"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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sábado, 11 de octubre de 2008

Sevilla, 20 años después.

Junio de 1.988. Cinco años de mi vida he estado viviendo en Sevilla, en mi querida y añorada Sevilla, la ciudad de mis amores, la del olor a azahar y la alegria de vivir, la de los Jardines de Murillo, la ciudad de las guapas chicas y de las copitas de fino por las noches en la taberna de la C/ San Eloy, con el olor a churros y a castañas asadas que venia de la Campana. La Sevilla del parque de Maria Luisa, la del patio de los naranjos; la de las interminables partidas de dominó los fines de semana, con Paco, Manolo y Emilio en el Bar San Fernando (enfrente del Rectorado, en la C/ San Fernando, antes de llegar a la Puerta de Jerez); la del calor sofocante en Junio y la de la primavera en Invierno; Sevilla, la ciudad de los duendes, de la sonrisa y de la belleza.

Tras esos cinco años deliciosos, y con mi Licenciatura en Derecho debajo del brazo, dejo Sevilla y me vuelvo para Jaén. Recuerdo perfectamente hasta el dia que fue: 29 de Junio de 1.988. La ultima mirada la dirigí a la ciudad desde el final de la Avenida de Kansas City, antes de incorporarme a la Autovia, viendo el Aeropuerto a mi izquierda. A lo lejos se divisaba el Giraldillo. Nunca olvidaré aquel instante. Me dije a mi mismo: “Sevilla querida, ¿cuando te volveré a ver?”

Y veinte años después, concretamente antes de ayer, 9 de Octubre de 2008, la vida me llevó allí otra vez. En mi mente se agolparon todos los recuerdos de los que os he hablado, y muchos más, que permanecerán en mi corazón para siempre. Mi sorpresa fue terrible: todo ha cambiado. Veinte años son muchisimo tiempo, y más con las profundas modificaciones que Sevilla sufrió con la Expo del 92, a la que no pude asistir por diversas circunstancias.

¡Que cambiado está todo! Llego allí el jueves y me alojo en el Hotel Pasarela, en la Avda. de la Borbolla, cerca del cruce con Ramon y Cajal. Un buen hotel. Enfrente estoy viendo la famosa Plaza de España (foto de la derecha) semicircular, donde tantos paseos en barca di hace tantos años. Me dirijo al Bar Citroen y al Bar La Raza, donde pasé interminables ratos con Sonia. Me acuerdo de nuevo de ella.

Enfrente, al otro lado de la Avda. del Cid está mi Facultad, la Facultad de Derecho (un edificio del XVIII, la antigua “Fabrica Real de Tabacos” de Sevilla). Es precioso, pero es mas chiquitito de cómo yo lo recordaba. Sigue igual de bella, pero parece que, o con el tiempo ha empequeñecido, o es que mis recuerdos la tenian idealizada.

Feliz y contento de estar de nuevo allí, me dirijo al Prado de San Sebastián, y ahí comienzan mis sorpresas. No consigo localizar el Puente de la Enramadilla, que comunicaba Ramon y Cajal con la Avda. de Carlos V, que iba directa hacia mi facultad. Me dicen que lo quitaron con motivo de la Expo.

¡Que cambio más radical! Ahora es peatonal, desde el Prado, hasta la C/ San Fernando, dejas la Puerta de Jerez a la izquierda, sigues por la Avda. de la Constitución, veo el Archivo de Indias, la Catedral, llego al cruce con la C/ Alemanes y la C/ Garcia Vinuesa hasta que por fin veo a la Plaza Nueva. ¡Ahora han puesto una especie de tren-tranvía, que en mi opinión afea muchisimo el paisaje! Las cadenas de la catedral no he conseguido verlas (¿Dónde están?)

Con el corazón encogido me dirijo a la C/ Jaén, la C/ Tetuán, la C/ Cuna; y por supuesto a la C/ Sierpes, donde tantos deliciosos paseos dí. Veo la esquinita con la capillita de S. José, si, la capillita sigue allí, y en el rincón a la derecha la Casa de Soria que era y es un bar; pero es lo unico que consigo identificar. ¡Todo lo demás ha cambiado tanto! Solo veo burguers, opticas, tiendas de telefonia movil, comercios de tela, tiendas de novias…¿Qué ha sido de mi romántica Sevilla? Parece una ciudad nueva.

