"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 23 de enero de 2009

El picaro.

""Había una vez un hombre, pobre de solemnidad, que apenas tenia para comer, el hambre era su inseparable compañera. Por si fuera poco estaba enfermo y no tenia trabajo. Parecia medio simple. Daba largos paseos por su ciudad y le gustaba detenerse en las pastelerias. Tenia siempre mucha hambre. Veia los escaparates, con las bandejas llenas de dulces de todos los sabores y colores. El preferia, muy especialmente, los pasteles, si, esos de color ocre, con crema por dentro y espolvoreados de azucar, verdaderas delicias; pero ¡como degustar uno, si no tenia ni un céntimo! Con los ojos como braseros, se le hacia la boca agua, imaginándose que se hartaba de pasteles. El tendero lo veia casi todos los dias allí, delante del escaparate, ensimismado con la contemplación de los dulces, y junto con sus compañeros y amigos, se reia de él.

Asi, el hambre, que aviva el ingenio, le dio la solución. Un dia nuestro protagonista entró en la Pasteleria. Apareció allí con gesto triste, ojos llorosos, implorando lástima.

-Mire usted, no tengo dinero ninguno, pero no vengo a pedir limosna. Solo quiero decirle que tiene usted el mejor escaparate de dulces de toda la ciudad. ¡Que maravillosos, que buena pinta! Tienen que estar deliciosos.

-Pues si, gracias, buen hombre –le contestó el pastelero con una sonrisa burlona-, pero ya sabe, sin dinero no hay pasteles. Váyase usted a la calle, que tengo mucho trabajo.

-Oiga, ¿sabe usted? ¡Seria capaz de comerme cuatro bandejas de pasteles!

Cada bandeja tenia 24 pasteles, con lo cual el total de pasteles era de 96. Aquello era demasiado. Materialmente imposible. Un claro farol de un hombre hambriento que no sabe lo que dice.

-¡Como dice! ¡No sea usted necio! Me como yo cuatro pasteles, siendo alto y corpulento como soy –repuso el pastelero-, y me quedo más que satisfecho, ¿y usted, con lo seco y bajito que es va a comerse noventa y seis pasteles!

Los ojos del pobre hambriento adquirieron una tonalidad maliciosa, que pasó inadvertida para el pastelero.

-¡Le estoy diciendo que soy capaz!

-Vayase de aquí.

-¡Me apuesto con usted a que si no soy capaz de comerme los 96 pasteles, me dejo sacar una muela, la unica sana que me queda! Llamamos al barbero de enfrente y me la saca aquí mismo.

El pastelero mordió el anzuelo. Vió la posibilidad de reírse de este hombre. Indudablemente seria incapaz de comerse 96 voluminosos pasteles en menos de 5 minutos, aquello no habia estomago que lo resistiera. El pobre hombre perdería la apuesta, y su muela, y asi tendrían motivo de risa durante mucho tiempo.

-¡Acepto! –repuso el pastelero-, pero se lo advierto claramente: ahora mismo voy a llamar al barbero, y como no se coma usted, uno por uno, los noventa y seis pasteles… ¡le saco la muela aquí mismo…!

-De acuerdo, llamelo usted -dijo nuestro protagonista-.

Dicho y hecho. Llamaron al barbero, y el pastelero, el hambriento, y cuatro o cinco amigos de aquel, se sentaron en la pasteleria esperando que comenzara el reto. El hambriento se sentó con prisa y casi babeando de emoción. Y comenzó a comer. Inicialmente nuestro hombre comia con gestos desaforados: engullia los pasteles enteros, sin masticarlos. Pero cuando iba por el pastel numero dieciocho, el estomago empezó a darle síntomas de que ya estaba lleno. De todos modos, consiguió comerse otros cuatro pasteles más, lentamente, hasta que llevaba veintidós en total. Completamente satisfecho y ahito, confesó a los demas:

-He perdido, no puedo seguir.

En esto comenzó la risa, la rechifla y el escarnio de los demás. La pastelería se llenó de gente curiosa, ávida por reírse del pobre tonto que iba a perder su única muela sana. Lo cogieron entre todos y lo sentaron, y el barbero procedió a sacarle la muela. El hombre profería espantables gritos de dolor, lo cual no hizo sino incrementar las risas y la socarronería de todos los asistentes.

Tras la extracción, lo echaron a la calle. Nuestro hombre se retiraba en silencio, y en esos momentos comenzaron incluso a insultar al hambriento con insultos de todas las categorías. Lo trataron de pobre hambriento, miserable, tonto, idiota, y no se sabe cuantos calificativos más. No solo que era un “hambrón”, sino un tonto, pues su atrevimiento le habia costado la perdida de su muela.

Cuando el hambriento oyó aquello, contestó, muy tranquilamente lo siguiente:

-Mucho más tontos han sido ustedes, pues no solo que he conseguido saciar mi hambre y llenarme de los dulces que a mi me gustan, sino que encima he conseguido que el barbero me saque la única muela picada que tenia y que llevaba doliéndome desde hacia diez dias…!

Acto seguido, desapareció.""


