"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

viernes, 15 de enero de 2010

Un buen lavado de barbas.

Para el grupo de Lectura del Quijote en La Acequia.

Ante los insultos que recibió del eclesiástico, en este capitulo 32 D. Quijote realice una valerosa y elegante defensa de su profesión, Cervantes pone en su boca unas razones asombrosas: esta defensa es increíblemente buena, al menos a mí me lo parece. D. Quijote sabe usar las armas de los togados: la palabra, ya lo creo que si.

Pero Sancho corta el discurso y el eclesiástico pregunta si este es ”…aquel Sancho Panza que dicen, a quien vuestro amo tiene prometida una ínsula, ante lo cual Sancho contesta que sí. Y como estos duques tan desalmados no desaprovechan ni la más mínima oportunidad para reírse y burlarse de D. Quijote y de Sancho, la pregunta del eclesiástico “les pone a tiro” su nueva burla: el duque nombra en el acto a Sancho Gobernador de la ínsula. Sancho se hinca de rodillas a indicación de D. Quijote y besa al duque a quien agradece su merced.

Esto es el colmo para el eclesiástico, que se levanta enojado y en un gesto valiente llama “sandio” al duque, pues reprueba la mala fe tan hiriente de los duques, no queriendo ser cómplice de ese divertimiento tan malsano: no esta bien reirse de nadie. Ya dije en mi anterior entrada que el eclesiástico -del que Cervantes "parece" no hacer buen retrato, si bien esto me parece discutible-, merece solo por ésto mi aplauso y mi reconocimiento, y lo reitero aquí.

Omito comentario alguno sobre el gran párrafo que D. Quijote dedica a distinguir el agravio de la afrenta: la sola lectura nos ofrecerá el mejor comentario que pueda hacerse.

Los malintencionados y bellacos duques se lo están pasando muy bien. “Perecía de risa la duquesa en oyendo hablar a Sancho”, dice Cervantes, que más adelante insiste: “Perecida de risa estaba la duquesa viendo la cólera y oyendo las razones de Sancho”.

Por cierto, y dicho sea entre paréntesis: como los duques cada vez me caen peor, no pienso ahorrar calificativos hacia ellos -como habréis observado y observaréis- ni ocultar la antipatía que este par de malandrines me inspira.

Y se avecina una nueva burla: la del lavado de barbas. Y es curioso porque los duques no sabían nada de esto, todo parece obedecer a iniciativa exclusiva de sus servidores. La burla sale tan bien que no saben si castigar a sus sirvientes por su atrevimiento, o premiarlos por la risa que les provoca ver a D. Quijote de esta forma. Que hatajo de perversos, tanto ellos como el personal a su servicio.

Es llamativo hasta donde llegan: para que D. Quijote no cayese en la cuenta de la burla, el duque hace que lo laven a el también. Pero me da en la nariz que no solo lo hace con esa obvia finalidad, sino que también persigue evitar todo enojo de D. Quijote, pues un eventual enojo de éste supondría el fin de la comedia y de su divertimento. Así D. Quijote no sospecha nada y podrán seguir burlándose de el. Menudos bandidos: lo tenian todo planeado.

Sancho se va con los criados a lavarse, y comienzan los duques las hostilidades, atacando a D. Quijote, a quien preguntan por Dulcinea, personaje que va a cobrar protagonismo en los próximos capítulos. Pero Don Quijote se defiende con elegancia y suma prudencia, brillando a gran altura. Primer ataque: ante la pregunta de la duquesa de que Dulcinea fue inventada por la imaginación de D. Quijote, este responde “Ni yo engendré ni parí a mi señora…”, razonando muy bien y haciendo gala de una extraordinaria retórica, la misma que uso para defenderse del ataque del eclesiástico. (D.Quijote 1, Duques 0). Segundo ataque: ahora es el duque el que compara el linaje de Dulcinea con el de otras heroínas de novela, y nuestro inmortal caballero responde que “Dulcinea es hija de sus obras y las virtudes adoban la sangre frase con la que estoy completa y absolutamente de acuerdo: la nobleza no se define por el nacimiento, sino por nuestros actos. (D. Quijote 2, Duques, O).

