"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

sábado, 18 de diciembre de 2010

Robots

Que curiosas son las cosas humanas.

Cada dia, a medida que avanza la ciencia, los robots tienen  más propiedades humanas y parecen querer igualarse más a nosotros.

Por el contrario,  nosotros parecemos seguir una evolución inversa: cada dia parecemos asemejarnos más a ellos...

Saludos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD

Ahora si que hace frio de veras por este Sur de la tierra que me vió nacer. Me alegro enormemente de haber cogido esta mañana la boina-chapela que me regaló nuestra querida Myr pues,  ataviado de esta guisa, este larguirucho  que os escribe ha andado esta mañana por un gélido Jaén. Pero insisto, hace mucho frio, cuando iba para allá me ha patinado el vehiculo una vez, afortunadamente sin consecuencias, debido a la existencia de placas de hielo en la carretera, a la altura de Jimena, lo cual me ha hecho aminorar la marcha. Afortunadamente, al salir el sol, se han desecho rapidamente y he llegado a Jaén y he regresado sin consecuencias. Todo bien.

Y la vida sigue. Otro año más se aproximan las Fiestas Navideñas y su tipica parafernalia, y haremos balance del año. 

Este año 2010 ha sido un año bueno, para mi. Digamos, para simplificar, que soy moderadamente feliz, con lo cual, visto lo visto y como está el patio, no me puedo quejar, sinceramente.  El trabajo me va bien, la familia idem eadem idem, y de salud no me puedo quejar (hoy mismo he corrido mis 10 Km en 53 minutos y medio, eso es vocación, con el frio polar que hace ahora por aqui). Y aunque tambien hay zonas de sombras, como en todo,  la mayor parte del paisaje esta, afortunadamente, iluminado.

Ha habido de todo: buenos momentos, regulares y malos. El año comenzó con la incertidumbre de la crisis económica y poco a poco los fantasmas se fueron alejando: todo ha ido bien, y terminó el año con un acontecimiento, para mi extraordinario: la inolvidable, felicisima y nunca alabada como se debe comida quijotesca en la gratisima compañia de Maese Pedro Ojeda & Cia, velada feliz y amena donde las haya, en la cual disfruté enormemente. Tuve la inmensa suerte de estar dos dias con ese maravilloso grupo "quijotesco-acequiano"  (un abrazo enorme para todos/as y cada uno de vosotros/as). Y ademas: he descubierto un vino de categoria, ¿verdad querido Paco Cuesta?, con el cual pienso brindar de lo lindo en esta Nochebuena y Nochevieja, bebiendo Ribera del Duero a la salud de todos vosotros. Pero tengo una duda terrible: ambos Viyuelas estan riquisimos, y no  se cual me gusta mas: si el 3 +3 o el 10, cada uno en su estilo son algo divino, de modo que para que nadie se ofenda, me tomaré los dos.  :))

Y a todos los demas, mis queridos amigos y amigas bloggers que me seguis, y que sois fieles a este blog: los dioses os bendigan, gracias por vuestro afecto y  por vuestra paciencia en leer a este pelmazo que os escribe.

De modo que os deseo, a todos/as, una MUY FELIZ NAVIDAD, queridos/as bloguers amigos que me seguis, a los que me comentais, a los que no me comentais, a los esporadicos, a los fijos, a todos, y en general, a toda hombre/mujer bueno, y de buena voluntad, que lea estas lineas, le deseo, muy sinceramente,  y con todo mi cariño, que pasen unas Felices Fiestas en compañia de todos los suyos.

Saludos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Gracias

Sigo hasta arriba de trabajo y, vistos vuestros cariñosos comentarios de animo y apoyo, en vez de contestaros uno a uno, he decidido hacer esta entrada para daros las gracias globalmente a todos. A todos. Doy por zanjada la polemica sobre la entrada "una breve carta", no hay que darle mas vueltas al tema: no merece la pena. Aunque esta bien que pasen estas cosas: siempre es bueno atravesar dificultades y navegar por peligrosos rápidos: si lo superas llegas a terrenos mas despejados.

Asi es. Paso, pues, página.

Me siento muy animado, pero agobiado por el trabajo, de modo que, os lo repito, gracias a todos por vuestros comentarios y por vuestros animos. Quizas este fin de semana pueda postear algo, ya veremos.  

Y por cierto, visto el comentario que en la entrada anterior me deja un nuevo seguidor, un tal  Francois de la Carmogne, a quien no tengo el gusto de conocer, le doy mi  bienvenida a esta su casa, al tiempo que le mando un  saludo. Respondiendo a vuestros emails, os diré que no lo conozco, ni sé quien es.  Y desde luego, despejo vuestras dudas: no soy yo: bastante ajetreado estoy con mi trabajo, con mi familia y con los ultimos acontecimientos como para dedicarme ahora a hacer otro blog. Acabo de volver de un juicio, ayer me acosté a las 2 de la mañana preparándolo, y mañana tengo otro.

