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jueves, 25 de junio de 2009

La evolución de la felicidad

Nuestros antepasados vivian en un medio que hoy se nos antojaría duro, pues contaban con pocas comodidades. No tenían televisión, ni Internet, ni teléfono alguno, ni fijo ni móvil; tampoco tenían luz artificial, solo la luz del sol y de la luna, y por la noche lamparas de aceite o velas para su iluminación. No disponian de lavadora, ni de red municipal de saneamiento: habia que ir a la fuente a llenar el cantaro de agua, o al rio o a la pila a lavar la ropa. Desplazamientos: a pie o a lo sumo en cabalgaduras, como caballos o burros. Carecian de cocina y de horno, de suerte que solo para calentar la leche por la mañana habia que coger leña, partirla, y encender la lumbre. Y asi sucesivamente. Durante miles de años y generación tras generación, nuestros antepasados iban al bosque a cortar leña para encender la lumbre en su casa en las noches de invierno.

Pero quizás eran mas felices que nosotros, quizás se preocupaban menos que nosotros por las cosas. El mundo era otro. Vivian más despacio, meditaban las cosas lo justo, con sentido práctico, sin torturarse en exceso por nada. Tenían mas contacto con la naturaleza, había más comunicación entre las personas, el mundo, quizás, era más ingenuo pero más feliz. En las noches de verano, se sentaban en la puerta de sus casas, y hablaban los vecinos tranquilamente de unas cosas y de otras y se acostaban cuando el sueño los vencía. Y en invierno, a la luz de la lumbre contaban algún cuento a sus hijos, o se entretenían con alguna partida de cartas. No se agobiaban por las cosas por las que nosotros nos preocupamos ahora: si su subsistencia estaba asegurada, ellos eran felices y estaban tranquilos. Hacían una vida sencilla.

Últimamente quizás despreciamos el valor de esa palabra: la sencillez. Y nos equivocamos, porque las cosas sencillas nos hacen disfrutar más, y pienso que de ellas se pueden extraer las más sabias conclusiones.

Nosotros, por el contrario, solo llevamos cien años aproximadamente con las ventajas y los medios que la tecnología nos brinda hoy. ¿Qué es de nuestra vida ahora, en el Siglo XXI, el siglo del estress, de Internet, del mundo globalizado, de las 4 horas diarias de promedio de visionado de televisión, y del conocimiento a un clic de ratón? Infartos a centenares, depresiones a miles, infelicidad, agobios; veo muy poca paz y serenidad. Nos refugiamos en nuestra burbuja familiar en nuestra casa y casi nos da miedo salir a la calle, no sea que un veinteañero de papá con un mercedes de alta gama nos pase por encima. Por si fuera poco, sufrimos tal bombardeo de estímulos acústicos, visuales y de de todos los tipos y colores, que a veces tenemos la sensación de faltar muy poco para volvernos locos. Y si no hacemos lo que hace todo el mundo nos miran como pájaros raros. Pero bueno, ¿esto que es?

Tal y como yo lo veo, gozamos de una enorme cantidad de avances tecnológicos de los que nuestros antepasados carecieron. Pero, ¿somos más felices que ellos? Yo creo que no. Ni muchisimo menos.

Este el tributo que hemos de pagar hoy por esta moderna sociedad que entre todos hemos creado. Y se nos olvida que la paz interior del ser humano no proviene de los electrodomésticos ni del consumo, ni del tener, sino de la serenidad de su espíritu y del ser. Ahora bien, ¿Cómo conseguirlo?

Se me antoja difícil la respuesta. Y como no me gusta dar consejos si no me los piden, solo diré algo de lo que yo hago. A mi lo que me viene fantástico es no ver la televisión. Salvo algunos concretos programas que se salvan de la quema, haria con la televisión un “donoso y grande escrutinio”, lo mismo que la sobrina y el ama de D. Quijote hicieron con sus libros. Al menos, hasta que me demostrasen que hacen una televisión menos chabacana y de más calidad y contenido ético, que por ahora no veo por ningún sitio. Además, sin perjuicio de sus bondades, que indudablemente las tiene, me parece un peligroso enemigo, hablo de la televisión: nos ciega, nos crea adicción y nos impide dedicar tiempo a la meditación personal, y lo que es peor, a hablar con los nuestros; todo ello sin perjuicio del derecho que tiene cada uno a hacer lo que le desee, eso es elemental.

