"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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martes, 27 de noviembre de 2012

MARATON DE VALENCIA

He esperado ocho dias para redactar esta pequeña crónica de lo que ha sido mi segundo Maratón, a fin de que con el paso de los dias se serenaran mi ánimo y se aplacara mi entusiasmo, y mi dolorido cuerpo se recuperase un poco.

Tras el Maratón de Madrid (22/04/2012), primer maratón que he corrido en mi vida, y que finalicé en 3h 53’ 35”, mi estado de entusiasmo desbordante hizo que,  apenas  "terminado de sudar", como quien dice, me apresurara a apuntarme a otra Odisea deportiva:  Maratón Divina Pastora, a celebrar en Valencia, el 18 de Noviembre.  Me aguardaban en la capital valenciana otros 42.195 metros.

Y en eso estaba, entrenando suave al principio,  cuando  inopinadamentre  sufrí a primeros de Junio una peligrosa dolencia en el tendon de Aquiles derecho  (justo en la inserción con el calcáneo) que me tuvo apartado del entrenamiento durante mes y medio, seis semanas concretamente. El maratón de Madrid pasaba su factura,  inapelable, de modo que a descansar.  El trabajo a tope en el Despacho -por ahí todo bien-  ayudó a que me distrajera, olvidándome un poco del deporte; pero mi animo estaba algo decaído con el running:  ¿volveras  a correr Cornelivs? Ya estas mas cerca de los 48 que de los 47, recuérdalo. Bicicleta, natación, y tres sesiones de EPI (electrolisis percutánea intratisular), pero malas sensaciones, tristeza, incertidumbre…

Respeto  escrupulosamente mi tiempo de descanso, y a primeros de Agosto comienzo a correr de nuevo, cargado de dudas, muy suavemente, incorporándome paulatinamente al entrenamiento. Bien, parece que el tendón no me duele, con lo cual poco a poco voy cogiendo ánimo. Pero muy poco a poco. Marcho a Huelva de vacaciones y por allí hago unas  estupendas salidas corriendo por Punta Umbria y sus aledaños: definitivamente mejor.  Voy recobrando la forma. Pero aun no tengo, ni mucho menos,  la forma física necesaria para correr una Maratón. Y asi llega el dia 28 de Agosto: ¿comienzo el entrenamiento para Valencia? Lleno de esperanza, mi ánimo contesta SI rotundamente, pero mi cuerpo contestó con un si a medias. Y asi, un esplendoroso lunes,  27 de Agosto de 2012, comienzo mi entrenamiento de doce semanas rumbo a Valencia.  Entrenamiento en soledad.

El entrenamiento lo adobo con tres medias maratones (Puertollano, el 23 de Septiembre; Alcazar de S. Juan, el  7 de Octubre  y Granada, el 4 de Noviembre, esta ultima me la tomo tranquila, como un entrenamiento, 1h49'03". Termina el entrenamiento, algo mas liviano que el que hice para Madrid, pero siempre preocupado por no recaer en mi dolencia del Aquiles  y, acompañado de mujer e hijos, me planto en Valencia en la tarde del pasado  viernes 16 de Noviembre.

Una idea me persigue: mejorar el tiempo de Madrid. Ahora se que fue un error, porque fué la causante de que no disfrutase de la carrera como podía haber gozado, y me quitó horas de descanso y de sueño los dias previos, restándome energias que luego necesitaría para la Maratón. Segundo contratiempo: humedad. Tras llover por la noche, Valencia amanece el dia de la carrera con una humedad superior al 90%. Buf, malas sensaciones. En fin, ya que estamos aquí, a correr. Mi mujer e hijos se van a la Ciudad de las Artes y de las ciencias, a ver el Hemisferic y el Oceanografic, donde en la mañana del sábado los acompañaría brevemente, a fin de recoger mi dorsal, y donde los dejo todo el dia, disfrutando y pasandoselo bien. Yo me vuelvo a mi Hotel, solo, como los toreros antes de la Corrida. Preparandome para lo que se me avecinaría al dia siguiente.

Amanece. Marchamos para la la linea de salida. El ambiente es maravilloso. Mi mujer me hace las fotos que podeis apreciar, con mi gorra azul (con la cual corri toda la carrera), y en las que muestro la mejor de mis sonrisas,  escondiendo los peores de mis presagios.  Me siento muy nervioso.

Nervios que se acaban con el disparo de salida,  Cornelivs comienza a correr la Maratón de Valencia. La primera parte, bien, consigo quitarle segundos y mas segundos a Madrid, voy fenómeno, a un ritmo "alegre-sabrosón" que me gusta mucho. Pero correr una Maraton no es correr una Media Maraton; es decir, no solo vas a esforzarte, vas a sufrir.  Unos mas, unos menos, pero el caso es que el sufrimiento, tarde o temprano,  acompaña al maratoniano. Y yo lo veria a partir del km. 25, adonde llego con la sensación de que no me siento tan fuerte como yo pensaba, de modo que reduzco el ritmo a 5’30”/Km. Aquello me salvó, y asi rato despues, diviso el Km. 35, adonde llego francamente cansado.  Quedan aun 7 km. para la meta.

Comprendo entonces que es imposible mejorar crono de Madrid. Pero no pasa nada, de modo que ya que no puedo mejorarlo, decido perder lo minimo posible. Tiro de coraje y fuerzas, y  veo a mi hijo y a mi mujer en el km 36 (“animo Papi, tu puedes, eres el mejor”, los dioses los bendigan), aquello para mi es un revulsivo, me hacen entonces justamente la foto que veis a la izquierda: me rehago como puedo, y mi mente energica  doblega como puede a mi cansado cuerpo. Llego al apoteosico final en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, y el cansancio desaparece, pero las emociones vuelven, esta vez no las puedo refrenar como en Madrid.  Llego a meta   con un tiempo, para mi, estupendo, pues he corrido los 42 kilometros y 195 metros en un tiempo total de  3h 56’ 01”, solo he perdido  2’26” más que en Madrid, o sea, ciento cuarenta y seis segundillos.  Parece que lo he hecho adrede!)

Termino cansado y quebrantado, esta vez he visto la cara del  sufrimiento, la he visto muy de cerca, pero muy feliz. Aprendo de mis errores, y consigo digerirlos para la próxima ocasión. Y me emocioné, mucho, pero que mucho. Lloré por Madrid y por Valencia, y eso es lo mejor de todo:  me he convencido, por fin, de que Madrid no fue “flor de un dia”. No. Ahora si que me siento Maratoniano, que ya llevo dos.  
Y por si fuera poco, tengo la suerte de que físicamente estoy  entero, al menos eso creo.

Gracias sean dadas a todos los dioses.

Saludos

viernes, 6 de julio de 2012

Nacer de nuevo (la verdadera revolución), y II.

Internet tiene muy buenas cosas: una de ellas el encontrarte a muy buenos amigos, a los que quiero bien,  como por ejemplo Pedro Ojeda (a quien mando un cordialísimo saludo y abrazo desde estas líneas),  con quien tuve la suerte de compartir aquella inolvidable ("y digna de felice recordación") velada quijotesca. Su comentario a mi entrada anterior da pie a esta entrada. Directamente al grano: el mundo quizás no nos ofrezca muchos motivos para ser buenos; pero creo que merece la pena intentarlo de todos modos. Aunque nos llamen ingenuos, aunque nos llamen ilusos. ¡Hemos de de intentarlo…! Intentaré explicarme.

