"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 13 de marzo de 2009

¿Por qué?


"¿Vosotros, sabios y eruditos,

acaso imagináis y sabéis

como, donde y cuando se aparea todo?

¿Por qué se ama y se besa?

¡Decidmelo vosotros, sabios ilustres!

¡Averiguad que me pasa,

averiguad donde, como y cuando!

¿Por qué me ocurre esto?"


(Gottfried August Bürger, "Hermosa dulzura", 1.796)

Saludos.

jueves, 12 de marzo de 2009

El vestido blanco.

Al principio su vestido era blanco, de un blanco refulgente y luminoso, y ella era feliz. Para élla, su mundo era el mismo paraíso. Su vestido blanco estaba tejido de sueños, de esperanzas y de ilusiones. Pero le advirtieron que tenia que ser desconfiada, porque el camino que iba a llevar era muy desagradable, y sobre todo que tuviera especial cuidado con los espinos, las malas hierbas y las ortigas. Se previno todo lo que pudo y con ese animo, comenzó a andar.

Pero a medida que avanzaba se daba cuenta de que inevitablemente su vestido de ilusiones se enganchaba en los espinos de la realidad que había a ambos lados del camino y que, crueles e hirientes, arrancaban trozos de dicho vestido, hasta convertirlo en jirones. Las malas hierbas de la calumnia y de la injuria mancharon su blanco vestido hasta convertirlo en un trapo informe; y por si fuera poco, las ortigas de la traición y de la mentira terminaron de arrancarle los pocos jirones que le quedaban hasta dejarla completamente desnuda, sucia y maloliente. A los demás caminantes que seguían su misma dirección les sucedió lo mismo, y observaba que hablaban los unos con los otros y se consolaban, limpiándose mutuamente; pero ella seguía altanera su camino.

Se sentó un momento para descansar, miró para atrás y consideró la cantidad de ilusiones que se habían quedado por el camino, hechas jirones. Una sensación de infinita tristeza se apoderó de ella. No, aquel viaje no estaba resultando tan idilico como se lo imaginó. ¿Qué había sido de aquel blanco, perfumado e inmaculado vestido blanco con el que empezó a andar?

Cansada, se detuvo un corto espacio en un estanque de agua clara, cristalina y templada, que divisó al lado del camino, del cual se apartó. Decidió bañarse para limpiarse de la suciedad y del hedor que había adquirido en el viaje. Profundamente asqueada, se sumergió en el agua limpia y clara de aquel estanque. El agua estaba perfumada. Una refrescante sensación de sosiego y de limpieza le invadió, tras de lo cual salió y se sentó en la verde hierba, para secarse. Estaba completamente desnuda, sin vestido ni ropaje alguno, y a solas con su interior.

Pensó, meditó y volvió a pensar sobre lo que le había sucedido: se dio cuenta de que durante todo el tiempo había estado exclusivamente pendiente de si misma y de su vestido, pero no de los demás; ella esperaba todo de todos, pero nunca había confiado ni había intentado ayudar o animar a los otros caminantes que también hacían ese camino. Había andado por el camino solo y exclusivamente preocupada porque no se manchara su vestido blanco, y éste habia sido tejido con erroneas ilusiones, falsas representaciones de la realidad; su vestido era lo único que realmente le había importado, porque así se lo dijeron, comprendiendo que quizás lo que mas le dolía ahora no era la rotura de su ropa, sino la herida de su orgullo.

Comprendió que el problema no estaba en el camino, sino en su actitud. Y lo peor de todo es que no había caminado siguiendo su propia luz interior, sino consejos ajenos, de los cuales ahora se sentia prisionera. No habia sido ella misma. Empezó a comprender y a cambiar de actitud, y se dio cuenta de que había estado equivocada toda su vida. Ademas, advirtió que en el camino habia también bastantes heridos, muchos de ellos tenian un estado mucho más lamentable que el suyo, y de pronto sintió la necesidad de ayudarlos. Reconfortada con su descubrimiento, se dirigió al camino, con la intención de reanudarlo, y comenzó a andar desnuda, sin traje alguno, y con su nueva actitud, no preocupándose por las posibles heridas o pinchazos que pudiera recibir. Para su sorpresa, observó que mientras mas amor daba a los demás, los espinos, las malas hierbas y las ortigas empequeñecían y se hacían menos dañinas, y al contrario, crecía la verde hierba, nacían plantas aromáticas y el sol todo lo iluminaba.

Y sobre todo comenzó a sentir dentro de sí una paz que nunca hasta entonces había experimentado.

Saludos.
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miércoles, 11 de marzo de 2009

In memoriam...

Hoy hace cinco años de la tragedia del 11M (haced click) en Atocha.