En mi casa tenemos instalada la televisión en el salón. Pero la cocina de casa es grande, y solemos comer y cenar allí; tiene encanto para nosotros. Dudamos al principio si colocar alli también la televisión o no. Decidimos no hacerlo: hoy nos hemos alegrado enormemente. Mi mujer, mis hijos y yo hablamos en la mesa, nos comunicamos unos con otros: eso me parece extraordinariamente bueno. Mejor eso, que estar todos con la cara de embobados viendo el ultimo affaire amoroso de tal o cual famoso o famosa. O estar en el dormitorio viendo la televisión, en vez de dedicarnos con nuestra esposa a otros menesteres, digamos, mucho mas relajantes, placenteros y deseables, y que conste que no critico al que tenga tv en el dormitorio.

Y no estoy haciendo apología del pasado, no, porque el tiempo es como un rio: no puede volverse atrás, hay que aceptarlo y yo lo tengo asumido de sobra. Somos hijos de nuestra época, que, obviamente, tiene unas ventajas maravillosas de las que nuestros antepasados carecieron: pero se trata, como decia Saulo de Tarso, de “probadlo todo y quedaos con lo bueno”.

Creo que muchas veces perdemos el tiempo. Aparentemente huimos del estrés o de nuestras preocupaciones haciendo muchas cosas en nuestro tiempo libre, como ver la televisión o dedicarnos a otras faenas que el progreso tecnológico nos ha traido. Nos relajamos un ratito, y adormilamos al problema, pero no lo anulamos, de modo que apagamos la tele, o dejamos de hacer lo que estemos haciendo, nos acostamos y al dia siguiente nos encontramos de nuevo con el problema o preocupación.

Quizas si en vez de huir del problema dedicáramos algunos minutos al día en meditar como luchar contra ese problema, conseguiríamos más resultados.

Me explico. Pienso que la labor de meditar, aunque solo sea diez minutos al dia, me parece sencillamente fundamental, para encontrarnos con nuestro yo interior, con ese ente que hay dentro de nosotros y al cual pocas veces escuchamos; para descubrirnos a nosotros mismos. Estemos en el mundo, pero sin identificarnos con ese mismo mundo, y entendedme: seamos conscientes de que tenemos una cosa preciosa: nuestra unicidad, nuestra indivualidad. Somos, cada uno de nosotros, irrepetibles.

Evitemos dejarnos atrapar por el consumismo o por todo lo que nos haga daño. El hecho de que tengamos a nuestra disposición tantas comodidades no implica que tengamos forzosamente que hacer uso de todas ellas, como el ir al mercado no significa que tengamos que comprar de todo lo que allí hay. Hemos de hacer una previa selección.

Aquí lo mismo. Podemos hacer un breve ejercicio mental y, obviamente, tirar lejos de nosotros lo que nos quite la paz interior. Ese ejercicio es personalísimo de cada uno. Preguntémonos, ¿realmente necesito esto (lo que sea) para vivir? Y sobre todo, ¿lo necesito para ser feliz?

Atrevámonos a ir contra corriente y a ser originales; pero no simplemente para diferenciarnos del resto, sino para sentirnos bien con nosotros mismos, y sobre todo, actuar por nosotros mismos.

No esperemos a S. Valentin para declararle el amor a nuestra esposa enviándole un ramo de flores: hagamoslo otro dia, a mediados de Junio, o primeros de Noviembre, o cuando nos apetezca y queramos decírselo, cuando nos lo pida el corazón. Es solo un ejemplo.

Saludos.