Sé lo que es el mundo tan bien como cualquiera puede saberlo, porque la tierra ya ha dado 47 vueltas alrededor del sol desde que vine a este mundo: por esa misma razón esa ingenuidad recuperada (bendita sea), vale para mi su peso en oro. Si ser ingenuo o iluso es intentar construir un mundo mejor, bendita ingenuidad o ilusión; sobre todo, cuando esa ingenuidad se ha recuperado  después de llevarte ya más de trece mil azotes en las espaldas, y no fingidos como los de Sancho, sino reales; y si no en la piel, en el corazón, que son los mas dolorosos. Y si, también conozco la opinión de Shopenhauer “(El mundo como voluntad y representación”), pero hoy hablaremos en un lenguaje mas coloquial; ademas, de Shopenhauer ya hablé en otra entrada.

Pregunta, mi querido y muy apreciado Pedro Ojeda, y asi os lo pregunto a todos, haciéndolo con la intención de plantear un sano debate entre todos: si no recuperamos nuestra ingenuidad, al menos en parte -en el sentido que voy a expresar en esta entrada- ¿en qué basaremos nuestra esperanza? ¿En la bondad del ser humano? ¿En su capacidad para hacer el bien? ¿En que el mundo un buen dia despertará de su ceguera materialista? ¿No es eso ser un poco ingenuo tambien? Entonces, ¿en qué basamos nuestra esperanza?

Todos tendemos a protegernos de las agresiones externas, algo consustancial con el  instinto de protección de todo ser humano; pero lo que sucede –pienso-  es que el fragor del mundo  no solamente despierta nuestros instintos de autoprotección, sino que nos impide también ser generosos con los demás, lo cual ya no es tan correcto, en mi humilde opinión. Si el mundo no es generoso, ¿por qué voy a serlo yo?

Segunda pregunta que os hago: ¿No estaremos confundiendo ser ingenuo con ser incauto? Entiendo que no es lo mismo, el ingenuo es persona candorosa, sin doblez; por el contrario, ser incauto es no tener cautela, es la persona que no adopta precauciones.  Yo estoy hablando de lo primero, no de lo segundo: se puede ser ingenuo en el mas noble e inteligente sentido de la palabra, pero no incauto, porque ser incauto es ir directamente a precipicio.  Insisto: dejemos algo claro,  una cosa es intentar hacer el bien y otra, harto diferente, es hacer el idiota.  Y yo estoy hablando de lo primero, no de lo segundo.  No se si me explico. Necesitamos un nuevo renacimiento ético, no porque el mundo nos de motivos para hacerlo, ni seguridad de hacer el bien sin lesionarnos,  sino porque necesitamos hacerlo… ¡ para dar ejemplo…! El que ama solo a los que le aman ya ha recibido su recompensa. Lo bueno es amar incluso a quien no conoces. Es una batalla valiente, ya lo creo,  pues muchas veces nos herirán, una y otra vez caeremos…pero hemos de seguir adelante. Si no, fijaros en los grandes héroes de la historia: Cristo, Buda, Confucio, Moises, Teresa de Calcuta, Nelson Mandela, y todos los grandes hombres y mujeres que han hecho el bien.  Tercera pregunta que os hago, amigos Pedro Ojeda y todos: ¿todos ellos han sido ingenuos, han sido tontos? ¿O mas bien tienen el aprecio y el reconocimiento del mundo por su comportamiento? ¿Merece la pena imitarlos?

Se puede conseguir: estoy convencido. Si, hemos de recuperar la inocencia, con todo lo difícil y aparentemente pueril  que pueda sonar. Al menos intentarlo... Os juro que no se como expresarme. Como antes os decía, es comprensible perder la  inocencia como medio de protegernos de las agresiones externas, pero quizás se nos pasó por alto que un exceso de autoprotección nos  priva a nosotros mismos  de nuestra oportunidad para ayudar a los demás: estoy tan dolido con el mundo, y conozco tanto a la gente  que no me fio ya ni de mi sombra. Y es lógico este mecanismo de defensa, pero así estoy condenando a justos por pecadores: me estoy cerrando a mi mismo mi posibilidad de ayudar a los demás, porque  hay aun mucha, muchísima gente buena por ahí, en el mas noble e inteligente sentido de la palabra.

En la entrada anterior hablaba de Jesús de Nazaret. Forzosamente he de volver a hacerlo en esta, a propósito de una de sus frases más conocidas: “Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”. Fijaros que conceptos tan aparentemente antagónicos. Pues se puede hacer.  Claro que se puede. Pero nadie dijo que nacer de nuevo fuera cosa fácil. Es como si dijeramos: se que el mundo es lo que es, pero creo en un mundo mejor, y esa creencia es mi modo de intentar cambiarlo: el hecho de que el mundo sea lo que es no me va a impedir amar (intentarlo, al menos)  a mis semejantes. Lo contrario es algo asi como dar patente de corso a mi egoismo, justificandolo en la maldad del mundo, no encuentro las palabras adecuadas, no se si me explico, me queda la duda.  Hay que luchar contra la inercia, es la lucha de la voluntad contra la inteligencia, recordemos a Gramsci. (“Frente al pesimismo de la inteligencia, el optimismo de la voluntad”).

En cuanto a mi opinión personal sobre la frase de Jesús, podéis consultarla en mi entrada “Jesús de Nazaret dixit”, que publiqué en este blog mío el día 14 de Septiembre de 2009. En dicha entrada, en la cual (seguro) creo que me expresé mejor de lo que lo estoy haciendo hoy, os decía esto:

Mateo 10:16 "He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas."
Siempre he sido -y lo sigo siendo en la actualidad- un gran devorador de los textos religiosos, como todo buen escéptico que se precie. Tratándose del catolicismo, he leído, releído, meditado y rumiado durante años y décadas muchísimos textos, y como no, la Biblia, con un objetivo: buscar la verdad. Y no desespero en esa búsqueda, pues me da paz seguir mi propia senda. Para poneros en antecedentes, podéis consultar la entrada que publiqué el dia 13 de Julio de 2008 ("El hijo de la duda" ), en la cual narro más profundamente lo que pienso sobre la materia.

Hoy es fiesta local en mi localidad, se celebra la fiesta religiosa en honor al Cristo de la Misericordia, patrón de la ciudad. Es un crucificado. Hace un ratito lo he visto pasar en procesión. Y ello me ha dado pie para la redacción de esta entrada.

 Jesucristo dijo muchisimas cosas. La frase que encabeza este post es una de sus frases más famosas y quizás una de las que más me ha influido, junto con las diatribas que lanzó contra los fariseos.

