"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 21 de abril de 2017

Camino de Madrid

Terminada y rematada  la Maraton de Sevilla el pasado dia 19 de Febrero, regreso a casa a descansar de lo deportivo y a seguir con mi ajetreo laboral en el Despacho y en los Juzgados.  Ya no quedaba tiempo para entrenar la Maraton de Madrid, el 23 de Abril de 2017, Maraton que corro todos los años, de modo que este año tenia pensado descansar de la Cibeles, y empalmar luego con la Maraton de Valencia en Noviembre.  Como en Sevilla conseguí mi segundo objetivo, que era acabar  lo mejor posible, y dado que  fisicamente terminé la maraton bien, entero,  pensé que me vendría muy bien para sucesivos acontecimientos, como, por ejemplo, la Maraton de Madrid. 

Pero bueno, ¿no acabas de decir que no ibas a hacer Madrid este año?

Ay, ay... que el hombre propone y los dioses disponen; el lunes, 20F,  me levanto con ligera sobrecarga en los cuadriceps y, oh sorpresa, gemelo izquierdo, pero mucho menos molesto que otras veces. Bueno, Pablo, no te emociones, a ver el martes. Pero es que amanece el martes y toda dolencia ha desaparecido. Todo perfecto. ¿Perfecto, despues de 42 kilometros? ¡No es posible! Y el diablillo que muchos runners tenemos dentro, que no duerme, vuelve a tentarme otra vez: "Oye, si has terminado bien en Sevilla, ¿por qué no te animas con Madrid este año tambien?  ¡Que locura...!  Bueno, ya sabeis que no me gusta pensarme mucho las cosas, sobre todo cuando de maratones se trata, asi que, con una media sonrisa, me dije a mi mismo la fatidica frase: "¿Y por que no?" Iremos a la Maraton de Madrid...! Dicho y hecho, asi que tras una larguisima y concienzudisima  reflexión que tan solo duró   48 horas despues de cruzar la meta en la maraton de Sevilla, me apunté a la Maraton de Madrid, de modo que este año tambien le tiraré el beso a la Cibeles y saludaré a Neptuno. Eso si, "ad cautelam", por simple precaucion, decidí no correr nada esa semana, absoluta tranquilidad, cosa de lo que luego me alegraría enormemente, reaunudando los entrenos el 27 de Febrero. 

Las sensaciones son buenas; y asi, poco a poco, llego al primer test: Media Maraton de Baza, la hago en un tiempo de 1.50.38,  bueno, esto parece que marcha, buenas sensaciones, todo bien, son las dos primera fotos que veis, la de arriba al empezar la segunda vuelta, y esta de mas abajo con mi amigo y compañero Cipri, que tambie hará la Maraton de Madrid.

A la semana siguiente pruebo con la Media de Malaga, es la foto de al lado, estoy fuerte, inspirado, corri alegre, feliz, dichoso, casi con rabia, pero contento, y remato la Media malagueña con un discreto 1.49,28, parece que todo va bien y que el cuerpo aguanta, benditos sean todos los dioses del olimpo.

El resto de la preparacion ha sido muy normal, a cuatro semanas de la cita con la Cibeles, el pico maximo de entreno llega en la semana del 3 al 9 de Abril, y en Semana Santa comienzo la reduccion paulatina, el tapering, dando gracias a Dios, porque, repito, salvo las pequeñas molestias de siempre, todo va bien.

El trabajo está hecho.

Y ahora que? 

Sencillamente: a disfrutar. Voy con mucha ilusion a Madrid, a la expectativa...¡ y a ver que pasa...!  Ahora, lo que queda de viernes, a terminar los asuntos mas urgentes, y mañana por la mañana tempranito, camino de Madrid.

Este año voy con una ilusion muy especial, porque ("si los Dioses y el tiempo no lo impiden" como suelo siempre decir)  a mis 52 años, Madrid será mi Décima maraton. Quien me lo iba a decir... Doy gracias infinitas a la vida, a mi familia, y a mis amigos, sin cuyos consejos, paciencia conmigo y ánimos jamas hubiera sido esto posible. 

Ya os contaré.

