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viernes, 18 de septiembre de 2009

Ir por lana y volver trasquilado



En este capitulo XV de la Segunda Parte de D. Quijote, observamos que ha terminado muy mal parado uno de los socarrones más famosos de la historia: Sansón Carrasco, convertido por arte de encantamento, en el Caballero de los Espejos.

Recordemos que Cervantes lo define asi: “Era el bachiller, aunque se llamaba Sansón, no muy grande de cuerpo, aunque muy gran socarrón; de color macilenta, pero de muy buen entendimiento; tendría hasta veinte y cuatro años, carirredondo, de nariz chata y de boca grande, señales todas de ser de condición maliciosa y amigo de donaires y de burlas”.

También y lo define como “…perpetuo trástulo y regocijador de los patios de las escuelas salmanticenses”.

Cervantes ya lo avisa, y dice que Carrasco es “de condición maliciosa”. Y lo demostró, cuando al principio de la segunda parte va a casa de D. Quijote, arrodillándose y empezando a decir “Deme vuestra merced las manos”, etc. Se rió a placer de D. Quijote. Sin misericordia. Y lo peor de todo es que gozaba con sus locuras.

Ya aquello me predispuso contra él, porque pensaba, y lo sigo pensando, que no es noble ni bueno reirse de nadie, y menos de un loco. Por ello, cuando lei por primera vez el Quijote (tenia 13 años, cuando lo mecanografié, abajo a la derecha una de mis ilustraciones de entonces), casi di saltos de alegría cuando el maligno Carrasco fue abatido por D. Quijote. Y ahora, con mis 44, he de confesar que sigo regocijándome aún de los palos que se ha llevado el de los Espejos: se lo tiene más que merecido.

Y Cervantes también: creo adivinarlo y hasta me imagino la sonrisa irónica de D. Miguel escribiendo el soberbio varapalo que se llevó el bachiller Carrasco, pues dice: “y si no fuera por los pensamientos extraordinarios de don Quijote, que se dio a entender que el bachiller no era el bachiller, el señor bachiller quedara imposibilitado para siempre de graduarse de licenciado, por no haber hallado nidos donde pensó hallar pájaros.” Es precisa una lectura muy meticulosa de la novela para darse cuenta: Cevantes, un genio, que lo tiene todo muy bien pensado, aqui no es padrastro, sino padre de D. Quijote, y lo defiende frente a los malandrines y follones que se rien de él, criticándolos a su vez, una y otra vez. Estoy completamente seguro de ello. Cervantes, asi, apalea y maltrata a todo socarron que se rie de un loco enfermo. Es como si le dijera a Sansón: tú te has reido tanto de D. Quijote, y ahora nosotros nos reimos de tí. El burlador...burlado. Por cierto, jamás me fié del bachiller Sansón Carrasco, pues nunca tuve fe en sus aparentemente buenas intenciones... es un malvado cínico.

Pero Carrasco solo es un instrumento: el que necesita Cervantes para trazar el hilo argumental de la novela y el final de nuestro noble caballero. Y se me antoja que Cervantes, más que criticar a Sansón -que lo hace, indudablemente-, critica a la socarronería en general: no olvidemos que Cervantes es de castilla la vieja, serio, sobrio, noble, de altas y nobles miras, y no muy amigo de tonterias ni de burlas.

La socarronería se define como burla encubierta efectuada con astucia o disimulo, es decir, con ironía. Un socarrón es, en el fondo y en la forma, una persona que se burla de los demás. Y creo que no era el único que se burlaba de D. Quijote: también el cura y el barbero lo hacían y, en general, todos los que conocían a D. Quijote. Ello llegará a su colmo con los duques.

Alonso Quijano era todo un espectáculo. Con sus locuras “grande gusto recibían” todos; y se lo pasan tan bien con él, que alguien sugiere que, “si no fuese anticristiano, que nunca sane D. Quijote, porque seria siempre mayor el gusto que recibirian con su locura que con su sanidad", que bárbaro; muchos disimulan las risas en su presencia, en fin, es objeto de burla y escarnio generalizados.