 “Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”. ¿Qué quiso decir? Indudablemente, la frase da para mucho, pues encierra toda una filosofía de vida. Cuando a los 18 años de edad sufrí la crisis religiosa, merced a la cual pasé de creyente a lo que soy ahora -un escéptico buscador de la verdad que es respetuoso con creyentes, con no creyentes y con cualquier forma de pensar-, permítaseme esta licencia, formateé mi disco duro mental despojándolo de todo postulado religioso, menos esa frase, porque para mi no se trataba de un postulado religioso, sino un estilo de vida: estaba tan incrustada en mi interior, y se acomodaba tan bien a mi personalidad y a mi modo de ser, que se quedó dentro de mi. Es una de mis columnas.

 Es interminable la lista de literatos y de pensadores que han interpretado esa frase. Pero yo me guío por mi propia interpretación personal. Para mí contiene una llamada a la prudencia y a la buena fe; dos extremos prima facie aparentemente incompatibles. De un lado, si soy prudente, desconfío, luego no soy generoso porque no me atrevo a ser bueno con los demás; y de otro lado, si soy generoso y bueno con la gente, entonces soy un incauto, luego no soy prudente.

 ¿Entonces? Pues que pienso que esta contradicción es mas aparente que real.

 Os envío como a ovejas en medio de lobos. Ya decía Maquiavelo que los hombres, por lo general, son malos, “a no ser que la necesidad los obligue a ser buenos”. Es cierto que el mundo es una selva en la cual prima el tener sobre el ser, el hedonismo, la búsqueda egoísta de placeres y todos los males que ya sabemos. La generosidad y el hacer felices a los demás está, por desgracia, pasado de moda, y al que sigue esa línea de conducta lo pueden llamar de todo menos bonito. Bueno, eso debe de importarnos un bledo: si somos felices haciendo felices a los demás que nos llamen como les de la gana.

 Prudentes como serpientes. Naturalmente, y creo que es una llamada a la protección personal. Se puede ser bueno, pero no tonto, es decir, hay que abrir los ojos, para no caer en los huecos del camino, para no dejarse engañar por la pedantería vacua de los que presumen de santos, que no cesan de engañar al prójimo incauto con sus ostensibles gestos vacios de moral alguna; hay que huir de los astutos que pueden abusar de tu confianza o traicionarte. Hay que protegerse, y si, hay que tener ojos hasta en la espalda. Pero seria bueno que cuando lo hiciéramos lo meditáramos antes, de modo que no actuáramos por simple imitación sino por convicción personal. Jamás me ha gustado el refrán “allí donde fueres haz lo que vieres”, porque hace que la singularidad del individuo -a veces valiosisima- se diluya en la triste masa.

Sencillos como palomas. A pesar de los lobos. ¡Si! Esto es lo mejor de todo, porque el hecho de que seamos prudentes y adoptemos precauciones no ha de impedirnos hacer el bien, ni justificar nuestro egoísmo, sino que hemos de actuar dando el corazón a los demás.

Si algo no te gusta, no lo critiques: cámbialo, dice Ludwig, y lleva toda la razón. Si te encuentras con un egoísta, cárgatelo siendo generoso con el; si te encuentras con un soberbio, sé tu mas humilde aún de lo que eres. Si te encuentras con un avaricioso: dale el doble o el triple. Y asi sucesivamente.

 Y no por ansia de gloria o temor de infierno o pena alguna: ya somos mayorcitos para esas puerilidades. Es una cuestión de filosofía práctica: sembrar siempre, sin prejuzgar a los demás: el terreno donde vas a sembrar. ¡tu que sabes si es bueno o malo! ¡Siembra de todos modos! ¡Concedámosles el beneficio de la duda!

 Y sobre todo: si al conocer a una persona te das cuenta de los fallos que tiene, recuerda que tu también tienes los tuyos.

 Si, como buen observador, al mirarlo/la a los ojos tú detectas que su actitud es mezquina, o falsa, o que no te dice toda la verdad, o que no te puedes fiar mucho de esa persona, o, en general, has notado algo extraño que a ti “no te cuadra”, no por ello abandones la senda del bien: dale, se generoso con ella, hazla feliz. Porque quizás con el ejemplo tuyo…esa persona en el fondo se esté animando a ser mejor persona de lo que es. Quizás viendote...se esté animando a imitarte un poco. Recordemos que el amor puede con todo, y el ejemplo es la mejor manera de predicar: “operibus credite et non verbis”.

Y si al final te traiciona, en ella estará el oprobio, no en ti: tu sí podrás dormir a pierna suelta. Porque dar amor no es cosa de tontos incautos o de cobardes...¡sino de valientes que se atreven a ello! ¡Alguien tiene que hacerlo...!

 Saludos.

 Cornelivs.
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miércoles, 4 de julio de 2012

Nacer de nuevo: la verdadera revolución (1ª Parte)

Os propongo que nazcáis de nuevo, que nazcamos todos de nuevo. Lo habéis leído bien: nacer de nuevo. Si, eso mismo, desnudarnos de nuestro ropaje lleno de prejuicios y materialismo, y renacer al mundo de los sentimientos éticos, poniéndonos encima de la cabeza una corona: la de la coherencia. Fijaros que difícil: os estoy proponiendo que hagamos bandera de nuestros principios éticos,  y luego que tengamos la valentía de ser coherentes,  ponerlos en practica…¡en medio de un mundo de lobos!. Que si, que la mayoría dira que es una acto de locura o de irresponsabilidad: yo digo que es un acto de valentía, de tener agallas. Además, el mundo siempre ha sido eso: un mundo de lobos. Jesus de Nazaret, que predicó mejor que nadie la senda del amor, ya lo dijo hace dos mil años: “Mirad que os envio como a ovejas en medio de lobos”, esa frase ya tiene veinte siglos. Y el mundo lo crucificó por el único delito de ser  bueno.

Toda la anterior introducción viene a cuento porque  dos comentarios a mi entrada anterior me obligan, queridos amigos y amigas, a hacer esta entrada: Natalia y Rita, a ambas les mando un enorme abrazo con todo mi cariño. Recordaréis que en la anterior hablaba de mi gremio, de  los Abogados en general, y destacaba la necesidad de ser honrado y sincero.  Natalia Tarracó me dice que esas virtudes ya no venden, introduciendo un ayyy doloroso, entiendo que a modo de lamento critico contra este consumismo que nos invade. Rita me dice igual: que de las experiencias que conoce pocas han sido las favorables, porque la sinceridad se lleva mal con el dinero. Yo creo que ambas llevan razón.