Intento localizar los bares y tascas en las cuales nos juntabamos los amigos a tomar alguna cerveza, y en su lugar me encuentro…¡bancos, cajas de ahorro, tiendas de ropa! Cierro mis ojos e intento llamar a los duendes que hace tantos años me inspiraban…pero mis duendes guardan silencio.

Triste, me dirijo a la Plaza de Cuba, y me paseo por la C/ Betis. Bueno, eso si se parece algo lo que yo recordaba, los edificios siguen siendo los mismos, en el numero 5 vivia mi amigo Paco. A lo lejos veo la Torre del Oro. Luego desando el camino y marcho hacia la Puerta de la Carne, y el inicio de la Ronda de Capuchinos. Si, eso parece que esta igual.

Mas adelante, cruzo de nuevo el rio Guadalquivir y me dirijo a a la C/ Asunción y a la Avda. de la Republica Argentina. ¿Pero bueno que ha pasado? ¡Casi nada es como yo recordaba!

De pronto he sentido un increíble vértigo, si, han pasado veinte años, solo… son veinte años. ¡¡¡Oh, Dioses, veinte años!!! Que barbaro… y parece que fue ayer mismo.

Aferrado a la idea de encontrar algo de aquella época, vuelvo sobre mis pasos y me dirijo a la Facultad de Derecho, mi facultad. La de la foto de la izquierda. ¡¡¡Que alivio!!! Menos mal, aquello está exactamente igual que hace 20 años cuando yo solo era un estudiante. Me siento reconfortado; el mismo olor a piedra vieja y húmeda, los pasillos, veo el Aula Magna, hay una clase de Derecho Procesal, lo se porque las puertas están abiertas y oigo al profesor hablar. Allí estuve yo tambien, sentado, hace tanto tiempo… Pero todos los profesores y el cuadro de catedráticos ha cambiado, no queda casi nadie de mi época. A la salida, una chica guapisima y con unas piernas de locura me pide fuego para prender un cigarrillo. Le pregunto en qué curso está. Me dice que en 2º, ella no habia nacido cuando yo marché de allí. ¡Te estás haciendo viejo Cornelivs!

Algo reconfortado, salgo de nuevo a la calle, vuelvo andando hacia el Prado de S. Sebastián, y giro a la Derecha, hacia el Hotel. No cojo el tranvía: prefiero caminar. Es mi manera de protestar.

Al dia siguiente por la mañana hice mi gestión, el motivo de mi viaje. Todo fue satisfactorio. Termino, abandono el hotel y cojo mi vehiculo para volver a mi tierra de olivos.

Sevilla de nuevo se va quedando atrás; pero ahora no le dirigí una última mirada; preferia recordarla como era entonces. Mi mente evocaba las bellas ensoñaciones de la epoca dorada de mi juventud. Mientras mi vehiculo devoraba los kilómetros y me voy acercando a Carmona, mi espiritu retrocedia en el tiempo, y me encontraba de pronto sentado en la taberna de la C/ San Eloy, con mis amigos, echandole piropos a las chicas guapas que pasaban por allí, con una copa de fino en la mano, y el sempiterno y dulce olor a castañas asadas y a churros que venia desde La Campana.

Saludos.
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jueves, 9 de octubre de 2008

Nuremberg, 1.945. El juicio.

