"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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sábado, 11 de diciembre de 2010

La fuerza del optimismo

La vida te va enseñando a no quejarte de lo que no tiene remedio. A comprenderla y a aceptarla. A aceptar que venimos a este mundo a pasar de vez en cuando buenos ratos, pero también los inevitables sufrimientos y pesares. Y no por mucho llorar o por mucho quejarse se terminan los problemas, que se empeñan en no irse.

El pasado fin de semana, en la comida quijotesca de gratisimo recuerdo, hablaba de esto con Pedro Ojeda, la noche  antes de regresar a mi tierra, paseando por un helado  Burgos. Si,  querido amigo,  asi es:  tenemos que volver a los clásicos, quizás sea una buena manera de reencontarnos con nosotros mismos. Nos perdemos en medio de tanto libro nuevo sobre modernas tecnicas de autoayuda, y no nos damos cuenta de que todo está ya escrito. No os costara ningun trabajo recordar quien escribió esto:

Se marchíta la virtud si no tiene adversario, y se conoce cuán grande es, y las fuerzas que tiene, cuando el sufrimiento muestra su valor. Sábete, pues, que los varones buenos han de hacer lo mismo, sin temer lo áspero y difícil, y sin dar quejas de la fortuna. Atribuyan a bien todo lo que les sucediere; conviértanlo en bien, pues no está la monta en lo que se sufre, sino en el denuedo con que se sufre.

Júzgote por desgraciado si nunca lo fuiste: pasaste la vida sin tener adversario; nadie, ni aun tu mismo, conocerá hasta donde alcanzan tus fuerzas…

Fue Lucio Anneo Seneca. Aparte de mi añorado y querido padre, ya sabeis que considero a Seneca y a  Cervantes, como mis otros dos padres “literario-adoptivos“ , vaya palabrita que me ha salido.

Hay que animarse en medio de las dificultades. Hay una frase anónima que dice esto: “sonríe cuando sufras: llorar es demasiado fácil”. ¡Animo! Que no nos coman los problemas, mejor nos los comemos nosotros a ellos.

Y por supuesto que no somos maquinas insensibles; es humano sufrir y sentir dolor ante las dificultades. Pero afrontar las cosas con ánimo positivo y esperanza, siempre merece la pena. ¿Quereis un consejo de un amigo? Leed a Seneca el proximo verano.

¡Ay, Cornelivs! ¡Cuánto trabajo, lagrimas y tiempo te ha costado  aprender la virtud de la coherencia, a fin de poner en práctica lo que recién acabas de escribir! ¿Verdad? En fin, gracias a los dioses que  lo estás consiguiendo.

Saludos.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cinco minutos.

Cocina de mi casa. Ocho de la mañana. Una de mis maneras de empezar bien el dia es comenzarlo con un buen desayuno “made in Jódar”, y normalmente, o sea, casi a diario se trata de una buena tostada con ajo y aceite de oliva virgen extra (el oro liquido de Jaén). Os cuento como la preparamos aquí. A la tostada le restregamos un ajo crudo, luego la regamos bien con aceite de oliva virgen extra (no hace falta asesinar a la tostada con el cuchillo, costumbre que a mi no me gusta porque, obvio, el pan ya de por si es poroso y absorbe rapidamente), y le añadimos un poquitin (“engañarlo” solo) de pimentón dulce, y un poquito de sal gruesa. (Ojo: no tiene el mismo sabor que la sal fina. Haced la prueba y lo comprobareis, la gruesa sabe mejor, para mi, claro).

El sabor es algo extraordinario e inenarrable.

Abro la puerta del patio para comprobar el tiempo: radiante cielo azul, y 20º C de temperatura. En esto que mi querido Piolin, mi jilguero, comienza a cantar, pero a cantar con ganas, con alegria: el pajarito ha saludado este clima cálido de Diciembre con gozo. Tanto ha sido asi que me ha contagiado su entusiasmo y he decidido salir con mis viandas (tostada y colacao, más  un café solo de “postre”) a la mesa del patio, de modo que he desayunado allí. He sentido paz oyéndolo cantar. Solo han sido cinco minutos, pero os juro que me han alegrado el comienzo del dia.