Pero por esa misma razón, tenemos que insistir en esa senda de la honradez: ¡seamos valientes! No tenemos que dejar que el mundo nos devore: mantengamos incólumes nuestros valores éticos y nuestro esfuerzo por ponerlos en   practica.  
El mundo no me puede a mi: soy yo el que le puede al mundo. Traducido: quizás la sociedad no nos deje ser coherentes, o al menos, no nos lo ponga fácil a la hora de intentar “ser” buenos (que si, que he leído a Maquiavelo muchas veces); pero hemos de intentarlo. ¡No nos queda otra!
Si callar es consentir, y el mundo esta lleno de injusticias: no calles: grita. No he de callar, por supuesto que no, pienso denunciar toda injusticia que conozca, por pequeña que sea, le joda a quien le joda. Y el desánimo es corrosivo, porque hace que pierdas las ganas de luchar.
Si, querida Natalia: no vende la horadez. Llevas toda la razón. Pero no podemos dejarnos llevar por el desánimo. Y si, querida Rita: la sinceridad se lleva mal con el dinero. Dimelo a mi, que he perdido muchas oportunidades de ganar mucho dinero por ser sincero: pero para mi hay una joya de enorme valor: dormir con la conciencia tranquila todas las noches. Opté no ser rico, sino por intentar ayudar; no ejercer la abogacía para enriquecerme, sino para intentar vivir dignamente de esta hermosa profesión, procurando que los Tribunales cumplan el “suum cuique tribuere et ne neminem laedere”, que decían mis adorados romanos: dar a cada  uno lo suyo y no perjudicar a nadie.
Prohibido perder la esperanza. Se que es muy difícil; pero si dejamos que el desánimo nos invada, si nos dejamos llevar por el mundo…¡estamos perdidos! Ademas, bastante desaprensivo suelto hay por ahí como para que yo engrose el numero, siendo uno mas. ¡Seamos distintos, para variar…! ¡Tengamos la valentía de decir la verdad!
Además, otra cosa: siempre nos fijamos en lo mal que están las cosas, en el materialismo imperante, en la  degeneración moral imperante, etc. Pero, puñetas, ¿por qué no nos fijamos en la cantidad de hombres y mujeres, en esos cientos y miles de héroes anónimos que, completamente ignorados, y en total silencio muchas veces,  hacen todos los días obras buenas para con el prójimo?  
Además, tenemos el tonto complejo de que no podemos cambiar las cosas: ¡si que podemos…! Complicado es ejercer de bueno en este mundo: pero eso no es nada nuevo. Y se que ahora estamos muy mal con la dichosa crisis que han engendrado unos y parido otros, y cuyas causas todos conocemos. Pero en el fondo, a la gente le chifla la verdad. Y siempre se puede hacer algo. Estoy completamente convencido: cada uno en su pequeña esfera, en su ámbito, como buenamente pueda. Y por supuesto: no dejando que los poderosos se salgan con la suya. ¡¡¡Si hay que indignarse, se indigna uno…!!! Lo que sea, menos dejarse llevar por el derrotismo.
Recordad a Gandhi, uno de mis héroes: “lo que yo haga será insignificante, pero es muy importante que yo lo haga”. Naturalmente que si.
Ademas, creo que es un modo de vivir. Pienso que el mundo está completamente desorientado, porque debería de recordar más a menudo algo elemental: que todo lo que empieza, ha de acabar forzosamente. No estaremos aquí para siempre. Os pondré una parábola muy sencilla que a mi siempre me ha servido muchisimo. Imaginaros que el mundo es como el patio de un centro recreativo: los niños van allí a jugar, y hay muchos juguetes. Entran a las 9 y salen a las 14,00 horas. A todos los niños se les deja completa libertad para que cojan y usen los juguetes que quieran, para que disfruten o para que hagan lo que quieran. Pero se les advierte que todo deberán de dejarlo a las 14,00 horas, porque el Centro cierra a esa hora.
Y esa es la vida: muchos niños están todo el rato atesorando juguetes, intentando apoderarse de la mayor cantidad de juguetes, e impiden que los otros niños los toquen. Sufren, porque no juegan y tampoco dejan jugar a los demás, se les olvida que no podran llevarse los juguetes a casa, sino que tendran que dejarselos  allí, porque el centro cierra a las 14,00 horas.
Otros niños, por el contrario, eligen uno o varios juguetes y se dedican a lo que han ido:   A divertirse, a pasarlo bien.¡A jugar!
Y tu, querido amigo lector: ¿Qué eliges?
Seamos verdaderamente revolucionarios y tengamos la valentía de poner en practica nuestros principios éticos. Si no nos gusta que nos engañen, no engañemos; si no nos gusta que nos estafen, no estafemos;  si nos gusta que nos ayuden, ayudemos a los demás; y asi sucesivamente. El que es facil; el cómo, ya es otra cosa, pero lo dejo para otra entrada.
¡Seamos felices intentándolo, al menos; y que el mundo diga lo que le de la realísima gana…!
Permitidme, por ultimo, que termine con cuatro frases que todos recordareis, (y los rotulo en estos colores como guiño a "la roja", que tanto nos ha hecho disfrutar los ultimos dias):
Tu debes ser el cambio que quieres ver en el mundo. Gandhi.
No ves el mundo tal como es, sino tal como eres. Talmud.
Un cobarde es incapaz de mostrar amor, hacerlo está reservado a los valientes. Gandhi.,
Nada ha cambiado, sólo yo he cambiado, por lo tanto, todo ha cambiado. Marcel Proust.
Saludos.

Cornelivs.

miércoles, 27 de junio de 2012

¿A quien buscaría?


Alguna vez me he hecho a mi mismo esta pregunta: llevo ya veinte años ejerciendo la abogacía. Pero si yo no fuera Abogado y necesitara uno, ¿a quien buscaría? Obviamente buscaría al mejor, pero qué duda cabe de que tal búsqueda es difícil, pues el cliente es lego en temas jurídicos y no puede juzgar sobre cuál es el mejor con criterios objetivos: ha de guiarse por la experiencia ajena, la cual no conduce  nunca a puerto seguro. Por ello, no buscaría al mejor ó al que más éxito tuviera, pues muchas veces el éxito  es una casualidad, o acaso una tremenda injusticia.

Yo buscaría al más sano de corazón, al mas sincero, es decir,  a aquel que me dijera la verdad, a aquel que no me engañase prometiéndome el oro y el moro, porque todos sabemos que quien decide finalmente es el Juez.  Me interesaría por el abogado  que me informara desde el primer momento de las posibilidades reales, he dicho reales, de éxito o fracaso de mi pretensión, coste aproximado del asunto (lo más exacto posible), y que, en definitiva, cumpliera el código deontológico, y disculpad por mi insistencia: que me fuera sincero.

¿Desde cuándo la bondad y la sinceridad son cualidades incompatibles con la eficacia?  Abramos los ojos. Se puede ser sincero y ser igualmente  un profesional eficaz. En mi opinion, el mejor no es el mas pillo, ni el que más chalanea con unos y con otros, sino el que mejor argumenta, el que mejor sabe (o puede) convencer al Juez, claro está, con los medios de prueba que tenga en la mano.

Estoy firmemente convencido de que  se puede perdonar un error, todos nos equivocamos al fin y al cabo, pero perdonar una mentira me parece mas difícil, y máxime si proviene de un profesional que ha de ser honesto, porque coloca al cliente en una posición muy difícil. El cliente no sabe donde va: el abogado si, por eso su obligación de ser honesto y sincero adquiere especial relevancia. Lo que sucede es que en muchas ocasiones la honorabilidad de todo un gremio es puesta en tela de juicio por  las fechorías que comete un sector de ese gremio.

Entiendo que se puede hacer una abogacía basada en principios éticos, en la confianza y sobre todo: en la verdad, en la sinceridad con el cliente: si veo el asunto, lo veo, y si no lo veo, pues mire usted, no lo veo. Y punto. No disminuyamos nuestra propia importancia, pero tampoco la magnifiquemos: que no somos dioses, sino simples personas con conocimientos jurídicos que tratan de solucionar (mejor, contribuir a solucionar) los problemas ajenos.