Lo que es el mundo. Me recuerda a las escenas que se daban en nuestros pueblos, con la figura del “tonto del pueblo”, y la gente riendose de él a su alrededor: bastante desgracia tenia con ser deficiente, que encima se reian del infeliz. Habia algo de animal, de instintivo y de perverso en dicha risa. Si el tonto del pueblo fuera su hijo, seguro que no les haria gracia ninguna que se mofaran de él. Y no hace falta ir tan lejos: ¡quien no se ha reido ante un mero resbalón de un peatón! Natural condición humana.

Yo pienso que hay que ser alegre, es bueno reirse, hasta que te duela el estómago si es preciso; pero para ello no es necesario burlarse de nadie. Pues bien, hete aquí que ahora el socarrón de Carrasco hace algo que nadie se atreve a hacer: va mas allá, y no solo que se ríe de D. Quijote, sino que se presta al mismo juego caballeresco, así aprovecha para pasárselo bien, y canoniza sus mismas locuras, lo cual acarreará el enojo de personas sensatas, como cierto eclesiástico, no adelantemos, y también del propio Cervantes.

Pregunta: ¿No habrá mejor manera de curar a un loco que reírse de el? O por mejor decir: Para procurar la sanidad de un enfermo ¿es necesario, además, reirse de él?

Por supuesto que no. Es decir: supongamos (he dicho supongamos, que yo no lo creo) que inicial y aparentemente la intención de Sansón alguna vez fuese buena. El problema es que el socarrón lo es tanto que aprovecha la más mínima oportunidad para seguir riéndose de D. Quijote, con lo cual se deslegitima el solito. Eso me rebela por dentro. Es como si un médico cura a su paciente riéndose de él o burlándose de su padecimiento: no es admisible. Pero es que encima lo hace cobardemente, porque como no se atreve a decirle a D. Quijote las cosas claramente con palabras llanas, tiene que estar ideando y maquinando continuamente su astucia y su disimulo.

Y lo que si está claro es que ningún noble corazón se burla de otro. Y Sansón lo hace sin cesar.

Si tu intención es buena -curar a un loco-, haz todo lo posible, pero no te rías de él, porque así estás demostrando cuán mezquino eres. Y si te resulta muy dificil no reirte (reconozco que en este caso lo es), hazlo para tus adentros, pero no te burles encima. Y en el caso de Sansón, no serian muy consistentes sus aparentemente buenos sentimientos, porque pronto se tornan en pura y simple venganza. Tras el varapalo que le da D. Quijote, Carrasco reconoce claramente que ira a buscarlo, “pero no ya por compasión, sino por venganza, porque el dolor de sus costillas no le permitía hacer mas piadosos discursos.

De modo que ya no va a buscarlo con buena intención: ahora es la venganza, pura, simple y ruín venganza, la que domina la línea de conducta del socarrón Sansón Carrasco.

El Quijote para mi tiene notas de tragedia: la tragedia de la propia vida. La primera vez que lo rei me hizo reir a carcajadas; la segunda lectura me hizo pensar. Mas recientemente..., me hizo llorar. El mundo, malo y perverso, se rie de D. Quijote, es más, disfruta de sus locuras y de su desgracia. Y Cervantes, magistralmente, cerrará así el circulo mágico argumental de la novela de D. Quijote. Ya lo veremos.

Y por cierto, un presentimiento muy personal: creo que la elección del nombre (Sansón) fue todo un acierto de Cervantes que, a su vez, se socarronea de su propio personaje, pagándole con su misma moneda. Seguro que se lo puso por lo minúsculo de su cuerpo y de su espiritu. ¿A que si?

Saludos

23 comentarios:

Silvi (reikijai) dijo...