El rival esta siendo mas duro de lo que parecia, de modo que la duquesa, más perversa de lo que imaginábamos, insiste y sigue ahondando en la herida con un tercer golpe: le echa en cara a D. Quijote que cuando Sancho le llevó la epístola, estaba ahechando trigo, y no era candeal precisamente, sino rubión, o sea, trigo de mala calidad, y de paso le da en el rostro, Sancho no estuvo nunca en El Toboso, pues no le dio tiempo, asi lo dice la 1ª Parte que los duques leyeron (y nosotros tambien).

Pero D. Quijote no pierde los estribos. Muy inteligentemente le echa la culpa de nuevo a los encantadores que lo persiguen, y narra el suceso del encantamiento de Dulcinea, pero parece que se le traslucen sus dudas pues "cambia el tercio" introduciendo en el debate a Sancho, a quien elogia inicialmente, si bien reconoce que no sabe a qué atenerse con el. El propio D. Quijote manifiesta: “…que Sancho Panza es uno de los más graciosos escuderos que jamás sirvió a caballero andante: tiene a veces unas simplicidades tan agudas, que el pensar si es simple o agudo causa no pequeño contento; tiene malicias que le condenan por bellaco y descuidos que le confirman por bobo; duda de todo y créelo todo; cuando pienso que se va a despeñar de tonto, sale con unas discreciones que le levantan al cielo…”. Finalmente, duda de su capacidad para gobernar la ínsula. (D. Quijote 3, Duques O). Victoria de D. Quijote.

Parece como si lo anterior no se lo dijera D. Quijote solamente a los duques... Y por cierto, ¿es D. Quijote el que habla a los duques o es D. Miguel de Cervantes el que nos habla a nosotros? Luego digo por qué.

En esto están, cuando Sancho vuelve corriendo a la sala, perseguido por diversos rufianes y truhanes de cocina, que querían burlarse de él, se conoce que no habian tenido bastante con su amo. Sancho se defiende apoyado por D. Quijote. Nuestra finisima y etica duquesa se va a reír de nuevo, y ya van tres veces (“A esta sazón, sin dejar la risa, dijo la duquesa”, dice Cervantes). Es como si Cervantes estuviera enojado con ella, pues resalta su risa por tres veces en un solo capitulo. Y es que un poquito más y la duquesa no llega viva al siguiente capitulo, pues se nos muere de la risa, que barbaridad.

Lo que si creo percibir muy claramente es que Cervantes nos habla del efecto que su novela produjo en su propia audiencia y mima a su personaje. Cuando D. Quijote les contesta a los duques y se defiende de sus ataques, veo también a Cervantes defendiendo a su personaje y hablándonos…a nosotros mismos: a sus lectores de ayer, de hoy y de siempre.

En fin, asombroso Cervantes: hace que caballero y escudero brillen a gran altura. Y análogamente, deja a los duques a la altura del betún, porque no merecen estar en otro sitio: el que corresponde a los ruines y rufianes como ellos. Vaya par de mequetrefes.

Saludos.

jueves, 14 de enero de 2010

La lenta agonía de la cultura en España.

Nuestro eminente médico y Premio Nóbel Don Santiago Ramón y Cajal dijo lo siguiente: Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensa y perseverantemente los yermos de nuestra tierra y de nuestro espíritu, salvando así, para la prosperidad y enaltecimiento patrios, todos los ríos que se pierden en la mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia." Lo dijo en 1.922. En la sociedad rural de la época en que vivió era una realidad palpable en España, y su pensamiento era fruto de la época.

Lo incomprensible es que hoy, casi cien años después, cuando los niños en la escuela tienen ordenadores portátiles, ese pensamiento siga estando de rabiosa actualidad, siendo perfectamente aplicable hoy, ante el progresivo adelgazamiento de la cultura de este país.

Don Manuel Azaña dijo que “en España la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro.”

Llevaba toda la razón. Pero lo incomprensible, lo alarmante y lo triste, además de penoso, es que casi ochenta años después, esa frase siga siendo válida hoy dia, porque muy poca gente lee: ¡D. Manuel Azaña sigue teniendo razón...!

