica a que se le suministre la píldora. Su producción, venta y distribución está autorizado por Ley, y como consumidora tiene todo el derecho del mundo a que la ley se cumpla y se le suministre el medicamento.

Otro, el derecho del farmacéutico a la objeción de conciencia, por entender que ese medicamento es una sustancia abortiva.

El problema es que estos dos bienes juridicos (derecho a la píldora y derecho a la objeción) son incompatibles, puesto que el respeto de uno implica la quiebra del otro en muchos casos, cuando no en la mayoría de ellos.

Esta claro que cada uno puede objetar; pero una mera objeción no puede suponer el palmario incumplimiento de la Ley, o usarse como excusa con dicha finalidad, y máxime tratandose de un servicio publico: una farmacia. El caso es que nunca he entendido muy bien la objeción de un farmacéutico a suministrar y vender un medicamento cuya distribución es plenamente legal (está regulada por Ley) por una sencilla razón: quien se toma la píldora es la chica que la compra, no ellos. Oiga, no se tome usted la pildora si no desea; pero no impida que quien tiene derecho a hacerlo, lo haga. Ellos se limitan a vender la píldora, no están interrumpiendo nada. No se si me explico, es como ese conocido mio que tiene una ferretería y que la otra mañana, "iocandi causa", me dice que se va a hacer objetor a fin de no vender cuchillos en su establecimiento, dado que con ellos se suelen cometer crímenes y homicidios.

Seamos serios. La Ley es la Ley. Y se podrá estar de acuerdo o no con ella, pero una vez promulgada es norma de obligado cumplimiento. Como mal menor –y esto solo es una cura de urgencia, a modo de rápida y apresurada sugerencia-, quizás podrían arbitrarse algunos mecanismos o fórmulas, como por ejemplo, dar publicidad en las farmacias objetoras acerca de las farmacias no objetoras, con indicación de su dirección y señas a fin de que las personas que precisen la píldora puedan acudir a dichos establecimientos; establecer un porcentaje minimo de Farmacias que las suministren, etc.

La polémica…está servida.

Saludos.

martes, 13 de octubre de 2009

¡Problemas...!

-Problemas, problemas... ¡estoy harto de tanto problema!

-Entonces tienes suerte, sonrie, porque el problema es un desafio, es una oportunidad para crecer, para demostrarte a ti mismo que puedes solucionarlo; y caso de que no pueda ser, al menos lo habrás intentado y habrás aprendido.

-Algunos no he podido solucionarlos.

-Bueno, pero al menos lo has intentado. Has sido valiente y te has enfrentado a ellos. Recuerda que solo pierde el que juega: los mirones solo seran eso, mirones, que jamás se atreverán a nada.

-Si, pero... ¡ es que todos los días hay inconvenientes! cuando no te surge una cosa viene otra. Es como una continua escalada.

-Bueno, eso es la vida, ¿no? Solo el arbol azotado por los continuos vientos tiene las raices fuertemente sumergidas en la tierra. Animo. O los problemas te comen a ti, o tu te los comes a ellos, sigue como hasta ahora, lo estas haciendo muy bien.

-Supongo que si; pero es que se cansa uno a veces... Y luego viene el capitulo de los imponderables, desagradecimientos, etc.

-Mira. Cela dijo que habia un sitio al cual podian irse todos los que, como tu, no quisieran problemas: al cementerio, sitio donde gozarás de paz eterna y, te lo aseguro, se acaban todos tus problemas.

-Si; y tambien la vida.

-Pues eso. ¿Qué otra opción hay?

Saludos.

lunes, 12 de octubre de 2009

Atravesando el Puerto de Tiscar.

Domingo 11 de Octubre. Nos vamos todos a Pozo Alcón a ver a mis suegros. Ahora solo se tarda unos 50 minutos en llegar, pues vez inaugurado el nuevo trecho de Huesa a Pozo Alcón no hay secreto alguno. Pero antes de inaugurarse esa nueva carretera (hace unos 6 años aproximadamente) ir desde Jódar a Pozo Alcón era una aventura, puesto que habia que cruzar el famoso Puerto de Tiscar. (CLICK EN LAS IMAGENES PARA AGRANDARLAS)

Tras deliberar, decidimos irnos por la ruta más larga, pero mas bella y pintoresca: por Tiscar. Ah, y me llevo a Linda, de modo que monto en la moto y yo voy delante, mi mujer con los niños en el coche por detrás. ¡No es la primera vez!