Ha terminado la 2ª Guerra Mundial. Un rastro de sangre, horror, muerte y destrucción asola Europa, y la profunda herida de la guerra la cruza de parte a parte. Tres meses largos después, concretamente el dia 20 de noviembre de 1.945 comienza el Juicio de Nuremberg, el famoso proceso contra los altos jerarcas de la Alemania nazi, por crímenes de guerra, crímenes contra la paz y crímenes contra la humanidad. El problema que se planteó es que no existia en aquella epoca precedente alguno de celebración de un juicio internacional y de un derecho internacional reconocido por todas las naciones, lo cual constituía un gran obstáculo para imputar delitos a los políticos desde instancias ajenas a la soberanía de su Estado. Sin embargo, desde 1941 las atrocidades que se estaban cometiendo por el gobierno nazi favorecieron la idea de juzgar los llamados crímenes de guerra. Churchill expresó esta convicción, que se mantuvo en las resoluciones adoptadas entre 1943 y 1945 por Estados Unidos, Gran Bretaña y Unión Soviética en las conferencias de Moscú, Teherán, Yalta y Postdam.

Como no habia precedentes, se produjeron fuertes discrepancias en cuanto al aspecto formal del proceso. Stalin se inclinó por una justicia lo más expeditiva posible, y esa sería la idea mantenida finalmente por Churchill cuando en los últimos meses de la guerra manifestaba desear fusilar a los jefes nazis en menos de seis horas, se conoce que Churchill tenia mucha prisa. Pero los americanos eran más reflexivos, y se decidieron desde un principio por rechazar la ejecución sumarísima, y ésta era la opinión del Presidente Truman, antiguo juez y partidario de constituir un Tribunal Militar Internacional. De este modo, y por influencia americana, triunfó la vía procesal sobre la vía sumaria y se estableció un proceso público sobre bases jurídicas para realizar un juicio tal como se celebraría por el Acuerdo firmado el Londres, el 8 de agosto de 1945, firmado por 26 países, en el que se decidió la creación de un Tribunal Internacional Militar. El proceso se celebró en el Palacio de Justicia de Nuremberg, un edificio que se había salvado de la guerra con una gran sala en la que se habían aprobado las leyes más racistas del Tercer Reich, y celebrado los Congresos anuales nazis.

Se les acusaba de cuatro cargos: crímenes contra la paz –planear, instigar y librar guerras de adhesión violando los tratados internacionales–; crímenes contra la humanidad –exterminio, deportaciones y genocidio–; crímenes de guerra –violación de las leyes de la guerra–; y conspiración para cometer cualquiera de los crímenes anteriores. El Tribunal quedó constituido por cuatro jueces procedentes de las cuatro grandes potencias. La presidencia recayó en el inglés Geoffrey Lawrence; los otros jueces serían, Francis Colddle por EEUU, Henri Donnedieu de Vabres por Francia y Iona Nikitchenko por la Unión Soviética. El juez federal americano Robert H. Jackson ejerció de abogado, fiscal acusador principal por parte de los EEUU, y se hizo cargo de la organización del juicio. Fueron seleccionados entre 800 altos jefes, 21 acusados, entre ellos los más poderosos personajes del régimen nazi.

Los veintiún acusados se sentaron en dos largos bancos corridos, con un pequeño pasillo en el centro, siguiendo cierto orden jerárquico. Ante ellos, sus abogados trabajaban sentados en sillas individuales y frente a éstos, en un estrado en alto, los jueces, tras los cuales se encontraban las banderas de los países vencedores. Se reconstruyeron sucesos como el incendio del Reichstag, la Noche de los Cristales Rotos, la anexión de Austria, los Sudetes, la invasión de Checoslovaquia, la de Polonia, la operación Barba Roja, la invasión soviética, las técnicas de despoblación, las ejecuciones masivas, las prácticas médicas contra enfermos y deficientes, los campos de concentración y exterminio –destinados sobre todo a la eliminación cruel y despiadada de la población judía–. También se proyectaron imágenes en diapositivas y películas.