Este cuento no es mío. Lo leí hace ya muchos años, cuando yo era un niño, me gustó y me llamó muchisimo la atención, y hoy lo traigo aquí para compartirlo con vosotros. Quizás algunos lo conozcáis. El problema es que no consigo recordar el autor. Algunas veces he buscado en google y en otros sitios, pero mis pesquisas han sido infructuosas. He reconstruido lo poco que recuerdo con bastantes (muchas, diria yo) licencias para llenar los huecos de memoria. Si alguien sabe el autor, le agradeceria enormemente me lo comunicara. Creo que es de algun escritor del Siglo de Oro español, pero no lo puedo asegurar.

Saludos.
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miércoles, 21 de enero de 2009

Manifiesto por la Solidaridad: ¡todo a punto!

Si, todo está a punto para el próximo dia 30 de Enero, ya solo quedan 9 dias. Acabo de recibir, de Amelche, la ultima traducción que me faltaba, y además, muy importante: al inglés. Por eso, a todas: Amelche, Lupita, Montse, Ericarol, Ruth, Bridget: infinitas gracias y besos para todas.

Seguro que todos os estais haciendo la misma pregunta: ¿Todo se acabara con la publicación del Manifiesto el dia 30? No, amigos, ni muchísimo menos. En mis comentarios de mi entrada anterior No podemos callar (2ª Parte) haced click, Reikijai dice que mientras que Dios le de vida no se callará. Luz de Gas: No callaremos, juntos con una misma voz. Como dice Moderato, esto es el principio de todo. Pedro añade que esto debe de darnos alas, es solo un comienzo, hay que resistir hasta el final, no podemos descansar mientras que la injusticia sea dueña del mundo, no nos podemos dormir en los laureles. Genialsiempre: “We can”, el lema de Obama: Si, ¡me gusta! Y todos, en general, Selma, Mi mundo, Francisco O. Campillo, Chencho, amig@ mi@, Marbu, Esther, Marisa, Incombustible, Roxana, Gizela, Pedro Ojeda, Myr, Alijodos... (perdonadme que no os cite a todos, sois 53...!) estamos contentos y entusiasmados con esta iniciativa y con ganas de llevarla hacia adelante.

Yo pienso igual que vosotros, de modo que mientras no os canséis de mí, y los dioses lo permitan, Cornelivs seguirá firme. El dia 30 de este mes no es el fin de nada…sino el comienzo de todo. Si el dia 30 se acabara todo…Cornelivs se llevaría un buen disgusto y una no menos pequeña decepción.

Pero vayamos por partes. Como dice Silvano Baztan, y estoy totalmente de acuerdo con él, es interesante que a continuación, después del dia 30, cada uno de vosotros podáis extender sin limite ninguno el mensaje para que a continuación vuestros oyentes o lectores sean los encargados de perpetuarlo. OK, hacedlo así. Este mensaje solidario con los mas necesitados tiene que llegar a todo el mundo. Para eso se ha hecho.
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Genialsiempre, Aopedofarelo y bastantes bloggers más me sugieren incluso que se publicara en la prensa, para difundirlo aún más. Me parece, sencillamente, perfecto. De modo que ánimo. A partir del dia 30 bienvenida será también esa forma de comunicación. Por favor, antes NO; pues pienso que los bloggers somos los que hemos de dar la primicia, que para eso nos lo hemos currado, además tras los borradores que hay por ahí, el TEXTO DEFINITIVO no saldrá hasta el dia 30.

Por cierto, es increíble la cantidad de visitas que estoy recibiendo estos últimos días, las adhesiones a nuestro Manifiesto no hacen sino incrementarse. La lista de bloggers que se han adherido, que han puesto enlaces en sus blogs, o simplemente que se han interesado por nuestra noble causa es increíble… Ha superado todas mis expectativas, de hecho, casi he perdido la cuenta. Y estoy emocionado y entusiasmado por ello. A todos, tanto a mis habituales como a todos los nuevos amigos recién llegados y que se han sumado con alegria y entusiasmo a nuestra inciativa, insisto, A TODOS, les mando mi más cálido abrazo, junto con mi mas sincero agradecimiento por lo arropado que me he sentido por vosotros. Insisto: los dioses os bendigan a todos.

Además, es perfecto, pues este mensaje solidario ha de traspassar fronteras; ha de llegar a su destino, a todas las personas, a los cinco continentes; para que se conciencien. Y por último, a sus destinatarios finales: a la clase política internacional.

Ahora estamos en la primera fase: publicación del Manifiesto y posterior fase de difusión. Ya calibraremos los resultados. Incluso tengo planes de futuro, que seguro os entusiasmarán; pero todo a su tiempo.

Lo que si os digo es que para mi ha sido, es y será una alegria, un orgullo y un honor caminar junto con vosotros en esta bella y noble iniciativa. Unos sois mas realistas, otros sois más entusiastas; éste destaca este aspecto de la cuestión, y aquel incide en otro aspecto. Pero TODOS, absolutamente TODOS sois geniales.

Cornelivs os quiere.