Luego, mientras me cepillaba los dientes y me arreglaba para salir a la calle, he pensado que muchas veces hacemos las cosas maquinalmente: no nos concentramos en lo que estamos haciendo. Vivimos tan estresados que apenas tenemos tiempo para apreciar y valorar las pequeñas cosas: el canto de un pajarito, el perfume de una flor, esa sonrisa que ese amigo/a te da cuando lo pasas mal, ese sol radiante que te da en pleno rostro y que te alegra el corazón…vivimos tan apesadumbrados y agobiados por tanta y tanta preocupación económico/laboral y hacia el futuro, que no gozamos de los pequeños detalles que la vida nos ofrece, no nos enteramos de que la vida nos hace continuos guiños que nosotros nos empeñamos en ignorar: estamos demasiado ocupados en otras cosas como para detectarlos. Y a fuerza de ignorarlos, hemos terminado por no saber apreciarlos. ¡No tenemos tiempo!

¿No tenemos tiempo? ¿O acaso es que este mundo infernal y descarnado nos ha conducido a que perdamos la sensibilidad necesaria como para valorar esos pequeños detalles?

Fijaros que tonteria: que poquita cosa son cinco minutos ¿verdad? Apenas nada.  Podrá parecer algo nimio, pero esos cinco minutos de rico desayuno, oyendo cantar a mi jilguero…han merecido la pena. Ya lo creo que si. Pero hace falta eso: dedicarle cinco minutos.

¡Que solo han sido cinco minutos!.

Saludos.
 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Muñecos

-¿Te acuerdas de los muñecos de feria, que habia que derribar con una bola de goma, y si caian los tres conseguias el premio? Pues cada vez que veo las fotos de nuestros politicos en la prensa, me acuerdo de esos muñecos y,  de veras, me dan ganas de tirarles bolas de goma. Te lo juro.

-Comprendo. A mi me pasa igual. El problema está en que quizás perdemos mucho tiempo criticandolos, y eso a ellos "se la trae al pairo", como suele decirse: les da igual. O quizás peor: puede que sea eso lo que a ellos les interesa. Es como si dijeran: "Votame, y luego dejame tranquilo, ciudadano X, olvidate de  nosotros hasta dentro de cuatro años, no nos molestes." Quizas les estamos haciendo el juego. Yo les tiraria algo mas que bolas de goma: algo que les hiciera mas daño.


-Como...¿que?

-Quizas debieramos idear mecanismos para que no se sintieran tan cómodos; para tenerlos mas controlados y que respondieran más frecuentemente de su gestión. Quizás el sistema democrático debiera de arbitrar nuevos mecanismos de control mas efectivo, a fin de que todos los ciudadanos fuesemos libres todos los dias, y no solamente un dia cada cuatro años: el dia de las elecciones. Y no solo eso.

-Algo mas?

-Si; hacer que el ciudadano vuelva a enamorarse de la politica, del noble oficio de la politica, que en el fondo fue y sigue siendo un noble arte. A pesar de la existencia de politicuchos de tres al cuarto. Destestemos a los malos politicos: no a la politica.

Saludos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cercanías lejanas/ Lejanias cercanas.

Hay lejanías tan cercanas que casi las puedes tocar,
Quizás porque las llevas en el corazón.
Y muchas cercanías tan lejanas que apenas las ves,
como dos caminos paralelos que, 
cercanos siempre, jamás se encuentran.
¿Como puede ser, oh viejo dolor,
que quienes están mas cerca estén mas lejos?
O como dice la cancion:
“...a miles de kilómetros entre mis brazos.
Y sin embargo, ¡que bello es vivir!
aunque el corazón, de vez en cuando, te duela; 
que hay dias de amigos, vino y rosas,
bellos amaneceres y espectaculares atardeceres,
momentos de  amor, de dulce lujuria  y de pasión,
y todas esas bellas cosas,
que nos recuerdan que, afortunadamente,
una vez estuvimos vivos.
Y... ¡que suerte! Aun lo estamos...

 Saludos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Preguntas

Cada vez que leo a Antonio Machado y en una puesta de sol contemplo “le soleil de mon enfance” siento una indescriptible tristeza, mezclada con la emoción que me produce la belleza de sus versos.

Si, te acostumbras a vivir con ello. Lo aceptas, lo asumes. Cuando llegas a la conclusión (con el debido respeto a toda creencia) de que no existe premio ni castigo futuro, se te caen muchos esquemas, porque no tienes motivos para temer castigo, ni tampoco para esperar premio. Vienes aquí, y un buen dia te vas, y punto. Y con este panorama, tener aún principios morales o éticos se convierte en un verdadero acto de heroísmo; pero actuar conforme a esos principios constituye ya una verdadera epopeya. Si nada te impide cometer el mal, ni nada te impulsa a hacer el bien, ¿por qué eres bueno? ¿Porque lo eres o porque quieres serlo?

