"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

sábado, 12 de diciembre de 2009

Evolución

-Nadie escarmenta por cabeza ajena.

-No; y quizás por ello generación tras generación cometemos los mismos errores.

-Si; y tambien cíclicamente vuelven a repetirse las mismas ideas, maquilladas a la nueva época en la que se repiten. Parecen nuevas pero son tan viejas como el mundo.

-¡Que poco ha cambiado todo!

-¿El mundo o el corazón humano?

-El mundo sí evoluciona, a base de avances científicos, tecnológicos y otros.

-¿Entonces?

-Es nuestro corazón el que se resiste a cambiar desde hace miles de años.

Saludos

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ginés de Pasamonte

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.


Creo que este capítulo XXVII lo comienza Cervantes dudando de la verosimilitud del testimonio de los moros, cuando usa la frase “juro como católico cristiano” y la explicación posterior que ofrece a la misma. Cervantes quizás quiere reforzar asi la veracidad de lo que va a relatar. O puede que no, porque Cide Hamete no es cristiano, sino moro, recordemos a la bella Zoraida, la amada del Cautivo, que en la primera parte le avisa: “no te fíes de los moros, que son todos unos marfuces”. Y marfuz es sinónimo de mentiroso o engañoso.


Cervantes nos aclara quien era Maese Pedro, echando mano de un personaje de la primera parte: ¡Ginés de Pasamonte…! Si, el galeote que D. Quijote liberó, junto a otros malhechores, en el capitulo XXII de la 1ª Parte. Se había puesto el parche en el ojo para que no lo conocieran, y ahora vivía en el reino de Aragón. Muy listo por su parte: en Aragón (¿no era de allí Avellaneda, o al menos vivía allí?) no tenían efecto las condenas de la justicia de castilla. A pesar de la unión de los dos reinos peninsulares con los reyes católicos, cada reino conservaba su propio estatuto legal, y en Aragón eran inaplicables las Sentencias dictadas en Castilla.


Las últimas palabras que D. Quijote le dirigió a Ginés de Pasamonte, cuando lo liberó de las cadenas fueron pronunciadas con mucha cólera: “Pues voto a tal —dijo don Quijote, ya puesto en cólera—, don hijo de la puta, don Ginesillo de Piropillo, o como os llamáis,
que habéis de ir vos solo, rabo entre piernas con toda la cadena a cuestas.”


D. Quijote no puede olvidar que es un desagradecido que le pagó su libertad con una lluvia de piedras y a Sancho quitándole su amado asno, aunque luego lo recuperó (abajo a la derecha la clásica imagen de Doré).

Es otro argumento más que uso como aval a la hipótesis que ya aventuré en mi comentario al capitulo anterior, en la cual me ratifico y que aquí doy por reproducida a fin de evitar inútiles reiteraciones. Eso si, vuelvo a palpar animadversión -del propio Cervantes- hacia Ginés de Pasamonte, como ya dije la semana pasada parece que Cervantes se quedó con la gana de que D. Quijote alcanzase a Gines de Pasamonte con la espada, cuando destrozó el retablo de figurillas.


¿Pero por qué rescata Cervantes a Gines de Pasamonte? ¿Por qué la animadversión de D. Quijote y de Cervantes hacia este personaje?


Recordemos que Gines de Pasamonte publicó un libro de su vida: “Vida de Gines de Pasamonte”.

Es que acaso…¿Cervantes conocía a este Pasamonte? ¿No pudo ser ese Pasamonte un antiguo compañero de armas de Cervantes tal y como M. de Riquer ya insinuó explícitamente hace más de treinta años? El tema, indudablemente, es harto apasionante y es una delicia aventurarse con la hipótesis que lanzan diversos autores, unos deliciosos entresijos, reales históricamente, que arrancan en Lepanto, siguen con la prisión de dos soldados que luego se enfrentan literariamente y que no hacen sino engrandecer, aun mas, la figura de D. Miguel de Cervantes.


Sigamos con la descripción del “modus operandi” de Maese Pedro en los diferentes pueblos por los que pasaba, es delicioso, como funcionaba su espectáculo y como los dejaba a todos boquiabiertos llenando su bolsa.