Dedico esta entrada como emocionado recuerdo a todas las victimas de la masacre terrorista y como muestra de cariño y apoyo a sus familias.

Comprendemos vuestro dolor y quisieramos transmitiros a todos nuestra solidaridad, nuestro consuelo y nuestro cariño.

Nosotros no os olvidamos.


Saludos.

martes, 10 de marzo de 2009

El año más negro del Gobierno.

Por su interés, transcribo aquí un articulo que he leido esta mañana en el Diario ABC, titulado "El año más negro del Gobierno".

Fuente: ABC (haced click)

"El primer año del segundo mandato de Rodríguez Zapatero está marcado por el fracaso político absoluto en todos los frentes de su acción de gobierno. Tanto es así que su vicepresidente económico, quien debería transmitir confianza a los ciudadanos y a las empresas, muestra en público su melancolía por no estar cesado. La actitud de Pedro Solbes puede calificarse como anecdótica, pero es todo un síntoma de la vacuidad política de un Gobierno desbordado por la crisis y preso de una estrategia de engaño y confusión que si bien dio sus réditos electorales, ahora se vuelve contra él, negándole la sociedad el crédito que habría de tener para conducir al país por la dramática situación que vive. La otra medida del pulso gubernamental la dio la vicepresidenta primera, quien en su nuevo periplo por el extranjero, calificó el balance de este primer año como «razonablemente positivo». Con casi cuatro millones de parados reales, este juicio de María Teresa Fernández de la Vega resulta ofensivo y muy ilustrativo del divorcio entre el gobierno y los ciudadanos. El resultado electoral en Galicia se explica mejor con estas actitudes, entre la arrogancia y la suficiencia, que menosprecian la capacidad de los españoles para medir con acierto la realidad de la crisis.

En efecto, la desastrosa situación económica ha dejado al descubierto las carencias de un gobierno que ya fue de diseño desde que se constituyó -con ese inefable Ministerio de Igualdad- y también ficticio, al basar su discurso de arrancada en la negación de una crisis que todos veían, menos Zapatero y Solbes. A partir de ahí, el Gobierno ha llegado siempre tarde y mal, superado por los acontecimientos, incapaz de hacer un pronóstico aproximadamente acertado y afanado en la improvisación diaria, a falta de un proyecto a medio y largo plazo para sentar las bases de una recuperación sostenida. La crisis ha hecho que los ciudadanos, como en el cuento del rey desnudo, vean con claridad que no hay gobierno al frente del país. A corto plazo, las predicciones son nefastas: una recesión creciente y cuatro millones y medio de parados a finales de 2009, según la fundación de las Cajas de Ahorro. Además, los resultados electorales del 1 de marzo han certificado la defunción de las dos grandes apuestas estratégicas del PSOE desde 2004: el aislamiento del Partido Popular y la alianza socialista con los nacionalismos. La mayoría absoluta en Galicia ha vuelto a dar al PP la condición de alternativa y pone al PSOE en la encrucijada de revisar sus acuerdos con los nacionalistas o perseverar en una opción fallida con tal de no verse en la necesidad de pactar con los populares los asuntos de Estado. La perspectiva de un acuerdo con el PP en el País Vasco es un mal trago para Rodríguez Zapatero.

Por otro lado, las grandes cuestiones políticas siguen sin encauzarse en un proyecto nacional e integrador. La educación, la inmigración, la seguridad o la política internacional están estancadas en las malas decisiones tomadas en la primera legislatura de Zapatero. El modelo territorial desarticulado por el Estatuto de Cataluña aumenta sus fracturas en tiempo de crisis. La situación de la Justicia resume todos los máximos de incompetencia gestora y sectarismo ideológico de un gobierno empeñado, como todos los ejecutivos del PSOE, en neutralizar la independencia de los jueces y la autonomía de sus órganos de gobierno. A estas alturas, una crisis de gobierno, aun siendo necesaria, parece una solución corta."


Saludos.
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lunes, 9 de marzo de 2009

Puesta de sol

Mi profesión no requiere gran esfuerzo físico, sino mental: mucha concentración, estudio y esfuerzo intelectual. Por ello, muchas noches cuando llega la hora de acostarme, fisicamente me encuentro entero pero psíquicamente estoy cansado, y a veces hasta estresado y agobiado, no os extrañe verme alguna noche, sobre las 23,30 horas, dando un corto paseo por la acera, caminando despacito, fumandome un cigarro; o acudiendo a la Estación de Ferrocarril, en horas en las que no hay nadie, con la finalidad que luego os contaré.

