"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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miércoles, 6 de enero de 2010

Las buenas personas.

Muchas veces me hago la misma pregunta. ¿Qué motivos tenemos para ser buenos? Pocas razones nos inclinan a ser buenos. Definamos al mundo con tres palabras: prima la ley del mas fuerte, prima el tener sobre el ser, y es destacable la inexistencia o ignorancia de principios éticos. En resumen: materialismo puro. E indudablemente, por regla general, al que es bueno se le confunde con tonto. Cuando hablamos de que alguien es “buena persona”, solo unos pocos sabios lo valoran y lo elevan, como debe de ser; pero ante la mayoría de mortales esa persona queda desprestigiada ipso facto. El mundo parece aplaudir a los perversos e ignorar -cuando no desprestigiar- a los buenos. Por desgracia, así es en muchas ocasiones. ¡Fijate en Jesucristo, y en todos los grandes hombres, Cornelivs, como murieron, como ovejas en medio de lobos! Que si, que ya lo sabemos.

Veamos. ¿Qué saco yo siendo bueno? Inicialmente muchos peligros, amén de exponernos a la risa ajena, ya que mientras mas se agacha uno mas se le ve el culo; y no está de mas dar un manotazo en la mesa de vez en cuando. Pero hay muchisimas ocasiones en las que, a la vista de cómo está el patio, se le quita a uno la gana de ser bueno. Y ahí creo que está una de las claves de este tema: quizás no nos atrevemos a ser buenos o a actuar como tales porque pensamos egoístamente y además erróneamente. Primero observamos nuestro entorno y lo calibramos; y en segundo lugar tenemos en cuenta solo nuestra autoprotección y/o beneficio; si actuar con bondad no nos renta económicamente, o no sacamos nada positivo siendo buenos, dejamos de hacerlo. Ademas, evitaremos que nos tengan por tontos, y así, al menos, no nos significamos ante los demás, renunciamos a nuestra oportunidad de cambiar el mundo, de cambiar –o al menos mejorar- nuestro entorno, y cumplimos a rajatabla el principio famoso: "alli donde fueres haz lo que vieres", que, lo juro, es una de las frases que más he odiado durante toda mi vida. ¡Hasta aplaudimos a los imbéciles de turno…! Y por si fuera poco, rematamos nuestra "inteligente" faena teniendo más cuidado de no ser el blanco de la risa de dos mil estúpidos que de ser el objeto del aplauso de dos sabios. No queremos ser buenos para que no nos tengan por tontos, sin darnos cuenta de que, asi, estamos haciendo precisamente lo que no queremos: el tonto.

Y quizás nos estamos olvidando de algo fundamental: La generosidad. El dar felicidad a los demás. Quizás si nos olvidáramos un poco de nuestro egocentrismo, veríamos las cosas de otra manera.

Pregunta. “¿Que gano yo siendo bueno?” Yo te sugiero, amigo/a, que primero te indagues a ti mismo, siendo sincero/a. ¿Qué escala de valores tienes tu? Es decir, ¿cuál de estas tres cosas quieres inspirar en los demás, admiración, envidia o amor? Es decir, ¿quieres que te admiren, que te envidien, o que te amen?

Y ahora, prueba a preguntarlo al revés: “¿Qué gano yo siendo malo?” ¿Estar siempre amargado porque el otro tiene un BMW o un Mercedes y tu te has de conformar con tu Corsa o con tu A4? ¿Joderte cada vez que te viene el olor a langostinos a la plancha de la casa del vecino, que tu no te puedes costear salvo en raras ocasiones? ¿Dolor de estomago porque tu vecino es más admirado que tu?

Bueno, y ahora al revés ¿Qué ganas tu, presumiendo de cochazo, de comer langostinos todos los días o siendo objeto de la admiración ajena? ¿Eres feliz así? ¿Si? ¿Estás completamente seguro? Si es asi, estupendo.