Trabaja lo mejor que puedas/sepas y duerme tranquilo: que sea lo que el Juez decida.  Ya sabes que tu obligación no es de resultados, sino de medios. Y en tu quehacer diario, un consejo, compañero: procura no equivocarte, pero si cometes un error, reconócelo, y aprende de ese error: se honrado. Aprende de Cicerón, fijate en la frase que tengo en la cabecera de este blog. Pero sobre todo, y por favor, no engañes, hombre, no  engañes al cliente. Por todos los dioses.

 Saludos.

viernes, 27 de abril de 2012

La vida: el maratón mas largo.

Poco a poco los ánimos se van serenando, los niveles de adrenalina van retornando a sus valores normales y la vida sigue. El domingo pasado toqué el cielo con los dedos, en el Retiro de Madrid, tal y como consta en mi entrada anterior. Ahora, con la mente más  fría, me parece mentira, cosa increible y de sueño. ¿Qué ha sido de aquel hombre con sobrepeso -110 kg-, fumador empedernido  de hace solo tres años,  que descubrió el mágico mundo de Internet, que apenas podia trotar cincuenta metros sin asfixiarse, y que tres años despues -foto de la izquierda- deja el tabaco, comienza a hacer deporte y el domingo pasado terminó su primer maratón en Madrid, el primero en el que tomó parte?

Merece reflexión sin duda, tal dato. Sigo siendo el mismo, sigo ejerciendo mi trabajo de Abogado por esos Juzgados y Tribunales que hay repartidos por nuestra geografía; continúo  con mis alegrías y con mis disgustos, con mis días de gloria y mis días oscuros,  exactamente igual que le sucede a todo el mundo. Pero ahora cuento con un buen amigo y un buen consuelo, que antes no tenia: el deporte. Os juro por lo mas sagrado que una hora de ejercicio no solo que relaja enormemente, sino que  aleja muchos fantasmas y muchas depresiones. Es una actividad placentera, da serenidad a tu alegría y hace que se aleje tu tristeza. Al mismo tiempo, conoces a buena gente, variopinta, de diferente clase, condición, opinión y gustos, pero lo hermoso de todo esto es que cuando nos ponemos los pantalones cortos y las zapatillas y los domingos por la mañana nos dedicamos a correr por ahí, unos mas rápido y otros mas lento, lo cierto es que todos somos uno, todos somos un grupo, unidos por la afición, por el gusto por el deporte, el amor al sudor y al esfuerzo de correrse 15 o 20 km de una tacada, tan tranquilamente.

Aunque tampoco es cuestión de obsesionarse con ello: sin perder de vista tu brújula y tu escala de prioridades (lo primero y lo mas sagrado es tu trabajo y familia), el deporte solo es lo que es, un buen amigo, un buen aliado, y máxime teniendo en cuenta que ya tengo 47 años, y que no voy a ganar ninguna carrera: corro por el solo placer de correr y estar en forma. Eso si: tras correr la primera maratón de mi vida y darme cuenta de que he sido capaz de afrontar ese reto, mi espíritu está muy relajado: si las lesiones me respetan (y creo que hasta ahora me han respetado, quieran todos los dioses que asi sea por mucho tiempo), me quedan bastantes kilometros aun por disfrutar del running. Y más vale hacerlo con cabeza: que muchas veces la diferencia entre el placer y el sufrimiento solo estriba en unos segundos por kilometro. Y yo no corro para batir ninguna marca sino, insisto,  solo por el placer de  superarme a mi mismo poco a poco y dia a dia, y batir mi propia marca. Ademas, lo hago cuando mis ocupaciones me permiten.

Tengo 47 años… Lo se. Por eso, como decía antes, el deporte ha de ser un buen amigo, un medio para sentirse bien de salud y en buena forma física; creo que es un buen sirviente, pero no hay que dejar que se convierta en un mal amo: esto es, que llegue a dominarte. Hasta ahí podíamos llegar. Libertad ante todo. Sin obsesiones.

Tengo en mis planes hacer otra Maratón en Otoño, como mucho dos o tres maratones al año. En cuanto a medias maratones (carreras de 21 km), pienso hacer todas las que pueda, pues esa distancia me la hago todos los domingos. Eso sí; tranquilamente, sin prisas, sin agobios, con libertad plena y cuando se pueda; tras el domingo pasado un gran cambio se ha operado en mi, tengo mucho más relax, pues ahora sé de lo que soy capaz,  conozco el alcance de mis posibilidades, y eso me da mucha paz.  Aparte de que el conocimiento te da seguridad: tres años leyendo revistas especializadas sobre running, e investigando en Internet te dan un conocimiento muy aproximado de lo que es esto y de los limites infranqueables para tu salud, enseñandote a ser  juicioso.

La vida, al fin y al cabo, es como una carrera: en la maratón pasada, por ejemplo, había momentos en los que el cuerpo me pedia parar; pero mi mente le ordenaba lo contrario (“¡sigue, he dicho que sigas, no te esta permitido detenerte!”), y muchas veces en la vida nos encontramos con dificultades que hay que superar. A veces tenemos la tentación de detenernos y dejarnos vencer; pero hemos de sacar fuerzas de flaqueza y seguir adelante. Claro, mientras el cuerpo aguante, que no somos de acero.

Obviedad de obviedades es lo anterior: pero que conveniente  resulta repasarlo mentalmente dia a dia. Porque, como he dicho antes,  ¿Qué es la vida, sino una continua maratón, una carrera de miles de kilómetros, una continua batalla sucesiva contra los elementos y contra el destino?

Ahora toda seguir corriendo por el maratón de la vida. Seguiremos sufriendo y gozando, triunfando unas veces y fracasando otras; a veces –usando un simil taurino- saldremos con las dos orejas y el rabo y otras nos tirarán almohadillazos; pero esa hora diaria de deporte (y de bendito relax que me proporciona)  por todos los dioses, que nadie me la quite. Quieran los dioses que las lesiones me respeten.

Por cierto, tengo abandonados vuestros blogs y os pido que me perdonéis. Entre la carrera del domingo pasado y el agobio profesional he tenido un poco abandonado el blog. Os prometo que eso va a acabar: sacaré tiempo e intentaré visitaros con mas frecuencia.

Estaré delgado, pero sigo siendo el mismo, y os sigo queriendo igual a todos.

Con todo mi afecto,

lunes, 23 de abril de 2012

Maratón de Madrid.

