"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

jueves, 4 de marzo de 2010

AVISO IMPORTANTE. INVITACIÓN.

Querid@s amig@s, a partir de las primeras horas del próximo Lunes, dia 8 de de Marzo, este blog, "Diario de Cornelivs", solo será visible por invitación.

Os ruego a todos los que habitualmente pasáis por aquí, me enviéis vuestros correos electronicos a mi dirección de correo electrónico que ya sabéis, con objeto de enviaros las invitaciones:

corneliusscipio.publius@gmail.com

O bien haciendo click en la columna de la izquierda, alli tambien figura mi correo.

No dejar vuestros correos en los comentarios para así evitar que os acribillen con spam o virus indeseables, que en estos días parecen haberse extendido de manera masiva por la red bloguera.

Saludos.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Silenciosa tragedia

La terrible crisis económica que asola nuestro país está adquiriendo magnitud de tragedia humana para millones de personas. ¿Que dice la Prensa escrita? Pues que esta mañana le he echado un vistazo y, obviamente, las versiones son algo opuestas, según la inclinación politica del medio de comunicación en cuestión; aunque me ha llamado la atención la cuasi unanimidad de toda la prensa en destacar la magnitud de la tragedia.

De todos modos, contrastemos varias opiniones.

Veamos que opina EL PAIS, periódico progresista, que siempre ha sido bastante afín al actual Gobierno. Transcribo literalmente la noticia, que podeis consultar haciendo clic aquí.

El paro registrado en febrero aumentó en 82.132 personas y lleva el número total de desempleados a 4.130.625 en términos estadísticos del Ministerio de Trabajo. Es un dato desalentador. Pobre consuelo resulta que el crecimiento del desempleo del mes pasado sea claramente inferior al registrado en febrero de 2009 (en aquel periodo se contabilizaron 154.058 parados más). El caso es que la recesión económica sigue destruyendo puestos de trabajo temporales y probablemente seguirá haciéndolo durante lo que queda de año. El coste económico y social de un volumen tan elevado de paro es insostenible. Por ello, es de vital importancia que el Gobierno y los agentes sociales aceleren la puesta en práctica de algunas de las medidas anunciadas el lunes en el documento contra la crisis enviado a los grupos parlamentarios.

Los movimientos se suceden. La patronal CEOE, a través de su presidente, Gerardo Díaz Ferrán, pone hoy sobre la mesa, en un artículo en EL PAÍS, sus principales propuestas para la reforma laboral. Díaz Ferrán recupera su programa máximo con un nuevo modelo de contrato indefinido con despido más ágil y barato, una rebaja de las cotizaciones sociales, la intermediación privada en el mercado de trabajo, un menor control judicial de los expedientes de regulación de empleo y medidas contra el absentismo laboral. Estas ideas llegan pocas horas antes de que los partidos políticos comiencen a debatir el documento presentado el lunes.

A la vista del prolijo conjunto de medidas económicas que se someten al consenso político y de la fría reacción inicial de los partidos, parece que los estrategas del Gobierno han confundido los términos de lo que debería ser un pacto de Estado contra la crisis y lo han transformado en medidas de diversa consideración. El Gobierno debería explicar que la reforma de la economía española (la economía sostenible) no tiene por qué coincidir con las medidas que saquen al país de la recesión. Por tanto, no es contradictoria la opción del I+D+i con las rebajas fiscales a la rehabilitación de viviendas; y mucho menos lo es la decisión de que el ICO avale créditos a las pymes con la reconversión del mercado financiero.

El desenfoque se da en el menudeo de medidas. No es necesario someter a consenso un plan de rehabilitación de viviendas o un recorte del plazo del pago a los proveedores de la Administración. Hágase. Porque lo que un pacto debe proporcionar es el apoyo de los partidos (en especial del PP) al plan de recorte del gasto público, a la reforma de las cajas de ahorros y a la reforma laboral. Apoyo significa aquí respaldar las medidas e instar a las autonomías a que recorten sus gastos y favorezcan la reordenación de las cajas. Ese frente común es el que se necesita para reforzar la solvencia exterior de España. Corresponde a los partidos políticos separar el trigo de la paja. Y si no se consigue ese gran pacto, que el Gobierno tome las decisiones oportunas. Pero ya.

Veamos ahora que nos cuenta el conservador y monarquico ABC. Tambien transcribo literalmente la noticia, que podeis consultar haciendo clic aquí.