Abrazos

Pablo Jesús Gamez Rodríguez.






viernes, 3 de marzo de 2017

¿Que es ser maratoniano?


Esa es una pregunta muy difícil de responder. Aqui os expondré mi punto de vista personal, y os contaré mi experiencia personal en el running,  al cual tantos ratos de felicidad le debo, y ojala siga asi muchos años;  y es que mientras mas corro y más conozco esto, más respeto le tengo a este bendito deporte.   En Madrid, dentro de dos meses, correré mi décima maratón, y poco a poco, voy comprendiendo lo que es ser maratoniano.  Aspiro, un buen dia, a merecer ese nombre, porque para mi ser maratoniano no solo consiste simplemente en correr 42 kilómetros, sino que es mucho más...

De modo que sientate, amigo/a mio/a, y tomate tu tiempo, que esto nos va a dar para un rato.

Muy brevemente te cuento mis antecedentes, lo cual será rápido, no te voy a cansar mucho,  y pronto entraremos en materia. Tengo 52 años. Mido 1,83. Con 44 años, pesaba 114 Kg, fumaba tres cajetillas de tabaco rubio al dia, y no tenia ningún tipo de control sobre comidas y bebidas.  Talla de pantalón: era la 56, lo recuerdo perfectamente. Jamas había hecho deporte, repito en mayúsculas, JAMAS HABIA HECHO DEPORTE, hasta me suspendieron la gimnasia en el Colegio cuando tenia 17 años, de lo perezoso que era. Asi iba mi vida hasta que llegó el dia D:  14 de Mayo de 2009, el medico me dio un susto enorme (merced a mis ulceras de estomago, colesterol, problemas con la diabetes, tensión por las nubes, piedras en la vesicula, etc..  me asfixiaba andando), me dijo que me iba a morir, y ese miedo fue el punto de inflexión.Dejé el tabaco y las malas costumbres, y ya con 44 años  empecé a andar todos los días, primero 30 minutos, y asi poco a poco hasta llegar a una hora. Ya había adelgazado bastante, y recuperado fuelle pulmonar, cuando una mañana, sin darme cuenta, me di cuenta de que llevaba casi dos kilómetros trotando y que no me cansaba: aquello me gustó. Ahí cambió todo. A la semana siguiente probé con 3 Km, a la siguiente con 4, y asi sucesivamente… Mi primera carrera fue la San Anton, de Jaén, una 10 km, en Enero de 2011, ya con 46 años.

Fin de la introducción.

Y por cierto, esto que escribo va dirigido a corredores y a no corredores, a todo el mundo,  asi que todos son bienvenidos; aunque obviamente,  mis compañeros de fatiga,  los que corren como yo, me comprenderan mucho mejor.

¿Qué es ser maratoniano? Intentaré plasmar mi punto de vista personal. Lo primero  es que ser maratoniano, para mi,  es una bendición y una alegria,   darle gracias a Dios todos los días porque, en vez de ser la persona enferma y semi-invalida que era yo, ahora soy una persona sana.

Luego, es un orgullo, una alegria permanente, es emocionarte cada vez que entras en meta, si, pero tambien  mucho más...  es un estilo de vida, que va mas alla del simple deporte. Es una filosofía, es un desafio, una bendita locura ,  es una expiación: es ser fuerte de carácter, es desafiar a los elementos;  es rehacerte cuando estás cansado y no puedes mas; es  decirte una y mil veces que  “no hay dolor”.  Tambien es saber parar cuando algo te duele, y escuchar a tu cuerpo, pero eso se va aprendiendo con el tiempo.

Ser maratoniano es tener una voluntad de hierro, y ser  deportista, pero no masoquista: beber cerveza y vino con moderación, que la moderación es la madre de la sabiduría.

 Es levantarte un domingo a las 9 de la mañana y gozar haciéndote 2 horas, primero suave, y terminar los últimos 4 o 5 km, a ritmo mas vivo, primero con pulsometro, y luego, cuando vas aprendiendo, libre, como un pájaro, sin reloj, dejándote llevar por tus sensaciones, gozando en medio de la naturaleza, y sintiendote uno con tu entorno.

Ser maratoniano es correr por el simple placer de correr, no buscar nada, no perseguir nada, solo te gusta correr y disfrutas haciéndolo, lo siento, no tengo palabras.