Todo llega en esta vida. La larga preparación de 20 semanas para la maratón de Madrid, celebrada ayer, dia 22/04/2012, por fin iba a culminar. Pero, ¿seria dicha preparación suficiente? Mis vibraciones no eran buenas del todo, recuerda, Cornelivs, el parón de Navidad de dos semanas (por el susto cardiaco que luego no fue nada), y el golpe que te diste con la puerta en la rodilla izquierda el jueves santo, 5 de Abril, que desde entonces te ha molestado un poquitín, aunque parece que solo es una tendinitis, nada de rotura, gracias a todos los dioses. Pero 42 km, son eso: cuarenta y dos kilómetros.  Y ciento noventa y cinco metros de añadidura. Si señor: 42,195. Recorrido de la Maratón: clic aquí: http://www.maratonmadrid.org/

Llego a Madrid, capital de España,  el pasado viernes 20, por la noche, acompañado de todos los mios, mujer e hijos. A la  mañana siguiente marcho al Pabellon de la Pipa, en la Casa de Campo, para recoger mi dorsal: el 6916, como podeis ver en la foto. Quedo con mi amigo Lander, maestro con ocho maratones a sus espaldas, que ya era hora de que nos conociéramos personalmente (a  quien mando un fuerte abrazo y a quien debo muchos y buenos consejos).  

Alli me uno igualmente con mis amigos,  compañeros y paisanos de Jódar que han querido ir tambien a Madrid a correr. Por la tarde, la "Pasta Party" nos veis en las fotos:  y...el resto del dia…nervioso. Tranquilo, Cornelivs, es tu primera maratón: disfrutala hombre, relajate. No obstante,  el deseo de ser capaz de terminar la carrera y, si no es mucho pedir, hacer buen tiempo,  no me daba sosiego. Y tras los nervios llega la gran mañana. En la primera foto podeis ver a los miembros del Club de Atletismo de Jódar que decidimos ir a Madrid. Fernando y Maribel corrieron los 10K. El resto (Antonio Lopez, Antonio Parra, Rafael Crespo, Fran Velasco y yo) corrimos la maratón. Y en la segunda me podeis observar con nuestro querido Lander quedé con él en la esquina de C/Villanueva con Paseo de la Castellana, una de las esquinas de la Biblioteca nacional, a escasos cien metros de la salida, Plaza de Colón.
Nervios, dudas, inseguridades, miedos, vaselina para evitar los roces...decido ponerme los calcetines gruesos, tiras protectoras para las rodillas y demás preparativos… todo acabó a las 9,00 de la mañana de ayer, cuando oímos el pistoletazo de salida, 14.000 corredores comenzamos la Maratón. En mi caso…mi primera maratón. Y mis objetivos eran humildes: primero, conseguir terminarla. Y puestos a pedir, bajar de 4h y 15 minutos. ¿Lo conseguirás Cornelivs?
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Veamos. Salimos de la Plaza de Colón, rumbo al Bernabéu, por la Castellana. No se que me pasa: o es que yo estoy muy fuerte o es que los demás están lentos, creo que es una sensación irreal,  pero siento fuerza y energía  a raudales, bien, además la noche anterior conseguí dormir 7 horas, estoy medio descansadillo. Los primeros kilómetros corremos juntos Lander y yo, casi hasta llegar al Bernabéu, donde nos separamos. Asi llego a la Plaza de Castilla, km. 5. Comienza una leve molestia en mi rodilla izquierda, decido correr alegre, a un ritmo vivo-sabrosón, pero sin forzar demasiado para ir a gusto. Lo dicho: 5,30/Km. Lo consigo: tras la primera subida, viene el llanete, con esos malditos repechones (Madrid es un Maratón duro) rompepiernas que tanto daño hacen. El caso es que conecto mi MP3 y la música viene en mi ayuda: no hay dolor, no hay malos pensamientos, mejor dicho, no hay que tenerlos, hay que tener la mente a ralla: solo correr y disfrutar de la música, de la carrera y del ambiente. No pensar: correr y gozar...y cuando llegue el momento, sufrir.
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Llego al kilometro 10 y sigo para adelante. Todo bien, suena la musica en mis oidos. Y casi sin darme cuenta,  llego a la primera mitad, aproximadamente por la Puerta del Sol, donde mi mujer me hace la foto que veis más abajo. De tiempo voy fantástico: una hora y cincuenta y cinco minutos. ¿Será posible? Me entusiasmo, pero no me hago ilusiones, Cornelivs tranquilo, se prudente, que te quedan aun otros 21 kilometros.
No obstante, desde el kilometro 25 no me adelanta nadie, soy yo el que adelanta a muchos corredores. Me hidrato bien, bebo en cada avituallamiento, desde el primero hasta el último.  Creo que ese dato fue clave. Cruzamos el rio Manzanares y llegamos a la Casa de Campo,  aquello es precioso, y casi sin darme cuenta llego al kilometro 30. Ahí deberia de presentarse el famoso “muro”, o el llamado “tio del mazo”, pero en mi caso no se presentó, me quedé esperándolo, asi que a seguir corriendo se ha dicho. Km. 33. Salgo de la Casa de Campo, rumbo a la Calle Toledo. ¿Sera verdad que seré capaz de terminar?
Moderación, Cornelivs. Decido mantener el ritmo vivo-sabrosón de 5,30/Km.  Y asi llego al km. 37. En vez del "muro", lo que noto es  una inundación de de alegría, de fuerza, no se de donde salía, lo juro, la rodilla se ha callado, ya no me duele, benditos sean todos los dioses, aunque estoy cansado el cuerpo me sigue respondiendo. Pulsaciones: 145 p/m. Estoy empezando a pensar que podré terminar. Si, estoy empezando a creérmelo.

Llegamos a la calle Toledo, luego las estribaciones de Atocha, para dirigirnos  a la Puerta de Alcalá, km. 41. Me quito por fin los auriculares y oigo los aplausos de la gente, el cansancio empieza a hacerse notar, pero ya solo me queda kilometro y medio, de modo que hay que dar el resto. Contengo como puedo las lagrimas y mi emoción, y sigo corriendo. Y asi, tras saludar a la Puerta de Alcalá, marcho hacia la Meta, situada en el Retiro.

Los ojos se me llenan de agua cuando llego a meta, apenas llegar, dioses…que sensación mas maravillosa e indescriptible..Apenas llegar caigo de rodillas al suelo y me tapo la cara, llorando como un niño, se me caen grandes lagrimones. Algo mas relajado, y habiendo recogido mi medalla,  me hacen la ultima foto, que podeis ver.
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Llega Lander. Le doy un abrazo y le hago participe de mi alegria y de mi entusiasmo. Porque cuando compruebo el tiempo el pasmo es aun mayor,   para mi espectacular:, he cumplido mis objetivos más que de sobra: 3h, 57’ 30”, TR. No obstante, como salí del 5ª corral (tardé casi 4 minutos en llegar a la línea de salida), mi tiempo  neto (TN), de Maraton, fue ¡¡¡ 3h, 53’ 35”!!!.  No me lo puedo creer. Benditos sean todos los dioses. ¡¡¡Soy maratoniano...!!!
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Un abrazo para mis amigos Antonio Parra, Rafael Crespo, Oscar Cuevas y Francisco Hidalgo, el nieves. Abrazo enorme para Lander. Un abrazo muy especial, con todo mi cariño, para nuestro maestro y amigo, Antonio Lopez Herrera, a quienes tantos consejos y sabiduria debemos, y a su mujer Maribel. Abrazos y saludos cordiales para los demas compañeros amigos del Club  de Atletismo Jódar.