Si; la realidad es que muchas décadas después de pronunciarse estas dos frases, se comprueba palpablemente que el panorama no ha mejorado mucho: al menos todo lo que debiera. Y en algunos aspectos el problema es peor y más dramático aún y la verdad es que me da muchísimo miedo el futuro al que nos enfrentamos.

Me explico, y no quiero dramatizar, sino hacer un analisis serio y sosegado de la cuestión. En aquella sociedad rural e inculta había un contrapeso: principios éticos y sentido común. Pero en esta sociedad actual nos enfrentamos a dos enemigos: la falta de cultura y la carencia casi absoluta de principios éticos y de sentido común, lo cual a mi, personalmente, me produce miedo y más que miedo, pánico, os lo juro: porque la ignorancia es la más inquisitorial de las hogueras, y se está extendiendo por todos los sectores. Es un enemigo invencible, nadie puede luchar contra el muro de la ignorancia... Solo la cultura puede hacerlo. Porque la educación es algo básico, fundamental y elemental, algo absolutamente primordial que hay que cuidar: es el primer peldaño en la escalera del futuro de un pais.

La situación actual es consecuencia directa e ineludible del completo y absoluto fracaso de los gobiernos (con minúscula) y de los responsables de cultura de los sucesivos gobiernos de este país, que permiten y han permitido (y hago especial hincapié en lo que al aspecto educativo se refiere) que el nivel educativo y cultural de la educación obligatoria se haya quedado en los huesos.

Y se lo digo a ellos, a los politicos presentes y pasados, con una reposada y fria indignación:

<<¡Ay de vosotros, políticos estúpidos e incompetentes, habéis fracasado en vuestra misión!

Habeis cometido muchos errores:

¡Teméis a la cultura del pueblo y por ello procuráis su adocenamiento o adormecimiento, a fin de que no llegue nunca a hallarse en estado de poder castigar vuestra propia incompetencia...!

¡Ni tenéis criterio ni sabiduría para procurar la culturización del pueblo, ni permitís que otros lleguen a tenerla!

¡A fuerza de no remediar esta situación que consentís una década si y la otra también, estáis cavando la fosa en la que se sepultará el futuro de vuestro país...!

¡Habéis difundido la idea de que todo se puede aprender jugando, de modo que el esfuerzo individual del alumno prácticamente ha desaparecido...!

¡Habéis consentido que la palabra “empollón”, que antes era un premio y un honor para su destinatario, se haya convertido en un insulto del cual todo el mundo huye...!

¡Habéis dado pie, mediante ambiguas y defectuosas leyes, a que los padres hayan cedido su estatus para rebajarse al nuevo estatus de “colegas” de sus hijos...!

¡Elaborasteis normas que crearon un ambiente desfavorable que propició que se reprendiese al que reprende justamente a un alumno, premiando al que lo maleduca con palmaditas en la espalda...! ¡Idiotas...! ¿Es que no habéis oído el famoso refrán “quien te quiere bien te hará llorar”?

¡Promulgasteis leyes que permitieron que los alumnos pasaran de curso automáticamente sin importar ni el trabajo ni el esfuerzo ni los conocimientos adquiridos!

¡Ponéis ordenadores portátiles a disposición de niños y niñas de 12 años, y facilitáis el acceso a Internet a quien no tiene la cultura, madurez ni capacidad suficiente como para digerir la información que allí encontrará!

¡Tarugos...! ¿Que es antes? ¿La formación en cultura o el acceso a Internet? Aseguraos primero de que el alumno sabe y comprende, y una vez verificado esto, podréis facilitarle el acceso a Internet, cuando ya esté en condiciones de asimilar y digerir bien esa ingente información que va a recibir.

Habeis convertido el sagrado templo de la cultura en un patio de vecinos. ¡Y luego, politicos lerdos, eunucos mentales, os asombráis cuando ante tal panorama el alumno abandona la educación en la escuela, refugiándose en esta sociedad hedonista de “pan y circo” que vosotros mismos y vuestras propias leyes habéis contribuido a crear...!>>

¿Será posible? Por desgracia, lo es. Que la historia los juzgue como merecen. Lo malo es que si esto no se remedia llegará un día en que será demasiado tarde.