Ser maratoniano no es buscar pódiums ni medallas ni premios, y felicito de todo corazón a quien lo consigue. No, para mi, ser maratoniano es ser uno mas entre un millón, de los trece mil y pico que salimos en Madrid, llegar en el puesto seis mil o siete mil, pero orgulloso, radiante, feliz, con agua en los ojos, con una sensación de felicidad completa: has ganado, porque has corrido tu solo contra tu objetivo,  y ese objetivo lo has conseguido. Ser maratoniano es llegar a meta, después de correr 42.195 metros, dando saltitos de alegría (saltos no puedes, jejej), y decir: ¡No será la ultima…!

Porque ser maratoniano  no solo  es  valorar al compañero que vuela, sino tambien respetar y apreciar al compañero/a que se pone un dorsal  no para buscar marca, sino con la ilusion de poder terminar.

Ser maratoniano es  emocionarse cuando te rebasa un viejecete, con muchos mas años  que yo, y que corre  también mas que yo, y decirle: ole los tios valientes, y alegrarme sinceramente, se me cae la baba cuando los veo.

Ser maratoniano es  no tener miedo al sufrimiento inevitable que llega cuando se aproxima el kilometro 30...

Ser maratoniano, también es un poco de estrategia y tener ganas de estar sano y tener una vida activa,  corres dos  tres maratones al año, pero la maratón en si es el premio final, la guinda del pastel; lo importante es que cada maratón te obliga a entrenar mínimo de tres meses, y así te “obligas” tu a ti mismo a correr, y me explico: en mi caso particular, ser maratoniano es tener a raya a ese individuo perezoso que vive dentro de mi, y que suspendió la gimnasia con 17 años, y tenerlo firme y hacerlo sudar. Por eso, en mi caso, ser  maratoniano es levantarse un dia que esta lloviendo, o tienes otras inclemencias meteorológicas, cuando menos te apetece correr, y si te tocaba hacer 10 kilometros, obligarte a ti mismo a hacer 11 o 12, desafiando a los elementos a todos: agua, frio, calor, etc… con excepción del viento, que te frena, y cuando terminas darte una ducha, tomarte un cervezón frio, y estas satisfecho, otra batalla más. Cada dia es una batalla.

Ser maratoniano no es  dejarte llevar exclusivamente por el deporte, no, que en la vida hay muchas mas cosas que correr;  es darle a cada cosa lo suyo, y ser prudente, que el dia tiene 24 horas y hay tiempo para todo, si te organizas bien.  Ser maratoniano es sacar tiempo de donde no lo tienes, es saberse organizar: es compatibilizar tu vida laboral con tu afición de correr. Es levantarte a las 7 de la mañana, irte al Bufete, sacar adelante tu trabajo, hacer tu juicio,  o el trabajo que sea, y cuando son (en mi caso) las 14,00 horas, o la hora que puedas, y tienes la cabeza como un auténtico bombo, quitarte la corbata, ponerte los cortos, e irte a correr: es una liberación, un placer, un relax: no piensas en nada, solo en correr…como decía Pietro Mennea: no pienses, corre…

Ser maratoniano es  tener paciencia con el soberano enfado de tu mujer, cuando le dices que, después de correr Sevilla, el 19 de Febrero pasado, te has apuntado a Madrid, el próximo 23 de Abril, dos maratones en dos meses…

Ser maratoniano exige tener mas cabeza de lo que parece: es tener a raya los pensamientos negativos, es tener miedo a los 42 km y saber sobreponerse: es ser valientes, es tener fuerza de voluntad. Es tener muy claro esta verdad: solo el que tiene miedo es valiente, sin miedo no hay valentía.

Ser maratoniano es ser amigo y compañero: fue  frenar en seco en Sevilla y volverte a por mi compañero que se quedaba atrás, acompañarlo, y entrar en meta juntos.

En Madrid fue   llegar a meta alegre y feliz, y cuando me entero de que mi compañero y amigo, en su primer maratón, (y que llegó una hora antes que yo) ha conseguido su objetivo de 2,56,  ponerme llorar de emoción, abrazarlo, y besarlo, olé los tios valientes, os juro que me alegre por él mas que por mi.