33 comentarios:

Alijodos dijo...

uy soy hoy el primero...es un honor...Cuanta sabiduria en tus palabras amigo mio...Yo dire que tienes mucha razon en todas las apreciaciones expuestas y no digamos en los consejos: fundamentales...Yo practicamente no veo tele...solo alguna serie que me haga reir...no creo en la felicidad si no esos momentos felices ya sea saborear un a buena cerveza en una terraza, darte un baño o visitar el blog de cornelius...o hacer una guerra de cojines con tus hijos en el salon de la casa..Eso es lo que nos refresca y lo que nos llena la vida...y te dire que internet se come a la TV si es que no se lo ha comido ya...Un abrazo amigo mio...

lys dijo...

Caramba, Cornelivs, cuanto me ha gustado este post, seguramente me repito, pero es que es como lo siento. Te digo que adoro los detalles fuera de fechas impuestas y que detesto la tele excepto en programas puntuales y que el regalo más importante que he recibido en mi vida fue una cajita llena de besos, de mi padre.

A veces perdemos el tiempo de manera lastimosa, y lo sabemos. Antes el tiempo no se perdía, no se estaba tan pendiente de el.

Un beso, amigo

Quidquid dijo...

Una muy buena reflexión para la época que nos toca vivir actualmente.
Son tantos los "imputs" que nos acosan que es difícil saber elegir la mejor u óptima acción.
La experiencia es una buena consejera que ayuda también en ocasiones a la elección.
Un cordial saludo, ex-fumador,
Lluis

Belkis dijo...

Totalmente de acuerdo amigo Cornelivs en todo lo que aquí expones porque en definitiva soy una defensora del SER, en vez del TENER. Cuan importante es alimentamos de los pequeños detalles que nos da la vida, crecer interiormente, hacer uso del silencio para elevarnos, y la importancia de la comunicación y del amor para con los nuestros es fundamental. Muchas gracias por tan interesante aporte. Un fuerte abrazo

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Me gusto mucho!! mira q no suelo terminar de leer cuando están tan largos pero me has enganchado :) y bueno yo intento ser feliz por el simple hecho de estar viva y de tv solo mis series q me encantan (CSI, Life, etc etc...) jajaja pero disfruto mucho estar con mis peques y darles a cada uno su espacio de tiempo y juego además adoro hacer manualidades y escribir y eso me hace estar mas feliz...
un beso!!

Silvia dijo...

hola!es un placer visitarte..un lujo tu post..escribes genial...
y estoy de acuerdo con vos...
da para pensar.cuidate.besotes.
silvia cloud

Neogeminis dijo...

sobre el hecho de no atarnos a las fechas y las formas, me parece estupendo, también en lo de vivir intensamente y sin apuros, porque no es sano, más bien daña y entorpece las relaciones. Sobre la cuestión de comparar la vida actual con la pasada, creo que tampoco hay que idealizar aquello, porque creo, a pesar de lo evidente, también hemos avanzado para bien, y no me refiero solamente en el aspecto tecnológico. Me vienen a la mente los aspectos de equiparación entre los géneros, la posibilidad de optar, la libertad de pensamiento...y creo que en ese sentido ganamos antes existían fuertes esquematismos morales que también que hacían a la infelicidad de las personas y hoy, en gran medida, los hemos superado...no hay que olvidarlo.


un abrazo.

Rita dijo...

Cuantas cosas me has recordado amigo Cornelivs, sin lavadora, sin luz, sin teléfono, con un fuego de petroleo para cocinar, eso lo viví yo de niña en Lanzarote, es cierto, la gente salía por la noche con sus sillas a la puerta y charlaban con el vecino mientras los niños jugaban, si, creo que eramos bastante felices dentro de nuestras carencias que, por otra parte no conociamos, todo discurría con mucha paz y tranquilidad, nuestro mundo era muy sencillo. Ahora tenemos muchas cosas que nos gustan pero tambén muchos miedos, Uy que larga conversación sería esta, me ha gustado mucho tu post, un beso amigo

Silvi (reikijai) dijo...