Saludos.

martes, 20 de marzo de 2012

Camino de MADRID. Media maratón de Málaga.

Bueno, solo queda poco más de un mes para  mi debut en un Maratón, ya lo sabeis: el Maratón de Madrid, que se celebrará el proximo 22 de Abril, y los nervios, poquito a poquito, están empezando a hacer acto de presencia, aunque por ahora aún estoy tranquilo.  Espero que las lesiones me respeten, toquemos madera,  para poder estar en la línea de salida. De modo que como preparación para dicha Maratón,  y para quitarme un poco los nervios que poco a poco empiezan a surgirme,  tomé parte el fin de semana pasado en la  XXII EDICION DE LA MEDIA MARATON CIUDAD DE MALAGA, que tuvo lugar el pasado Domingo, días 18 de Marzo del corriente, a sus 10,00 horas.  Me gusta la aventura, de modo que el Domingo  “madrugón que te crió”, como decimos aquí: a las 5,45 de la mañana quedamos en el Paseo con otros 4 corredores mas,  Antonio Parra, Rafael, el ”Moreno” y el “Nieves”, que viajarían en un coche, y yo que viajaba en el mío, acompañado esta vez de mi familia al completo (esposa y tres hijos)  que quiso acompañarme hasta Malaga, adonde llegamos a eso de las 8,15 de la mañana, con tiempo suficiente. Antonio Lopez, Juanjo, Fran y los otros ya habían viajado a Malaga el dia anterior, y estaban allí. Pagina oficial de la Media Maratón:


http://www.mediamaratonmalaga.com/
 
El caso es que mis sensaciones no eran muy buenas que digamos, pues la semana anterior había entrenado solo dos días, debido a una inoportuna sobrecarga en el gemelo izquierdo y  a mis doloridos pies, de modo que solo corrí Martes y Miercoles. Resto de días (desde el Jueves 14 hasta el sábado 17, ambos inclusive), estuve entre algodones, en el “dique seco”, descansando y reponiendo fuerzas, pues no olvido que aun queda la fase mas intensa y dura de preparación de la Maratón madrileña.  No sabia como me encontraría cuando llegase a Malaga, para mi era un enigma: ya lo veriamos.
Y lo vi, ya lo creo que lo vi: tras un breve calentamiento de unos diez minutos, en los cuales no presentía nada bueno, por fin nos llaman a la línea de salida. A las 10,00 de la mañana suena el disparo y más de tres mil (3.000) corredores comenzamos a correr.  Dicho pistoletazo fue mágico: mis dudas tenebrosas se disiparon, y la fuerza, no se de donde, emergió desde mi interior. La estrategia es completamente distinta a la de la Maratón, de modo que empecé a correr alegre desde muy pronto, sintiéndome agusto y feliz. Mi gemelo izquierdo respondia, y mis pies también, de modo que poco a poco voy tomando confianza, incremento el ritmo, y por el kilometro 5 aproximadamente, tras comprobar que todo iba bien, mando a paseo mis últimos temores y por fin me centro en la carrera. Saludo a mi mujer y a mis hijos -me hacen la primera fotografia-, y a correr y a disfrutar, por el bello Paseo marítimo de Malaga capital, aquello es precioso. Incremento sensiblemente el ritmo y mi cuerpo responde.

Por el kilometro 10, en el ecuador  de la prueba, me siento bien, y subo un poquitín mas el ritmo, creo que me sobran fuerzas. Miro el crono: 47,35, increíble, voy bastante bien, más rápido que las dos medias anteriores de Cordoba y de Jaén. Pero no me hago ilusiones: aun quedan 11 kilometros. Decido no pensar, sino dejarme llevar por la carrera y el ambiente, y lo paso bien. Llego al kilometro 15, ultimo control de carrera (tras los previos de los kms. 5, y 10) y todo va fenómeno, pero en el km. 16 el cansancio comienza a aparecer poco a poco.

Decido, no obstante, mantener el ritmo como puedo y asi llego hasta el km.18, donde aparece un inoportuno flato (dolor en el lado derecho del cuerpo, justo encima del hígado), no se de donde salió el dolorcito -segunda foto, mas o menos fue por ahí-,  quizás fue provocado por el acuarius que bebí un kilometro antes (en el 17) -puede que lo  bebiese demasiado rápido, no se lo que pasó, pero el dolorcito era soportable- de modo que seguí corriendo, un poco mas lento obviamente hasta que en el kilometro 20 desapareció misteriosamente el dichoso flato lo mismo que habia venido, de modo que cuando veo el Estadio echo el resto  -tercera foto- y entro en un tiempo de 1h 45’ 09”. ¡No me lo puedo creer! ¡Chicos, he batido mi record personal de Jaén!. Dos minutos más rápido que en la media de Jaén, y si no hubiera perdido un minutillo o asi por el dichoso flato del km. 18, hubiera hecho menos tiempo aun. Pero bueno, está fantástico, media de 4’59”/km.
Casi tres mil corredores terminamos la prueba, concretamente 2.989.   Yo quedé en el puesto 1.197 de la general y 144 de mi categoría por edad (veterano C),  con el ya indicado tiempo de 1h45’09”. Podeis consultar la clasificación haciendo clic aquí, en este enlace. Seguimos vivos y enteros. ¡Gracias sean dadas a todos los dioses…! Continúo mi ruta y preparación hacia mi próximo destino…MADRID.

Quieran los dioses concederme la dicha de poder  estar allí.

Se os quiere.  ¡Saludos...!




jueves, 1 de marzo de 2012

Camino de Madrid.

Que duda cabe de que la perseverancia es una gran virtud. Y entiendo como tal (al menos una de sus acepciones) como la constancia y el esfuerzo decidido, ilusionado e ininterrumpido para conseguir una meta o un objetivo. Si me llegan a decir a mi, hace tres años, que me iba a estar preparando para el Maratón de Madrid (se celebra el próximo 22 de Abril del corriente, haced clik en este enlace )  no me lo hubiera creido. ¡42 km corriendo...! Ahi es nada.   Va a ser mi primera maratón.

Los que ya me conocéis y seguís este humilde blog mio ya sabéis mis antecedentes medico-fisicos y de mi evolución en estos ultimos tres años (de pesar 108 Kg, fumador compulsivo de 3 cajetillas diarias de tabaco, ulcera de estomago, problemas de digestivo, estrés y unos análisis sanguíneos con parámetros no muy buenos, he pasado a pesar 78 Kg, peso estabilizado, abstinencia total del tabaco, ulcera curada, el aparato digestivo funciona como un reloj, y unos análisis con unos valores estupendos, al menos eso dicen los resultados según los médicos, pues me hago un chequeo cada seis meses mas o menos). En una palabra: estoy en forma, corro cinco días a la semana (descanso dos), y ahora, con la preparación de la maratón, hay semanas que corro unos 80 km aproximados. En cuanto a dieta alimenticia, ya no sigo ninguna: como de todo. Gracias a todos los dioses.

