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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Lluvia y nostalgia

Salgo a andar sobre las tres y cuarto de la tarde aproximadamente, justo después de comer y lo hago durante una hora diaria a paso ligero, mis seis kilómetros de rigor. Mi ruta es esta: voy hasta el cementerio (1,5 Km) que bordeo, y luego giro hacia la derecha, por el camino de El Paso, por donde llego hasta los invernaderos (3,2 km), para posteriormente seguir por El canónigo, hasta la carretera de circunvalación, que cruzo a a altura del Centro de Salud (5 km), y finalmente, llego a casa un kilometro después (6Km). Los fines de semana, ando un poquito más.

El caso es que el tiempo amenazaba lluvia pero, desafiante, he salido a andar de todos modos. Pantalón corto azul, camiseta del mismo color calcetines blancos y zapatillas de deporte. Nunca me llevo el móvil. El paisaje es precioso, en medio del mar de olivos y con la Sierra de la Golondrina como mi vigía.

Llevaba poco tiempo andando (unos quince minutos, o lo que es lo mismo kilometro y medio aproximado, pasado ya el cementerio), cuando empieza a llover: una insistente lluvia que calaba. Como no era muy fuerte, aunque si persistente, he optado por seguir andando y hacerme la ruta entera, los seis kilómetros, desafiándola. He llegado a casa completamente mojado y empapado, pero feliz, porque tenia muchas ganas de hacer algo asi, y hoy lo he conseguido: jamás he estado tanto rato bajo la lluvia, la cual caia dulcemente sobre mi, mojándome por completo.

Andar bajo la lluvia por un camino rural, en completa soledad es una buena experiencia. Para mi al menos ha sido maravilloso, he experimentado una sensación de profunda paz y sosiego, además de invadirme un agradabilísimo olor a tierra mojada. Me he sentido completamente a merced de la naturaleza, no se cómo explicarlo, algo asi como estar tranquilamente dormido en el regazo de tu madre.

Normalmente mucha gente anda por la misma ruta que yo, pero hoy no había ni un alma. Solo el loco que os escribe, con ganas de mojarse, ha hecho la ruta integra.

La lluvia seguía cayendo. No venia acompañada de aparato eléctrico (rayos, truenos y demás), porque ha sido una lluvia muy pacifica, mansa y placentera. Quizás sea muy raro, pero ¡he disfrutado mojándome...!

Y he vuelto a acordarme de mi padre: le gustaba ver llover. Yo tenia pocos años, y recuerdo aquellas noches de invierno en las que abría la ventana de su habitación, muy de noche ya, y veía la dulce y mansa caída del agua. A veces me llamaba, sabia que también a mi me gustaba ver aquello. De pronto, el agua de la lluvia se ha mezclado con las dulces lágrimas de su recuerdo.

He llegado a casa a las cuatro y cuarto aproximadas. Una rápida ducha caliente, café solo, y a las cinco de la tarde marcho al Bufete. El agua seguía cayendo y, quizas por este otoño que tan melancólico nos pone a mas de uno (a mi, en concreto, me ataca en extremo), he experimentado una profunda tristeza y melancolía. ¡Como me hubiera gustado que estuviérais aquí, conmigo, e invitaros a un café y a una larga conversación…!

Saludos.


35 comentarios:

lidia dijo...

muy mravilloso ,lindo, escrito,escriba
un abrazo
lidia-la escriba
www.deloquenosehabla.blogspot.com
dalepasa u dia

Amig@mi@ dijo...

Te faltaron las catiuscas y saltar sobre los charcos cantando "I´m singing in the rain".Bonito, muy bonito.
besos

Alimontero dijo...

Quer sincronía mi querido amigo...estamos relacionados en el tema...que espero sea de tu agrado.

Estar en contacto con la naturaleza nos hace conectarnos inmediantamente con nosotros mismos...algo ocurre ahi...y nos lleva al regazo de nuestros padres!

Me encanta cuando hablas de tus caminas o de tus paseos en moto!!
;-)

Recibe mi abrazo que va con el corazón!