Muy pocos responsables de la barbarie alemana fueron juzgados e incluso muchos jerarcas nazis lograron evitar ser atrapados. A Nuremberg llegaron las caras más conocidas del Tercer Reich, al menos, aquellas personas que aún seguían vivas al momento de celebrarse el proceso. Himmler, Goebbels y el propio Hitler ya se habían suicidado antes para evitar ser juzgados; solo Goering llegó vivo a Nuremberg en su condición de gran jerarca nazi. El otro jerarca que acompañó a Goering durante el proceso fue el siempre misterioso e intrigante Rudolph Hess, mano derecha de Hitler, quien, por su parte, aparentó no estar mentalmente sano, apenas en su alegato final esbozó cierto grado de cordura cuando dijo que no se sentía arrepentido de haber servido al hombre más importante que había nacido en tierras alemanas en los últimos mil años, refiriéndose naturalmente a Adolf Hitler. Nunca se sabrá si Hess simuló su estado de locura. Finalmente Rudolf Hess moriría ya con 93 años, en el año 1.987, tras haber sido prisionero en la carcel de Spandau durante 41 años. Pasará a la historia como “El prisionero de Spandau”. Rios de tinta han especulado sobre su famoso viaje a Inglaterra. ¿Fue por propia iniciativa? ¿Fue en misión secreta, autorizado por el propio Hitler? Sea como fuere, su suerte en Nuremberg estaba echada.
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Para entrar en calor, podemos ver este video.


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Hermann Goering, por su parte, también defendió a Hitler con una vehemencia que mereció la admiración de sus adversarios. Mientras los generales y ministros de Hitler se echaban las culpas unos a otros haciendo recaer la responsabilidad en Hitler como impartidor de las órdenes, Goering se levantó indignado y dijo ante el tribunal : "Cómo me hubiera gustado que los alemanes aquí presentes limitaran su defensa a tres palabras: chupame el culo". Goering bajó la vista una sola vez durante todo el proceso, en ocasión de la exhibición de algunas escenas de los campos de exterminio, y jamás se quebró ante el maltrato de sus carceleros. El otrora Reichsmarschall vestía unas ropas viejas y gastadas y era obligado a comer en una lata sin cubiertos en una pequeña celda de 3x3 sin calefacción ni agua caliente. El mismo trato recibieron el resto de los prisioneros. En Nuremberg Goering fué la figura estelar ante la ausencia de Hitler que astutamente se anticipó a la intención de los aliados suicidándose y ordenando quemar su cuerpo. El resto de los prisioneros, especialmente los ministros de Hitler, demostaron una conducta cobarde y egoísta que no sólo indignó a Goering sino también a sus acusadores. El arrogante y soberbio Ribbentropp se rebajó a niveles increíbles con tal de salvar su pellejo pronunciando frases ridículas como cuando se negó a revelar los secretos del pacto ruso-germano de 1939 alegando sus deberes de discreción como diplomático; Schact no entendía de qué lo acusaban; Frank apelaba al juicio de Dios para condenar el reinado de Hitler; Kaltembrunner se consideraba una víctima de Himmler; Von Papen en su rol de corderito inocente consideraba a Hitler como un embustero patológico que los había engañado a todos; Hess repetía que no se acordaba de nada; Keitel se escudaba en su obediencia como soldado y por lo tanto se consideraba exento de toda responsabilidad.

Los aliados, convencidos de que Hermann Goering era una figura patética que con su presencia desacreditaría el régimen nazi, cuidaron su voluminosa humanidad como si fuese una pieza de diamante hasta el inicio del juicio. El estupor de los aliados fue general cuando vieron que Goering se presentó haciendo gala de una agresividad y de una brillantez mental que les era desconocida (en los test de inteligencia que le efectuaron durante el juicio, Goering demostró poseer un intelecto de genio). Durante el juicio Goering perdió más de cuarenta kilos y se liberó de la dependencia de la morfina cuando su vida estaba llegando al final. No obstante, exhibió durante el juicio una solidez asombrosa en su defensa. Su carisma y ascendiente sobre el grupo de camaradas e incluso con los guardiaes, sumado a su vehemente defensa de Hitler transformó su presencia en el juicio en un efecto "boomerang".

