"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

martes, 6 de mayo de 2014

Mi cuarta Maraton. Madrid, 27/04/2014 (2ª Parte).


El dia 25 de Abril a última hora de la tarde desembarco en Madrid con mi familia al completo. Oscar, el Nieves, Rafa y Antonio Parra lo harian a la mañana siguiente. Juntos ya en el Hotel, toman posesión de sus habitaciones y nos vamos todos en metro al Pabellon de Cristal, Casa de Campo, donde recogeríamos los dorsales y nos hacemos las fotos que podeis apreciar. Estamos los cinco: de derecha a izquierda, podeis apreciar a Oscar, el Nieves, Rafa, yo mismo, y a mi lado... Antonio Parra. Veamos.
.
Oscar Cuevas de la Torre. El más joven del grupo, tiene 38 años (12 menos que yo), y toda la “vida deportiva” por delante. Es su primera maratón, destaca `por su coraje, rabia, ganas y fuerza. Ha seguido puntualmente el programa de entrenamiento diseñado por Antonio Lopez. Es inteligente, sufridor, y no solo  tiene piernas, sino también cabeza,  lo cual le augura, estoy seguro, muchos éxitos deportivos futuros. Recuerdo con cariño la anécdota de  aquella mañana que, recién llegado de la vendimia, trabajo duro donde los haya, y tras casi dos meses sin correr,  nos hicimos 10 kilómetros suaves, y lo que más me impactó fue la cara de satisfacción, yo diría que casi de placer, que tenía cuando estaba corriendo conmigo. ¿Recuerdas amigo Oscar?  Joven,  noble y fuerte, dice las cosas como las siente, lo cual es algo estupendo: buen compañero y amigo. Esta era su primera maratón. Le pronostiqué que haría unas 3,00 horas aproximadas.  Hizo ¡…2,58….!
 
El “Nieves” (Francisco Hidalgo Pastrana) con chaqueta roja en la foto. Nuestro querido nieves. Es la alegría del grupo. Tiene mi edad, 49 años, y a pesar de las dificultades, jamás le he visto perder la compostura, ni su sonrisa;  es un poco “pillo” en las carreras, sabe correr, quiere tener estrategia de corredor, y de hecho la tiene; es un buen corredor,  tienes muchas cualidades, como persona y amigo,  pero sobre todo, su sonrisa y siempre su buen humor y amabilidad es una garantía de buena convivencia para todos.  Fijaros que buen humor tiene (ojala lo conserve siempre), que en el metro de Madrid, lugar habitual de guitarristas y artistas variopintos, se puso a bailar, como veis en la fotografía adjunta, al son de una guitarra. Mis hijos quedaron encantados con él. Esta era su primera maratón.  Queria hacer unas tres horas, pero cometió un error de planificación. No obstante, le sobró casta, pundonor y agallas suficientes como para rehacerse y terminar muy dignamente su primera maratón en 3,40.
 
Rafa (Rafael Crespo Moral). También de mi edad, junto con el anterior. Todo corazón, rabia y fuerza. Cuando se le presenta una carrera por delante, sale a por todas; es fuerte y lo único que sabe es correr, sale a darlo todo, es un campeón. En muchas carreras se ha picado con el Nieves y su exceso de ímpetu luego le ha pasado factura, pero es bravo y fuerte y hace siempre lo que puede. Es muy competitivo y,  al igual que sucede con el Nieves, tiene muchas cualidades,  ambos me inspiran un  enorme aprecio y simpatía. En Madrid 2012 hizo la friolera de  3,07, y  tenia ganas de rebajar su marca. Rafa le echó todas las agallas que pudo, no mejoro su marca, pero logró un meritorio 3,10, apenas 3 minutos mas que hace dos años. Ya lleva dos maratones.
 
