"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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lunes, 27 de julio de 2009

¡Hasta pronto...!

Bueno, un año más llegan las vacaciones de Agosto. Ya sabéis que Agosto es mes inhábil en su totalidad para la Administración de Justicia, de modo que los abogados aprovechamos tal circunstancia para tomarnos las vacaciones en este mes.

Este año he llegado bastante fatigado hasta aquí. Todo un año de trabajo intenso deja marca, tanto en el cuerpo como en el alma, y uno merece descansar unos dias.

Desde el primer momento tuve claro una cosa: no hablar de mi profesión en mi blog. Y me he alegrado de ello. Dice el dicho que "Al que cuece y amasa, de todo le pasa", y es verdad: mi profesión, que me apasiona, no iba a ser una excepción. Hay buenos, regulares y malos momentos. No siempre el tener razón es garantia de conseguir que los Tribunales te la den, aunque afortunadamente, en la mayor parte de las ocasiones. Y siempre te queda la tranquilidad de conciencia de haber luchado por lo que tú consideras justo, y haberlo defendido delante de los Tribunales. Y gracias a los dioses en mi profesión, al dia de hoy, me va bastante bien: no me puedo quejar.

La Administracion de Justicia es manifiestamente mejorable; pero me resisto a hablar de ello en mi blog, pues este Diario de Cornelivs es mi "dulce evasión"; y si hablara tambien aqui de mi profesión dejaria de serlo. Para mi este Diario perdería parte de su encanto.

Ahora, mi toga se quedará en el perchero durmiendo el sueño de los justos hasta Septiembre y si los dioses no lo impiden, en la primera semana de Agosto Cornelivs se dedicará a darse un chapuzón en Huelva, por las mismas playas del Oceano Atlántico desde donde hace ya cinco siglos partió Colón rumbo a las Américas. Cazón en adobo, chirlas, mero, rape, puntillitas, gambas, frituras y demás pescaíto y mariscos forman parte de mis objetivos: pienso dedicarme intensamente a su estudio haciendo un concienzudo análisis de estos productos con el dinero que he ahorrado del tabaco. Y como España es un pais rico en monumentos, puede que probablemente goce de la dicha de contemplar algún que otro monumento natural como el de la imagen de la derecha.

Sigo sin fumar.

La segunda semana estaré en Pozo Alcón, que es el pueblo de mis suegros. Curas de sueño, y tardes de piscina. Sobre todo de lo primero. Ya sabéis que una buena cura de sueño para mi es fundamental. Recuerdo el año pasado: llego alli, y tras dormir bien me levanto a las diez de la mañana, desayuno y tengo las santas narices de acostarme otra vez hasta la hora de comer. ¡Uf, no me picaron los mosquitos, no!. Lo cierto es que llegué bastante cansado.

Me voy el Viernes por la tarde, dia 31 de Julio. Pero esta semana estoy muy liado cerrando asuntos, y la Agenda se ha complicado: tengo bastantes cosas pendientes, de modo que apenas dispongo de tiempo para postear y menos aún para leer vuestros blogs y comentaros. Os ruego que me disculpéis.

Volveré a estar con vosotros el dia 20 de Agosto.

Eso si: os echaré terriblemente de menos. Y como no me gustan las despedidas (las odio), os mando a todos un enorme y entrañable abrazo; y a todas un beso enormemente grande, junto con otro abrazo.

Cornelivs os quiere.

Hasta la vuelta.

domingo, 26 de julio de 2009

Solitude

El dia habia sido esplendido. Despues de la función el Gran Teatro le tributó media hora ininterrumpida de aplausos, aunque por un momento se sintió en completa soledad. Pero tras de ello, bajo la incesante luz de los flases de los reporteros graficos y los gritos de sus numerosas fans y seguidores, tuvo que atender a los medios de comunicación que le hicieron diversas entrevistas. En fin, era de nuevo el héroe del espectáculo, y contaba con el aplauso general de todos. Hasta la criítica se mostró uniforme: aquella función había resultado, efectivamente, extraordinaria.

Pero poco a poco el silencio de lo cotidiano volvió a envolverlo. Se quitó su maquillaje y, vistiéndose su ropa cotidiana, volvió a la normalidad de su hogar, adonde llegó sobre las diez de la noche. Era afortunado. Sus tres hijos lo rodearon, dándole una muy calurosa bienvenida. Su mujer lo recibió con la mejor de sus sonrisas, le había preparado uno de sus manjares favoritos. La cena fue muy apacible, y hablaban de los periódicos: saldría en primera plana otra vez.

Era un personaje famoso, y tenía la suerte de que era feliz con los suyos en su vida privada.

Despues de cenar, los niños se acostaron y el le hizo el amor a su esposa apasionadamente, como hacía mucho tiempo que no lo había hecho. Después salieron a la terraza, completamente desnudos, viendo la luz de neon de la ciudad, la bella iluminación del rio y de la cumbre, y la majestuosa luz de las estrellas y de la luna, que era llena en aquellas fechas. De nuevo se sintió feliz.

Cansado, se dirigió al lecho, con su esposa. Ambos se besaron y nuestro protagonista presenció como su mujer poco a poco iba sucumbiendo al sueño. Pero no terminaba de dormirse. Y de pronto sintió de nuevo la mordedura del áspid de la soledad. Era la enésima vez que aquello le sucedía. Y allí se quedó, abrazado a su mujer, mirando al cielo estrellado, y sintiéndose el hombre más solo que existía sobre la faz de la tierra.

Pero, a diferencia de otras ocasiones, no le hizo daño aquella sensación, porque ya la conocía: era su vieja amiga. Sintió de pronto una gran paz. Y así, se abrazo a su soledad y durmió plácidamente.

Saludos.