No obstante, todo estaba ya visto para Sentencia. Ésta se dictó el 1 de octubre de 1946. Hess, Raeder y Funk fueron condenados a cadena perpetua; Speer y Schirach fueron condenados a veinte años; Neurath, a quince años; Doenitz, a diez años. Fueron condenados a morir en la horca: Goering, Ribbentropp, Keitel Kaltenbrunner, Rosenberg, Frank, Frick, Streicher, Seyss-Inquart, Sauckel, Joel y Bormann (fue condenado en ausencia puesto que se hallaba prófugo). En lo que respecta a los acusados Schacht, Fristzsche, y Von Papen fueron increíblemente absueltos. Las ejecuciones fueron realizadas en la mañana del 16 de octubre de 1946, por un verdugo profesional, en un patíbulo instalado en el viejo gimnasio de la prisión de Nuremberg. Sus cuerpos fueron incinerados en un horno crematorio en Dachau y sus cenizas esparcidas en el cercano río Isar. Goering evitó la horca ingiriendo cianuro en su celda, dos horas antes de la ejecución.

La acusación presentó 2.360 documentos, la defensa 2.700, el tribunal oyó a 240 testigos y verificó 300.000 declaraciones juradas. El Tribunal de Nuremberg puso los cimientos para la creación de un Tribunal Penal Internacional, establecido por 120 países en la Asamblea de la ONU celebrada en Roma el 19 de julio de 1998, y puesto en marcha en el año 2003 con sede en la Haya.

Por todos los dioses…como me hubiera gustado presenciar ese juicio.

Saludos.
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miércoles, 8 de octubre de 2008

Si Mendel levantara la cabeza...

...creo se sorprendería enorme y gratamente de las inmensas posibilidades que sus guisantes ofrecerian al mundo. Me estoy refiriendo al "padre" de la genetica, el monje agustino naturalista y austriaco de nacimiento cuyo nombre completo era Gregor Johann Mendel (1.822-1.884).

Siempre habia pensado que el comportamiento humano, y concretamente una de sus magnitudes (la generosidad o la avaricia), dependían únicamente del entorno, de la cultura, y de la formación y/o educación que habia recibido el individuo. Pues bien, he descubierto en Internet un video cuya verosimilitud parece que está fuera de duda, dado el prestigio de la institución de la que viene la noticia. Científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén publicaron los resultados de una investigación en la que plantean que existe una conexión entre la generosidad o el altruismo de las personas y la genética. Para estos científicos, las personas predispuestas a ser altruistas o generosas presentan un determinado gen que influiría en tal conducta. Parece ser que influye tanto el entorno como la genética. Y los resultados del estudio parecen ser esperanzadores.

Hicieron una prueba. Dieron una cantidad de dinero a un numero de personas, y les dijeron que con ese dinero podían hacer dos cosas: o ayudar a algun necesitado que ellos no conocieran, o guardárselo para ellos mismos. ¡Mi grata sorpresa fue comprobar que solo un 20 % se lo guardó para ellos mismos! Lo cual significa que hay un 80 % que fue generoso. El video me parece serio e interesante, porque los propios científicos advierten muy prudentemente que “no han descubierto el gen del altruismo, pero que están en la buena dirección”.

Y la conducta altruista es exclusiva de la especie humana, no de otras especies. Quizás no seamos tan “malos” como parece.


Este es el video.




Saludos.

martes, 7 de octubre de 2008

El péndulo de Foucault

El Pendulo de Foucault es un libro cuyo autor es el escritor Umberto Eco (Editorial Lumen, 1ª Edición 1.999). El libro, interesantísimo, empieza con este prefacio:

““Sólo para vosotros, hijos de la doctrina y de la sabiduría, hemos escrito esta obra. Escrutad el libro, concentraos en la intención que hemos diseminado y emplazado en diferentes lugares; lo que en un lugar hemos ocultado, en otro lo hemos manifestado, para que vuestra sabiduría pueda comprenderlo.