¿Sabes lo que te digo? Te voy a hacer una confesión personal, y quizás te parezca una tontería. Mi día preferido de la semana es el sábado, porque me meto en la cocina y suelo hacer yo el guiso ese día, platos sencillos, que no esta Cornelivs para muchas demostraciones gastronómicas (ya me gustaría saber cocinar mejor). Y no es por nada, pero me salen buenos platos. El último que cociné fue un buen plato de pasta con verduras, “estilo chino”, me salió bastante rico, al menos mis hijos le pusieron muy buena nota. Lo gracioso del caso es que mientras lo cocinaba, tomaba mi pequeño aperitivo (nada especial, almendras, patatas fritas, aceitunas…) regándolo todo con una botella de Lambrusco. Música en la radio…y muy buen humor. De vez en cuando consigo que mi mujer haga un paréntesis en sus faenas y me acompañe en el aperitivo y se tome un traguito conmigo, mientras hablamos de nuestras cosas. Es un rato delicioso para mi: hago cosas que durante la semana no puedo.

Y conste que a todos nos gusta lo bueno, pero ¿sabéis? Creo que no necesito mucho más. Paz. Solo eso. Renuncio a participar en la carrera del consumismo.

A ver, tu que despiertas la admiración de los demás, que tienes muchísimos bienes de fortuna ¿eres feliz? ¿Estas realmente seguro de que el tener te da la felicidad? O cuando cae la noche, te quitas tu ropa cara y te acuestas en la cama, ¿no será que te das cuenta de que la soledad es tu única compañera? ¿Te valdrá todo tu dinero para comprar unos gramos de amor o un ratito de buena y agradable compañía? ¿Se puede comprar a un amigo, a uno que de verdad, es amigo?

Ser “bueno” es un valor que está “demodé”. Por desgracia, insisto. Y estoy harto de que este loco y estúpido mundo confunda al bueno con el tonto, pues para mi es lo mismo que cofundir la velocidad con el tocino. No es lo mismo. Joder, que no es lo mismo. Ser bueno, o intentarlo ser, me parece toda una filosofia de vida, una una decisión inteligente y además valiente, de tener coraje, pues tal y como esta "el patio" requiere agallas para desafiar las reglas usuales, frias y vacías de este mundo tan insolidario y tan "aparentemente" listo; pero en el fondo, tan tonto y tan idiota (hablo in generis) en lo que a la perspectiva del amor ser refiere. Ser bueno es actuar impulsado por principios éticos, tener buenas intenciones; ser bueno es estar alegre con lo que tienes, compartir con los demás, y mil cosas mas; y desde luego ser bueno no significa que tengamos que dejar de ser astutos, precavidos o inteligentes, virtudes estas que son absolutamente necesarias para todo. Que no. Leamos a Machado y lo entenderemos.

Mientras más años voy cumpliendo (el mes que viene 45), más claro lo tengo. Lo primero que busco en una persona es la bondad de corazón, que creo que es lo más importante. Que, tras escarvar el ropaje y la apariencia, aparezca una buena persona. Es muy difícil dar un concepto de lo que entiendo por tal cosa, pero si me apuráis, y aunque ya lo he anticipado antes, os diré que mi acepción está muy cerca de lo que Antonio Machado entendia por buena persona; pero mi matiz estriba en que para mi la primera acepción es persona de buenas intenciones. La segunda acepción, y quizás más importante es: que tenga valores humanos. Hay muchas más, así que vosotros poned el resto. Eso de estar con un amigo/amiga que tenga buen fondo, para mi es un raro tesoro.

Y tengo los pies en la tierra, ya lo creo: pero sé perfectamente lo que voy buscando. La bondad de corazón atrae a las demás cualidades; pero si una persona no tiene buen fondo, las cualidades huyen de él. ¡Hay tan pocos/as ya! Y el caso es que tiene que haber más, pero esta maldita y loca sociedad en la que vivimos quizás haga que el individuo mantenga sus alertas de autoprotección y no se abra a los demás.