Quizás NO, eran más felices… vivían para ellos, sin importar el que dirán…
trabajaban de sol a sol … para que a sus familias no le faltara nada … y el
tiempo .. era para los suyos. Las pequeñas cosas son las que llenan el alma… querido amigo. Nosotros somos mas inteligentes… pero vivimos como en la época de la cavernas… Sometidos por el entorno… tenemos todo y no tenemos nada… La gente esta muy sola… Y muchos de nosotros tenemos la contención familiar… o “La Burbuja” que decidimos crear. Las personas están faltas de ternura… de mimos de caricias… de besos… del abrazo… “huérfanos de afecto”… El estar bien con uno mismo… es un trabajo que lleva su tiempo… La televisión no la podemos tocar… es la niñera económica… luego la computadora… El momento de la comida es el de la familia… Y el dormitorio es mi santuario… televisor y ordenador portátil… rara la vez que miro algo… algún desfile de moda… o película que vi unas 20 veces… pero en mis noches de desvelo escribo… pero después de 28 años de casada … creo que me lo gane … Jajajajajaj. Muy buen consejo … tomarse unos minutos … para mirarnos … para hablar con nuestro yo … con nuestro niño … es muy saludable … tengo varios trabajos referidos a este tema … y siempre … siempre digamos al otro cuanto lo amamos … cuando lo queremos … quizás mañana sea tarde … Perdón Cornelius (Pablo) … sale del Alma… Besitos. Silvi.

Juan Carlos Lozano dijo...

Mi querido amigo cornelius:

una pregunta, si me permites, y no me pidas que defina los términos. Sencillamente responde con el corazón como tu sientas, ¿Ok?

¿a medida que pasa el tiempo, dentro de ti la felicidad crece o disminuye?.

Yo creo que según sea tu respuesta, podrás ver y sentir la evolución de la felicidad en ti mismo.

Un abrazo
juank

nieta dijo...

"Mientras más tengo, más feliz soy", se convirtió en el lema del siglo XXI de la mayoría de las personas.. Se quiere buscar la felicidad en las cosas externas y materiales, cuando en realidad hay que buscarla dentro de nosotros mismos..en las personas que amamos.. en los regalos que la vida nos entrega..

Una muy linda entrada..

Me alegra que estés llevando tan bien lo del tabaco..

Besos..

Mar dijo...

¡Menuda entrada!.Cómo nos haces analizar con tu reflexión.

Muchas gracias.

Venía a decirte que te he elegido para hacer un "juego", la particularidad de éste es que, gracias a él, podemos conocernos un poquito más.

Pásate por mi blog y ves las "reglas". Si no te apetece hacer una entrada, hazlo a través de un comentario, ¿de acuerdo?

Un abrazo.

Gizela dijo...

Creo que en todas las épocas, hubo, hay y habrá, personas que se dejan llevar por el vendaval y personas que saben distinguir y disfrutar los pequeños e importantes detalles de la vida, como los que mencionas.
Soy fan de la modernidad, pero es como en el saco de las manzanas recién recogidas en el campo.Hay que seleccionar las buenas y desechar las malas.
Tu consejo sobre la meditación, es excelente y sabio.El contacto con la naturaleza, y el no tener miedo de demostrar los sentimientos, son barajas ganadoras en el juego de la vida.
Un abrazote y lindo domingo para ustedes..
Gizz

Gabiprog dijo...

La evolución tiene la 'virtud' de sabernos crear nuevas necesidades, y bastantes de ellas falsas...

Buen fin de semana!

loose dijo...

Sabes que estoy totalmente de acuerdo contigo. De hecho yo expresé mi opinión en uno de mis últimos post, el de la noche de San Juan.
Para qué esperar a una fecha en concreto para demostrar lo mucho que nos importa esa persona, sentimientos, deseos o amistad.
Lo ideal sería hacerlo cuando saliera del alma, no importa la fecha, ni la hora ni el lugar.
Así es como yo lo siento, pues lo demás, bajo mi punto de vista, todo es pura y dura publicidad.

Un besito y enhorabuena por el post.

marbu dijo...

No sabes como me ha gustado tu post, es muy profundo y reflexivo. Estoy de acuerdo contigo desde el principio hasta el final.
Valorar, sentir y apreciar las cosas más simples es: Felicidad
Un beso

Marinel dijo...