D. Quijote y Sancho siguen su camino. Y he aquí que se encuentran con el escuadrón del pueblo del rebuzno, que iban a tomar venganza del pueblo vecino, uno de los que más se metían con ellos. Vemos que D. Quijote intenta apaciguar con sabias y concertadas razones a la gente del pueblo del rebuzno, hablando inteligentemente, como hombre concertado y con tiento. Y queria seguir hablando, pero Sancho, de modo completamente irreflexivo e imprudente, hace varios disparates: interrumpe a su señor, presume de su habilidad de rebuznar, diciendo que rebuznando él rebuznaban todos los burros del pueblo y para rematar, queriendo demostrar su habilidad, empieza a rebuznar.


Pero es que encima lo hace a conciencia,
tan reciamente, que todos los cercanos valles retumbaron”.

¡Que bueno…! Es inevitable: la risa acude de nuevo. Y siendo sincero, he de confesar que esta es de las pocas veces que, no es que me he alegre viendo apalear a Sancho, pero sí que he sonreído burlonamente imaginándome la escena. Se lo tenia merecido…por tonto. ¿A quién se le ocurre mentar la soga en casa del ahorcado, rebuznándole a los del pueblo del rebuzno?

D. Quijote hace ademán de vengarlo, pero la nube de piedras arcabuces y ballestas hace que salga huyendo: “…a todo lo que su galope pudo se salió de entre ellos, encomendándose de todo corazón a Dios que de aquel peligro le librase, temiendo a cada paso no le entrase alguna bala por las espaldas y le saliese al pecho, y a cada punto recogía el aliento, por ver si le faltaba.”

¡Maravilloso!


Saludos


jueves, 10 de diciembre de 2009

Delicadeza

Un ser de una exquisita delicadeza y lo que es mejor –o peor, quizás-, una criatura muy sensible. Una sola mirada puede, literalmente, triturarla. Sus ojos son muy expresivos: lo que su lengua calla su mirada lo delata.

La conocí hace poco, y me impactó su manera de ser y actuar. Yo creía que personas así solo existían en el cine o en la literatura, pero veo que no: también existen en la vida real.

Lo normal es que tengamos miedo a morir; pero observé que a ella le sucede al revés: parece que tiene miedo a vivir.

Creo que es una niña de tan finos sentimientos que, más que andar por este mundo, vuela con su bello plumaje y su exquisita sensibilidad a ras de suelo aunque sin tocarlo. Parece no tener defensas ante la vida: todo lo interioriza y lo asume, aparentemente bien, en silencio. Pero acto seguido, cuando veo su mirada…me conmuevo. ¡Veo tantas cosas!

Hay seres que, definitivamente, no parecen de este mundo. Y este ángel de 12 años es uno de ellos. Es la bondad en estado natural, aún sin contaminar. Lástima que el mundo sea tan corrosivo para estas delicadas flores.

Que los dioses la guarden y la protejan.

Saludos

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Preocupaciones

Obviedad de obviedades: todos los dias se aprenden cosas nuevas, nacemos ignorando y morimos aprendiendo. Lo que ya no lo es tan obvio es que debemos de poner en práctica lo aprendido. Dicen que es de Goethe esta frase: hablar es fácil, pensar es difícil, pero actuar conforme a lo que se piensa es lo más difícil del mundo.

Y en esa linea hay otra frase, no sé de quien, que dice: “hay que ocuparse de los problemas, no preocuparse por ellos”. De ocuparse a preocuparse depende, nada más y nada menos, que tener más o menos calidad de vida o tranquilidad de ánimo. Tambien lo sabemos todos, nada nuevo has descubierto, Cornelivs.

Pero conviene recordar lo que sabemos de vez en cuando. Y para ello es preciso que esta vorágine de mundo en que vivimos nos dé diez preciosos minutos al menos de reflexión cada día. En mi caso, yo me pregunté en cierta ocasión: ¿Y tu, Cornelivs, te ocupas de las cosas o te preocupas por ellas?

Me di cuenta de que no solo me ocupaba, sino de que me preocupaba más de la cuenta en algunas ocasiones; no sabía si era deformación profesional, exceso de celo profesional, quizás exceso de responsabilidad; ganas de hacer bien las cosas…¡que se yo! En mi caso, el tomar conciencia del problema me deparó tranquilidad y paz. Y, por qué no decirlo: mente tranquila, tan necesaria para tantas y tantas cosas. En definitiva: ocúpate de las cosas haciendo tu trabajo, eso si, lo mejor que puedas y sepas. Y punto.