Salimos por la Carretera comarcal A-6105, hasta la altura de la Estación de Ferrocarril, girando al sudeste, buscando Peal de Becerro, localidad a la cual llegamos veinte minutos después y donde tomamos la comarcal A-315 que, diez minutos después, nos llevará hasta Quesada, donde recientemente se inauguró el Museo Zabaleta, en honor al famoso pintor que nació en esta ciudad. Nos detenemos brevemente y tras tomar un café y dar descanso a los niños reanudamos la marcha.

Apenas dejar Quesada, llegamos a un bellísimo paraje, a un maravilloso bosque de coníferas, tipico bosque mediterraneo: la Sierra de Tiscar. Es un paraíso para ir en moto, de modo que disminuyo la velocidad y atravieso íntegramente todo el puerto con la visera del casco ligeramente entreabierta, deleitándome con la contemplación del paisaje y gozando con la cálida brisa que me da directamente en el rostro. La temperatura es agradable, y el sol de la tarde es realmente precioso.

Merece la pena irse por allí, pues estamos atravesando uno de los parajes más bonitos y dignos de disfrutar de toda la provincia de Jaén: la Sierra de Tiscar, o lo que es lo mismo, la vertiente oeste de la gran Sierra de Cazorla. Para un motero sin prisa es una delicia, pero hay que ir despacio pues aunque el firme está en muy buen estado, la carretera es muy estrecha y serpenteante. Aquello está lleno de curvas y algunas son muy cerradas, y tanto, que tengo que tengo que tomarlas incluso en 1ª velocidad pues en 2ª se corre grave riesgo de caida, incluso para un conductor ya de cierta experiencia.

Al llegar a los 1183 metros de altura me encuentro con una torre medieval: una torre vigia, que ofrece una bella panorámica de toda la sierra y de los pueblos limitrofes, destacando el increible paisaje dominado por las cumbres del Rayal (1835 metros) y el Caballo (1460 metros).

En la tercera foto podeis ver la Atalaya del Infante don Enrique: es una torre cilíndrica de los siglos XIII-XIV de mampostería regular y sillarejo, de estilo gótico, cuya misión era vigilar el movimiento de tropas en el camino del reino Nazarí de Granada. Fue mandada construir por el Infante don Enrique, que era hijo y hermano de reyes: era hijo del Rey Fernando III el Santo de Castilla, y hermano del también rey de Castilla Alfonso X el Sabio.

Por cierto, veis en la siguiente foto a mi mujer y a mis tres hijos, mientras subian para ver el torreón más de cerca. Como no, allí esta "Linda" también.

He de haceros una pequeña confesión: muchas veces me he detenido allí, buscando paz, sosiego y soledad y no han pasado ni cinco minutos cuando algún conejo o alguna traviesa ardilla han hecho acto de presencia. Se está muy agusto alli; sobre todo en primavera, estación en la que, tumbado en la verde hierba, y con la unica compañía de mi moto, he pasado ratos deliciosos.

Pero hay que seguir, de modo que monto otra vez la moto y quince minutos después llegamos al Puerto propiamente dicho, el puerto de Tiscar. Es el paso natural desde la Loma de Úbeda y el gran valle del Guadalquivir hacia las llanuras de Baza y la provincia de Granada en general. En la quinta foto podeis ver el paso de Tiscar, arriba restos de su castillo, y abajo a la derecha asoma el Santuario. Lo atravesamos por el túnel y sin deternernos, nos sumerjimos en lo mas frondoso de la sierra. Algunos trechos de carretera no ven el sol jamás, pues altos y corpulentos pinos ocultan la luz del sol, abrazando la carretera, es como si quisieran devorarla.

Hay muchas casas rurales; buenos hoteles; se puede hacer rutas a pie, en bicicleta, senderismo… Nos detenemos brevemente en la famosa Cueva del Agua (un bellisimo capricho de la naturaleza, con estalactitas), pero está cerrada, de modo que reanudamos el viaje.

Por cierto, ahora que no fumo y que percibo los olores "en estereo", he de deciros que el olor a verde, a vegetación, es indescripbiblemente relajante y agradable.

Diez minutos después, llegamos a Pozo Alcón, donde he estado muy agusto. Y hemos vuelto esta tarde a casa, de modo que todo este tiempo he estado desconectado de la blogosfera.

Pero ahí queda la ruta. Una de mis favoritas. Recomiendo a todo buen turista amante de lo bueno, que se pase por allí. No se arrepentirá.

Saludos.