"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 24 de febrero de 2017

MARATON DE SEVILLA

Dicen que lo mejor que tiene uno en la vida son los amigos.  Y es verdad.

La tarde de antes recogemos el dorsal en el Pabellón, foto que podeis  apreciar a la izquierda.  Cena frugal, y a la cama, empiezo a estornudar, mala cosa, me tomo un Frenadol.

Una maraton es muy dura, no solo por los 42 kilometros que tienes que correr, sino tambien, y  fundamentalmente, por la mentalización necesaria.  En mi caso, creo que tengo ya suficiente experiencia en maratones, pero nunca se puede bajar la guardia. Y eso fue lo que me sucedió. El  Domingo pasado, dia 19.02.17, dia de la Maratón,  amanece en Sevilla con dia ventoso y frio, malas sensaciones.  8,00 dela mañana: llego a la Avda. Carlos III, de Sevilla, lugar de salida de la Maratón.  Me levanto mejor de lo que esperaba, el Frenadol me ha venido bien, y puedo respirar.  Pero desde el primer momento tengo una sensación extraña… lo achaco a los nervios lógicos pre-carrera. Primer error. Caliento un poco, breve visita a las letrinas portátiles, un cuidado menos; sigo calentando brevemente, busco a Juanjo y a Fran, pero no los veo. Intento sonreir,  foto de la derecha. 8,15. Me meto en el cajón del tiempo previsto (4,00), Buf, ahora si que empieza esto. Centrate, y a correr.

Pistoletazo de salida.  Comienzo a correr la Maraton de Sevilla. Los primeros kilómetros intento llevar un ritmo tranquilo, 5,53-6,00, y asi lo hago, no hay problema, asi llego al kilometro 5 aunque  me siento un poco pesado, ligerísima molestia en el pie derecho, no le hago caso, sigo corriendo alegre.  La sensación de frio es mas intensa, tenia previsto quitarme mi segunda camiseta, pero ni  hablar, me viene muy bien.

Kilometro 15.  Empieza a molestar el pie, pero me doy cuenta de que ese no es el único problema, me sigo sintiendo algo pesado y justo de fuerzas ¿y ahora que? Los últimos 4 dias no han sido, precisamente, los mas propicios para la preparación de una maratón (mucho trabajo y muchos problemas), no he tenido la tranquilidad necesaria,  de modo que comprendo que no voy a poder lograr mi objetivo de las 4,00 horas. Reajusto el gps y el ritmo, y bueno, adelante, a correr, pero ya sin la motivación que yo llevaba.  Si el objetivo principal falla hay que tener uno secundario, y ese fue mi segundo error.

Kilometro 20. Sigue molestando el pie, y las malas sensaciones no se van,  y así llego a la calle Alcalde Juan Fernández, kilometro 26, sitio emblemático para mi (allí viví 5 años de mi vida, haciendo la Carrera de Derecho),  pero las sensaciones eran malas, e incluso pensé  en la posibilidad de retirarme de la carrera, cuando de pronto, sucede algo mágico… Juanjo y Fran, vienen por detrás, y se reunen conmigo, tirando de mi para adelante.

-Oye, Juanjo, que no voy bien…

-¡Que no!  ¿Quién te ha dicho a ti eso?  ¡¡¡De dejarlo nada…!!!!

-De verdad, que lo dejo, seguid vosotros.

Esta vez si que levanto la voz:

-¡¡¡Que nooo…!!! ¡¡¡Que tu no te vas!!!

Jamas he agradecido tanto una voz como esa, una voz fuerte, de  consuelo y de ánimo de un amigo. Aquello fue un revulsivo para mi. Ahí  me cambió la carrera, ese fue mi punto de inflexión.  Lo que aparentaba terminar como desastre, terminaría de muy distinta manera. Me fui con ellos. Poco a poco me fui sintiendo mejor, mas relajado,  no es lo mismo correr solo que con dos amigos, misteriosamente las fuerzas regresan poco a poco a mi cansado cuerpo, y, más misterioso todavía, el dolor del pie empezó  a remitir…

Asi llegamos al kilometro 30,  nos encontramos con mi mujer, con Mari Carmen (la mujer de Juanjo) y con Inma (la mujer de Fran… que aleghria… ¡¡¡venga, adelante!!! Juanjo seguia fuerte, estupendo.

Plaza de España, y, oh, milagro, noto que voy cómodo, tranquilo,  ¡las fuerzas han vuelto…!  aunque ya estabamos muy cansados,  paso por mi Facultad, San Fernando, Puerta de Jerez, la Catedral, Dios mio, que recuerdos… al llegar a la Campaña veo  el bar favorito de mi añorado padre, y nuestros sitios mas recordados, donde tantos y tantos buenos ratos compartimos juntos… que  emoción... que maravilla... es mucho más bonito de lo que yo lo recordaba... regreso mentalmente a la carrera,  voy bien, pero ahora es Juanjo el que parece venirse un poco abajo, lógico,  por eso, freno en seco  y me quedo con el, espero a mi amigo, iremos juntos los tres hasta el final.   Fran y yo lo vamos animando… ya queda poco Juanjo...venga.  Y asi es… poco a poco,  paso a paso, bebiendo en cada punto de avituallamiento, vamos acercándonos al Estadio, donde entramos los tres juntos, Fran, Juanjo y yo.

Se acabó. ¡Lo hemos conseguido...!

Mismo tiempo para todos:  4,23.

Que alegría mas grande.  Me voy para Juanjo  y le doy un abrazo. A tus 60 años, has rematado  tu primera maratón. ¡Enhorabuena…! Ya eres maratoniano.

Conclusión.  Mi objetivo era hacer 4 horas. Al final no pudo ser, no me salió una buena carrera, se quedó la cosa en un discreto 4,23.  Me falló la mentalización, organo fundamental en la maratón, salí presionado y preocupado, pero bueno, conseguí rehacerme y terminar la carrera en un tiempo discreto, y lo mas importante de todo, terminé entero, contento, alegre, feliz por mi pie, que ha aguantado perfectamente.  Bueno,  eso es  la vida, vas pasando acontecimientos, en este caso, carreras y mas carreras, como de un libro vas pasando páginas y aprendiendo capitulo a capitulo. Lección aprendida, y bien aprendida, para la próxima.

Juanjo quería, simplemente terminar, pero salió a correr alegre, mentalizado, con ganas de disfrutar, y asi le fue,  le salió una buena carrera, tal y como yo le había pronosticado.

Fran, el mas joven de todos, como siempre:  fuerte, estupendo, pensando ya en Madrid.

Guardaré  el recuerdo de que la Maraton de Sevilla ha sido una Maratón preciosa, ha sido un gusto correr por sus calles, sin embargo me quedo con esa espinita de que ha sido la Maratón más extraña  que he corrido.

Bueno, animo y adelante...!  Ahora, cuando escribo esto, me siento optimista, contento y feliz. Estoy muy animado, y voy a ver si me saco esa espinita en mi próximo destino: Maraton de Madrid, el proximo 23 de Abril,   será  mi  décima  Maratón, número mágico y especial para mí. Si Dios y el tiempo no lo impiden,  la haremos Cipri, Fran y yo. Juanjo se queda en la media, y lo echare de menos, pero me esperará en Meta. Ya sabes, Juanjo, cuento con tus animos y con tu apoyo a partir del km. 35, hasta la meta,  alli nos vemos,  y nos iremos todos juntos a comer unos bunenos callos, regados con un buen vino.

Por cierto, Juanjo, recuerda:  cuidado con las maratones, que son muy, pero que muy adictivas... Jejej

Abrazos para todos.