Ayer me pasó todo lo contrario. Mis amigos moteros y yo protagonizamos otra “escapada” con nuestras motos. Jódar-Puente Genil-Cordoba-Jódar. Un total de 420 kilometros aproximados. Bien, el caso es que cuando llegué aquí me sucedió a la inversa de lo que me ocurre entre semana: psíquicamente estaba muy relajado, desconectado de preocupaciones, tranquilo; pero fisicamente estaba muy cansado. Tras despedirme de mis compañeros, y tomarme el último café con Casi, aun tuve presencia de ánimo para irme a la Estación de Ferrocarril (solo esta a 8 km. de aquí), para presenciar la puesta de sol.

Fue mi primera puesta de sol de esta incipiente primavera que se aproxima. Aparqué la moto debajo del gran moral que allí hay (lugar habitual en verano donde mis hijos y yo vamos a coger moras, estan riquisimas), y presencié la puesta de sol. El astro rey se dirigia a marchas forzadas hacia America, cruzando el mar, y perdiendose por el horizonte.

Estuve solo. Me senté directamente en el suelo, en un pequeño promontorio que se eleva unos metros. Aquello fue precioso; duro muy poco, pero fue realmente impresionante. Muy bello. El sol, con su precioso color anaranjado, se escondia poco a poco, hasta desaparecer.

Cuando era mas joven disfrutaba del amanecer. Me despertaba y salia de la cama feliz, saltando y brincando; la tarde no me gustaba en absoluto. Es curioso; ahora prefiero el atardecer, ese sol de color rojizo y brillante que tras darnos calor y vida se va perdiendo poco a poco, hasta que la oscuridad lo invade todo. De pronto, una chispa de melancolía me recorrió el corazón, y recordé la poesia de Holderling:

“En los juveniles dias a la mañana sentia recocijo,
Por la tarde lloraba,
Y ahora cuando mas viejo soy dudando empiezo el dia,
Aunque no obstante, sagrado y apacible es para mi su fin.”

Creí comprender a Holderling, y porqué escribió estas bellas razones. Y de pronto pensé en el inexorable paso del tiempo; ya tengo 44 años, lo cual significa que he visto ya 44 primaveras, me queda ya poco para el medio siglo. Medité sobre nuestra finitud, pues somos criaturas cuya existencia es mínima: en comparación con la edad del universo (miles de millones de años), la vida de un humano es insignificante, como decia Rabindranat Tagore, algo parecido a “una gota de oxigeno que surge del fondo del rio y que cuando llega a la superficie del agua…se evapora y desaparece”. Me sentí minúsculo; miles de generaciones han pasado antes de nosotros, y después otros miles de generaciones pasarán. Vamos creciendo, envejeciendo y muriendo, y resulta inútil detener la maquina del tiempo, inútil eternizar nuestro ahora; nuestro presente, apenas sucede, se convierte ya…en pasado.

Y quizás por ello, por esa sensación de fugacidad que tiene lo efimero, me pareció la mas bella puesta de sol que recordaba en muchisimo tiempo. Volví a casa reconfortado. La vida es algo realmente precioso.

Y humildemente creo que deberiamos de aprovecharla. Recuerdo a los viejos, cuando decian: “Y para el corto rato que estamos aquí…hay que ver lo que nos gusta molestarnos los unos a los otros”. Y llevaban razón. Que equivocados estamos... ¡Y solo tenemos ésta oportunidad!

Saludos.

domingo, 8 de marzo de 2009

Más premios.

Estoy abrumado. Hace apenas 15 dias que Maria Castrogiovanni y Editor me conceden los premios "Blog de Oro" y "Dardos", que publiqué en su dia, cuando me encuentro ahora con nuevos premios; de nuevo el Blog de Oro, esta vez de nuestra amiga Dolores Serrano Cueto (haced click), y que agradezco sinceramente, y otro premio que para mi tiene un sabor especial: El dedicado al Blog Maneiro, concedido por nuestro buen amigo Juan Carlos Lozano http://epi-k.blogspot.com/ y que hoy luzco aqui con alegria y agradecimiento enormes.

Desde luego, como dice Juan Carlos Lozano, estos premios son "caricias para el alma", y asi lo veo yo tambien; tienen un sabor triplemente dulce por lo que son, por lo que representan y por lo que significan. De nuevo: gracias de todo corazón a ambos.

Lo que si les pido a ambos es que, por favor, no se ofendan si incumplo las reglas; pues ahora se supone que yo tendria que seleccionar a algunos blogs, y el tema es que me resulta completamente imposible; pues no puedo seleccionar entre tantos amigos. Por ello, es mi deseo compartir estos premios con TODOS vosotros, y os los brindo y doy a todos.

Gracias de nuevo.

Saludos!