Los datos del paro en febrero pasado vuelven a ser muy negativos y ratifican la gran debilidad de la economía española para recuperar tasas de crecimiento que permitan crear puestos de trabajo. El Gobierno ha reincidido en el patético consuelo de comparar las cifras con las de 2009 para forzar una interpretación optimista, pero lo cierto es que en febrero del año pasado estaban registrados como demandantes de empleo un total de 3.481.859 desempleados y en febrero de este año la cifra ha llegado a 4.130.625, es decir, un 18,63 por ciento más. Incluso comparando los datos con los de hace seis meses -como hizo el presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados para llegar a la asombrosa conclusión de que «no estamos peor»-, resulta que desde septiembre de 2009 a febrero de 2010, el número de desempleados ha aumentado en más de 400.000. Y aún hay más cifras comparativas que desautorizan al Gobierno: el paro está creciendo de forma constante desde agosto de 2009, después de tres meses en los que se redujo ficticiamente por el impacto de las obras del Plan E. Esto es lo grave, porque significa que la crisis del mercado laboral está desbordando la eficacia paliativa de los recursos públicos destinados a contenerla. En definitiva, son los peores datos de un mes de febrero, desde 1997, sin contar los excepcionales de 2009.

Mientras tanto, la reacción del Gobierno consiste en propaganda engañosa sobre el final de lo que sus portavoces llaman «ajuste» del mercado laboral -es decir, desplome del empleo- y en presentar un plan anticrisis cuya baza principal es rehabilitar casas y edificios públicos. Al margen de la falta de ambición de esta propuesta, resulta claramente insuficiente para remontar la crisis laboral, y sólo busca una salida para recolocar trabajadores de la construcción que no tienen cualificación para ingresar en otros sectores productivos. El problema sigue siendo la ausencia completa de una estrategia para combatir la crisis y asentar las bases de una recuperación sólida, objetivos que exigen reformas estructurales en el mercado laboral, el sistema tributario y el gasto público corriente.

El año ha entrado en su tercer mes y ni siquiera puede decirse que todo sigue igual. El paro real es superior al reflejado por la estadística del INEM, las previsiones macroeconómicas del Gobierno para este año ya están arruinadas por la realidad y el Gobierno se ratifica como un equipo agotado, sin ideas y mal dirigido.

Finalmente, veamos que opina un Diario que muchos reputan independiente, como “Expansión”. Podeis ver la noticia, que tambien transcribo literalmente, haciendo clic aquí. (Por cierto, si alguien conoce algun diario verdaderamente independiente, le agradeceria me lo dijese, o mejor, me enviase el enlace de la noticia, o me dejara un comentario con el enlace, yo no tendría inconveniente ninguno en incluirla en este post.)

Se admiten apuestas sobre cuántos meses más deberá seguir empleándose a fondo el Gobierno, y cuánta retórica nueva deberá desplegar, para tratar de convencernos de que estamos a punto de finalizar el doloroso proceso de destrucción de empleo.

Las oficinas públicas de empleo han registrado 82.132 nuevos parados en febrero, un mes en el que tradicionalmente el paro ha bajado en España. Se trata del segundo mayor aumento del paro en dicho mes, después del catastrófico resultado del año pasado, en el que se contabilizaron 154.000 desempleados más.

El resultado es tan desolador que la autocomplacencia del ministro Corbacho porque el ritmo de generados sea menor que hace un año y su diagnóstico de que estamos en un punto de inflexión suenan como una dramática ironía. Casi tanto, como la convicción explicitada por el presidente Zapatero de que estamos mejor que ahora que hace seis meses.

Algunos, como la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, parecen hasta creérselo habida cuenta el entusiasmo que ponen en argumentar que se ha “conseguido frenar” la destrucción de empleo y de que se trata de “un dato positivo, no para el PSOE y el Gobierno, sino para los españoles”. Salvo para los 82.132 que perdieron su empleo en febrero, debería haber añadido, y en general para los 4,1 millones de parados registrados en las oficinas públicas.

Aunque en realidad deberíamos hablar de 4,6 millones si se contabilizaran los parados que el ex ministro Caldera excluyó de las listas un mes antes de las pasadas elecciones generales ante el deterioro laboral que se avecinaba. Menudo maquillaje.

El problema del paro parece lejos de corregirse y, a mayor abundamiento, el pago de las prestaciones a los desempleados, que este año puede alcanzar los 40.000 millones de euros, está sometiendo a las cuentas públicas a una presión insostenible.

Este escenario pone aún más en evidencia la pobreza del documento presentado por el Gobierno para impulsar el empleo, en el que se aprecia una cierta esquizofrenia argumental pues mientras con una mano se demoniza al sector de la construcción, con duras críticas al anterior gobierno del PP por promover su auge, con otra se aspira a promover a través de nuevas desgravaciones en el IRPF la creación de 350.000 nuevos empleos para rehabilitar viviendas: el ladrillo revisitado, aunque lleve, como casi todo, el apellido de sostenible.