El Bachiller reconoce ante su escudero cuanto le interesa, aunque sea una locura; corriendo con ventaja sobre los otros, pudiendo poner distancia, cuando quisiera. Acá nos deja ver su temperamento“...porque pensar que yo he de volver a la mía hasta haber molido a palos a don
Quijote es pensar lo excusado; y no me llevará ahora a buscarle el deseo de que cobre el juicio, sino el de la venganza; que el dolor grande de mis costillas no me deja hacer más piadosos discursos”. Ante el primer obstáculo, deja salir su verdadero temperamento. Una persona rencorosa, cínica y ladina. La venganza lo lleva a seguir a como de lugar.Jamás tuvo buenas intenciones.Besitos.Silvi.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

El bachiller es un personaje eficazmente construido por Cervantes para empujar definitivamente al lector del lado de Cervantes: hay toda una reflexión en su construcción en la Segunda parte, un mensaje que altera y completa el de la Primera.
Me gusta cómo has visto siempre a este personaje.
Gracias por tu aportación.

salvadorpliego dijo...

Enorme tu análisis y lo que escribes. Quedé maravillado, para variar.
Un fuerte abrazo para ti.

Silvia_D dijo...

Por aquí ando... intentando ponerme al día.
Genial tu mirada.
Besos :))

€_r_i_K dijo...

Desde tierras Quijotescas,
"muy bueno", lograda entrada....


Salu2ssss......

CORREDOR PEREZOSO dijo...

No sabes lo que estoy aprendiendo y disfrutando gracias al grupo este y a Pedro Ojeda, me han hecho leer hasta el Quijote de Avellanena.

Neogeminis dijo...

En general el ser humano tiende a mostrar su propia estupidez cuando se burla del que considera tonto.
Cuando alguien tropieza distraído y cae torpemente, nuestra primera reacción es reírnos. Es así, más aún si el que cae es voluminoso o si lo hace en forma aparatosa. Sólo después, cuando lo racionalizamos nos condolemos e intentamos ayudarlo a levantarse. Ni hablar de esos programas de cámara oculta que se burlan de la gente engañándolos con un cebo!...quién no se rió alguna vez de las reacciones impensadas o de las caras cómicas.
Las debilidades humanas pueden ser motivo para varios quijotes.
Si bien nunca lo estudié en profundidad, cuando lo leí en la secundaria me conmovió la locura del Quijote que se podría confundir con la inocencia de un niño.
Muy completo tu análisis.

un abrazo.

Selma dijo...

Sansón o "Tel est pris qui croyait prendre" y un empujoncito de C para clasificar a buenos y malos.. Con este Capítulo toda una declaración de intenciones..
Que estudioso eras a los 13, ya prometías.
Un beso, Cornelivs.

sinkuenta dijo...

Los acomplejados siempre se burlan de otros para poder encontrar un motivo para sentirse superiores. Es triste ver el abuso que todos los mediocres ejercen sobre los discapacitados. Cuando era pequeña, recuerdo que había un hombre deforme en un pueblo aislado de la isla y se le conocía como 'el fenómeno de Taganana (el nombre del pueblo)'. La gente iba al pueblo a verlo y circulaban postales con la foto del pobre infeliz. En fín, es el mundo en que vivimos. Un abrazo

Myr dijo...

De acuerdo contigo, quién cura a un enfermo cualquiera sea su enfermedad, o a una persona que sufre, lo hace en un acto de amor.

Quién pretende curar burlándose, lo hace en un acto de odio o desprecio y merece, como en este capítulo ser trasquilado... hasta ahogarse en su propia burla, porque todo vuelve.

Cervantes conocía muy bien la naturaleza humana, sus personajes, son una prueba de ello.

Un abrazo desde Brasil.

Susana Vera-Cruz dijo...

En definitiva mi amigo querido, lastimosamente el ser humano es en general asì, se burla de lo diferente, de un defecto, de àlguien o algo que no es igual a èl o de su misma condición.
Este gran libro de Cervantes, a simple vista y màs aùn cuando somos pequeños y lo leemos , lo disfrutamos y eso, pero no captamos todavía la gran lección de vida que es, y que destila en cada hoja.

Dicen que los locos son los màs cuerdos y yo creo en eso ante todo lo que veo a diario en el mundo y en mi paìs.
La burla conlleva egoísmo, y cierta maldad, porque no conduce a nada bueno, màs bien hace un mal a quièn la recibe...denigra.