Quizas por huir del sufrimiento: llega uno a la conclusión de que dando amor se es mas feliz. Yo estoy completamente convencido de ello.  (Se me quedó esta pregunta en el tintero, Pedro, como tantas otras). De ahi mi admiración, casi adoración, hacia Machado: no actuaba por ansia de gloria o temor de pena: era asi porque era asi, esa savia de bondad salia de el naturalmente, y aunque muchos dicen que no era tan bueno, para mi si lo era. Fijaros en su ultima fotografia, de la que tanto se ha hablado, y que cuelgo en mi entrada de hoy. Salvando las circunstancias históricas en la que dicha foto se tomó, mi humilde opinión es que adivino en la expresión de Machado bondad y desencanto a partes iguales.

Ahora que nadie nos escucha, amigos, os lo confieso: siempre he tratado de seguir su enseñanza en este sentido.

Saludos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ibeas de Juarros.Momentos inolvidables.

De vez en cuando la vida te da un respiro; los disgustos parecen silenciarse, los malos ratos parecen esfumarse, y los buenos momentos llegan e inundan tu corazón con la alegría y el placer de conocer a gente extraordinaria: estás entre amigos y amigas, estas con ellos. Y eres feliz. Eso ha sido lo que me ha sucedido a mi estos últimos días. Por ello, doy gracias a todos los dioses inmortales, que me han permitido gozar de momentos estupendos e inolvidables. Jamás imagine que me encontraría a tan buenísima gente reunida.

Conocerse por Internet está bien, pero hacerlo en persona, es mucho mejor porque el rostro es el espejo del alma, y hablando y conversando en persona el contacto mas directo (y por que no, también mas calido y mas fresco), te revela muy a las claras lo que Internet silencia. Quizas alguien tenia una imagen demasiado seria de mi (¿verdad queridas Abejita y Bipolar?), de ahí vuestra sorpresa al conocerme en persona. Bueno, lo que os quiero expresar a todos/as es que os he cogido un cariño inmenso, y reitero que para mí ha sido un inmenso honor y una tremenda alegría haberos conocido en persona.

Ha habido momentos maravillosos; las cortitas pero intensas tertulias en “El Espolon” (¿recuerdas tu sorpresa, querido Antonio, cuando comprobaste que se llamaba igual que vuestra revista cultural?), los paseos por Burgos, “la pista de patinaje”, como decía Antonio Aguilera, yo me cogía del brazo de Bipolar, o Myr, o de Asun, y por la noche del sábado del brazo del propio Pedro Ojeda, (¡es que no se caminar por el hielo como ellos!), la batalla a bolazos de nieve entre esa deliciosa criatura llamada Bipolar  -“mon amour” , "siempre nos quedará Burgos, querida"...;)- y yo, los inefables recuerdos de la camarera de buena delantera que pasó detrás mía y yo no me enteré de nada (gggrrrr..…), esas minifalderas nocturnas de la Plaza mayor (dioses...que atractivas, por cierto, ¡¿Cómo es posible que no tuvieran frio con esos 5 o 6 bajo cero?!) que ricos que estaban los “destornilladores” (Absolut & naranja), la magnífica olla podrida… por cierto, y hablando de todo un poco, alguien  (he dicho alguien y conste que no quiero señalar a nadie, jejej)  me debe la friolera de veinte euros (20,00 Euros), gracias a nuestra cinéfila apuesta con El Padrino como pretexto. Por supuesto: no pienso cobrarla en metalico, sino en especie,  he de volver por allá, no se cuándo pero volveré,  y el cobro de dicha cantidad se me antoja como la excusa perfecta, gozaré enormemente cobrándomela  con un buen vino de aquella tierra en la grata compañia de Pedro Ojeda.

Y hablando de vino, amigo Paco Cuesta: el tres más tres está DIVINO, y el 10 igualmente DIVINO. ¡Que vino más maravilloso que he descubierto gracias a ti! Gracias, amigo. Ahora siento pena: en vez de doce litros, tenia que haberte comprado veinticuatro o treinta y seis. Pero en fin, “aun hay sol en las bardas”, como decía nuestro amado Sancho Panza. Por favor, envíame por email tu teléfono, quiero hablar contigo, he de hacerte un “pedido” más en serio, cuantitativa y cualitativamente, este vino ha causado sensación aquí en mi tierra y quisiera estudiar contigo la posibilidad de haceros nuevos pedidos (los portes son cosa nuestra, pagamos nosotros).