Por ello, desde estas líneas reivindico el valor de ser “buena persona”, un valor que, por desgracia, no está muy cotizado ni es muy apreciado. Y que conste que no me tengo a mi mismo como buena persona, no soy tan pretencioso. Pero si puedo decir que cada dia aspiro a serlo.

Dudo que cuando yo muera tenga algún epitafio, pues como ya dije en otro lugar, pienso “desheredar” a los gusanos (¡a todos!) no dejándoles ni la más minima brizna de materia orgánica. Pero si alguien me hace alguno me gustaria que la frase que esculpieran en la fria piedra fuera esta: "Aqui yace una buena persona". Para mi seria el mejor premio, ya lo creo que sí.


Saludos.

41 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Suscribo íntegramente esta entrada. Es todo un alegato en esta sociedad consumista y pinchosa.

Gracias que hay gente buena, como tú, que no tontos. Cada uno se acuesta con su conciencia y allá cada quien.

Como tú, lo único que quiero llevarme de esta vida es haber sido una buena persona. Lo demás son milongas que no satisfacen al alma.

Un abrazo fortísimo, querido Cornelivs y brindo por la altura de tu pensamiento.

MA dijo...

Hola amigo me gusto leer tu entrada de hoy , y a mi también me gusta mas ser buena persona, y creo que lo soy y me tengo por ello , que una mala persona, pero en este mundo en que vivimos hay que llamar al pan y al vino vino , y ser buena persona esta mal visto pero a mi me da igual , yo huyo como la pólvora de las personas que tienen mal instinto y no quiero su presencia a mi lado ni un segundo, me dan urticaria jajaja , en serio , y de esas hay muchas por desgracia Hay que ser feliz con lo que tenemos y dar gracias cada día por lo recibido, y no desear los bienes del vecino pues a lo mejor los nuestros son mejores y no los valoramos en las pequeñas cosas de la vida esta las buenas cosas y la felicidad .
Un abrazo d MA .

Antonio Aguilera dijo...

Pienso, que el ser buena persona, o no serlo, depende de nuestro pròjimo: ellos son el jurado.

Este prodigioso texto tuyo de hoy me trajo a la memoria unas palabras mìas del año 2007:

LA RELIGIÓN Y LA BUENA GENTE Domingo 9 de septiembre-07, 11 horas A.M. Me encuentro en el restaurante Europa de mi localidad (Priego de Córdoba) tomando un cafelito y al mismo tiempo estoy escuchando a la dueña (que nos sirve al mostrador) Toñi, que hace unos comentarios a la misa que en ese momento retransmiten por televisión. Ella que está al “loro” de dicha misa, nos dice a los presentes: mirad que misa más bonita están echando, cantada por un grupo rociero. Toñi que dirige su mirada hacia mí, comprende al instante , que no estoy de acuerdo con su locución, al verme fruncir el entrecejo, (yo callado). Ella continúa: Pues yo en pudiendo voy con mis niñas todos los domingos a misa, y si no puedo, como hoy, la veo aquí en el bar. Además todas las noches al acostarlas rezamos, yo quiero enseñarlas a que sean buenas cristianas, BUENA GENTE.

La expresión “buena gente” me trajo a la memoria una Frase Célebre de mi colección particular: “La religión es un insulto para la dignidad humana. Con o sin ella, habría buena gente haciendo cosas buenas, y gente malvada haciendo cosas malas. Pero para que la buena gente haga cosas malas hace falta religión”. (Steven Weinberg, físico, premio Nobel).

Un fuerte abrazo

sedemiuqse dijo...

Cornelivs. Sin palabras. Se me han saltado las lágrimas. Solo te digo eso.

Se te quiere.

Besos y amor
je

izara dijo...

La maldad crece muy bien,
abonada por la estupidez
y regada con la desinformación.
Frente a eso ¿qué oponer?.
Quizás sólo el corazón,
desnudarlo tal cual es,
hacerle al otro saber,
que no esta sólo, que hay más,
que sienten parecido a él.
Tú lo haces amigo, mi gratitud por ello.
Un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

Por suerte el dinero no compra las cosas buenas como tú dices, ni la amistad, ni el amor, ni la paz y a veces ni la salud.
Por eso son tan importantes.
Un abrazo y precioso escrito que hace pensar... ;)

Silvi (reikijai) dijo...