Es emocionarte cuando veo a mi hijo de 11 años, en Valencia,  en el kilometro 30, esperándome con una pancarta “animo papi”, y un platano en la mano, y darle siete besos.

Es tener una voluntad de hierro cuando las cosas se ponen feas. Y por cierto, ser maratoniano me ha ayudado tambien a tener caracter y fuerza de voluntad para afrontar las dificultades que tiene esa maratón de maratones, que es la vida.

Ser maratoniano es un modo de hacer amigos: un bendito habito que te mantiene en forma, y que te hace valorar muchas cosas.

 Ser maratoniano es, también, ser una persona normal, que tiene los problemas que cualquier persona normal puede tener, y que a veces, y por eso, corriendo, llora cuando nadie lo ve.

Ser maratoniano es llevar 10 maratones y tener cada vez más respeto a este bendito deporte, no me cansare de decirlo. Es saber perder, sin darle demasiadas vueltas a la cabeza; es estudiar en que ha consistido el fallo de tal o cual maratón, aprender de ese fallo, y tener la lección aprendida para la siguiente.

Ser maratoniano es tantas cosas…que resumiría en una: ser maratoniano es ser feliz con una aficcion sana, como es el running, con la cual no le hacemos daño a nadie, que no te da de comer, y que encima te cuesta dinero en pulsometros, zapatillas y camisetas,  pero que nos da algo que no tiene precio: juventud, vitalidad,  salud y alegria.

Es ser feliz con la moderación que te va dando la experiencia, maratón a maratón vas aprendiendo, ya lo creo que si, pasas de la euforia inicial, a la sabiduría que te va dando la experiencia, pero gozas igual.

Y por último y termino, y perdonadme por lo pesado del articulo, es rogarle a Dios todos los días que no te mande ninguna lesión, y que te permita disfrutar de esta afición el máximo tiempo posible.

Finalizo con palabras de Jose A. Alvarez Flores, con el cual coincido, que dice que no es lo mismo ser maratoniano que corredor de maratones:  "Ser maratoniano implica unos valores, la fuerza de voluntad, el sacrificio, el afán de superación, la lucha y superación de las adversidades, el compañerismo, el respeto y admiración hacia el resto de los corredores, que trascienden lo meramente deportivo y se extrapolan al mundo laboral, social y familiar."

Todo esto, y mucho mas, es para mi ser maratoniano.

Un abrazo para todos.


 Pablo Jesus Gamez.


viernes, 24 de febrero de 2017

MARATON DE SEVILLA

Dicen que lo mejor que tiene uno en la vida son los amigos.  Y es verdad.

La tarde de antes recogemos el dorsal en el Pabellón, foto que podeis  apreciar a la izquierda.  Cena frugal, y a la cama, empiezo a estornudar, mala cosa, me tomo un Frenadol.

Una maraton es muy dura, no solo por los 42 kilometros que tienes que correr, sino tambien, y  fundamentalmente, por la mentalización necesaria.  En mi caso, creo que tengo ya suficiente experiencia en maratones, pero nunca se puede bajar la guardia. Y eso fue lo que me sucedió. El  Domingo pasado, dia 19.02.17, dia de la Maratón,  amanece en Sevilla con dia ventoso y frio, malas sensaciones.  8,00 dela mañana: llego a la Avda. Carlos III, de Sevilla, lugar de salida de la Maratón.  Me levanto mejor de lo que esperaba, el Frenadol me ha venido bien, y puedo respirar.  Pero desde el primer momento tengo una sensación extraña… lo achaco a los nervios lógicos pre-carrera. Primer error. Caliento un poco, breve visita a las letrinas portátiles, un cuidado menos; sigo calentando brevemente, busco a Juanjo y a Fran, pero no los veo. Intento sonreir,  foto de la derecha. 8,15. Me meto en el cajón del tiempo previsto (4,00), Buf, ahora si que empieza esto. Centrate, y a correr.