(Heinrich Cornelius Agrippa von Nettesheim, De occulta philosophia, 3, 65)

La superstición trae mala suerte.
(Raymond Smullyan,
5000 B.C., 1.3.8)””

En otro de los parrafos podemos leer las siguientes razones:

“”--Ahora que lo dices... Veamos, Mateo, Lucas, Marcos y Juan son una banda de juerguistas que se reúnen en alguna parte y deciden hacer una apuesta, se inventan un personaje, se ponen de acuerdo acerca de unos pocos hechos esenciales y el resto que se lo monte cada uno, después se verá quién lo ha hecho mejor, más tarde los cuatro relatos caen en manos de los amigos, que comienzan a pontificar, Mateo es bastante realista, pero insiste demasiado en esa historia del Mesías, Marcos no está mal, pero es un poco caótico, Lucas es elegante, eso no puede negarse, Juan se pasa con la filosofía... pero, bueno, los libros gustan, pasan de mano en mano, y cuando los cuatro se dan cuenta de lo que está sucediendo, ya es demasiado tarde, Pablo ya ha encontrado a Jesús en el camino de Damasco, Plinio inicia su investigación por orden del preocupado emperador, una legión de apócrifos fingen que también ellos están en el ajo... toi, apocryphe lecteur, mon semblable, mon frere... A Pedro se le sube el triunfo a la cabeza, se toma en serio, Juan amenaza con decir la verdad, Pedro y Pablo le hacen apresar, le encadenan en la isla de Patmos, y el pobrecillo empieza a desbarrar, ve a las langostas en la cabecera de la cama, que se callen esas trompetas, de dónde sale toda esta sangre... Y los otros van diciendo que bebe, la arterioesclerosis ya sabe... ¿Y si realmente hubiera sido así?

--Fue así. A ver si lees a Feuerbach en lugar de estos libracos.””

Acabo de comprarmelo. Me lo leeré las próximas vacaciones.

Saludos.
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lunes, 6 de octubre de 2008

Para Susana.

La semana pasada nuestra amiga Susana me envió desde su luminosa y acogedora Cueva, por email, uno de los cuentos de Borges que más le gustan: "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius". Bueno, pues he aquí mi atrevida (y quizás erronea) opinión sobre esta pequeña joya y sobre su autor. Me ha llevado redactar este post más de lo acostumbrado; el fin de semana entero, y ha sido un placer para mí estudiar, navegar y profundizar en este tema. ¡Ah, querida Susana! Sabias donde me metías ¿eh? Pero todo tiene su precio: ¡esto te va a costar no una, sino dos raciones de callos y unos cuantos Malbec 2004! Es la amistosa penitencia que te impongo. Aunque si te soy sincero, el que debiera de invitarte soy yo, pues la lectura de este cuento, cuya existencia yo ignoraba, me ha hecho disfrutar, y te agradezco muy profundamente el que me lo hayas enseñado.

Me fascinó, me fascina y me fascinará Borges. Dicen las lenguas autorizadas que el amor por la filosofía le vino de su padre. Acaso aconsejado por Thomas Carlyle, comenzó con la Crítica de la Razón Pura de Kant, y después leyó a Nietzsche, descubriendo así la doctrina del eterno retorno, y a mi adorado Schopenhauer, cuyo libro central El Mundo como voluntad y representación, citó infinitas veces en sus escritos toda su vida.

Leyó a Miguel de Unamuno en su juventud, aunque las lenguas sostienen que terminó por aborrecerlo por apoyar la tesis de la inmortalidad de los hombres, que nunca fue de su agrado. No se llevaba muy bien con Ortega y Gasset, quizás, esto es solo una hipotesis, porque Ortega era algo pedante, y le molestaba la amistad de Borges con Rafael Cansinos, enemigo mortal de Ortega.

Muchas lenguas autorizadas han efectuado miles de intentos y conjeturas por determinar qué tendencia profesó Borges como escritor filosófico, y ello no es sino una clara señal de que su camino es muy particular y original. Unico e inclasificable. Una rara avis de la literatura. Pienso que seria necesaria una vida entera para comprender bien a Borges y profundizar en su privilegiada mente. Este intento de clasificación me desborda, pues amen de que tengo poco tiempo, mis conocimientos filosoficos estan a un nivel básico de usuario, por lo cual yo resaltaré una de sus multiples facetas: a Borges le gustaba el idealismo. Borges fue muchas cosas: entre ellas, un idealista. Bendito idealista. Y ademas, como todo genio, era humilde: “Si soy rico en algo es en perplejidades y contradicciones”. Su noble humanidad lo desbordaba en cada una de sus obras y acciones.
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En 1.941 Borges publica su colección “El jardin de senderos que se bifurcan”, que más tarde formó parte de su libro Ficciones (1.944). Si hojeamos el libro, no tardaremos en encontrarnos con su magnifico cuento “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, uno de sus más famosos y originales cuentos, y que fue el que Susana me mandó.