... Sin palabras...Feliz Dia de Reyes. Besitos. Silvi.

felicitaslaura dijo...

Ser bueno no quiere decir no poner límites; los límites son necesarios para no entrar en la tontería, para no dejarse abusar.
Hay que poner mucha atención cuando te relacionas con buena gente, porque te puedes desenfrenar y pasarte de raya, me refiero a pedir sin medida o a dar sin medida que para el caso son los dos extremos de una misma linea.

Compartir es " algo " mas que dar y recibir , es eso que se disfruta entre todos, no hay mío, ni tuyo hay nuestro, el nuestro es extensivo( da mucho de sí).

De la bondad se saca mucha alegría de vivir, de la maldad amargura, así que solo por esto creo que merece la pena apuntarse a la bondad, es de inteligentes, aunque no esté de moda.

Un abrazo

Butterfly dijo...

Creo que lo has dicho todo. La característica esencial, yo creo, del ser humano es su instinto de supervivencia. Es él el que nos impulsa a compararnos unos a otros y a querer que se nos admita a cualquier precio en la sociedad.
Está en nosotros ser valientemente primero los "buenos" para deshacer la cadena. La maldad genera maldad pero la bondad tambien genera bondad.
Es una tarea ardua y de ejercicio diario...pero entre todos se puede conseguir.
un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Lo mío debe de ser una cuestión de edad: me importa un pimiento lo que piensen de mi a nivel social. Yo necesito esta contenta conmigo misma. Y, normalmente lo consigo si soy buena.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

¡cuánta razón! Un abrazo, amigo.

MariluzGH dijo...

Coincidimos, amigo. Y te aseguro que no hay que esperar a ningún epitafio:¡eres una buena persona!

abrazos y buena semana

Pequeños Soles de Noe dijo...

Mi querido amigo, primero darte las gracias por tu comentario en mi blog en el día de hoy.
Y porqué ser bueno? mi respuesta: "es más fácil ser bueno que ser malo"

Y no pensés en epitafios ya que desde ya te digo "Sos una buena persona"

Un abrazo y vos también sos uno de mis regalos de Reyes.

Noe

Juan Navarro dijo...

Pues no entiendo dónde está el problema. Cosa de enfoque debe ser. Como si lo importante fuera la mirada de los demás. Esa mirada, el juicio, es lo que crea la contradicción y le desasiego. Olvidemos a los demás, obviemos su juicio, miremos hacia nosotros (que no a nuestro ombligo), examinemos: ¿somos ese que vemos, lo somos? Pues somos. Y basta.
Un abrazo, amigo.

Myr dijo...

Creo que eso es lo que nos hace humanos. Un beso, amigo

salud equitativa dijo...

querido amigo CORNELIVS: las esencias son inalterables, más allá de los cuerpos, más allá de las intenciones y también, desde luego, de las consideraciones de los otros. Ser "buena persona" es una distinción en sí misma. No necesita de reconocimientos... por caso, nadie pondría en tela de juicio lo caminado por Teresa de Calcuta o tantas otras almas semejantes, y en dicho caso, lo que pensemos nosotros no tiene importancia alguna, alcanza con lo que ella sentía cada vez que hacía un esfuerzo por el prójimo. Cuando las personas padecen una situación límite y sobreviven a ella, se dan cuenta que la vida no es estar corriendo tras la zanahoria... ni tampoco navegar en un mar de dulce de leche a contracorriente porque finalmente no beneficia a nadie. Ópticas, visiones que le dicen. Un abrazo andino. Víctor

Simplemente Olimpia. dijo...

Si de verdad te lo crees, no "está mal"....pero dudo de que "a pié juntillas" confies integramente en tan explayada disertación.

Olimpia.