Me encanta esta especie de alegato que nos haces.
Me parece que has hablado con sabiduría,Cornelivs. Me lo parece de verdad.
Y ¿sabes? pienso que actuar así, con más conciencia de los que somos y hacia dónde nos dirigimos, es sentirse más uno mismo.
El progreso es irremediable e incluso digno de agradecer en algunos aspectos,pero sin olvidar que las cosas sencillas, las de siempre no deben ser relegadas al olvido. Al menos no todas,puesto que algunas otras, por desgracia, son inevitablemente cosa del pasado; y pienso con sinceridad que no han de volver,como el compartir a la fresca con los vecinos,por ejemplo.
Eso;tal y como está la seguridad, es harto difícil. Podría decir algunas cosas más,pero lo dejo en esto.
La televisión es en general deplorable y el alelamiento que produce,da escalofríos.
Naturalmente, mentiría si dijera que no la veo en absoluto,pero es poco lo que la veo y mis preferencias distan mucho de lo "normal",jajaja
Adoro los programas que hablan de otras costumbres, otras ciudades o estilos de vida. Mira, para no ir muy lejos, y a pesar de que es un concurso, me gusta mucho el de los domingos de los españoles que viven con tribus perdidas en la saban o la selva.Me parecen fascinantes sus costumbres y ver cómo intentan adaptarse a ellas personas como puedo ser yo o cualquiera.
Me chiflan los de baile y alguna que otra película o serie que me haga pensar o reír.
En casa también hacemos como vosotros, comemos y cenamos en la cocina que es grande y charlamos,pero también tenemos una tele allí,pequeñita, solo que no la vemos.Las noticias no son para la chiqui y dibujos no se ven hasta después de otras cosas...
De todas formas, hemos acostumbrado a los nenes, a que es preferible jugar o leer antes que plantarse delante del televisor.
Y nos va bien así.
No es fácil, teniendo una niña de seis años y yo que sé cuántos canales de dibujos Disney...pero vamos tirando.
Se trata sobre todo, de no perder el contacto humano, la calidez de la conversación que nos lleva al conocimiento de las personas que queremos, de vivir esos momentos de unión de manera inolvidable y hacerlos únicos, porque así lo son.
Cosas sencillas dentro del complicado mundo en el que vivimos, aunque repito:No es fácil
Pero siempre hay que intentarlo.
Perdóname, que me parece que me he pasado no tres, sino mil pueblos, jajaja
Besos.

genialsiempre dijo...

Sencillez en todo....hasta escribiendo, como tu haces

José María

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es difícil saber qué hacía feliz a un antepasado nuestro: estamos hechos de la misma pasta y ellos también se preocuparían por las mismas cosas que nosotros.
El ser humano sólo puede ser feliz a ratos: pero no debería nunca renunciar a que esos momentos fueran cada vez mayores.
Sin embargo, yo no no estoy muy convencido de que lo que muchos entienden por felicidad no causen estragos en otros. A muchos, por ejemplo, les ha causado gran felicidad el desarrollo económico de los últimos años... y ya vemos.
Saludos.

Myr dijo...

Creo que la felicidad evoluciona en la direccion correcta cuando se centra en el SER y no en el TENER como dice BELQUIS.

El SER es lo que da sentido a nuestra existencia y es lo que nos permite alcanzar momentos de felicidad genuinos y lograr una vida responsable y plena.

Besos

Amig@mi@ dijo...

Qué bueno, Cornelivs,
Esto nos lleva a pensar en si en el ir contra corriente puede estar la felicidad perdida, y me atrevería a decir que toda no, pero en parte...SÍ.
Me encantó.
besos

Pedro dijo...

Amen; suscribo cada palabra.
Yo ya dejé la TV hace algún tiempo, y no me arrepiento. Ahora intento hacer algo parecido con Internet, que compruebo que me roba más tiempo del que me gustaría.
Como bien dices, hay que filtrar, si no nuestra atención deja de pertenecernos, y con ella se nos va la energía y la felicidad.
Excelente post, amigo.
Un abrazo.