 
Antonio Parra Blanco. Nuestro campeón. Este hombre se merece un capitulo aparte, porque lo suyo no tiene nombre, ni aparente explicación. ¡Es admirable! Tiene 52 años, empezó a correr hace tres o cuatro años, y no hay carrera del circuito provincial que no gane en su categoría: esta acostumbrado a subirse al pódium, y de hecho tiene tantos trofeos medallas y copas en su casa que creo que un dia va a tener que salirse por falta de espacio. Es la bandera y buque insignia del Club Atletismo Jódar. Al igual que los anteriores hizo el plan de entrenamiento confeccionado por Antonio Lopez, buscando las 3 horas.  Antonio corre porque le gusta correr y además por orgullo, casta y coraje: no sabe correr lento, es un sufridor nato, sale a darlo todo. No he visto nunca hombre alguno con la capacidad de esfuerzo que tiene él.  Lo he visto acostarse a las 5 de la mañana, contento,  y levantarse a las 8  de la mañana (doy fe de ello) a hacerse una tirada larga de 25 Kilometros (¿recuerdas Antonio?). Y como esta anecdota, muchas. Fuerte, tiene química, chispa y genes de corredor: agil de miembros y de mente, tiene infinitas cualidades, pero sobre todo yo destacaría dos: su inteligencia y su capacidad de sacrificio.
.
Y por cierto, fijaros: en Madrid 2012 hizo 3,05  (¡que ya está bien...!), pero no probó liquido alguno en todo el camino, lo cual le ocasionó una deshidratación que nos dio un susto enorme a todos. Terminó rematado, jurando que no volvería a correr nunca una maratón. Dos años después, tiene las agallas de volver al sitio donde juró que no volvería por haberlo pasado tan mal (lo pasó verdaderamente mal, fatal, la deshidratacion es algo terrible), aprende la lección (no me he cansado de decirle que esta vez beba, aunque sea sin sed), y se saca la espina, rebajando el tiempo,  logrando 2,55…¡diez minutos menos que hace dos años…! ¡Increible...! Chapó, maestro. Le dije que lo haría, me aposté con el una buena ronda de cervezas a que lo conseguiría, y de hecho he ganado la apuesta. Lo de este hombre es fantástico, como corredor, pero sobre todo como persona y como amigo, porque en el terreno personal, Antonio Parra tiene otra enorme cualidad: es noble, y es amigo de sus amigos. A lo largo del entrenameinto no ha cesado de darme ánimos, a mi y a todos: tiene la grandeza de los campeones.
. 
Estos son los que me acompañaron. Tambien corrieron la maratón Cipriano Ruiz y Fran Velasco, que se alojaron en otro lugar.  Juanjo corrió la media maratón. Me hubiera gustado hacerme una foto con todos ellos. Un abrazo para todos, desde estas líneas.
Por la tarde del sábado, nos vamos a la Puerta del sol,  y nos damos un garbeo por allí, pasamos por Casa Labra pero empieza a llover, aquello esta lleno de gente y nos vamos a otro sitio, donde pedimos calamares y…una tapita de callos ¡faltaba mas…!. Nos acostamos temprano y al dia siguiente, a las 6,00 de la mañana, quien suscribe se toma su desayuno “estilo Jaén” (el que tomo todos los dias), a saber: dos tostadas con aceite de oliva virgen extra, leche con colacao (templada), y de postre un buen café solo. No había terminado cuando aparecen Antonio Parra y los otros: venga, que nos vamos. Metro y…a la Cibeles.
No hace mucho frio en Cibeles, pero yo tengo frio, de modo que me pongo las bragas para que la garganta no padezca mas de lo normal; nervios, visita a las letrinas (infructuosamente) y luego a la salida. Nervioso perdido, no logro la concentración necesaria hasta que faltan 5 minutos, son las 8,55, ajusto el GPS del relojito, todo correcto, bebo un poco y…¡pum! A correr.
Menos mal, Cornelivs empieza su cuarta maratón. Bien, buenas sensaciones cuando llego al Bernabéu, me siento fuerte, pero no me animo en exceso; en esto que me encuentron con Juanjo, que sorpresa mas agradable, corro con el unos kilometros, desde el 4 hasta el 12 aproximadamente, donde nos separamos: el terminaría en el retiro, su media maratón, y nosotros la maraton completa, giramos buscando la Puerta del Sol.  Como siempre, la música me acompaña, y voy bien de fuerza, la motivación extra de la carrera hace que me vengan fuerzas no se de donde. Paso la media maratón con buen tiempo, y me dirijo hacia la temida Casa de Campo. Kilometro 29: Ahí me siento fatal, cansado y con ganas de parar, agobiado, además la rodilla izquierda empieza a fastidiarme un poco, lo cual me obliga a reducir un poquito el ritmo y aguantar.
El maratón seria perfecto si tuviera 30 kilometros; de hecho, toda persona que medio haya entrenado algo puede llegar bien hasta allí. Pero no son 30, son 42, de modo que ¡que te creías Cornelivs! ¿Qué habías venido a Madrid a disfrutar? No, hijo, se viene a sufrir, y a correr, de modo que apriétate y a correr se ha dicho. Pues asi fue; kilometro a kilometro, voy dejando atras la Casa de Campo, y me dirijo hacia la zona de Atocha, girando para arriba hacia al Puerta de Alcala, y buscando la meta del Retiro. Llego al kilometro 40 francamente cansado, me veis en la foto de arriba con mi gorra negra,  pero ya solo quedan dos, venga hijo…un poquito mas…y al final de los finales, la salvadora meta. Cuando llegue a mis dos primeras maratones me emocioné, ahora no: llegue tranquilo, y con la satisfacción del deber cumplido. Veo a Oscar y a los demás y le pego un abrazo. Ahora el que me emocionó fue él, Oscar,  con sus 2,58. ¡Que alegría mas grande! Me alegré por el. Olé.  Abrazo igualmente para Rafa y para el grandísimo Antonio Parra; olé por él. Me debes una ronda, Antonio.
Todos terminamos bien la Maratón. Cito al Cipri (Cipriano Ruiz, joven de 34 años, amigo y compañero del Club, con un meritorio 4,07 en su primera maratón, a quien encontramos en la meta del Retiro, a la izquierda nuestra, en la foto), y a Fran Velasco  de igual edad, con 3,58.
Como fiel cronista y narrador  de esta batalla deportiva para su constancia en los anales de nuestra pequeña historia (o como diria Cervantes, como "puntualisimo escudriñador de los atomos desta verdadera historia"),  y feliz de estar rodeado de buenos amigos y corredores,   también entró en la Meta del Retiro este casi cincuentón que os escribe, que logró terminar vivito y coleando su cuarta maratón.  De los que salimos, solo 11.370 corredores logramos terminar la Maratón de Madrid, y yo entré en el puesto 7044 de la general, con el ya anunciado tiempo de 4,10, un minutito menos que el año pasado; entré cansado, pero feliz y orgulloso de haber logrado terminar una odisea, "mi" odisea: mi cuarta (¡quien me lo iba a decir!) maratón.  Mision cumplida.