Es imposible seguir confundiendo a la opinión pública con este tipo de parches. Está sobradamente diagnosticado que la estructura laboral en España está amortizada y necesita una reforma en profundidad. Lo realmente grave es que dos años después del estallido de la crisis, y con dos millones más de parados, Gobierno, patronal y sindicatos sigan mareando la perdiz. La ciudadanía deberá exigir responsabilidades por tan grave inoperancia.

Que cada cual piense como desee.


martes, 2 de marzo de 2010

Aprendizaje y dinamismo

Cicerón dijo “Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él”. Como podéis apreciar es una de las frases que coloqué en la cabecera de mi blog. Parece obvio su significado: no somos perfectos sino falibles, estamos sujetos al error que es una posibilidad experiencial que está ahí. De hecho es fácil equivocarse, y lo importante si nos equivocamos es saber admitirlo (“rectificar es de sabios”), aprender del error padecido y levantarse a seguir caminando por el camino de la vida con la lección bien aprendida.

Pero creo que dicha frase contiene también un significado oculto. Al llegar a la edad adulta se supone que cada persona ya tiene su escala de valores formada y sabe lo que le gusta y lo que no: tiene su personalidad definida. En muchas ocasiones cuando algo choca con nuestro modo de ser, nos rebelamos: aquello no nos cuadra, decimos que no va con nuestra personalidad, con nuestro modo de ser. Y lógicamente lo rechazamos. Hasta ahí todo correcto.

El problema viene porque muchas veces reconocemos en el fondo (muy en nuestro interior) que quizás una idea, un pensamiento, un escrito o una acción –solo son ejemplos-, vale mas que la nuestra, o es mas inteligente o más certera: pero nuestro orgullo nos impide reconocerlo, y nos atenemos a nuestro modo de ser, protegiéndonos y defendiéndonos a capa y espada: “es que yo soy asi”, o “por favor, respeta mi criterio”, o bien “si, está rico este plato, pero me gusta más mi asado”, cuando muy en el fondo reconocemos que ese plato esta más rico que nuestro asado. Pero nuestro asado es nuestro asado. Esto es, vemos opciones que reconocemos como mejores que las nuestras pero por orgullo, callamos. Tambien por miedo al cambio: "mas vale malo conocido que bueno por conocer", lo cual conduce a perpetuarnos en la mediocridad.

Creo que la clave esta en la humildad: es bueno proteger nuestra personalidad, nuestra escala de valores y todos los elementos que la componen, cosa que me parece legitima, obvia, y hasta necesaria; pero hay que ser dinámico, y evitar que esa defensa, o el inmovilismo, o el orgullo nos lleve a no reconocer la valia de la opción ajena, cuando verdaderamente nos parezca mejor que la nuestra. Sin olvidarnos de que el capitulo de los gustos esta en blanco: cada uno tiene el suyo. Pero si defiendes tu opción, que sea porque verdaderamente es la que te gusta, la que te convence, la que te identifica, porque va con tu personalidad; pero no porque te niegues a reconocer que la otra opción es mejor que la tuya, porque si eso haces, te niegas a ti mismo/a la posibilidad de crecer, de aprender: de evolucionar.

Pienso que cada uno tiene y ha de tener su propio criterio, eso es obvio; pero la personalidad entiendo que ha de ser dinámica, ha de estar en continuo aprendizaje y evolución y tener la humildad (y en consecuencia, la sabiduría) necesaria como para aceptar cuando el punto de vista ajeno es mas cierto o mas certero que el propio; cuando una opción es mejor que la que se ha seguido hasta ahora. Y ello sin dejar de ser tu mismo.

Se me ocurre un ejemplo. La legión romana llegó a ser durante cientos de años el ejercito más disciplinado y mejor del mundo. ¿Por qué? Leamos a Montesquieu:

“Los romanos ponían especial atención en examinar que es lo que constituia la superioridad del enemigo sobre ellos y procuraban igualarlo. Las cortantes espadas de los galos, los elefantes de Pirro, no les sorprendieron mas que una vez. Suplieron la debilidad de su caballería quitando las bridas a los caballos para que su impetuosidad no fuese detenida, y mezclando entre ellos vélites.

Cuando conocieron la espada española, abandonaron la suya.

Si alguna nación poseía, por naturaleza o por institución propia, alguna ventaja particular, en seguida hacían uso de ella; no descuidaron nada para tener caballos numidas, arqueros cretenses, honderos baleares, barcos rodios.