Saludos.
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domingo, 18 de enero de 2009

No podemos callar (2ª Parte).

Los grandes cambios sociales que mutaron la faz del mundo comenzaron casi en la clandestinidad; como ideas extrañas, aparentemente propias de “locos delirantes” o, diciendolo más benigmente, de ilusos. Pero el caso es que se produjeron esos cambios sociales, contra todo pronóstico, en claro desafio del común y lógico devenir de los acontecimientos.

Un ejemplo muy sencillo: Gandhi. Desde 1.918 figuró abiertamente al frente del movimiento nacionalista indio, la India era una colonia, tierra británica, posesión de la todopoderosa Gran Bretaña. ¿Quién le iba a decir a él que 30 años después, tras una incesante lucha, conseguiría la independencia de la India? Bien, pues el caso es que lo consiguió.

El huyó siempre de un peligro: el inmovilismo derrotista, es decir, esa aceptación pasiva del estado de cosas, por la poca confianza del individuo en conseguir resultados concretos. Y conste que es lógico pensar asi, el pesimismo de la inteligencia es poderoso; pero el optimismo de la voluntad lo debe ser aún mas. Y sobre todo el pesimista olvida una cosa que Gandhi nunca olvidó: que la unión hace la fuerza. Una persona solo es eso; una persona. Pero sumemos esfuerzos. No es lo mismo una voz clamando en el desierto, que cien millones de seres diciendo lo mismo.

El fue un inmejorable ejemplo a seguir. Se trataba de aunar esfuerzos y voluntades. Una sola voz puede hacer bien poca cosa; pero muchas voces juntas como una sola pueden conseguir mucho más, y Gandhi lo sabia bien. Se pasó toda su vida concienciando a las personas, propagando su mensaje, viajando insistentemente por toda la India, y no disponía de Internet ni de blog. El lo tenia claro, y consiguió que todos lo tuvieran igualmente claro. Es facil luchar contra una persona, pero no contra un millón, y menos contra cincuenta millones.

Asi se han forzado, a lo largo de la historia, los grandes cambios sociales, como decia al principio. Y el mundo no es un organismo inmóvil: esta en continuo movimiento, las transformaciones sociales se suceden con frecuencia. Las altas esferas de poder son, por si mismas, inmovilistas. Por ello hay que luchar frente a esas situaciones injustas. Levantar la voz, desmarcarmos de lo que consideramos injusto; decir claras las cosas y evitar que nuestro silencio sea el mejor cómplice de un mundo podrido.

No soy futurólogo, pero estoy muy animado, y quiero contagiaros ese ánimo, porque creo que todos estamos actuando conforme a nuestro ser interior, conforme a esa vocecita interna que tenemos, que nos advierte de que este mundo no es justo... ¡que no podemos consentir que miles de personas mueran diariamente...de hambre!. Y no estamos haciendo otra cosa que hacerle caso, y propagar esa voz interior. En el blog de Ludwig hay una frase que me gusta, y mucho: “Si algo no te gusta, no lo critiques: cámbialo”. Asi es.

Aun estamos en la primera fase: la difusión de un mensaje y la labor de concienciación. Ya veremos lo que el futuro nos depara. Pero, eso si: tengo la seguridad de que, por lo menos, esa noche todos podremos dormir muy agusto, y recordaremos que, un dia 30 de Enero, todos juntos, hablamos el mismo idioma, compartimos el mismo mensaje, y que lo lanzamos a los cuatro vientos, luchando y exponiendo lo que consideramos justo. Pedro Ojeda me dejó en mi anterior entrada un comentario breve, pero que lo dice absolutamente todo: “Si callásemos, ellos habrían ganado”. Bien, pues por mi no va a ser; y se que por vosotros tampoco. No debemos callar, insisto, aunque solo sea para desmarcarnos y no ser cómplices de todo esto, aunque solo sea para sentirnos tranquilos con nosotros mismos, y no formar parte de ese inmenso numero de personas que sufren el “adocenamiento silencioso” que les interesa a los grandes dirigentes. Debemos de tener fe en el futuro, en las personas, debemos pensar que el silencio ante la injusticia es lo más cruel que existe en el mundo. ¡Lucha contra la injusticia! Aunque pienses que no conseguirás nada… ¡hazlo! Merece la pena.

Ser realista es bueno; es dificil cambiar las cosas, muy dificil. Pero... ¡que no nos quiten la ilusion! Ruego a los dioses que el mundo no consiga nunca anular nuestro derecho a expresarnos libremente conforme a lo que pensamos y sentimos, ni el desánimo consiga nunca derrotar nuestra ilusión de luchar por lo que consideramos justo.

Aunque no lo consigamos nosotros ni nuestros hijos; tal vez nuestros nietos lo verán. Pero dormiremos muy agusto con nosotros mismos. Y seguro que Gandhi, que tambien era realista, alguna vez pensó (tras...¡30 años de lucha!) que no le iban a hacer caso. Bien, pues al final…¡consiguió que le hicieran caso! ¡Y de qué manera!

Termino con una frase del propio Gandhi: Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.

Saludos.
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