En todo caso, repito que es bienvenido a este blog. El tiempo lo aclarará todo;  puede que sea un seguidor de estos, esporadicos, de los que vienen y luego se van. Si permanece: bienvenido sea.  Si marcha, bien ido sea igualmente,  porque nada es eterno; que, en fin, esto es la blogosfera.

Os quiero amigos.

martes, 14 de diciembre de 2010

Paréntesis

Se me ha juntado todo.  Por un lado, acumulación de trabajo. No dispongo apenas de tiempo. Y en segundo lugar, el comentario que a última hora de la tarde me hace una persona ajena a la blogosfera, (ni remotamente  me lo esperaba,  precisamente de esa persona, la verdad) me obliga, con todo el dolor de mi corazón, a suprimir mi anterior entrada Una breve carta, aunque  me afirmo y ratifico íntegramente en todo lo que dije allí. Y está fantástico ser uno mismo y decir lo que uno siente: pero no a cualquier precio. En cuanto a vuestros comentarios a dicha entrada,  os respeto y os quiero demasiado como para suprimirlos, con lo cual quedan incólumes.

No. Definitivamente no. No somos libres para escribir en Internet lo que deseemos. Por mucho respeto que mostremos hacia cualquier idea, pensamiento y persona: ser sincero en un medio público es, cuando menos, complicado.

Bien, Cornelivs. Aprendida la lección. Allí donde fueres, haz lo que vieres. No, si al final tendrán razón estos refranes; de modo que dejemos que la individualidad se disuelva en la masa.  Otro: Nadie es profeta en su tierra. ¿Que te habías creído, Cornelivs? ¿Desahogarte en un medio público donde te pueden leer tantas personas? ¿Dar rienda suelta a tu franqueza para que luego, quienes menos te imaginas,  te malinterpreten, te acosen, y te acusen de esto, de lo otro y de lo de más alla? ¡Oh, incauto atrevido…! ¡Anda y que inventen ellos...!

A todos gracias amigos. Bipo, Asun...¡os quiero! Volveré pronto, no os preocupéis.

Saludos.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Post data para una breve carta.

Cuando ayer publiqué mi entrada, algo me decía que no tendría muchos comentarios, y así ha sido. Quizás muchos de vosotros os sentiríais algo incómodos al tratarse de un tema de estas características. Lo que no me imaginé es los correos tan amables que he recibido, los cuales agradezco. Muchos están cargados de frases de ánimo; otros de cariño, y algunos me avisaban que no comentarían quizás por ser algo complicado, y lo comprendo perfectamente. Por supuesto que agradezco todos vuestros correos electrónicos, todos... y en cuanto a vuestros comentarios, exactamente igual.

Pero ¿había que escribir de sobre este tema en un blog? Muy sencillo: ya dije desde el primer momento que para mi un blog no solo es un medio idóneo para hacer amigos, sino también  un vehiculo de desahogo: cuando por las noches, con el sereno, todos los míos duermen y me pongo a escribir mi alma se desahoga. En un blog puede uno (con el debido respeto a todo pensamiento, idea y persona) escribir de todo, de modo que si no pudiera escribir libremente en mi blog  lo que yo quisiera -que para eso es mío-, perdería para mí gran parte de su sentido. Salvando las distancias, seria como un niño al que le regalan un juguete pero luego no puede jugar con el: ¿Para que lo quiere? Absolutamente para nada. Mejor tíralo, y a otra cosa, mariposa.

Otra cosa distinta es la multitud de ojos que leen nuestras entradas. Publicado algo en el blog se convierte automáticamente en algo público: es del dominio de todos. Muchas veces tal cuestión ha frenado mi lengua, y pugnaba mi deseo de escribir y de relatar cosas y desahogar emociones, con la cautela que te producía el no saber quien leerá esto. Afortunadamente, tal conflicto interior ya pasó: desde el momento en que se escribe algo, uno es responsable de lo que escribe, con todas las consecuencias; y así lo asumo. Y he de ser fiel a mis amigos, no puedo engañaros, aunque antes que nada, he de ser fiel a mi mismo.

En la entrada anterior yo relaté, grosso modo, lo que yo pensaba sobre el tema. Otra cosa son mis sentimientos, mis más profundos e íntimos sentimientos: éstos me los reservo para mí, y se que lo comprendéis. Aunque no rehuyo hablar del tema, en absoluto. Y asi, me propongo con esta entrada sentarme a reflexionar en voz alta con vosotros, no ya de mi caso en si, sino desde una perspectiva global, en general  porque si el futuro esta en nuestros hijos, creo que su educación es algo que debemos de cuidar, y no solo eso, sino tambien su salud emocional; que una educación integral no consiste solo en acumular conocimientos.