Ali

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Que llueva, Cornelivs, que siga lloviendo.

Quidquid dijo...

Hola Cornelivs:
Hay muchas formas de cargar las pilas... hacerlo bajo la lluvia debe ser edificante...Yo también hago paseos parecidos y los sonidos ambientales dan esa sensación de querer cobijarte, y más los de la lluvia, siempre y cuando no granice!
Saludos,
Luis

salud equitativa dijo...

querido amigo CORNELIVS: cuando el agua de lluvia te humedece el alma, alguien te bendice el espíritu. No hay nada como caminar bajo la lluvia (te lo digo como hombre de campo que sabe de lluvias suaves y de otras tremendas)... Un abrazo andino. Víctor

Abuela Ciber dijo...

Recuerdos de seres queridos en días de lluvia, tal vez con deseos de acompañarnos en el llanto.

Cariños

Juan Navarro dijo...

Bueno, es como si hubiéramos tomado ese café. A mí, con poca azúcar, por favor.
Un abrazo.

genialsiempre dijo...

Comparto esa afición, caminar y mojarse en soledad sirve para reflexionar y poner orden en las ideas.

José María

María dijo...

Bonito paseo de nostalgia y reflexivo bajo la lluvia, me ha gustado cómo lo has narrado.

Tengo que decirte que, aunque son necesarios, los días de lluvia, no me gustan nada, me parecen muy apagados, oscuros, tristones...

Un beso.

lys dijo...

Qué bonito y lúcido relato... Hay muchas cosas hermosas en cuanto a paisajes y experiencias en la vida, pero mojarse bajo la lluvia es, lo sé, una de ellas. A menos que sea una gota fria, claro.

Un abrazo.

Isabel dijo...

Da gusto salir a andar cuando ya no hace el calor agobiante del verano. En otoño, y con un poquito de lluvia es una gozada. Un beso

alicia dijo...

¡´Qué gusto sentir la lluvia caer sobre nosotros! siempre he pensado que la lluvia es tan democrática que nos moja a todos por igual y el contacto de las gotas contra la piel nos da la sensación de ser lo que en realidad somos. Un abrazo y me hubiera encantado acompañarte

sinkuenta dijo...

Cornelivs, el anterior comentario es mío... el que viene con el nombre de Alicia. Un saludo

Belkis dijo...

La nostalgia a veces nos envuelve
con su manto de nocturnos desvelos
y melancólicos suspiros.
La lluvia siempre nos devuelve
esa verdad entrañable.
La lluvia lava el alma. A mi también me encanta ver la lluvia caer, pero no mojarme....Bonito y romántico tu escrito de hoy.
Abrazos

ave de estinfalo dijo...

hola amigo cornelivs

hey eso es verdaderamente agradable, pero nunca lo he hecho porque si eres mujer y caminas sola por un camino rural y lluvioso puede que no regreses completa

es mucho riesgo

jejeje

sale cuidate muchote, que bueno que disfrutaste de la lluvia y te hechaste tu recorrido

:D

Neogeminis dijo...

Qué bueno y profundo es lo que ha sembrado tu padre en tu alma, Cornelius!...tienes una gran riqueza en tus recuerdos.

Me alegro que hayas tenido una tarde así.

Hasta cada rato!

Esther dijo...

La verdad es que si no le acompaña a la lluvia tormenta debe ser una delicia el pasear bajo ella y más sino hace frío como ahora en septiembre. Por cierto hoy tienes un premio en mi blog, porqeu tu blog merece la pena. Besos

Alijodos dijo...

es muy dulce andar bajo la lluvia...lo he experiemntado...por tu paraje tiene que ser fantastico...saludos...

Laura dijo...

!Bendita lluvia! y bendito tu con tu relato,eso es lo que nos pone en contacto con nuestro corazón y nos armoniza la mente.Yo también tome , en mi caso, thé, contigo.Disfrútalo. Un saludo. Laura

Fernando Manero dijo...

