"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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jueves, 16 de junio de 2011

Sordera inmemorial

Decia André Gide (según otros M. Proust) que  “todo está dicho pero como nadie atiende, hay que repetirlo” . Creo que llevaba razón, y lo podemos comprobar a diario. Viene esto a colación porque hoy he conocido esta cita:

“Los hombres han nacido los unos para los otros, edúcalos o padécelos”.

Fue pronunciada por Marco Aurelio, emperador de Roma, (26/04/121 d.C - 17/03/180 d.C)

Que pena que despues de casi dos mil años seguimos sin atender, y los poderes publicos no establezcan la educación como prioridad absoluta.  A no ser, claro está, que padezcamos sordera inmemorial.

Saludos.

lunes, 13 de junio de 2011

Devenir

“Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”. Esta frase la pronunció Heráclito de Efeso, conocido por ser el padre de la teoría del devenir, del “todo fluye y nada permanece”. Así es. Y recuerda: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa”, como decía Teresa de Ávila. ¡Perspectiva, oh hombre, ten perspectiva! ¡Ah! El paso del tiempo ha sido algo que jamás me ha preocupado en exceso, pero ahora estoy empezando a tomarlo en consideración: es como si, a medida que cumplo más años, sintiese un poquito más de vértigo, como si el tiempo pasara más deprisa; es como cuando viajas en un autobús que, casi imperceptiblemente, va subiendo su velocidad. Al principio no lo notas, pero llega un momento en el que sí te das cuenta. Y la cuestión es que nadie puede frenar el paso del tiempo: Cronos, el viejo dios, siempre termina sonriendo.

-¡Dioses! ¡Que alguien pare esto! O al menos, que haga que vaya mas despacio.

-Jo, lo llevas claro, Cornelivs.

Saludos.