El motivo de nuestra reunión: El Quijote. Extraordinario fin y remate de la primera lectura colectiva virtual del Quijote en Internet. Fue un honor para mi enseñaros mi Quijote mecanografiado. Estuve todo el tiempo con una sensación extraña: ¿Quién había viajado a Burgos? ¿El hombre de 45 que soy, o ese niño de 14 que fui, y que lo mecanografió? Yo creo que ambos. Estuve todo el tiempo con un nudo en el estómago, alegría y emociones a partes iguales me inundaban por dentro. Pero fui muy feliz con todos ustedes.

Ya sabeis lo que el Quijote representa para mí, es algo que me ha impactado profundamente. Nuestro querido Pedro Ojeda me despejó muy amablemente dos viejas dudas mias: la verosimilitud del narrador Cide Hamete y su relación con Cervantes, y el por qué en la primera parte se queda D. Quijote con la espada en alto contra el vizcaíno hasta que aparecen los papeles que Cervantes encuentra en Alcalá de Toledo. Todo cobra un nuevo sentido para mi. Gracias de nuevo, querido Pedro. Ese niño ya creció, asi es; y gracias al Quijote ha conocido a gente extraordinaria. Vosotros.

Alguien de vosotros me dijo que exteriorizo muy bien mis sentimientos. ¡Si supierais que trabajo me esta costando redactar esto…! ¡Son tantos y tan buenos que no se como hacerlo, pugnan por salir, y se enredan unos con otros. Pero todo bien.


Y llega el tristísimo dia 5 de Diciembre de 2010, hay que regresar, la magia termina. A las 7,45 de la mañana, me di un rápido paseo por la puerta del Hotel “Corona de Castilla”, bajo un frio de justicia (para mi que soy del sur; aunque para vosotros cuatro bajo cero será poca cosa) en la C/ Madrid, 5, de Burgos, donde me alojé esas dos noches. Ya había sacado mi vehiculo de la cochera, pagado mi habitación, y colocado mi equipaje en el coche. Cuando yo daba  ese paseo por la acera del Hotel, esperando a Antonio Aguilera (que se vino conmigo hasta Ubeda) , y a Merche Pallarés (que nos acompañó hasta Madrid capital), no fue grande mi sorpresa cuando comprobé que de mis ojos manaban algunas lágrimas, y no de frio precisamente. El niño de 14 años que fui no quería partir, y el adulto que soy tampoco. Pero no nos quedaba otra, la vida ha de continuar y cada uno ha de reintegrarse a sus ocupaciones.

Esa mañana de frio empecé a comprender, querida Myr (vino desde Israel, nada mas y nada menos), por qué estabas tan seria y triste la noche anterior…¡yo tampoco me quería ir, Myr! Y de pronto, la conocida frase de Garcia Márquez vino en mi ayuda: “No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”. ¿Te acuerdas, querida?  Y gracias por regalarme tu chapela vasco-argentina, que tantos ratos de frio burgalés me ha quitado de la cabeza (con esa chapela me veis en las fotos), pero gracias sobre todo y ante todo, por tu amistad. A todos gracias por vuestra amistad.

Esto no es una despedida, sino un “hasta pronto”. Antonio Aguilera me dio la clave, con esa muy oportuna cita: “Procura que el camino que hay entre tu casa y la de tu amigo no crezca la hierba”.  Lleva razón. Por mi parte, no va a quedar. Y también se me amontonan otros destinos: Martos (Jaén), (preparate Manuel  Tuccitano, que voy para alllá prontísimo, te juro que nos beberemos juntos una botella de las que le he comprado a nuestro amigo Paco Cuesta, verás que cosa…), Galicia yValencia, (que buenisima gente sois, amigos)  Pamplona, Salamanca…

Y atención, mensaje para todos, he dicho TODOS/AS: aquí en el Sur, en un pueblo de Jaén llamado Jódar, teneis un amigo. Esta tierra es muy acogedora, y vivo solo a diez minutos de las ciudades monumentales de Ubeda y Baeza, las Salamancas de Andalucia son llamadas,  son ciudades patrimonio de la humanidad. Que feliz me haríais si me visitarais alguna vez… y no son solo palabras, no son solo tópicos, que nunca me gustaron: es mi corazón el que os habla.

Y por cierto, terrible mi despiste: me dejé la cámara fotográfica, de modo que no tengo ninguna foto, las tres primeras que veis las he pedido prestadas a Abejita, y las otras me las ha mandado nuestro querido Pedro Ojeda (un abrazo, amigo, gracias).  De modo que, por favor,  os ruego que me enviéis algunas a mi correo, como sabeis es este: corneliusscipio.publius@gmail.com

Hasta pronto a todos, amigos y amigas. CORNELIVS OS QUIERE. Aunque esto ya lo sabéis.