Reìrse sanamente es muy distinto porque provoca gracia y no estamos pensando en segundas intenciones, en cambio la burla es siniestra y carcome como el egoísmo.

Còmo me gustarìa que un dìa las personas tuvieran buenas intenciones con todos los seres que compartimos este mundo, ayudando, apoyando, dando, pero hay tanta mezquindad de almas que pululan por tantos lugares, que sòlo traen màs miseria humana.

Don Quijote seguirà siendo un gran hombre, un loco si!!, un ìcono para la vida : sano, limpio, transparente, soñador, sin dobleces , “pequeñito” de estatura, gigante en corazón.
Y què mejor que ser asì un loco lindo que un sansón sin alma, y que no puede ver màs allà de su nariz?

Què viva la locura entonces!!!
La sana locura como le llamo yo.

Un besito enome mi Cornelivs y que tengas un lindo fin de semana junto a los tuyos. Gracias por siempre dejarme tu cariño en tus comentarios.

Agualuna-Sussy

Gizela dijo...

Y la historia se repite, y sin sueños quijotescos, sin literatura excelsa
Cervantes conocía muy bien la raza humana.
Un besote y lindo finde
Gizz

Merche Pallarés dijo...

Excelente texto y crítica a la burla socarrona. Estoy muy de acuerdo contigo. Odio las burlas y yo, jamás, me he reido ni siquiera de alguien que se haya resbalado y caido. Me parece cruel.
He leido tu post anterior, bellísimo. Besotes, M.

La sonrisa de Hiperión dijo...

"critica a la socarronería"


Mira, yo que también he tenido el gusto de echarle hora al Quijote, nunca había encontrado esa definición. Me ha gustado compañero.

un saludo y u abrazo!

sedemiuqse dijo...

Cornelivs...gracias a ti muchas
besos y amor
je

pancho dijo...

Visión personal, bien trabajada y argumentada sobre un personaje secundario que, a partir de aquí, introduce la venganza como un nuevo tema de la narración.

Burlarse de un defecto físico o síquico de otra persona es algo intolerable.


Se desprende de tu comentario un gran conocimiento del Quijote.

Antonio Aguilera dijo...

Me gusta la escena en que dimite el escudero de Sansòn.
No sòlo acaba maltrecho del lance con don Quijote, sino que finalmente se ve abandonado.

Màs el odio no muere, sino que se acrecenta en sus entrañas.
Este maligno socarròn serà la espada de Damocles de nuestro noble caballero.

Extensa e intensa tu aportaciòn al cap. de hoy. Enhorabuena Pablo.

Recibe un abrazo

Silvia_D dijo...

Ya que he vuelto, te dejo besos domingueros!!!!!

Amig@mi@ dijo...

como en todo yo veo cara y cruz en este tema. Quien se ríe do otro, con el otro, ríe bien. Quien se ríe del otro cuando el otro llora...Crueldad con todas sus letras.
Besos y ¡¡¡Ya tengo internet!!!

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Bueno amigo y paisano...a mi la primera vez que lo leí (un intento de ello) casi me hace llorar..de tedio y de aburrimiento....la segunda en la falcultad...no entendía el porque lñe llamaban la obra CULMEN de la literatura (más que leerla me empapé de resúmenes).... la tercera (ahora) lo degusto semana a semana..aprendo, me regocijo y disfruto...y entiendo que sea lo que es una maravillosa obra de ARTE...

Por lo que respecta a Sansón, la verdad es que no se, pues no soy especialista, si es un todo o es un referente a algún personajillo de la época....eso los eruditos y estudiosos lo sabrán, esperemos que P.O.E. nos lo aclare...saludos

Belkis dijo...

Estupendo análisis Cornelivs, quien va en busca de un beneficio puede resultar perjudicado. Te deseo una muy buena semana. Besos

DESPLAZADOS AL PARAISO dijo...

Les está bien empleado a los dos,tanto al bachiller como a Tomé Cecial, por reirse de los demás jajajaja.
Un beso

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Creo q tengo q digerir el análisis... me ha gustado mucho pero aun no logro digerirlo del todo :)
Un beso gigante