Roberto "el ente" dijo...

Querido amigo este post es PARA ENMARCARLO!!!!!
Al 100 x 100 contigo en todo lo que has dicho

UN FUERTE ABRAZO!!

salvadorpliego dijo...

Había olvidado esa canción que realmente es preciosa. Gracias.
Un placer estar en tu blog.

Un verdadero gusto leerte.

Saludos.

sarastrillo dijo...

No estoy de acuerdo, tengo un espíritu tan peculiar que si no tuviera determinados elementos de ocio para tener la mente ocupada tales como red, libros, tele, etc, ya estaría debajo tierra.

Markos dijo...

Tienes toda la razón. A base de medias verdades nos han puesto en una carrera loca en la que no hay tiempo nada más que para ser un factor económico. Consumir, gastar, producir, rápido, rápido. Como en las discotecas en las que elevan el sonido para que la gente consuma más. El estrés generalizado es un elemento más de los negocios.
Yo por mi parte decidí hace un tiempo ir reduciendo la tasa de estrés. Y me va bien, eso sí, implícitamente he ido renunciando a progresos profesionales. De lo cual me alegro.
Me alegro de decidir detenerme a observar, a saborear la quietud. Se empiezan a ver las cosas con más relatividad.
Salu2

La sonrisa de Hiperión dijo...

No es cosa de hacer apología del pasado amigo, es que hay malas constumbres.... Esa caja boba, que algunos piensa que sólo dice verdades, envenena demasiado.

Saludos y un abrazo

lys dijo...

Qué música tan bella... me la llevo.

Un abrazo, feliz finde

Selma dijo...

¡Cuánta razón encierra tu Post, Cornelivs, Amigo!
Comparto tu opinión en cuanto a la "caja tonta".. prefiero y de lejos lo que el invento de Gütenberg nos permite.. y meditar ,amar, contemplar los regalos de la naturaleza como son los amaneceresy/o una puesta de sol...

Es la hora de contemplar una de ellas... ¿Vamos?

Besos, Cornelivs...

PD: No tengo ningún problema a la hora de entrar en tu Blog..

Doritos Ad Challenge dijo...

ME ENCANTO ESTO MUY INTERESANTE E IMPRESIONANTE

Cornelivs dijo...

GRACIAS A TODOS, AMIGOS Y AMIGAS MIAS.

APENAS TENGO TIEMPO. OS ESCRIBO DESDE UN PORTATIL, ESTOY DE VIAJE.

VOLVERE MAÑANA POR LA NOCHE.

CORNELIVS OS QUIERE...!!!!!!!!!!!!

Alimontero dijo...

Querido amigo, leerte me ha hecho recordar tantos momentos así... y "duele" tanto. Entonces respira Cornelivs... y expira ese sensacion de dolor. Abre luego bien tus ojos - mi querido - y traga saliva...eso te traerá al presente nuevamente.
El conocer nuestras emociones y saber de dónde y por qué provienen es un primer paso importante para ir sanando.
Perdona, no me has pedido mi opinion ni consejo, solo que he sentido junto a tí "como duele" y como he aprendido a "vaciar" cuando ésto ha llegado.... y mira que vienen una y otra vez...entonces NO RESISTENCIA...porque si lo hacemos, mas dolor, y escojeremos el sufrimiento. El dolor es algo que necesita tiempo para cruzarlo, es cuestion de tiempo y no depende de tí,,, en cambio sí el sufrimiento. Éste se alimenta de los recuerdos que traemos una y otra vez....no lo permitas, es un juego que nos atrapa...el dolor es algo indispensable para cruzar el umbral y disfrutar de un limpio y fluído aliento, que es la respiración, que es VIVIR.
Recibe mi cariño y abrazo hoy desde Galicia. ;-)

Ali

sedemiuqse dijo...

Hola Cornelivs. Es que el amor es tan tan tan tan maravilloso. No somos tan diferentes los unos a los otros, me emocionan tus sentimientos.
besitos y mucho amor
je