Pistoletazo de salida.  Comienzo a correr la Maraton de Sevilla. Los primeros kilómetros intento llevar un ritmo tranquilo, 5,53-6,00, y asi lo hago, no hay problema, asi llego al kilometro 5 aunque  me siento un poco pesado, ligerísima molestia en el pie derecho, no le hago caso, sigo corriendo alegre.  La sensación de frio es mas intensa, tenia previsto quitarme mi segunda camiseta, pero ni  hablar, me viene muy bien.

Kilometro 15.  Empieza a molestar el pie, pero me doy cuenta de que ese no es el único problema, me sigo sintiendo algo pesado y justo de fuerzas ¿y ahora que? Los últimos 4 dias no han sido, precisamente, los mas propicios para la preparación de una maratón (mucho trabajo y muchos problemas), no he tenido la tranquilidad necesaria,  de modo que comprendo que no voy a poder lograr mi objetivo de las 4,00 horas. Reajusto el gps y el ritmo, y bueno, adelante, a correr, pero ya sin la motivación que yo llevaba.  Si el objetivo principal falla hay que tener uno secundario, y ese fue mi segundo error.

Kilometro 20. Sigue molestando el pie, y las malas sensaciones no se van,  y así llego a la calle Alcalde Juan Fernández, kilometro 26, sitio emblemático para mi (allí viví 5 años de mi vida, haciendo la Carrera de Derecho),  pero las sensaciones eran malas, e incluso pensé  en la posibilidad de retirarme de la carrera, cuando de pronto, sucede algo mágico… Juanjo y Fran, vienen por detrás, y se reunen conmigo, tirando de mi para adelante.

-Oye, Juanjo, que no voy bien…

-¡¡¡Que nooo…!!! ¡¡¡Que tu no te vas!!!

Agradecí enormemente el animo de mi amigo. Aquello fue un revulsivo para mi, ahí  me cambió la carrera, ese fue mi punto de inflexión.  Lo que aparentaba terminar como desastre, terminaría de muy distinta manera. Me fui con ellos. Poco a poco me fui sintiendo mejor, mas relajado,  no es lo mismo correr solo que con dos amigos, misteriosamente las fuerzas regresan poco a poco a mi cansado cuerpo, y, más misterioso todavía, el dolor del pie empezó  a remitir…

Asi llegamos al kilometro 30,  nos encontramos con mi mujer, con Mari Carmen (la mujer de Juanjo) y con Inma (la mujer de Fran… que aleghria… ¡¡¡venga, adelante!!! Juanjo seguia fuerte, estupendo.

Plaza de España, y, oh, milagro, noto que voy cómodo, tranquilo,  ¡las fuerzas han vuelto…!  aunque ya estabamos muy cansados,  paso por mi Facultad, San Fernando, Puerta de Jerez, la Catedral, Dios mio, que recuerdos… al llegar a la Campaña veo  el bar favorito de mi añorado padre, y nuestros sitios mas recordados, donde tantos y tantos buenos ratos compartimos juntos… que  emoción... que maravilla... es mucho más bonito de lo que yo lo recordaba... regreso mentalmente a la carrera,  voy bien, pero ahora es Juanjo el que parece venirse un poco abajo, lógico,  por eso, freno en seco  y me quedo con el, espero a mi amigo, iremos juntos los tres hasta el final.   Fran y yo lo vamos animando… ya queda poco Juanjo...venga.  Y asi es… poco a poco,  paso a paso, bebiendo en cada punto de avituallamiento, vamos acercándonos al Estadio, donde entramos los tres juntos, Fran, Juanjo y yo.

Se acabó. ¡Lo hemos conseguido...!

Mismo tiempo para todos:  4,23.

Que alegría mas grande.  Me voy para Juanjo  y le doy un abrazo. A tus 60 años, has rematado  tu primera maratón. ¡Enhorabuena…! Ya eres maratoniano.

Conclusión.  Mi objetivo era hacer 4 horas. Al final no pudo ser, no me salió una buena carrera, se quedó la cosa en un discreto 4,19.  Me falló la mentalización, organo fundamental en la maratón, salí presionado y preocupado, pero bueno, conseguí rehacerme y terminar la carrera en un tiempo discreto, y lo mas importante de todo, terminé entero, contento, alegre, feliz por mi pie, que ha aguantado perfectamente.  Bueno,  eso es  la vida, vas pasando acontecimientos, en este caso, carreras y mas carreras, como de un libro vas pasando páginas y aprendiendo capitulo a capitulo. Lección aprendida, y bien aprendida, para la próxima.