Eso si, antes había unos problemas y ahora tengo otros: los propios de la sobrecarga o esfuerzo muscular que todo deportista puede o suele tener. Fisicamente los que no me ven desde hace tiempo no me conocen: dicen que he cambiado mucho, e incluso hay quien dice por ahí, sin duda con animo bondadoso,  que ¡…hasta he rejuvenecido…! Jeje, yo no me lo creo, que el dia 23 del pasado mes cumplí los 47 (por cierto, infinitas gracias a todos los que me habeis felicitado por el facebook), de modo que ya solo me faltan 3 para la cincuentena. Por ello, creo que estoy haciendo gala de prudencia y moderación, tanto en esfuerzo físico como en alimentación, etc. Lo único que me molesta de vez en cuando son los pies, mis pies cavos que ocasionalmente me dan algún mal rato, y esporádicamente el tendón de Aquiles molesta un poco, pero nada grave que me impida correr. En fin, que al que cuece y amasa de todo le pasa. Y menos mal que corro con plantillas almohadilladas.

El despacho sigue igual: por ahora no me puedo quejar, tengo bastante faena, y corro normalmente cuando mis ocupaciones me lo permiten. Normalmente a una hora prudente y cuando el trasiego disminuye: entre las 13,30 y las 14,50 aproximadas. Despues, ducha, comida, mini-siesta de 30 minutos, y al bufete otra vez. Cuando tengo juicio, declaraciones ú otra actividad procesal, o se me complica la cosa por lo que sea, he de correr a otra hora distinta, pero intento hacerlo siempre que puedo.

De todos modos, lo mas importante es lo que me ha sucedido a nivel psíquico: me siento verdaderamente deportista: mas seguro de mi mismo, mi cuerpo va respondiendo bien, y por ahora los entrenamientos los estoy asimilando bien (tocaré madera para que siga siendo asi). Esto del deporte está influyendo, positivamente, en mi modo de ser: estoy recuperando mi capacidad para pensar en positivo: cada vez soy menos melancólico y me dejo llevar menos por la tristeza, no lamentándome porque “está lloviendo”: intento aprender a “bailar bajo la lluvia”.

No podemos cambiar las circunstancias ni los acontecimientos: pero si nuestra actitud ante ellos. Que verdad tan obvia, pero que difícil es hacerlo.

Y volviendo al maratón: Mi objetivo es asequible, pues mi meta es sencilla,  consiste en terminar la carrera. Solo eso. Bueno,  si puede ser rondando las 4 horas (media de 5'40"/Km), mejor que mejor, y tengo una humilde esperanza de que así sea.  (Para que os situeis, el año pasado el que menos tardó fue 2 horas casi justas, y el que más unas 6 horas).  Al fin y al cabo, solo soy un humilde corredor popular, de entre tantos. Comencé el programa de entrenamiento para la Maratón el 28 de Noviembre de 2.011, de modo que ahora me encuentro en la semana 14 de preparación, de un total de 20. La semana pasada, por ejemplo, hice 88 km, en total, incluyendo una tirada larga el domingo pasado: 28 km, para los que invertí un tiempo de 2h, 39' 40".  Ha sido la semana que mas Km. he acumulado. Por ello en esta semana en la que nos encontramos no quiero sobrepasar los 65 Km, mas o menos, descansaré un poquito, para que el cuerpo se recupere un pelin: que aun me queda lo peor. "Que aun falta la cola por desollar", que diria mi añorado Sancho Panza.

En fin, como insinúa nuestro amigo Lander, que tiene mucha mas experiencia que yo en esto de los maratones, y que por cierto,  también está preparándose para el maratón  de Madrid (espero coincidir con él y correr juntos algunos kilometros, un abrazo desde estas lineas, amigo):  que te respeten las lesiones y poder estar en la línea de salida, ya es un éxito. Y lleva razón. Ya os contaré mis progresos.

Se os quiere.

martes, 17 de enero de 2012

El dia de las alabanzas.

Que todos los dioses nos libren del dia de las alabanzas. Triste dia es ese; te vienen los reconocimientos cuando ya no los oyes; te llueven las flores cuando ya no puedes aspirar su perfume y te inundan los elogios cuando ya te está vedado experimentar el intimo placer que se saborea cuando uno ve reconocido un duro trabajo de años.

Inconscientemente tendemos a alabar al que acaba de partir; que bueno era, que honrado era, que guapo era. Y si alguno recuerda sus defectos alguien inmediatamente dice: "no era para tanto", ejerciendo a veces de abogado defensor quien ha sido, en vida, su más encarnizado enemigo.

En una palabra: esta muerto, y con la muerte parece que se expian todas sus culpas. Pero yo no estoy de acuerdo. Me gusta la verdad sobre todas las cosas. Si una persona ha sido (p. ej.) perversa durante toda su vida, esto es solo un ejemplo, murió como vivió: ha partido un perverso, y no por el hecho de morirse es menos perverso de lo que era en vida.

Harto distinto es que no guste hablar de quien se ha ido. Eso lo puedo comprender.  Ocultar defectos ajenos es prudencia, al fin y al cabo ya se ha ido, aunque no sucede nada si se llaman a las cosas por su nombre.  Pero ocultar deliberadamente meritos ajenos me parece mezquino.

Resulta muy interesante comprobar  la reacción de la familia y entorno de un fallecido cualquiera. Ultimamente he tenido que asistir a diversos entierros y funerales de parientes y conocidos mios, y si prestamos un poco de atención lo podremos  comprobar: si escuchamos detenidamente la semblanza que hacen del muerto,  o el tema de conversación que eligen los dolientes y como se expresan, se ve claro si son amigos o enemigos, si lo adoraban lo odiaban, o disimulaban este ultimo odio bajo la capa de la aparente indiferencia, o si pertenecen al grupo de los que yo llamo "cumplidores profesionales" van a todos los entierros, aunque no conozcan de nada a la familia. 

¡Pues qué, el espectáculo que dan los plañideros de nuevo cuño, haciendo al mundo embustero derramando inacabables lagrimas cuando todo el mundo -por suerte o desgracia, y sobre todo en los pueblos pequeños- sabe mas de lo que le convendría saber...! O para qué hablar de aquel que da su sentido pesame a la familia del fallecido, cuando jamás habia cruzado una palabra en toda su vida con el finado.  Curiosas personas los seres humanos...

En fin, que todo el que se parte de aqui lo hace con sus virtudes y con sus defectos, y los que aqui  permanecemos tambien nos quedamos con nuestras luces y nuestras sombras.  Pero nunca he comprendido la hipocresia social de nuestra sociedad que da pie a que existan personas que  se erigen en abogado defensor ante un muerto cuando toda su vida ha sido uno de sus mas encarnizados enemigos, o quien dice lamentar profundamente el fallecimiento de alguien con quien jamás cruzó más de cuatro o cinco palabras; o de quien se atreve a hacer un semblante noble o menos noble del fallecido cuando no lo conocia ni de lejos ni de cerca.  No puedo comprenderlo. Aunque tambien hay ejemplos pintorescos; como el caso (real)  de una persona que todos los viernes del año  lleva flores frescas a la tumba de su  difunto esposo muerto. El caso es que se divorciaron en vida y los ultimos años de vida de ese hombre fueron un autentico calvario: preciamente por culpa de quien ahora le lleva flores todos los viernes.

Saludos.