"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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sábado, 27 de septiembre de 2008

La soledad del Abogado.

Llevo 15 años ejerciendo la profesión. Hay muchas paginas en Internet que hablan, “in abstractum”, con un lenguaje frio, aséptico, pero lejano a nuestra profesion, de lo que es ser o sentirse abogado. He leido muchas de ellas y a mi no me gustan en absoluto, pues hablan de esta profesión mia desde fuera.

Para mi los abogados cumplimos una funcion social muy necesaria. Hemos estudiado una carrera y conocemos las Leyes, siendo poseedores de una ciencia juridica, teorica y practica, que ponemos al servicio de la sociedad, de todo aquel que tiene un problema, civil, penal, administrativo o de otro orden; y sin distinción de clases ú orientaciones. Vivimos en un Estado de Derecho, con un conjunto de Leyes que regulan las relaciones entre los ciudadanos, y las de éstos con las distintas Administraciones. Cuando un individuo es lesionado o necesita saber cuales son sus derechos, el Abogado es la primera persona a la que acude: éste le informará pormenorizadamente de cuales son sus derechos; a que puede aspirar, y qué puede temer. Tambien conocemos la practica de los Tribunales, y sabemos como funcionan y lo que sucede entre bastidores.

La relación entre el Abogado y el cliente es una relación de confianza; cada uno tiene que confiar en el otro. “Al medico, al abogado y al cura la verdad pura”, se ha dicho siempre. Y creo que así debe de ser. Si una de las partes pierde la confianza en el otro…mejor dejarlo.

Ulpiano decia que la Justicia consiste en el “suum cuique tribuere et ne neminem laedere”, esto es, darle a cada uno lo suyo y no perjudicar a nadie. En mi opinión ahí empieza y termina la función de la Justicia.

Nuestra obligación para con el cliente es de medios, NO de resultados. Me explico. El Abogado está obligado a hacer su trabajo lo mejor que pueda, a romperse los sesos buscando la solución (si la hay), y luego con su tecnica juridica pelearlo ante los Tribunales. Pero él no decide. Siempre hay dos abogados con tesis distintas, y en medio esta el Juez, que es quien tiene la última palabra; forzosamente uno de los dos abogados ha de ganar, y el otro perder. Por eso intento hacer mi trabajo lo más escrupulosamente que puedo, todos los argumentos legales y de jurisprudencia que tenga un caso se los ofrezco al Juez, y luego que decida él. Por eso me hice Abogado y no Juez, pues no podria soportar la presión de decidir, ni la posibilidad de causar un perjuicio a una persona por un error judicial.

Topicos: muchos, y además injustos. El famoso de la vaca, dos se estan peleando por la vaca, y los abogados sonrien maliciosamente frotándose las manos, diciendo, tranquilo, al final la vaca será nuestra. Ese topico es tan incierto como calumnioso. El Abogado cobra por su trabajo sus honorarios conforme al Baremo Orientador de su Colegio, y si es decente, antes de interponer el pleito ha de informar a su cliente del costo aproximado de su trabajo, el resultado previsible del mismo, y el margen de beneficio que al cliente le va a quedar, para que éste decida. Algunos no informan al cliente de tal cuestión al principio: yo sí lo hago, pues me gusta ser transparente.

Otro topico: tambien se nos acusa de defender a los delincuentes, sabiendo que lo son. Bueno vamos a ver: a quien dice eso se le está olvidando que el Abogado ha de defender, no juzgar, y menos prejuzgar, pues eso es cuestión del Juez. Todo el mundo tiene derecho de defensa; si no volveríamos a la Edad Media. El derecho a la presunción de inocencia, además de una garantia constitucional, ha sido un magnifico logro que hemos tardado siglos en conquistar; a todo el mundo se le presume inocente mientras no se demuestre lo contrario, ya quedan muy atrás los tiempos medievales en los cuales a los “presuntos” delincuentes se les linchaba o se les quemaba en la plaza sin juicio previo. Lo que pasa es que la sociedad ya juzga por anticipado al “presunto” delincuente, y no me parece justo. La presunción de inocencia es para mí; pero yo a ti ya te he juzgado y te he condenado. Pues no, mire usted. Si es culpable lo mas seguro es que la justicia lo condene, pero no sin antes someterle a un juicio previo, y sin garantizarle su defensa, todo el mundo tiene ese derecho.