Pasear bajo la lluvia, bañarse el mar mientras llueve, respirar el agua que mansamente cae sobre la cara mientras contemplamos el horizonte. Son las placeres que el agua del cielo procura a quien sabe aprovecharla y disfrutar con ella. En tu relato lo has conseguido: demostrar de qué forma un paseo bajo la lluvia deseada puede convertirse en un auténtico placer. Un abrazo, campeón

Marinel dijo...

A muchos de nosotros,imagino,también nos hubiese gustado estar ahí contigo y tomarnos una humeante taza de café muy calentito,mientras charlábamos sobre esa sensación melancólica que nos invade en el otoño,tantas veces.
Al menos a mí,me ocurre con demasiada frecuencia.
El lunes yo quedé empapada también, en el trayecto del cole de mi hija a mi coche. Desde luego no fue algo voluntario,la lluvia era torrencial,con truenos gigantescos.
El coche fue mi refugio y llegar a casa,mi salvación.
Se me pone un humor de perros,cuando no soy yo quien quiere mojarse,jajaja
Precioso escrito,andador emperdernido.
Besos enormes.

Rita dijo...

A mi también me gusta la lluvia y te entiendo, me gusta los días lluviosos y al igual que tu padre me gusta verlo desde la ventana. Es muy bueno que recuerdes a tu padre con ese cariño, un fuerte abrazo querido amigo

Gabiprog dijo...

Hay paseos y lluvias que son signos de vida con mayusculas, una infusión para mente y alma. El cielo gris no tiene porque ser triste.

un abrazo.

Markos dijo...

Yo también he experimentado esa estupenda sensación, la lluvia empapándote mánsamente, la sensación de rejuvenecer, los pasos frotando la tierra, el olor a desafío...no sé a lo mejor esto se hereda, en mi caso este capricho viene de mi abuela materna.
Abrazos

1mati dijo...

me gustan los dias de lluvia, y tambien esa sensación nostálgica que el otoño nos trae, lo has narrado que parece que acabo de volver de la ruta del cementerio, y me siento calada hasta los huesos de la ternura y tranquilidad que nos has transmitido. ese cafe y esa charla, tambien me encantan¡¡¡
un besazo muy fuerte, amigo¡

moderato_Dos_josef dijo...

Realmente empaparse a veces es lo que uno debe hacer en la vida. No podemos passar por la vida de puntillas verdad? Un abrazo!

Merche Pallarés dijo...

A mi tambien me gusta que me cale la lluvia. Una sensación que me retrotrae a mi infancia y al olor de la hierba mojada. Muy bonito tu relato, querido Cornelivs. Besotes, M.

Selma dijo...

Cornelivs... ¿sabes como solemos bañarnos de noche? pues así... y recibir la lluvia... sin testigos, claro.. Es una experiencia inolvidable.. Pero no te aconsejo hacerlo de día y por esta ruta..;-)

Una azotea... por ejemplo..¡prueba!

Bisous... J'accepte avec plaisir cette tasse de café..

Cornelivs dijo...

ENORMES GRACIAS A TODOS Y A TODAS, QUERIDOS AMIGOS Y AMIGAS. ME HE SENTIDO MUY ARROPADO Y ACOMPAÑADO POR TODOS VOSOTROS.

CORNELIVS OS QUIERE.

Circe La Hechicera dijo...

Que vivencia tan bonita Cornelivs, a pesar de la melancolía, es que la lluvia tiene algo que nos revuelve el alma, casi como un acto de exorcismo. Y el café es la excusa perfecta para una buena conversación. Un beso!!!

Cornelivs dijo...

Enormes gracias Circe.

Besos...!

Silvia dijo...

hola!me gusta caminar bajo la lluvia...que bueno lo tuyo...
y ese café me hubiera encantado...
no perdamos esperanza alguna vez juntaremos alos bloggeros amigos en algun lugar del planeta...(la vida es sueño----)
cuidate.tkm.besos.
silvia cloud

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Acepto el café gustosa y conversemos de este Otoño q nos hace ser mas sensibles a la existencia de nuestro ser.
un beso

Mariluz dijo...

La lluvia nos llena de nostalgia ... los que se fueron están más presentes, entre las gotas de agua, en la tormenta.

Besos