Juanjo quería, simplemente terminar, pero salió a correr alegre, mentalizado, con ganas de disfrutar, y asi le fue,  le salió una buena carrera, tal y como yo le había pronosticado.

Fran, el mas joven de todos, como siempre,  fuerte, pensando ya en Madrid. Alli nos reuniremos para la maraton de la capital... Fran, Cipri, y un humilde servidor.

Guardaré  el recuerdo de que la Maraton de Sevilla ha sido una Maratón preciosa, ha sido un gusto correr por sus calles, sin embargo me quedo con esa espinita de que ha sido la Maratón más extraña  que he corrido.

Bueno, animo y adelante...!  Ahora, cuando escribo esto, me siento optimista, contento y feliz. Estoy muy animado, y voy a ver si me saco esa espinita en mi próximo destino: Maraton de Madrid, el proximo 23 de Abril,   será  mi  décima  Maratón, número mágico y especial para mí. Si Dios y el tiempo no lo impiden, como antes he dicho,  la haremos Cipri, Fran y yo. Juanjo se queda en la media, y lo echare de menos, pero me esperará en Meta. Ya sabes, Juanjo, cuento con tus animos y con tu apoyo a partir del km. 35, hasta la meta,  alli nos vemos,  y nos iremos todos juntos a comer unos bunenos callos, regados con un buen vino.

Por cierto, Juanjo, recuerda:  cuidado con las maratones, que son muy, pero que muy adictivas... Jejej

Abrazos.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Proximo destino: MARATON DE SEVILLA


El trabajo en el Despacho me ha impedido dedicarme a bloggear tanto como quisiera, ahora tengo un ratito, muy breve, y aprovecho para ponerme al dia. Solo quedan 4 dias para  una cita muy, pero que muy especial: lo que sera mi proxima maratón, que se celebrará el proximo domingo, 19 de Febrero, en...Sevilla, mi añorada y querida Sevilla, la ciudad en la que pasé cinco maravillosos y deliciosos años de mi vida, los de la Universidad, Facultad de Derecho, promoción 1983/1888.

Parece que fue ayer...

Comienzo mi programa de 14 semanas de preparación el dia 14 de Noviembre de 2016, tres meses y medio en total. El programa ha ido bien. En el intervalo, el pasado dia 5 de Febrero corrí la media Maraton de Almeria, pero no use dicha prueba como test, sino como simple entrenamiento de domingo, tirada larga de 21 km, ademas, hicimos turismo. Estamos en la foto de abajo los que la corrimos,  mi dorsal 2891 (para lo que no me conozcan), seguido de Juanjo (2809), Inma, y Fran, a la derecha.

 Al no buscar objetivo de tiempo, me lo planteé tranquilo: comienzo suave, a 5,50-6,00 el kilometro, y de ahi fuí incrementando la velocidad, poco a poco. Del 15 al 21 voy bastante bien,  adelantando a muchos corredores, y termino en meta fuerte  y alegre; de eso se trataba. Parece que hay buenas sensaciones. Ligeras molestias en el pie derecho, lógica sobrecarga de tantos kilometros.

Este año Juanjo me acompaña. Tras tantas medias juntos, este año no puede resistir "el canto de las sirenas", y se va a quitar el gusanillo de correr una maratón.  Será su primera maraton, con 60 años, y su objetivo es  acabarla... Olé los tios valientes...!

Bueno... Tras las 5 de Madrid y las 3 de Valencia, me apetecia mucho correr la Maraton de Sevilla. Cuantos recuerdos se agolparán en mi mente cuando corra por sus calles...  tengo recuerdos en todos y cada uno de los 42 kilometros de la maraton... El recorrido es precioso. 

Otra cosa será correrlo.

En fin...,magia, hechizo, recuerdos, pasion, locura por correr, viejos amigos que vuelven, ansia de llegar, miedos inevitables ante toda Maraton...alegria por poder estar allí...

Ya os contaré.

Alea jacta est.