Ahí, cada Abogado hace lo que prefiere. Unos cogen el asunto, otros no. Depende también de las circunstancias: no es lo mismo defender a un, por ejemplo, violador profesional, o un delincuente reincidente (eso jamás lo he hecho yo), que a una persona buena que ha tenido un mal momento, o un arrebato ú obcecación y ha cometido una tontería. Además, otra cosa distinta es que el cliente me haya engañado, y se haya presentado con piel de cordero, eso es otra cosa; pero conscientemente, sabiendo yo que ha cometido el delito, de entrada no. Y no tengo nada contra los Abogados que los defienden, pues tambien tienen que comer, y además todo el mundo tiene derecho de defensa. Pero yo siempre he cuidado de coger los asuntos en los cuales la verdad material estaba de parte de mi cliente; es decir, he cogido solo los asuntos (unos faciles y otros muy difíciles) en los cuales el cliente, “objetivamente”, tenia razón, casos en los cuales la ETICA ha sido mi luz de guia, y en los cuales el ganarlo era cuestión de conciencia.

Y sobre todo una cosa: al cliente hay que decirle siempre la verdad, ser franco y honesto con él. No es justo ni honrado mentirle, ni crearle falsas expectativas de éxito para provocar un pleito (que tu, de antemano, sabes que está condenado al fracaso) y luego cobrarle la minuta. Eso es ser miserable.

Y que conste que he perdido muchas oportunidades de ganar buen dinero con los otros asuntos, pero siempre me he negado a ello: prefiero dormir a gusto por las noches, además, me chifla la verdad de las cosas. El hecho de que haya algún que otro famoso Abogado en la cárcel, y todos sabemos cual es, no significa que todos seamos así. Cada Abogado es, a fin de cuentas, un ser humano, una persona, con su escala de valores y él elige el camino que ha de seguir, y consecuentemente, asume su responsabilidad. Yo me incliné por ejercer siempre a la luz de la ética. Y no me arrepiento de ello.

Los momentos más duros de soledad son por las noches: es difícil desconectar. Yo siempre digo que “te acuestas con tu mujer y con los cien fantasmas que pululan por tu mente”, que no son sino los asuntos que llevas. Otros compañeros mios, con mas veteranía que yo, me confiesan que a ellos les pasa lo mismo. Y es que si eres responsable has de buscar una solución, pues los intereses de tu cliente están en tus manos, tienes que ser muy consciente de ello. Estas agobiado con un asunto, buscándole soluciones, vias de salida; te encuentras solo y nadie te puede ayudar. Tu solo contra la Ley, y has de buscar la salida y romperte los sesos, como antes he dicho. Tienes que estudiar. Y en muchas ocasiones en los momentos mas inesperados se te enciende la bombilla, y no seria la primera vez que las 2 o las 4 de la madrugada me he levantado como una bala y he acudido a mi ordenador a consignar ese dato o esa idea que muchas veces me ha hecho ganar un asunto.

Cuando por fin lo tienes claro, plásmalo en el papel y llévalo al Juzgado. Finalmente la eterna pregunta: ¿me dará la razón el Juez o me la quitará?

Y luego la famosa vox populi. Si ganas el pleito era porque “estaba ganado”, era muy facil. Si lo pierdes es que eres muy malo. No, perdone usted: el juicio no está ganado hasta que el Juez dicta Sentencia, y existe el error judicial y el capitulo de los imponderables; los jueces también son humanos y cometen errores. Y además, yo solo conozco la versión de mi cliente; y muchas veces la versión del adversario tambien tiene peso, y el Juez ha de valorar las dos. Bueno, eso con el tiempo se asume.