Vuestros comentarios son respetuosos y comprensivos, y lo agradezco. Pero creo deterctar dos corrientes de opinión: una, de Montserrat Sala, se que me ha hecho el comentario con cariño y afecto, y se lo agradezco, pero no lo comparto. El otro es el comentario de Hada Saltarina, con el que estoy totalmente de acuerdo. Porque en mi opinión, toda generalización es perniciosa: hay casos y casos, causas y causas, circunstancias y…circunstancias. Me propongo en sucesivas entradas (espero que el tiempo me deje hacerlo,  hoy imposible) hacer hincapié en algunos de los errores que los padres solemos cometer en la educación de nuestros hijos, que aquí no se salva nadie, y obviamente yo tampoco.

Ser padre/madre es fácil: cualquiera lo puede ser. Es un acto biológico. Saberlo ser…eso ya es otra cosa completamente distinta. Tener muy clara la diferencia entre los terminos progenitor y padre se me antoja, sencillamente, fundamental, y necesario punto de partida para comprender mi modo de pensar. Insisto: hablo en general. Un padre/madre siempre será un padre/madre, solo si ha sabido serlo, actuando como tal.  De ello ya hablé aquí.

Presupuesto lo anterior, la idea que os planteo hoy es esta, y estoy completa y absolutamente convencido de ello: ser madre/padre no confiere a nadie  “patente de corso” para abusar de su prevalimiento y colocarse en una atalaya desde la cual actuar aleatoria e impunemente sin dar explicaciones, encubriendo los propios defectos,  falta de argumentos  ú otras carencias bajo el báculo de la autoridad paterna (“¡porque lo digo yo!”) y actuar conforme a sus intereses. ¡Seamos sinceros, por favor! A veces (y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra) los padres hemos abusado de nuestra posición de padres para asignar determinados comportamientos a nuestros hijos o imponerles determinados puntos de vista “-¿Por que tengo que hacer eso, papa/mama? -Porque soy tu padre/madre, y no hay mas que hablar” ...Y una mierda.

Mi humilde punto de vista es que es mejor razonarlo, conversarlo con los hijos; si verdaderamente lo sabemos hacer, lo convenceremos. Y si no, ordenémoselo de todos modos si queremos, pero al menos intentemos dialogar y razonar con el hijo porque tienen derecho a saber el "por qué" aunque no lo compartan, pero respetando siempre su personalidad. Yo, maestro de nada y aprendiz de todo, al menos estoy intentando educar a mis hijos inculcándoles valores éticos, ayúdandole a fomentar su autoestima, e intentando granjearme su cariño, porque soy consciente de que el resto me vendrá por añadidura. Y siempre tengo presente algo: que esto no es el ejército.

Y si tenemos defectos, que todos los tenemos (y a lo mejor yo mas que nadie) pienso que lo mejor que podemos hacer es reconocerlo abiertamente, incluso ante nuestros hijos si es preciso: no perderemos ninguna autoridad con ello, al revés, la ganaremos, y les enseñaremos a saber rectificar. “Cualquiera puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él”.  De nuevo Cicerón.

Alguien me pregunta que si conocí bien a mi padre. Le responderé con una breve anécdota. Dos o tres años antes de fallecer, hablando un día con él del pasado, me dio algunos consejos: le gustaba aconsejarme cuando yo se lo pedía, si bien me indicaba siempre: “y ahora medita bien mi consejo antes de actuar, y si no te convence, deséchalo, actúa siempre por ti mismo”. Pues bien, es el caso que en cierta ocasión mi padre se emocionó al rememorar ciertos sucesos de su juventud, y rompió a llorar. Me dijo que lamentaba profundamente haber actuado de determinada forma, y que reconocía que se había equivocado. Reconoció muchos errores. Y no por ello menguó su autoridad ante mi: antes al contrario, me pareció mas grande aún. Y admitía la posibilidad de haberse equivocado en mas cosas.

Y algo muy importante: estoy firmemente convencido de que  no por ser padre lo tengo todo hecho. De eso nada. Ser padre no es un titulo académico, sino una obligación diaria: si quiero el cariño de mis hijos tendré que ganármelo yo. Porque siempre seré progenitor; pero ser padre, saberlo ser, es una asignatura difícil, en la cual hay que esforzarse todos los dias. Si; quizás deberíamos de cuidar de ganarnos el amor y el cariño de nuestros hijos, y no tanto su respeto, porque yo pienso que el cariño normalmente trae aparejado el respeto.

Pero no necesariamente sucede al revés. Porque siempre se respeta a quien se ama. Pero no siempre se ama a quien se respeta.

Saludos.

domingo, 12 de diciembre de 2010