Me fundo en besos y abrazos con mi mujer e hijos, foto de la izquierda, que han estado conmigo siempre, desde el primer momento, y que han sido mi principal apoyo.
Para mi ha sido una bendicion su compañia, junto con la de Antonio Parra y resto de amigos: correr solo "no mola", por eso este año he gozado enormemente al lado de todos ellos.  Además,  no solo somos compañeros del Club Atletismo: somos amigos, existe entre nosotros una buena hermandad, y cuando nuestras ocupaciones nos lo permiten, nos gusta juntarnos algunos ratos en el Paseo o donde sea, y no solo para entrenar, sino para estar juntos tomarnos unas cervezas viendo un buen partido de futbol, y compartir esta sana afición del running. Yo los admiro a todos, porque ademas de ser grandes corredores, son (y esto es lo mas importente)  buenos amigos, y estoy orgulloso de haber corrido con ellos la maratón.  Me siento arropado por ellos. En fin, lo bueno es que la vida está hecha de buenos ratos como estos.
Va por todos mis amigos, y compañeros y compañeras del Club Atletismo Jódar.
  

lunes, 5 de mayo de 2014

Mi cuarta Maratón. Madrid, 27/04/2014 (1ª Parte)


Corrí las medias maratones de Puertollano, Granada y Jaén, a ritmo tranquilón por muchas razones, pero la fundamental fue para asegurarme de que la fractura del 3ª metatarso del pie derecho estaba consolidada y quedaba atrás, y en el aspecto  deportivo entraba en un horizonte que no divisaba caminos: no sabia si seguir corriendo medias maratones, carreras mas cortas, o simplemente correr para mantener mi estado de forma. Al fin y al cabo ya había corrido tres maratones y diez medias maratones y me había demostrado a mi mismo lo que yo quería demostrarme, pero desde luego, no tenia pensado hacer más maratones. De eso nada. Con tres basta. Decisión definitiva.