Por eso mi profesión me hace disfrutar; pues gozo, sinceramente, tratando de que se imparta Justicia, en el sentido de que cada uno tenga lo que es suyo, lo que la Ley dice que le corresponde. Si a Fulanito su vecino le quitó un patio con 84 m2, disfruté cuando presenté la demanda en el Juzgado ejercitando la acción reivindicatoria, ganando el pleito, y consiguiendo que se le restituyera esa superficie que era suya; cuando Menganito fue acusado injustamente de violación, disfruté defendiendolo ante la Audiencia Provincial y luego ante el Tribunal Supremo, que lo absolvió libremente; y además se demostró que verdaderamente era inocente; ahora su acusadora está en la carcel, por acusación y denuncia falsa, solo pretendia sacarle dinero. Cuando Zetanito tuvo un accidente laboral que le incapacitó para trabajar, y el Instituto Nacional de la Seguridad Social solo le concedió una Incapacidad Permanente Total (que tiene derecho a cobrar el 55 % de su base reguladora), gocé presentando la demanda en reclamación de la I.P.Absoluta para todo tipo de profesión, arte ú oficio, pues, con dictamenes médicos en la mano, demostré que habia quedado con una salud tan maltrecha que le incapacitaba para todo tipo de profesión ú arte. Hoy cobra el 100 % de su base reguladora. O cuando esa chica, victima de malos tratos por parte de su esposo, acudió a mi Despacho me encantó redactar la demanda de divorcio. Ahora, ya divorciada, ha rehecho su vida y todas las Navidades me manda dos cartones de Marlboro con una amable nota, y sus hijos me llaman por teléfono alguna vez. Este fue uno de mis primeros asuntos.

Claro, también hay asuntos perdidos, que afortunadamente son los menos. Pero al menos me queda la tranquilidad de conciencia de pensar que, aunque el Juez no me haya dado la razón en alguna ocasión, he hecho todo lo posible porque la persona que se merezca una respuesta de la Ley, la obtenga.

Cuando éramos pequeños el maestro nos decía que el medico procuraba curar las enfermedades y el Abogado procuraba arreglar los problemas. Me gusta intentar “curar” los problemas. Me llena. Al dia de hoy no me puedo quejar. Mañana…que sea lo que los Dioses quieran.

Saludos.
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P.D.) Nuestra amiga Maria, de Mi Pluma de Cristal, me concedió ayer el premio BLOG ESTRELLA. Lo mejor que tienen estos premios es la buena intención con la que se hacen, y éste lo agradezco especialmente, dada la sensibilidad y el calor humano que tiene nuestra María. Gracias preciosa, un beso enorme, lo recojo con todo mi cariño. Ya lo he colgado en la columna de la izquierda. Aunque el mejor premio ya lo he recibido de sobra, y es el calor y la afecto que me ofrecéis, con vuestra infinita paciencia para leerme. Gracias a todos.
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jueves, 25 de septiembre de 2008

Humildad

Nada es tan bajo y tan vil como ser altivo con el humilde (Lucio Anneo Seneca)

Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza. (Shakespeare.)

Alguno se estima atrevido, cuando con otros se compara. Pero algunos creo que hubo tan discretos que no acertaron a compararse sino a sí mismos. (Miguel de Cervantes).

El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad. (Hemingway).

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitir a los demás descubrirlas (Anónimo).

Ser natural es la más difícil de las poses (Oscar Wilde)

Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad. (Gandhi).

La humildad de los hipócritas es el más grande y el más altanero de los orgullos. (Lutero).

Cuando no hay humildad, las personas se degradan. (Agatha Christie).

Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente. (Unamuno).

Son los inocentes, y no los sabios, quienes resuelven las cuestiones difíciles (Pio Baroja)

La verdadera humildad consiste en estar satisfecho. (Henry F. Hamiel).

Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito. (Quevedo).
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Como decian los griegos: muchos saben adular; pero pocos saben alabar (Windell Phillips)

Cuando somos grandes en humildad estamos más cerca de lo grande (Rabindanath Tagore)

Cuando más altos estemos situados, más humildes debemos de ser (Cicerón)

Cuando percibas los aplausos del triunfo, que suenen tambien en tus oidos las risas que provocaste con tus fracasos (Anónimo).

El que con perspicacia conoce la limitación de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección (Goethe)

Donde hay soberbia habrá ignorancia; donde hay humildad habrá sabiduría. (Salomón)

El que tiene miedo a la pobreza no es digno de ser rico (Voltaire)

Ensalza lo humilde, multiplica lo poco, recompensa la injuria con bondad, corta el problema en su brote y siembra lo grande en lo pequeño (Lao Tse).

La humildad es el hilo por el que se encadena la gloria (proverbio arabe).