Y que conste que solo soy un bloguero más, uno de tantos. Pero alzo mi voz para desmarcarme de todo silencio, no sea que estos estúpidos aprendices de politicos se piensen que "el que calla otorga" y crean que lo estan haciendo divinamente, que no, que no; que no se confundan.

Y sobre todo, y aunque me queda el presentimiento de que esto solo sera una voz que clame en el desierto: para llevarme el regalado gustazo de decir lo que pienso públicamente, y quieran todos los dioses del averno que lo lean, estén donde estén, a fin de que, si es posible, alguien tome las medidas necesarias que nos eviten una catástrofe; aunque no lo harán, desde luego, los politicos actuales, de los que no espero nada de nada.

Deberia de preocuparnos un poco más el tema. Porque no es un estado catastrófico el actual, pero puede que quede muy poco, va camino de serlo si pronto no se adoptan soluciones eficaces; y solo ellos serán los culpables (y quizás nosotros tambien por consentírselo).

Saludos.

miércoles, 13 de enero de 2010

El bodrio

Hay muchos programas del corazón, dedicados a la crónica rosa y que triunfan en la televisión sacándole los colores a los famosos o seudofamosos de turno, cuando no ofreciendo espectáculos bochornosos como ver a rostros conocidos contando interioridades absolutamente indigeribles o poniendo de mil colores a alguien ausente.

Yo los llamo programas “bodrio” por obvios motivos. No los suelo ver, pero respeto la libertad de cada uno: si a ti te gusta, pues adelante. Cada uno es libre de escoger su opción. Pero he aquí la incoherencia que me sorprende de esta España nuestra: a pesar de ser programas denostados y criticados por mucha gente, dia a dia y semana tras semana son algunos de los espacios más vistos de la televisión, acaparando una increíble cuota de audiencia. Nunca lo he entendido.

Que curioso espectador: en vez de estar dedicado a organizar, controlar y vigilar su propia vida se dedica a examinar cuidadosa y detenidamente la vida del prójimo o del vecino. Se olvida de la viga que tienen en el propio ojo y se compra una lupa, para examinar la mota que tiene el ojo ajeno. Gran coherencia (?) es esa. Desde luego, cuando se dedica a estar más pendiente de lo ajeno que de lo propio será que su vida debe de ser o muy monótona y sosa o muy aburrida. Que mala vuelta estamos dando: ¿tan vacio espiritual tenemos por dentro que necesitamos conocer y examinar vidas ajenas o regodearnos con las desgracias ajenas para ser felices?

Si, mala vuelta hemos dado. Echo de menos más programas culturales o formativos, en general, y sigue leyéndose muy poco, lo cual es una gran desgracia cultural. El caso es que a mi me importa un bledo los cuernos que la famosa A le ha puesto a su pareja -el famoso B-, o lo que el seudofamoso X ha cobrado por poner verde a su cocinera -la cuñada del hiperfamoso W-. Lo que sí me encanta es, o un buen libro, o un buen reportaje, de esos de la 2, o del Canal Historia: siempre aprendes cosas. Y por descontado, mi blog, estar con todos vosotros.

No sabremos cual es la capital de Hungria, o que rio discurre por Londres (¡que no, que no es el Tajo, hombre!), pero sí todos los pormenores de esos asuntos tan importantisimos y fundamentalisimos para todo buen gobierno de una nación. Y en mi humilde opinión, el tiempo es un don precioso como para estar perdiéndolo en gilipolleces.

Saludos.

martes, 12 de enero de 2010

They dance alone


No, no los olvidaremos nunca.

Siempre estarán vivos en nuestro recuerdo.

A todos ellos y ellas, a los de todos los paises, a los de todas las causas y a los de todas las épocas.

Ellos, quizás, tuvieron que partir para que nosotros vivamos aqui gozando de unos derechos y libertades por los que ellos lucharon y murieron.

En su recuerdo; para que sepamos disfrutar, valorar y cuidar lo que tenemos: lo que tan caro les costó a ellos.



He aqui la traducción al español.