¿Y ahora que? ¿Se puede vivir sin maratones? Naturalmente que si, que tontería.  Hablando una tarde con nuestro amigo Antonio Lopez, me sugiere la idea de que variar, de meterle al cuerpo un poco de fuerza, en carreras más cortas a ritmo más rápido. La idea me gustó, al fin y al cabo se trataba de cambiar y no hacer siempre lo mismo, que al igual que  un comensal de un buen restaurante ha de tener variedad en la mesa, también el corredor ha de tener variedad en los entrenos.  Tres dias después de correr el 27 de Octubre de 2013 la media maratón de Jaén,  me embarco en un programa de entrenamiento de 6 semanas para correr carreras de 10 Km. Los ritmos son: lento, a 5,40 min/Km; medio, a 5,20; y fuertes, a 5,00. Cumplo sin  problemas el programa de 6 semanas  a primeros de Diciembre, y si, me siento algo más rápido y mas fuerte; la lesión, afortunadamente, queda atrás definitivamente. Incluso participo en tres carreras del circuito provincial, cros de invierno. No obstante, interiormente es como si tuviera algo de apatía, o acaso no me siento lo fuerte que yo quería o esperaba… ¿falta de objetivos, quizás? No sé… es como si me faltara algo, o tuviera que poner algo en orden en mi mente. Además, me planteo una pregunta; el cuerpo ya esta entrenado, pero, ¿y la mente? ¿Lo está también?  Hum…ya veremos.  Mientras me lo pienso, entre juicio y juicio (en el Despacho voy a tope de trabajo), le doy una segunda vuelta al programa de 6 semanas, pero ahora intensificando los ritmos: 5,20 min/Km el ritmo lento;  4;50, ritmo medio y 4,30  ritmo fuerte, y lo cumplo sin problemas. Como es invierno y hace frio,  entreno una vez cerrado el bufete a la hora de comer, normalmente entre las 13,45 y las 15,00 o 15,15, a veces llego a casa a las 15,30 o mas, y por supuesto, a partir de las 17,00 a trabajar de nuevo.  Sigo haciendo gala de mi humildad y voy pasito a pasito, sin grandes pretensiones, pero intentando disfrutar al máximo del running.  ¿Disfrutar?

En esto que llega Navidad, Nochebuena, Nochevieja y Reyes… y esa sensación extraña sigue estando ahí … el fantasma del maratón vuelve a perseguirme… no es lo mismo decir por ahora no quiero mas maratones que lo que yo dije: no habrá mas maratones. Demasiado pronto lo dije. No se puede decir de esta agua no beberé. Comento con  Antonio Lopez lo que bulle en mi mente y Antonio, que me conoce muy bien, y siempre sagaz y observador con todo y con todos los miembros del Club Atletismo Jódar,   no se sorprendió en absoluto.   También se lo digo a mis amigos Oscar y el Nieves;  para mi sorpresa y alegría, veo que también tienen ganas de probar en la maratón, para ellos sería su primera vez. No contento con esto, lo hablo también con Antonio Parra y con Rafa (ambos ya con una maratón, esta sería su segunda),  y se muestran dispuestos a repetir experiencia, lo cual me sorprende muy agradablemente. Pero están en plena campaña de recolección de aceituna, sin tiempo para entrenar, además para Abril queda mucho tiempo…ya veremos lo que pasa…todo son hipótesis y meras conjeturas.

Carrera de San Antón, Jaén, 16 de Enero. Nos vamos a correr allí mis amigos y compañeros del Club Atletismo Jódar, y me siento bien, hace un frio terrible, corro sin novedad, y mientras tanto, los dioses del Olimpo -siempre misericordiosos- disipan mis dudas, y mi mente se aclara: tener un objetivo hace que mi ansiedad desaparezca. Y ya se cual es ese objetivo.  En realidad ha estado ahí dentro…siempre, aunque he intentado negarlo. Y  se presenta la inevitable lucha entre sentimiento y sentido lógico, entre cabeza y corazón:  ¡Tranquilo, Cornelius, que ya tienes 49 recién cumplidos, que no necesitas demostrarle nada a nadie, que no te ganas la vida con esto del running, que esto  es solo para disfrutar…! Que si, hombre, que si.  Pero poco después de la Carrera de S. Antón tomo la decisión definitiva: habrá otra maratón, que será  mi cuarta maratón, si los dioses no lo impiden.  Ya tengo el objetivo que buscaba, y una vez claro en mi mente, como una luz que brilla en la oscuridad, me relajo un poco. Comprendo, por fin,  que me falta ese desafío, esa chispa de épica, de hazaña, de locura, de sufrimiento, de sangre, sudor y lagrimas que es el Maratón.  Nunca he podido comprenderlo, pero siempre me ha pasado: lo difícil me atrae, pero lo casi imposible me atrae aún más.

