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jueves, 29 de octubre de 2009

¿Una "traza comunicada"?

Los jueves, Quijote. Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

En este capitulo XXI, prosiguen las fastuosas bodas de Camacho. Tras la descripción del vestido de la bella Quiteria y el elogio que D. Quijote hace para sus adentros de su belleza, entra en escena el “desdeñado” Basilio, que me recuerda a otros protagonistas muy parecidos: se presenta frustrado en sus amores legítimos, como Cardenio, y con un futuro aparentemente negro, como Crisóstomo, desdeñado de Marcela.

Basilio le dice a Quiteria que conforme a la santa ley que profesan, viviendo el, ella no podría tomar esposo. Me pregunto: ¿es que se habían casado antes de modo clandestino? ¿No? Entonces ¿Qué tipo de santa ley impedía que Quiteria ahora tomara nuevo esposo? Porque santa ley es la religiosa, no cabe duda. Además, téngase en cuenta que el suicidio era causa de condenación eterna, y aqui vemos que el suicida, Basilio, piensa antes en el amor de Quiteria que en la salvación de su alma. En mi opinión es extraña, pero que muy extraña la actitud del cura.

Tras su discurso, Basilio escenifica su triste final, haciéndose el “haraquiri”, ya que se mete un estoque entre pecho y espalda en presencia de todos.

Esto es muy raro, repito. Veamos. Quieren sacarle el estoque del cuerpo, pero el cura los detiene inmediatamente, por miedo (?) a que muriese en el acto.

Luego Basilio, agonizando, pide la mano de Quiteria a fin de cumplir su deseo de fallecer como su esposo. Ante ello, nuestro D. Quijote, con elegantes razones y como todo un caballero, interviene a favor del moribundo: total, para lo que le queda ya de vida al pobre Basilio, Camacho quedaría tan honrado recibiendo a Quiteria viuda del valeroso Basilio lo mismo que si la recibiera del lado de su padre.

Inicialmente ella no contesta a la petición del moribundo, haciéndose “la dura”, quizás porque la galería había de quedar segura de que no hay ninguna treta preparada. Pero el cura interviene de nuevo (ay, ese cura…) instándola a que acepte los deseos del herido, con prisas porque se muere, y entonces ella se entrega libre y voluntariamente a él convirtiéndose en su esposa, “al parecer” triste y pesarosa, Cervantes con la partícula “al parecer” nos da otra pista. ¿Quiteria fingía? Quizás es que tenía que actuar convincentemente ante el auditorio, claro que si. Pero Basilio, para darle pleno valor al consentimiento de Quiteria le insta a que sea sincera ("que no es razón que en un trance como este me engañes") y ella responde sinceramente: que se entrega a él libremente, por su libre voluntad. El matrimonio ya es un hecho.

Sancho, que no es tonto, si notó algo: “para estar herido, mucho habla este mancebo”. Y así fue efectivamente, pues apenas echada la bendición del cura y convertidos Basilio y Quiteria en marido y mujer, Basilio se pone en pie, mostrando al respetable publico su astucia.

Puedo estar equivocado, naturalmente. Pero me apostaría un par de buenas rondas de cervezas fresquitas a que todo estaba preparado, y apuesto también a que lo tenían trazado los dos siendo el cura cómplice de ambos (Basilio y Quiteria) quizas querían evitar una posible bigamia si antes ya había habido algun matrimonio clandestino entre ambos -esto es solo una hipótesis-. Pero fijaros como se opone el cura a que le saquen el estoque al principio, se habría descubierto todo el pastel. Y no me vale la explicación clásica de que en aquel tiempo se creia que por la herida se salia el alma, de modo que no era conveniente sacar el acero del cuerpo. No me entra. Y no soy el único, sino que también los asistentes piensan asi. Vemos que Cervantes dice que “…antes oyendo decir que aquel casamiento, por haber sido engañoso, no había de ser valedero, dijo que ella le confirmaba de nuevo, de lo cual coligieron todos que de consentimiento y sabiduría de los dos se había trazado aquel caso”.