(No suelo volver así que, da igual lo que yo pueda decir o escribir, siempre estoy "de paso")

galicia maravillas dijo...

Para mí es una de las mejores cualidades que podemos tener, o ser, junto a la creatividad y la posibilidad de transformar lo que tenemos alrededor y aunque no sea bueno, aprender algo bueno de ello también :) pero la más alta, aunque no esté de moda, al contrario, es la bondad:) un beso!! :)

allmaacuariana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sinkuenta dijo...

Amigo Cornelivs, me he tomado un rato libre para leer detenidamente tu escrito de hoy que, en cierto modo, traía respuestas a una serie de cuestiones que me he planteado hoy precisamente. Creo que nos has demostrado sobradamente que eres una buena persona, que no se conforma con rascar la superficie de las cosas sino que trata de profundizar para ver lo que está detrás. Seguro que ser buenos es lo más inteligente que se puede hacer. Los tontos, por supuesto, no tienen la posibilidad de darse cuenta de esta gran verdad. Te mando un abrazo y espero seguir leyéndote.

Rita dijo...

Mucha miga tiene tu escrito y estoy de acuerdo en todo, matizando algo te diré que ser bueno o malo en mi opinión se nace, no se hace, no se puede dejar de ser bueno aunque te tomen por tonto, y también creo que se puede ser bueno y de vez en cuando dar un manotazo como tu dices. Me gusta mucho esa escena de los sabados, es un calco de algo vivido y muy añorado, disfrutalo mucho, un beso amigo Cornelivs

allmaacuariana dijo...

Querido amigo cada vez que te leo, coincido plenamente, si bien intento ser mejor cada vez y que la sencillez, la bondad y la humildad nos haga mejor persona.Si estamos en una sociedad sumamente consumista,donde cualquier motivo de es para gastar dinero, sea por las razones que sean,mientras mas de la midad de la humanidad se muere de hambre.Creo que necesitamos HAMBRE DE SER HUMANOS.Y la desinformacion de los medios poderosos que manipulan la informacion para provecho de intereses politico y economico.Sin duda debemos revalorizar los valores y enseñarles con ejemplos a nuestros hijos.Abrazos muy fuerte no serás acuariano no? yo soy de febrero y vos?

Isabel dijo...

Supongo que cada cual, debe ser, según le sale del corazón, se puede ser bueno sin ser tonto. Hay personas que no envidian a nadie, que se conforman con ser como son.Un beso

María dijo...

Yo me pregunto ... ¿y qué trabajo cuesta ser buena persona? ¿y ser mala? ¡¡¡entonces intentemos ser de lo mejor!!

Un beso.

Isabel Huete dijo...

Yo creo que hay más buenas personas de lo que parece, lo que pasa es que tienen miedo a mostrarse como tales porque los valores que predominan son los de la apariencia, los de la indefinición, los de lo políticamente correcto, los de guardarse alguna carta, los del "por si acaso". Y lo curioso es que yo me he encontrado a veces en grupos de personas que yo sé con conocimiento de causa que son buenas y entre ellas ni se muestran ni se reconocen las unas a las otras como tales. Todas creen que los demás se reirán de ellas o las considerarán unas "pardillas" cuando en realidad todas comparten los mismos valores y comportamientos.
Debemos perder el miedo a la comunicación y a mostrarnos tal y como somos. Si todos lo hiciéramos el mundo funcionaría mucho mejor.
Un beso grande.

Neogeminis dijo...

Qué ganamos siendo buenos?.mmmmmm supongo que satisfacción interior, tranquilidad de conciencia, placer por construir en lugar de destruir o observar pasivamente lo que sucede...además supongo yo que si todos optáramos por lo mismo, el mundo sería un mejor lugar para habitar, más seguroy pacífico y en eso ganaríamos todos.

un abrazo.

Fernando Manero dijo...

Magnifica aportación sobre la bondad humana. Un auténtico estudiom sobre un tema tan sensible. Nada que objetar. Has puesto al descubierto tu personalidad, que invita al encuentro y a la complacencia. Un fuerte abrazo, campeón

Miguel Ángel dijo...