Por eso Grecia fue conquistada por Roma: los griegos siempre pelearon del mismo modo, no se les ocurrió abandonar el modo de batallar de Alejandro, que tantas victorias les había proporcionado. Pero los romanos, como se ha visto, estaban en constante evolución, y por ello bien pronto igualaron y mejoraron a los griegos.”

Ese es el segundo significado que atribuyo a la frase de Cicerón: renovarse ó morir. Si conoces algo mejor que lo que tienes, tómalo; si por orgullo o por inmovilismo no lo haces estás cometiendo un error, y lo perpetúas. Si has de aceptar ideas, que sean las mejores; esto es, hay que tener flexibilidad mental y cintura para, sin dejar de ser uno mismo, hacer un cambio de rumbo cuando sea necesario, sin dejarnos atenazar por el inmovilismo.

Asi, la frase de Cicerón adquiere para mi un nuevo significado: quizás uno de nuestros peores errores no sea solo el orgullo, sino el inmovilismo.

Saludos.

domingo, 28 de febrero de 2010

Viaje en el tiempo (4ª Parte)

Una de la madrugada. No sé por qué, pero cierta inquietud interior, cierto desasosiego silencioso hace que esta noche el sueño se aleje de mí. Apago la televisión y hago un rápido viaje de inspección por mi casa: todos duermen.

Hacia ya casi un año que no sabia de él, y anoche volvió a presentarse de nuevo. Cuando menos me lo espero una sensación de frio me eriza el vello de la espalda. Si, es él: me está mirando muy fijamente, serio, aunque esta vez no está llorando. Se limita a contemplarme, indeciso, como si quisiera decirme algo; pero no se atreve, quizás porque no me ve muy receptivo.

Siempre sucede igual; cuando se producen nuevos acontecimientos familiares (como ciertas cuestiones muy dolorosas que he vivido últimamente, completamente ajenas a la blogosfera, y que estoy superando gracias al apoyo incondicional de mi esposa e hijos) trato de digerir y asimilar esas vivencias y de encajarlas, como si de una pieza de puzzle se tratara, en el bagaje personal de mi experiencia vital, tratando de comprender y de sacar enseñanza para el futuro. Superación. El padre de familia que soy, hombre maduro, lucha de pie firme como una roca, siempre adelante.

Pero tambien soy hijo; y ese niño que me habita, niño al fin y al cabo, no entiende la filosofia de los mayores, ni su egoismo, ni su malicia. No comprende la falta de amor; no comprende los caminos tortuosos ni la hipocresia de los mayores: su mirada limpia y clara es un eterno reproche que comprendo muy bien. El solo entiende de su dolor, de su soledad y de su tristeza. ¿Como hacerle comprender los últimos acontecimientos? Imposible.

De modo que me levanto y voy a la cocina, me preparo un refresco de limon y me dirijo al patio, casi huyendo de él. No llueve y una extraña templanza alivia mi cuerpo, pero no mi corazón. La temperatura es agradable. En esa completa oscuridad me siento en el suelo frio y desnudo del patio, y me abstraigo un par de minutos mirando ese cielo sin nubes: veo las estrellas, y vuelvo a sentirme minúsculo.

No quiero pensar en nada, y no lo hago; pero cuando creo que me estoy relajando, de pronto, mi espíritu vuelve a sentirse atormentado y la soledad, ese viejo e invisible fantasma, de nuevo vuelve a sentarse a mi lado.

Pero ¿Qué te pasa? ¿Qué te preocupa? Es él de nuevo. Creí que tras nuestra útima conversación, hace casi un año, todo habia quedado claro, pero el no ha asimilado aún los últimos acontencimientos, ni los ha entendido, a juzgar por su rostro, pues lo veo sentado a mi lado, muy serio, y me mira fijamente, contemplándome con esos ojos caídos y tristes que tan bien conozco y que tantas cosas me dicen, susurran y recuerdan. El no lo entiende, ni lo entenderá. Y no me equivoco, pues su mirada, limpia y escrutadora, me hace la pregunta: "Pero…¿Por qué?”

Y vuelve a invadirme un torrente de recuerdos y sentimientos que creía dormidos. Cuando quiero darme cuenta se ha ido, estoy solo de nuevo. Pero me siento cansado, y el sueño, bendito sueño reparador que a todos iguala, me va venciendo. Duerme y descansa, Cornelivs. Y sobre todo…perdona y olvida.

Esta mañana un cálido, bello y radiante sol caldeaba mi corazón. Y tambien el suyo: es inútil intentar comprender algunas cosas. Ahora sí lo sabe.

Saludos.