Si lo leemos adivinaremos que tras las iniciales investigaciones de Borges con su amigo Bioy Casares sobre la tierra de Uqbar, siguen los detalles de una presunta búsqueda de la Angloamerican Cyclopaedia, pero el tema de Uqbar no aparece en el libro que ambos consultan. La investigación sigue hasta que Borges dice encontrar un volumen titulado A First Encyclopaedia of Tlon. Vol. XI.

Uqbar es un reino fantástico, e irreal (¿he dicho irreal?) Borges describe la filosofía idealista. El sujeto del conocimiento es uno y eterno, por lo que no tiene sentido hablar de autores. Por eso nadie firma los libros. Los habitantes de Uqbar buscan la verdad de las cosas pero sobre todo el asombro. Para ellos, según Borges, “la metafísica es una rama de la literatura fantástica". Ahí es nada.

Borges resucita aquí todas, o al menos una importante parte, de las tesis de George Berkeley, según las cuales las cosas existen porque las percibimos. Todo depende de nuestra percepción. Las ideas navegan sobre la realidad. Y descolla siempre la percepción en si, sobre cualquier noción de “cosa” en si, pues al hablar de un objeto real estamos no estamos hablando sino de la percepción que se tiene de él. Todo es según el color del cristal con que se mira.

Me acuerdo de nuevo de Schopenhauer.

Y creo tambien percibir un toque de humor en Borges, un humor que no nace del sufrimiento, sino de la condición humana y de sus absurdas paradojas. Para él, a través de sus cuentos, el idealismo es el sentido común, y el materialismo es una herejia.

En definitiva, un cuento que hay que leer. Como es cortito, este fin de semana lo he leido varias veces. Pero este cuento “esconde” mucho más. Hay mentes infinitamente más autorizadas que la mia que, adentrandose en el mar de la filosofia, sacarán muy provechosas lecciones de esta pequeña joya.

Y en cuanto a su famosa frase de que “los espejos y la copula son abominables, porque multiplican el numero de los hombres”, en mi humilde y seguramente errónea opinión, pienso varias cosas: primero, que Borges coloca dicha cita no en su boca, sino en la de Bioy Casares, que dice que esa frase, a su vez, era dicha por los “heresiarcas”, o herejes del reino fantastico de Uqbar, y por tanto, contrarios a la doctrina oficial. Y, segundo, que a sensu contrario, y a poco que se conozca un poco a Borges, esa frase no hace sino esconder un profundo amor por el individuo, por el ser humano, por la persona, por la bondad innata que hay en nosotros. Borges ya dijo que el “creia en el individuo y descreia en el estado”. Quizás el espejo, al multiplicar las imágenes de los hombres, estorba al individuo único para pensar, pues ha de ser consciente de su unicidad, de su especialidad en sí. Cada individuo es único. La lógica elemental me dice que un hombre que amaba al ser humano, al individuo, que creia en él, no puede luego hablar mal del mismo.

Detrás de este cuento se esconde un sabio, un hombre que estudió muy profundamente la filosofía, y al ser humano, pero que siempre fue muy consciente de su “humanidad”, y jamás olvidó que era lo que era: un hombre.

Pero era un hombre extraordinario.

Saludos.
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domingo, 5 de octubre de 2008

Dura realidad

Llevaba varias semanas viendo muy poca televisión (si acaso algo de cine), y desde luego nada de telediarios. Quizás por higiene mental, o por liberar mi mente de la hipersaturción de noticias terribles, o qué se yo. Estaba muy tranquilo con mi trabajo diario, mi musica y de vez en cuando alguna película de cine. Y por supuesto, por las noches, después de cenar, colgar mi post.