Este tema que colgaste ayer, y que acabo de leerte en la mañana, ha preocupado al ser humano desde ni se sabe. Antes que los griegos y los romanos, mucho antes ya dio motivo para hablar, reflexionar y escribir. Que siga siendo hoy tema de conversación no es preocupante, sino expresión de que aún no lo hemos resuelto.

Apelo desde mi persona a un argumento de autoridad. Éste es:

Cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:
-«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».
Jesús le contestó:
-«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios.”
(Evangelio de Marcos, 10,17-17)

Desde pequeño he oído decir ¡qué niño más bueno! para referirse al bebé que dejaba a sus papás dormir por las noches y aceptaba sin chistar que no se le cogiera en brazos ni le estrujaran las vecinas con arrumacos.

Los jefes quieren subordinados buenos, que no protesten ni zanganeen, sino que obedezcan prontamente. Los de abajo quieren líderes que satisfagan sus deseos y necesidades también diligentemente. Los cónyuges ansían ser el centro de atención y cuidados de la otra parte. Los/as padres/madres educan a su prole para que rezumen bondad y la prole, singular o plural, nunca estará del todo satisfecha de quienes le dieron la vida porque tardarán un poco en llegar a entender, aunque sin duda lo conseguirán, claro que sí, algún día.

Se reúnen en una ciudad civilizada de un país muy civilizado los principales países para hablar de como hacer este mundo mejor para todos los seres humanos, y resulta encarcelado quien representa al colectivo que se muestra más preocupado y combativo sobre este asunto. Tras 21 días de cárcel incomunicada, es puesto en libertad con cargos. ¿Alguien entiende algo? ¿Qué es lo bueno y qué es lo menos bueno? ¿Quién de quienes se acostó con el ánimo tranquilo y durmió con más paz de conciencia?

Le conceden a Obama el nobel de la paz, y ¿tiene esto algún significado?

Aparece el Papa por los medios y ¿tranquiliza su bondad al personal?

¿Cuántas personas habrán regalado ayer noche a sus seres queridos diamantes bañados en sangre humana sin haber ni siquiera pensado en ello? El amor que les impulsa no les obligó a hacer mayores reflexiones. ¡Qué cosas!

Tengo para mí que Robinson Crusoe fue una persona buena durante el tiempo que pasó en su isla. Pero ¿cómo era antes y cómo fue después? Eso no lo cuenta Daniel Defoe, aunque es posible que en 1719, como no existía internet, no se pregonara pero sí se hubiera dicho.

En fin, Cornelius, ya sabes tú cómo pienso yo. No quiero extenderme más, que este es tu post. Pero termino con otra cita que también sabes y conoces:

«Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan!» (Evangelio de Mateo, 7, 11)

Te honra, noble Cornelius, plantear este asunto en el día después de noche tan mágica, en que se supone que se premia la bondad y se agradece la “regalidad”.

Un abrazo cordial

Alijodos dijo...

Para ti y mucho de los que pensamos como tu ese seria un gran epitafio si señor...estoy muy de acuerdo en todo lo que dices..Ser bueno es una forma de actuar en la vida que mucho que tiene que ver con hacer el biens sin mirar a quien y sin intereses oculktos...por que la mayoria de las personas se mueven por interese personales y eso es muy muy triste querido amigo cornelius...hace tiempo que hice la paz con el mundo y me di cuenta que odiar es el peor de los daños que puede hacerse uno...a si mismo...Por tanto como es dificil conjugarse con todos esos pocos que hagan su camino sin mostrarle mi desprecio por que eso es daño para uno...Y por otro lado la filosofía diaria debe ser hacer el bien...una bonita reflexion que muchos deberían leer...un abrazo...

Juan Luis G. dijo...

Todos somos buenas personas, hasta que se demuestre lo contrario.

Un abrazo.

Marinel dijo...