Por que estan aqui, danzando solas?
Por que hay tristeza en sus miradas?
Hay soldados tambien
Ignoran su dolor
Porque desprecian el amor

Danzan con los muertos
Los que ya no estan
Amores invisibles
No dejan de danzar
Danzan con sus padres
Sus niños tambien
Y con sus esposos
En soledad, en soledad

Yo las vi, en silencio gritar
No hay otra manera de protestar
Si dijeran algo mas
Solo un poco mas
Otra mujer seria torturada
Con seguridad

Danzan con los muertos
Los que ya no estan
Amores invisibles
No dejan de danzar
Danzan con sus padres
Sus ninos tambien
Y con sus esposos
En soledad, en soledad

Un dia danzaremos
Sobre sus tumbas, libres
Un dia cantaremos
Al danzar
Un dia danzaremos
Sobre sus tumbas, libres
Un dia cantaremos
Al danzar

Ellas danzan con los desaparecidos
Danzan con los muertos
Danzan con amores invisibles
Con silenciosa angustia
Danzan con sus padres
Con sus hijos
Con sus esposos
Ellas danzan solas
Danzan solas

Hey Mr. Pinochet
Su siembra huele mal
Y ese dinero que recibe
Pronto se terminara
No podra comprar mas armas
Ni a sus verdugos pagar
Imagine a su madre
Danzando siempre en soledad

Danzan con los muertos
Los que ya no estan
Amores invisibles
No dejan de danzar
Danzan con sus padres
Sus niños tambien
Y con sus esposos
En soledad, en soledad

Un dia danzaremos
Sobre sus tumbas, libres
Un dia cantaremos
Al danzar
Un dia danzaremos
Sobre sus tumbas, libres
Un dia cantaremos
Al danzar
Al danzar...


Sting. They dance alone. 1.987.

Saludos.

Y se hizo la luz.

Sucedió la otra tarde.

Afuera hacia un frio terrible, y veía como nevaba. Y, como todo padre de familia con obligaciones familiares, meditaba sobre lo que el futuro me depararía. Gracias a los dioses, hasta ahora todo bien. Pero ¿y el futuro? No me agobiaba, pero sentía la tipica inquietud que todos sentimos hacia el porvenir.

De pronto, vinieron a mi memoria dos frases. Solo eran dos frases que yo ya conocía, las había leído muchas veces; pero esa tarde las medité y las comprendí como nunca. Aquí las teneis. Ambas son de Séneca, y aparentemente no dicen gran cosa.

No es pobre el que tiene poco sino el que mucho desea.

El pobre carece de muchas cosas; pero el avaro, carece de todo.

Me di cuenta de que dicen mucho más de lo que aparentemente podemos leer. Cuando las estaba meditando y mi espiritu empezaba a serenarse, vino en mi auxilio una tercera frase, pronunciada por Jesús de Nazaret.

“No os inquietéis, pues, por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes; bástele a cada día su afán.” Mateo 6:34

Y se hizo la luz dentro de mí.

Fijaros que sencillo. Muy sencillo. Pero para mi fue una lección. Comprendí que a veces es cuestión de saber ver o, mejor: de mirar de otro modo, teniendo el espíritu receptivo; o bien la capacidad de recordar lo obvio para no perder la perspectiva. Se conoce que esa tarde yo la tenía.

Sentí una gran paz.

Saludos


lunes, 11 de enero de 2010

Sobre más frio y cosillas varias

Ayer volvió a nevar en la provincia de Jaén. Es increible el frio que hace. Nuestros olivos aparecen en muchos puntos cubiertos por un manto blanco, ved la imagen, lo cual va a retrasar y perjudicar la campaña de recolección de la aceituna este año. El periodico DIARIO JAEN (haced clik) publica una serie de fotografias e incluso videos de los efectos que este temporal está haciendo por aquí, he tomado prestada la fotografia que podéis ver. Aunque no lo parezca es una foto de la provincia de Jaén.

Ahora cae una lluvia fina e intermitente, que ha hecho que desaparezca la nieve de la carretera y de los caminos, pero los termómetros no quieren subir, de modo que Cornelivs tiene las manos congeladas, aunque ya me estoy acostumbrando.