Pero esta noche he cometido un terrible error: he visto un Telediario. Yo los llamo “Partes de Guerra”. Y he comprobado que, obvio es esto, todo sigue exactamente igual que estaba, por no decir peor. He intentado buscar alguna noticia buena, alguna... ¡aunque solo fuera una! Lamentablemente no lo he conseguido: al menos yo no la he visto.

Estas son algunas de las "lindezas" que he presenciado:

1. Una mujer en Santurce, nueva victima de la violencia doméstica. Apareció atada de pies y manos. El marido ya esta detenido. Vaya, menos mal.

2. Crisis financiera. Parece (y digo “parece”) que Europa es la próxima. Un banco alemán y otro belga en una profunda crisis. Angela Merkel comparece apresuradamente dando tranquilidad a los pequeños ahorradores, y dice que no permitirá que la crisis de un solo banco afecte al sistema financiero alemán. Bueno, bueno, ya hasta en Alemania, la locomotora economica de Europa, se notan los efectos de la crisis.

3. En el contexto de la mediocre y provinciana politica española, asistimos a la enesima pelea, protagonizada entre el PP-PSOE. Ambos siguen igual, encefalograma plano. ¡Premio a la tontura! El PP dice que el PSOE no sabe o no quiere arreglar la crisis, y el PSOE dice que al PP no le interesa arreglar el derrumbe financiero.
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4. Accidentes de trafico con resultado de muerte en La Pobla de Segur y en Nules. Las imágenes trágicas que me han encogido y revuelto el estómago.

5. Son ya 500 (quinientos) las personas detenidas detenidas por pederastia en Internet en lo que va de año. Me ha sorprendido muchisimo el dato, hay muchos más degenerados estúpidos de los que yo creía.

6. La CEE obliga a España a regular por Ley el sector de la brujería y de la videncia, que, atención, mueve unos 50 millones de euros anuales. ¡Me cago en la leche! Y yo que creia que viviamos por fin en un país culto y civilizado, en el cual la superstición y la ignorancia habian sido desterradas, siendo sustituidas por el imperio de la razón que por fin parecía que empezaba a deslumbrar… ¡Iluso de mí!

7. Los familiares de las victimas del accidente aereo de barajas presentan en Chicago la primera demanda contra BOEING, la compañía fabricante de dicho avión. Ello unido a errores y/o falta de claridad o transparencia en la investigación. Antes el Prestige, ahora esto… en fin, los politicos siempre preocupadísimos por ser claros y transparentes con los ciudadanos que los votaron.

8. Desmantelan una red internacional de falsificadores de dinero (dólares, euros y pesos). Los billetes falsos estaban a punto de ponerse en circulación, y ojo, ya se atreven a falsificar billetes de 20 Euros.

9. Alarma por el cambio climático: los más afectados, como siempre, serán los países menos ricos. Nos recuerdan que el 15 % de la población del mundo carece de agua potable y que el 30 % carece de electricidad. Mientras tanto, los bancos, tan santos, tan generosos y tan altruistas, se quejan de que sus beneficios disminuyen.

Me he deprimido un tanto, y he experimentado una sensación muy parecida al asco. Y aunque tengo los pies en el suelo, y se donde vivo y donde estoy, el caso es que no me acostumbro, lo juro, me cuesta muchisimo trabajo aceptar este estado de cosas.

¿De veras habias creído alguna vez, Cornelivs, que el mundo podia cambiar? Estoy empezando a dudarlo. Es como si siempre persiguiera gigantes, y siempre me encontrara molinos de viento, la dura realidad me (nos) golpea una y otra vez. Y estoy preocupado, pues no quiero que la desesperanza gane terreno dentro de mí.
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¡Anda, Cornelivs, aplicate ahora tu mismo tus propias reflexiones sobre la ataraxia de los estoicos, y de como mantener el equilibrio y la paz!
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