Los ánimos se caldean entre los partidarios de Basilio y de Camacho; y D. Quijote muestra su valor, prudencia y sagacidad. En el capitulo anterior dije que hablaba como hijo de su época, en alusión a la jurisdicción de los padres de casar a sus hijas al margen del criterio de éstas; pero ahora vemos que defiende al amor, o mas bien, las estratagemas que tienden a conseguir un fin licito, recordemos que nos dice que “así como en la guerra es cosa lícita y acostumbrada usar de ardides y estratagemas para vencer al enemigo, -lo cual demuestra además que para él todo ha sido una treta- así en las contiendas y competencias amorosas se tienen por buenos los embustes y marañas que se hacen para conseguir el fin que se desea, como no sean en menoscabo y deshonra de la cosa amada.

También muestra algo de altruismo, sentimiento y nobles miras, lo cual no hace sino engrandecerlo aún más: ¡D. Quijote tiene corazón…! Pues dice que Basilio no tiene mas que esta oveja (Quiteria), quizás en alusión al episodio biblico del Rey David, y lo defiende. D. Quijote está magistral, defiende al amor y al pobre frente al poderoso. Ejerce de verdadero caballero andante, defensor de menesterosos. Ahora si que eres grande, D. Quijote. Se muestra hasta magnánimo: “Camacho es rico y podrá comprar su gusto cuando, donde y como quisiere. Basilio no tiene más desta oveja, y no se la ha de quitar alguno, por poderoso que sea, que a los dos que Dios junta no podrá separar el hombre, y el que lo intentare, primero ha de pasar por la punta desta lanza.” D. Quijote evita el enfrentamiento emtre ambos bandos.

¡Olé, olé y olé por D. Quijote...! Pero bueno, ¿no estaba loco? ¡Dioses, que locura...! Y por cierto, mientras tanto Sancho sigue tan poco espiritual como siempre, se acogió a sus tinajas y a su olorosa espuma como si estuviera en suelo “sagrado”, recordemos que a quien estaba en suelo sagrado nadie podia hacerle daño, y para Sancho una buena olla es algo “sagrado”, enésima y maravillosa ironía de Cervantes. O sea, a comer se ha dicho, que no es cuestión de desaprovechar tanto manjar. ¡Que bárbaro…!

Entonces ¿en qué quedamos? ¿Hubo engaño de los novios a todos los asistentes o no? ¿Fue todo una “traza comunicada” entre ellos, es decir, lo tenian preparado de antemano?

¡Sras. y Sres., hagan sus apuestas...!

Saludos.

20 comentarios:

Marinel dijo...

Yo creo, dentro de mi limitada entendidura,que fue una puesta en escena genial la que se llevó a cabo.
Pienso y siento que la actitud de Don Quijote, fue de las más quijotescas que tuvo.Que actúo como hombre sensible, humanizado por una causa necesitada de cómplices y exaltados capaces de llevarla a buen término.
Y lo consigue nuevamente echando mano de su "loca" sabiduría y su bien hacer.
Besos,Cornelivs.

Jan Puerta dijo...

Tal como comento en mi entrada de hoy, este capítulo en su día fue y aun es el que más me sorprende de todos los que componen la obra de Cervantes. La creatividad e imaginación del mismo no deja de sorprenderme a pesar de haberlo leído tantas veces. Y no me canso!
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

... esta noche, en La Acequia, solución a los enigmas... incluido lo del matrimonio secreto...
Y sin publicidad.
Saludos, Cornelivs.

Abuela Ciber dijo...

Pues entre lineas queda descubierto un compromiso anterior(cura nervioso), las conclusiones de D.Quijote y , que los enamorados sin importar épocas actuan con sigilo.

Cariños y veo que has cambiado la planilla!!!!

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Cornelivs, mientras ahondo mis labios en las espumas del puchero no paro de leer su bella crónica de estas bodas o ver sus gloriosos dibujos o mecanografiados.

Pienso que de esta traza, tenía toda la comunicación el Señor Cervantes.
Desde el capítulo XIX de la esgrima, donde empieza el cuento de las Bodas, hasta que este acabe, todo es uno.
Y muy diferente a aquellos de la primera parte.
Pues decide el Manco, que de las historias que cuente en la segunda parte, sean protagonistas y no lectores o actores secundarios Don Quijote y Sancho. Y así hace.
Y así crece la moraleja de la trama, porque lo que queda a pesar de otras mil cosas, es El Quijote.
Suyo, Z+-----

Amig@mi@ dijo...