Bueno. Y hablando de todo: ya sabeis que ando/corro todos los dias mis 8 km., (los fines de semana, más), protegido con la ropa adecuada por supuesto, dada la climatologia. Esta tarde tendré que enfundarme en mi nuevo anorak anti-agua, si, ese que me han "echado" los Reyes (y a vosotros, amigas y amigos, ¿"que os han echado" los Reyes Magos?, os pregunto en castellano jiennense), así que lo estrenaré. Pero es que, además, me agrada el agua y andar bajo la lluvia, y por cierto es mejor que llueva porque asi no hace tanto frio como con la nieve. Cuando llego a casa una buena ducha caliente y listo. A trabajar.

Por cierto, hoy en La Acequia, que como sabeis es el blog de nuestro querido Pedro Ojeda he visto una fotografia de una preciosidad: una moto custom. ¡Es muy parecida a mi Linda, a mi querida a mi preciosidad...! De ella os hablé aquí.

Este año hemos estado a punto de irnos a los pinguinos, pero nos ha sido imposible, y no por el frio (ningun motero que se precie le teme al frio, yo obviamente tampoco, además, estamos más que preparados), sino a la nieve y al hielo en la carretera: eso ya es otra cosa. De modo que nos hemos quedado con ganas de ir.

Estoy deseando montarme con Linda y hacerme de nuevo mis buenas rutas moteras. Y como todo este frio pasará, atencion queridos amigos y amigas, ya queda menos para la primavera, muy prontito Cornelivs re-inaugurará su serie de posts en los cuales, al igual que el año pasado, algún domingo que otro os hablaré de mis viajes moteros (con Casi y los demás) por esas carreteras.

Saludos!

domingo, 10 de enero de 2010

Enrique VIII

Siempre me ha intrigado la personalidad de un personaje histórico, de un niño que nació el 28 de junio de 1491 en Greenwich, y que era el tercer hijo del Rey Enrique VII de Inglaterra, primer monarca de la casa Tudor que adquirió el trono por derecho de conquista, ya que su ejército derrotó al último Plantagenet, el Rey Ricardo III.

Este niño pasaría a la historia como Enrique VIII. Investigando en diversos sitios, como por ejemplo aquí leo que su padre Enrique VII queria mantener la alianza matrimonial entre Inglaterra y España, de modo que su hijo, el futuro Enrique VIII, se casó con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, el 11 de junio de 1509. Fueron coronados juntos en la Abadía de Westminster el 24 de junio de 1509.

Como la dinastía era nueva, Enrique pronto supo que sólo un heredero varón podría asegurar la continuidad dinástica. La reina Catalina quedó embarazada al menos en siete ocasiones (por última vez en 1518), pero sólo uno de los vástagos, la princesa María, sobrevivió a la infancia.

El tan deseado hijo varón no llegaba, de modo que el Rey quiso terminar su relación con la reina Catalina, divorciándose de ella. El cardenal Thomas Wolsey y William Warham comenzaron a investigar la validez del casamiento, pero poco pudieron hacer.

Por ello, y sin informar al cardenal Thomas Wolsey, Enrique apeló directamente a la Santa Sede. Envió a su secretario William Knight a Roma, pero no consiguió los resultados que buscaba, pues el Papa Clemente VII no estaba de acuerdo en anular el matrimonio, que era plenamente válido.

Entonces Thomas Wolsey envió a Stephen Gardiner y a Edward Fox a Roma. Quizá temiendo al todopoderoso Emperador Carlos V, sobrino de Catalina, el Papa Clemente inicialmente no atendió sus peticiones, con lo cual Fox fue enviado de regreso, si bien con una comisión autorizando el inicio de un proceso, pero con muchas restricciones. Este largo proceso tendría por objeto discutir sobre la validez o nulidad del matrimonio entre Enrique y Catalina, que, no olvidemos, era tia carnal del todopoderoso Emperador Carlos V.

Como Thomas Wolsey tardaba mas de la cuenta, el Rey se enoja con el, pero muere al poco tiempo, pasando su poder a Sir Thomas Moro que desempeñaría su cargo como nuevo Lord Canciller de Inglaterra.