Si ahora no eres humilde recibiendo, el dia de mañana no serás generoso dando (Anonimo)

La humildad no consiste en pensar que eres poca cosa, sino en no pensar en ti (Andrew Murray)

Soberbia…¿por qué? Dentro de poco (dias, años) seras un montón de carroña hedionda; gusanos, licores malolientes, trapos sucios de la mortaja…y nadie se acordará de ti (Anonimo).
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Saludos.
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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Gimnasios

Hoy he leido en el diario, en medio de las noticias sobre economia, politica y sucesos, la siguiente frase de Joaquín Sabina, nuestro insigne cantante:

“Los gimnasios están llenos, pero las librerías siguen vacias.”

¡Anda que es mentira! Cultivamos nuestro cuerpo, nuestra corteza exterior; el hedonismo nos invade. No nos gusta complicarnos mucho la vida, y mejor no pensar mucho, que luego te duele la cabeza. Pero, eso si, cuando se trata de sudar y sufrir para mantener la linea, somos los primeros en hacerlo. Nos sacrificamos para según que cosas.

Bueno, el cultivo del cuerpo es importante, pero el de la mente creo que es tan importante o más aún. ¿Quién cultiva su mente, su espiritu? Ese afan de leer que nos inculcaban de pequeños, ¿Dónde está?

Saludos.
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lunes, 22 de septiembre de 2008

Generosidad

Estamos en el frenético Siglo XXI, la era del dominio del capitalismo; la era que exalta como valores supremos la comodidad, el lujo, el éxito personal y la riqueza material, y el estupido orgullo de llegar a ser por lo que tienes y no por lo que eres. Vivimos desde nosotros, por nosotros y para nosotros. Lo queremos todo, y si algo sobra, tambien lo queremos.

He llegado a la conclusión de que la generosidad es uno de los valores que verdaderamente vale la pena practicar. Deberiamos de empezar dandonos cuenta de que nuestro egocentrismo nos lleva a la infelicidad, aunque la sociedad actual y las campañas publicitarias de los grandes centros comerciales nos quiera persuadir de lo contrario.

Cuando la atención se vuelca hacia el "yo", se acaba haciendo un doble daño: a los demás porque se les pasa encima (se les ignora o desprecia), y a uno mismo, porque a la postre se queda solo. Te mueres tan pobre, paupérrimo diria yo, que al final no te queda nada de nada: lo unico que te queda es dinero, vil metal. Al final, como decian los viejos, con dos metros cuadrados te va a sobrar todo.

Pero es que ademas la generosidad nos confunde y nos pone hasta nerviosos: cuando alguien nos da algo por nada, muchas veces pensamos que hay una intención detrás. Somos tan interesados que creemos que los demás también lo son.

Por si fuera poco, tenemos un erroneo concepto de la “posesion” de bienes materiales. Estamos muy apegados a la materia y muy poco a lo espiritual. Pensamos que somos eternos y que nos vamos a quedar siempre aquí. No nos damos cuenta de que no somos dueños de nada: solo poseedores temporales de bienes materiales, y es una forma muy precaria de posesión porque cuando nos vayamos de este mundo todos los bienes materiales se quedará aquí. Desnudos nacimos y desnudos nos iremos. Salvese el que pueda, pienso que somos como tontos rematados: somos como el niño pequeño que va a un parque de infancia a jugar con juguetes que no son suyos, son del parque. El niño se dedica toda la mañana, no a jugar, sino a amontonar juguetes, quiere llevarselos todos, sin darse cuenta de que cuando toque el timbre tendrá que irse a su casa y deberá de dejar todos los juguetes allí. Niños pequeños para el mundo del espiritu.

Convendria recordar que todo lo bueno que hay en la vida de las personas es fruto de la entrega de alguien, y eso bueno, alto y noble se ha obtenido no a base de acumular bienes materiales ni mucho menos de arrebatarlos, sino a base de cariño a los demás y de olvido propio. Quienes realmente han hecho algo que ha valido la pena en la historia de la humanidad han sido los seres más generosos. Preguntadle a Gandhi, a Teresa de Calcuta, a Hamilton Naki y a demas personajes análogos.

A pesar de todo, existen todavía muchas personas dispuestas a ser generosos. Cuando se entrega lo que sólo uno puede dar y que no puede comprarse en ningún centro comercial, es cuando la verdad se ilumina y sobre todo, entendemos y vivimos la generosidad en su más profundo sentido: la entrega de sí mismo.
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A pesar de la gran desvalorización de la sociedad, hay que decir que muchos hombres y mujeres son ejemplos silenciosos de generosidad, y hacen su trabajo en silencio, sin luces ni cámaras. Todos ellos son ejemplos que sin duda deberíamos seguir. Y estos actos de generosidad son de verdad heroicos.