Lavaste el blog con lejía???
Se te quedó tan blanco...jaja
Me gustan estos cambios.
Cualquier día de estos me releo el quijote empezando por el principio, que desde que hice la carrera que fue cuando lo leí, no he vuelto sobre él, y esto de ver capítulos sueltos, ya sabes que no me gusta mucho, porque se pierde el hilo
Besos

sinkuenta dijo...

Yo creo que efectivamente estaba todo tramado de antemano... ¡era la única posibilidad que les quedaba!! Un abrazo

CORREDOR PEREZOSO dijo...

Para mí también uno de los capítulos más extraños, ya que sin entrar en la realidad nunca he visto lógica una situación así, y en caso de parecida con otras variantes.

Gizela dijo...

Renovaste la decoración!!!!1
jajaja
Me gusta este blanco amplio.
Te dejo sólo un beso, no me siento capacitada para analizar nada de tan maravillosa obra.Permaneceré en silencio, pero leyendo para aprender.
Besotes
Gizz

El Ente dijo...

Cervantes... imaginación y creatividad, a veces me pregunto que sería en nuestro tiempo... quizás escritor? jejejee...

UN FUERTE ABRAZO AMIGO, GRACIAS POR TUS PALABRAS Y ME GUSTA TU BLANCO INMACULADO!!!

Rita dijo...

Como siempre un gusto leer "tu Quijote", pero hoy doblemente porque me he sentido muy cómoda con tu fondo blanco, ha sido una agradable sorpresa, el fondo negro me ofrecía dificultades, ya ves amigo, cosas de la edad seguramente, graciassssssss un abrazo grande

sedemiuqse dijo...

Me habré equivocado? has cambiado el diseño!!!!
besos muchos
je

Ildefonso dijo...

No recordaba este episodio, pero ha sido muy gratificante revivirlo. Yo también creo que todo estaba tramado...
El nuevo look te biene muy bien, ¡rompe con la oscuridad que pueda llevar consigo todo pasado que merezca ser olvidado!
Un abrazo

pancho dijo...

Se tira uno media vida enseñando ortografía y va y lo primero que pone es "escelente". Me hacía daño a la vista verlo. Debería tener más cuidado, lo siento.

Excelente reflexión personal, bien razonada de una escena que tiene muchos aspectos que razonar.

Apoyando el enlace de Basilio y Quiteria , DQ utiliza el sentido común: salva un alma y satisface las apetencias de Camacho. Luego lo engañan, pero ya es tarde para dar marcha atrás. La rigidez de la norma lo impide.

Un abrazo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

A mi tambien me extraño el caso de amor entre Basilio y Quiteria... sobre todo su final...no creo que el cura estuviese al tanto, ni que hubiese compadreo con el cura...es sabido que cuando se extrae uu estilete, puñal o simil del cuerpo acelera la muerte al entrar el aire en la herida...de todas formas ahí la historia y nuestra contibución a la "causa"...un abrazo

Selma dijo...

¡¡Llego tarde a la Boda bis!!
¡Pero que señora Entrada, la tuya, Pablo!Nos lo estamos pasando cada vez mejor en esta locura " Quijotera"...

¿Quién invitará a la ronda de cervezas? ¡Camacho, of course!

Besos... y disculpa mi demora...

Abejita de la Vega dijo...

Yo no sabía nada del manejo entre Basilio y Quiteria.De conchabado nada...Firmado:

El cura que los iba a casar

Un abrazo

BIPOLAR dijo...

¿Y sí los actores se refieren a un matrimonio sexual al que se han entregado tiempos ha?
Veo un amor pasional profundo y un cura creído de ese alma que dices huye de forma tan curiosa. Tiempos de mucha oscuridad (si la hay ahora con la de electricidad que tenemos...)

Merche Pallarés dijo...

Excelente tu comentario. Pienso que Quiteria y Basilio se habían casado anteriormente por el rito gitano de intercambiarse la sangre, por lo tanto el cura no estaba en el ajo. Unicamente los amantes. Nuestro Quijo ha estado GENIAL cómo solo lo puede ser ÉL. Besotes quijotescos, M.

Merche Pallarés dijo...

Acabo de leer el Cap. XXII y leo que Quiteria tampoco estaba en el ajo... Besotes de nuevo, M.