“Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”. Esta frase la pronunció Heráclito de Efeso, conocido por ser el padre de la teoría del devenir, del “todo fluye y nada permanece”. Así es. Y recuerda: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa”, como decía Teresa de Ávila. ¡Perspectiva, oh hombre, ten perspectiva! ¡Ah! El paso del tiempo ha sido algo que jamás me ha preocupado en exceso, pero ahora estoy empezando a tomarlo en consideración: es como si, a medida que cumplo más años, sintiese un poquito más de vértigo, como si el tiempo pasara más deprisa; es como cuando viajas en un autobús que, casi imperceptiblemente, va subiendo su velocidad. Al principio no lo notas, pero llega un momento en el que sí te das cuenta. Y la cuestión es que nadie puede frenar el paso del tiempo: Cronos, el viejo dios, siempre termina sonriendo.
-¡Dioses! ¡Que alguien pare esto! O al menos, que haga que vaya mas despacio.
-Jo, lo llevas claro, Cornelivs.
Saludos.