Y es que todos tendemos a buscar el propio brillo, la propia satisfacción, el prevalecer sobre los demás y solemos evitar el dar nuestra luz a los demás. Por eso es normal que nuestro primer encuentro con la generosidad nos resulte muy poco atractivo y quizá hasta incomprensible. Pero verdaderamente, la generosidad resuelve muchos problemas. Y lo mejor de todo es que nosotros podemos ser generosos muy fácilmente. ¿Cómo? Sonriendo a los demás siempre. Ofreciendo nuestra ayuda. Poniéndonos en los zapatos del otro. Teniendo un pequeño detalle con nuestra familia, tan simple como dejar que los demás elijan algo qué hacer: ir al cine, a una comida en el campo, o dejar que los demás escojan la película que se va a ver este fin de semana. Ayudando al que lo necesita.
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O simplemente, y es solo un ejemplo entre mil: dandole a un niño necesitado un puñado de dulces o de chucherias, como señalo en la imagen de hoy. La sonrisa que os devolverá... no tiene precio.
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En este mundo tan marcado por las desigualdades sociales, la generosidad es un valor que está, o deberia de estar, en alza. Cada uno de nosotros podemos hacer muchas cosas, y no es ya cuestión de conformarse con hacer bellas o bonitas declaraciones de principios: hay que pasar a la acción. Ademas, muy cerquita nuestra, a veces hasta en la propia esquina, tenemos situaciones que nos invitan a ser generosos. Por eso pienso que no hay que ser tacaños con la generosidad. Hay mucha gente que está cerca y que podría consolarse con nuestra ayuda si hacemos un esfuerzo. ¿Cada cuánto tiempo vamos a visitar enfermos a un hospital? ¿Por qué no visitar a enfermos terminales? Sí, es duro, sí a veces es deprimente, y por supuesto que es mas divertido salir a pasear o ir al cine que ir a un hospital público a ver gente que muy pronto se va a morir. Nadie nos va a dar un aplauso, o una medalla por hacerlo, pero vamos a volcarnos hacia los demás, el brillo no importa, lo que importa es que a pesar de nuestros defectos y miserias, podemos hacer una diferencia en la vida de alguien. Dar sin esperar nada a cambio, entregarse y volcarse con los demás, ayudar a los que nos necesitan, dar consuelo a los que sufren, eso es generosidad. Y no es un valor pasado de moda, no, ni muchisimo menos.

Si no estas haciendo nada de eso, tu mismo te estás privando del inmenso placer de hacer algo por los demas. En silencio, sin reflectores, medallas ni aplausos. Ahí, donde está la paz.
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Saludos
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domingo, 21 de septiembre de 2008

Fools Overture

Este domingo por la mañana he retrocedido en el tiempo. Nos encontramos en el año 1.977. Tras el magnifico "Crime of the Century", y la decepción del "Crisis?... what crisis?", Supertramp hace una larga gira de mas de 10 meses por todo el mundo. Debieron de pensar que un descansito no era malo y se pusieron a componer "Even in the quietest moments", el disco mas intimista de Supertramp, y para mí, el mejor.
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El disco es una autentica maravilla. Y tiene un temazo de antología: la mágica y fastuosa "Fools Overture", de la que aquí teneis el vídeo, y que, 30 años despues, se ha convertido en una leyenda de la música. Casi 10 minutos tocando el cielo. El grupo está acompañado, nada mas y nada menos, que de la Orquesta Sinfónica.
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La cancion nos transporta al Londres de 1.942, en plena II Guerra Mundial, acosado por los aviones de la Luftwafe alemana. En el video podreis oir que, al sonar del famoso reloj de la torre de Londres, Winston Churchill arenga a sus masas, never surrender, nunca nos rendiremos! Al piano Roger Hodgson, con su increible voz, inconfundible sello de Supertramp.
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¡Oh dioses inmortales! Cuantos sueños, pesadillas, esperanzas y dolores me habrá inspirado esta musica... Por cierto, cuando termine el video, en la barra de abajo salen más. Echadle un vistazo a otra canción grandiosa: "Even in the quietest moments", la canción que le da titulo al LP, también con Roger Hodgson, pero esta vez a la guitarra... grandioso.




Que lo disfrutéis.

Saludos