El 25 de enero de 1533, el Arzobispo de Canterbury oficia la boda entre Enrique y Ana Bolena. En mayo, anuncia la anulación del matrimonio con Catalina, y poco después declara válido al matrimonio con Ana. Catalina de Aragón, Reina de Inglaterra, murió de cáncer en 1536.

Sir Thomas Moro aceptó que el Parlamento hiciera reina a Ana, pues el Parlamento no se pronunció sobre que Enrique VIII fuese cabeza de la Iglesia de Inglaterra, y llegó a dimitir como Lord Canciller para no tener que pronunciarse. Durante un tiempo Enrique VIII le dejó tranquilo, pero su silencio era tan atronador en todo el país que al final el Rey le quiso hacer hablar.

Fue interrogado y encerrado en la Torre de Londres y llevado a juicio. Hallado culpable de alta traición, debido a falsos testimonios, fue condenado a muerte. Una vez dictada la sentencia y al solicitársele por los jueces unas últimas palabras, por fin habló, diciendo que el juicio había sido una patraña y negando que Enrique VIII pudiera ser cabeza de la Iglesia. Fue ejecutado en 1535.

El Papa respondió a estos acontecimientos excomulgando a Enrique VIII en julio de 1533.

La reacción de éste no se hizo esperar. Al año siguiente, 1534, Enrique VIII rompe definitivamente con la Iglesia de Roma mediante una serie de diversas leyes. Por ejemplo, se prohibieron las apelaciones de las cortes eclesiásticas al Papa. También se prohibió que la Iglesia decretara cualquier tipo de regulación sin previo consentimiento del Rey. Otras leyes decretaron que los clérigos elegidos para obispos debían ser nominados por el soberano. El Acta de Supremacía declaró que "el Rey es la única cabeza suprema en la tierra de la Iglesia de Inglaterra". El Acta de traiciones, también de 1534, convirtió en alta traición, castigada con la muerte, desconocer la autoridad del Rey, entre otros casos. Al Papa se le negaron todas las fuentes de ingresos monetarios.

Rechazando las decisiones del Papa, el parlamento validó el matrimonio entre Enrique y Ana Bolena con el Acta de Sucesión de 1534. La hija de Catalina, Lady Mary, fue declarada ilegítima, y los descendientes de Ana pasaron a estar en la línea de sucesión real. Todos los adultos fueron obligados a reconocer las previsiones de esta Acta; quienes la rechazaban eran condenados a prisión de por vida.

La oposición a las políticas religiosas de Enrique fue rápidamente suprimida, pero Enrique VIII continuó la persecución de sus oponentes religiosos. Enrique ordenó la destrucción de los santuarios de todos los santos de la Iglesia Católica romana, y en 1538, todos los monasterios existentes habían sido disueltos, y sus propiedades transferidas a la corona.

Mientras, en su vida privada, en 1536, la reina Ana comenzó a perder el favor de Enrique, porque no venia el ansiado hijo varón: después del nacimiento de la princesa Isabel, Ana tuvo dos embarazos que terminaron en aborto o muerte del niño. Ana muere ejecutada.

Poco después, Enrique VIII se casa con Jane Seymour. El Acta de Sucesión de 1536 declaró a los hijos de la reina Jane dentro de la línea de sucesoria, excluyendo a Lady María y a Lady Isabel. El rey fue habilitado para determinar por sí en lo sucesivo la línea sucesoria. Jane dio a luz a un hijo, el príncipe Eduardo, futuro Rey, para luego morir dos semanas después. Luego de la muerte de Jane, la corte entera guardó luto con Enrique por algún tiempo.

El único hijo superviviente de Enrique, el príncipe Eduardo, no era un niño sano. Por tal motivo, Enrique decidió casarse una vez más para asegurarse un heredero varón. Thomas Cromwell sugirió a Ana de Cleves, pero poco duró su matrimonio con Ana, porque mas adelante veremos al Rey casado con Catalina Howard y por ultimo con Catalina Parr, la única que lo sobrevivió. Ninguna le daría mas hijos.

Saludos