Inconvenientes: mis 49 años. Ventajas: que el cuerpo aguanta  aún, y mi ilusión y mi alegría por correr de nuevo y protagonizar otra odisea maratoniana no tienen límites.  Y en esto que me llevo una sorpresa muy, pero que muy grata: en el 2013 mis amigos me dejaron “solo” en Madrid, y se acordaron de mi; pero esta vez no me iria a Madrid solo, puesto que Antonio Parra, Rafa, Oscar y el Nieves, ahora ya es definitivo, finalmente están dispuestos a venirse conmigo y a diseñar el viaje juntos a Madrid. ¡Perfecto! 

Como el hierro se dobla en caliente, dicho y hecho: hago la reserva en el mismo hotel que el año pasado (Abba Castilla), y allí nos iremos todos, pero esta vez reservo cuatro habitaciones; dos para mi y para mi familia, y otras dos para ellos.  A todo esto, llega mi cumpleaños, el 23 F; cumplo 49. Me voy de cervezas y vinos con Antonio Lopez, Antonio Parra, Oscar, Rafa y el Nieves y nos acostamos…a las 5,00 de la mañana, y muy contentos todos, por cierto. Ja, ja, ja, ¡Menudos corredores!

Finales de Enero: comienzo la preparación de mi cuarta maratón, alegre y optimista porque esta vez…no correría solo.  Cuatro semanas después, terminada la aceituna, Oscar, Rafa, el Nieves y Antonio Parra comienzan también su preparación; ellos buscan las 3,00 horas en maratón; yo busco las 4,00 horas, diez minutos arriba o diez minutos abajo. En las maratones de Madrid 2012 y Valencia 2012  hice 3,53 y 3,56; el año pasado, en Madrid,   hice 4,11. ¿Cómo seria este año? Pronto saldríamos de dudas. Entreno bien,  y poco a poco nos plantamos en el mes de Abril, media maratón de Málaga, perfecto termómetro y aviso de lo que luego podría suceder en la Maratón de la capital de España. (Parentesis: la foto que os adjunto es de mi primera maraton, madrid 2012,  Paseo de la Castellana y ...¡ oh milagro, salgo en ella! a ver si me localizais, una pista: estoy en cuadrante inferior derecho, segunda pista: tengo los brazos en alto).

Me siento flojo (¿o es mi cabeza?), y por si fuera poco,  la planificación  de la Media de Malaga no fue la mas correcta, apenas dormí los dias anteriores, salí a correr sin desayunar…en fin, un desastre,  Antonio Lopez (y con razón) nos regañó a todos. Hago en Málaga un tiempo de 1,56, esto es, dos minutos más que el año pasado y casi seis minutos mas sobre el peor de mis pronósticos.  Me siento fatal. Malos presagios  Cornelius … tristeza, dudas y  zozobras me invaden. A tres semanas de la maratón, mi autoestima sufre un durísimo revés: si en 21 Km me he hundido, y apenas he podido acabar ¿Cómo voy a ser capaz de correr el doble, esto es,  42K dentro de tres semanas, y encima en Madrid, la maratón mas dura de España?  No sabiendo ya que pensar, decido hacerme  un análisis de sangre a los tres dias y me dicen que tengo un poquito de falta de hierro,  lo cual no me sorprende en absoluto. 

No obstante, los ánimos de Antonio Lopez y del resto de compañeros,  junto con mi  mi férrea voluntad,  hacen  que continúe  con el programa, y poco a poco voy cobrando animo de nuevo, puede que se haya perdido una batalla, pero no la guerra: ¡animo Cornelivs…! Además,  el domingo siguiente nos vamos los cinco (Oscar, Parra, Rafa, el Nieves y yo)  de tirada larga, 21 Km,  y regreso entusiasmado; me he visto fuerte y contento,  hacia muchos dias que no me sentía asi, y los entrenamientos entres semana van bien. ¿Me he recuperado ya?  No se, es demasiado pronto para sacar conclusiones, pero intento animarme como puedo y, asi, entre unas cosas y otras, llega el viernes, dia 25 de Abril. Solo faltan dos dias para que treinta mil corredores salgamos de la Plaza de la Cibeles, en Madrid…rumbo a la gloria que supone culminar un maratón. En mi caso…por cuarta vez.
Bueno, al menos se intentará.