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domingo, 26 de julio de 2009

Solitude

El dia habia sido esplendido. Despues de la función el Gran Teatro le tributó media hora ininterrumpida de aplausos, aunque por un momento se sintió en completa soledad. Pero tras de ello, bajo la incesante luz de los flases de los reporteros graficos y los gritos de sus numerosas fans y seguidores, tuvo que atender a los medios de comunicación que le hicieron diversas entrevistas. En fin, era de nuevo el héroe del espectáculo, y contaba con el aplauso general de todos. Hasta la criítica se mostró uniforme: aquella función había resultado, efectivamente, extraordinaria.

Pero poco a poco el silencio de lo cotidiano volvió a envolverlo. Se quitó su maquillaje y, vistiéndose su ropa cotidiana, volvió a la normalidad de su hogar, adonde llegó sobre las diez de la noche. Era afortunado. Sus tres hijos lo rodearon, dándole una muy calurosa bienvenida. Su mujer lo recibió con la mejor de sus sonrisas, le había preparado uno de sus manjares favoritos. La cena fue muy apacible, y hablaban de los periódicos: saldría en primera plana otra vez.

Era un personaje famoso, y tenía la suerte de que era feliz con los suyos en su vida privada.

Despues de cenar, los niños se acostaron y el le hizo el amor a su esposa apasionadamente, como hacía mucho tiempo que no lo había hecho. Después salieron a la terraza, completamente desnudos, viendo la luz de neon de la ciudad, la bella iluminación del rio y de la cumbre, y la majestuosa luz de las estrellas y de la luna, que era llena en aquellas fechas. De nuevo se sintió feliz.

Cansado, se dirigió al lecho, con su esposa. Ambos se besaron y nuestro protagonista presenció como su mujer poco a poco iba sucumbiendo al sueño. Pero no terminaba de dormirse. Y de pronto sintió de nuevo la mordedura del áspid de la soledad. Era la enésima vez que aquello le sucedía. Y allí se quedó, abrazado a su mujer, mirando al cielo estrellado, y sintiéndose el hombre más solo que existía sobre la faz de la tierra.

Pero, a diferencia de otras ocasiones, no le hizo daño aquella sensación, porque ya la conocía: era su vieja amiga. Sintió de pronto una gran paz. Y así, se abrazo a su soledad y durmió plácidamente.

Saludos.


17 comentarios:

genialsiempre dijo...

Muy bien descita, esa soledad acompañado del ser querido se disfruta plenamente y vale más que miles de reuniones con gente que no nos llenan.

José María

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A veces la soledad es buena compañía...

Mariluz dijo...

Si no se lucha contra ella puede llegar a ser el complemento perfecto para pasear a orillas del mar...
un beso, que hace mucha calor pa'abrazos

eva pardellas dijo...

me has transmitido una sensación muy profunda que hacía tiempo que sentía....al fin y al cabo...la soledad siempre nos persigue...y aunque estemos rodeados de gente...ella está presente...un beso querido amigo..y gracias por este magnífico post

Isabel dijo...

Conozco esa sensación, pero pasa, es solo un momento, incluso creo que a veces, necesario. Un beso

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Nunca debemos dejar que la soledad nos invada, menos que haga nido sobre nuestras cabezas y ponga sus huevos y salgan los polluelos.

Aunque a veces estamos rodeados de seres amados, nos sentimos muy solos, como diría una amiga mía, mentira del diablo.

El sentirse feliz lo he dicho, es una decisión personal, abrasemos el amor y al esperanza, aunque si les digo, a veces la soledad es buena consejera y nos grita desde su eterno silencio.

Ojala sea la última actuación de la maestra SOLEDAD.
Saludos

Alimontero dijo...

De un tiempo a esta parte veo que es una presencia mas que una visita... me equivoco??
Intégrala como me dice mi maestro zen.. "súmala" a tu presente y disfruta mi querido amigo...

Un gran abrazo y una bella semana para tí!

Ali

loose dijo...

A veces, esa soledad de la que hablas, nos hace falta....

Besines.

Pd: he recibido un mail tuyo pero lo he eliminado por equivocación pensado que se trataba de un spam...me lo reenvías, por favor??
Muchas gracias y lo siento, niño.
Besos.

Myr dijo...

Digamos que tan mal no la pasó...

Juan Navarro dijo...

La soledad es un estado, nuestra identidad. Nacemos y morimos solos; nadie come ni respira por nosotros, nadie late el corazón en nuestro lugar. Nos define y, por lo tanto, hay que amarla, reconocerla; cada acto, cada tiempo es, entonces, liberador y prodigioso, nos eleva. De lo contrario, nos invade la desolación, que es un estado enfermizo, justo lo que alcanza al personaje de tu historia.
Un abrazo

Silvi (reikijai) dijo...

Cuando estamos solos, nos conectamos con nosotros mismos. Nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo. La soledad nos enseña a vivir, a ser independientes, a valorarnos, a confiar más en nosotros. Es la experiencia más aleccionadora que existe para madurar como persona.Besitos.Silvi.

Javier dijo...

podés estar rodeado de miles de amigos y amantes... pero cuando te sentís solo no hay mucho que hacer...
un gusto pasar por acá

Neogeminis dijo...

Será soledad o descontento??? vacío existencial? creo que no ser feliz es la vocación más difundida entre muchos humanos!...es una lástima!


un abrazo!

Ludwig dijo...

Un texto encantador.
Entrañable.
Un abrazo, Cornelivs.

El Ente dijo...

genial amigo...

mi soledad a veces es mi mejor compañera...

Belkis dijo...

Solamente cuando estamos solos podemos ponernos en contacto con nosotros mismos. Esa oportunidad nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo.

Transitar el propio camino es lo más importante y el principal propósito de nuestra vida y todo el universo conspirará para lograrlo.

Un abrazo amigo

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Creo q la soledad es nuestra mejor acompañante...
un beso grande!!