Saludos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Por ti, Aminetu


Me fui alegre de puente y cuando vuelvo me encuentro con que el problema de Aminetu no hace más que empeorar.

Mi corazón está con esta mujer, Aminetu Haidar.

¡¡¡¡¡QUE VERGUENZA!!!!! Constato de nuevo el continuo pisoteo de los derechos humanos; compruebo de nuevo que la fría burocracia asfixia y desprecia el corazón y el más minimo atisbo de sentimiento, y que el mundo, por una razón ú otra, impide algo bello y natural, como que una madre, como Aminetu pueda volver a su casa, a abrazar a sus hijos.

Siento profundo asco e indignación ante este espectáculo. Derecho internacional, tratados, salidas diplomáticas, hasta que no pida perdon no hay nada que hacer (pero ¿que perdon ni perdon?), bueno nosotros le ofrecemos pasaporte, (pero ¿que pasaporte ni pasaporte?) bla, bla bla, palabras, palabras, palabras, ¡¡¡¡¡YA ESTA BIEN DE PALABRAS...!!!!

¿Donde esta la humanidad del ser humano?

Lo repito, si: ¡¡¡¡¡¡ QUE VERGUENZA...!!!!!!

Que espectáculos como éste NOS SIRVAN A TODOS PARA ABRIR BIEN LOS OJOS.

¡EN TODOS LOS SENTIDOS...! Y que cada uno lo interprete como quiera.

Saludos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Aniversarios y deporte

Los que aparecen en este dibujo somos, presuntamente, mi mujer y yo. Autor del dibujo: mi hijo -el más pequeño de los tres-, mi tocayo Pablo Jesús, de 4 años, capitán de piratas ("pidatas", como dice él), pero ojo: de los piratas malos, de los que tienen la pata de palo y el parche en el ojo.

Crónica de lo sucedido. Sobre las ocho y pico de la mañana entra en nuestro dormitorio y nos despierta, haciéndonos entrega de este dibujo, y nos dice: ¡Feliz aniversario!. A continuación, da un salto y se mete con nosotros en la cama. Casi inmediatamente entran las otras dos niñas y todos se tiran encima nuestro.

¡Bueno, ha sido un despertar muy placentero! Parece que fue ayer pero hace trece años me casé con la que ahora es mi compañera de viaje y madre de mis hijos. Se me ha pasado el tiempo volando. ¡Bueno, espero que sean muchos más!

Tras el desayuno, me enfundo en mi chandal y zapatillas de deporte y salgo sobre las 9,25 aproximadamente, a fin de hacer mi ruta diaria de deporte. Empecé haciendo 6 km. en una hora (60 minutos) ahora he subido el ritmo: 8 km. en 70 minutos (una hora y 10 minutos). Lo hago a diario. Me va bien, estoy mas delgado (he perdido 17 kg) y sigo teniendo a raya el tabaco: no he vuelto a probarlo desde que lo dejé allá por el lejano mes de Mayo, lo bueno es que ya casi ni me acuerdo de él.

He de confesaros una cosa: esta mañana he disfrutado de un magnifico paisaje. Hacia mucho frio, pues esta noche ha caido un helazo impresionante, y todo estaba blanco, con una bella e increible capa de rocio. Precioso. El aire que exhalaba me salia aparatosamente por la boca, como si fuera humo y, pronto las puntas de los dedos, la punta de la nariz y las orejas empiezan a molestarme, a consecuencia del frio. Pero no dura mucho: tras pasar el cementerio, me encuentro con la mejor fuente de calor: el sol, cuyos primeros rayos me tonifican y me invitan a correr.

Tras la ruta llego a casa, donde tomo una reconfortante y larga ducha. Y heme aqui ahora, escribiendo lo que podéis leer.

Por cierto, esta tarde me voy a Pozo Alcon, de modo que quizás no pueda postear ni visitar vuestros blogs hasta el miércoles.

¡Os echaré de menos! Hasta la vuelta.

Saludos