Qué bonito texto,Cornelivs.
Sabes que creo?
Que en el fondo,quien es bueno, no puede ser de otra forma.Y lo es con todas las consecuencias,risas y malos modos del resto,que lo desprestigien o no,no pueden variarlo.
Y siento desde mi corazón,que la maldad es artífice de sufrimiento sin fin, de desasosiegos,de mala conciencia.Si no se tiene mala conciencia por ser mala persona,es que aún se es peor de lo que se cree, y eso es mucho!
Me ha gustado mucho ese momento que reflejas de los Sábados, donde tu mujer y tú os aisláis del mundo en vuestra tertulia pacífica con ese vasito de lambrusco y las tapitas.
Me ocurre algo parecido y lo adoro,la verdad.
Eso es por lo que vale la pena vivir,sin duda alguna.
Y que se ría quien quiera,pero a mí, también me gustaría que alguien dijese de mí algún día eso de buena persona...
Besos enormes.

Pamela dijo...

Alentadora entrada querido amigo Cornelivs, necesitamos más de los BUENOS. Te fijas que además los malos tienen mucha más prensa? Yo me quedo con tus propuestas

Gabiprog dijo...

Efectivamente...

Incluso sostengo la teoría de que se confunde educación con debilidad, a partir de ahí...

marbu dijo...

Un buen post para la reflexión.
Procuro ser buena persona y actúo como tal, no lo hago por aceptación o reconocimiento...es que me nace...simplemente soy así.
Un abrazo

Markos dijo...

No hace falta llegar al epitafio para llamarte buena persona. Además, en un epitafio pierde valor, porque hay tendencia a hacer bueno a todo aquel que fallece, aunque en vida no lo fuera.
Tú eres una buena persona.
Y como tú hay más, hay muchas más. Lo malo es que los hijos de puta hacen mucho más ruído que los discretos buenos.
Abrazos

Isabel Romana dijo...

Cierto que parece estar de moda ser un lobo para las demás personas, con tal de conseguir muchos bienes materiales, pero creo que también nuestra sociedad aprecia y aplaude a las personas con principios éticos. Estamos en una etapa muy fea, deshumanizada, donde el beneficio económico parece estar por encima de todo lo demás. Pero también estamos educando jóvenes con valores, muchos padres tratamos de inculcar en nuestros hijos principios. No está todo perdido, ni mucho menos. Pero hemos de insistir, cada cual desde nuestro lugar, en la importancia del "ser ético" y no dejarnos deprimir por estas corrientes que, a la postre, sólo consiguen aumentar el número de personas desdichadas. Un abrazo muy fuerte, querido amigo.

Paco Cuesta dijo...

La lectura de tu entrada me trae un recuerdo de la infancia:
Cuando una chica de antaño se iba a casar, se decía del novio "es un chico muy bueno muy trabajador".
Hoy dirían: "Se va a casar con un pringao".
Si no eres un trepa, a costa de lo que sea no eres nada ¡ Que pena!.
Un abrazo

Asun dijo...

Lo que uno gana siendo bueno, es la tranquilidad de sentir que se está siendo honesto con uno mismo.
Pero ser bueno, no quiere decir que nos tengamos que dejar pisar. Hay veces que hay que poner límites.

Un abrazo

Myr dijo...

Ahhh, mi querido amigo, y ¡la próxima vez que ande por la zona, espero que tengas la bondad de invitarme un sábado a una muestra de tus virtudes gastronómicas!

Belkis dijo...

En nuestro interior hay sentimientos que nos empujan a obrar bien, y, junto a ellos, pululan también otros que son como insectos infecciosos que amenazan nuestra vida moral. Por eso debemos procurar modelar nuestros sentimientos para que nos ayuden lo más posible a sentirnos bien con aquello que nos ayuda a construir una vida personal armónica, plena, lograda; y a sentirnos mal en caso contrario.
Yo no sé si soy o no una buena persona, pero al menos cuido mis sentimientos, mis virtudes y mi moral.
Interesantísima reflexión Cornelivs.
Un abrazo

Circe La Hechicera dijo...

Hola Pablo!!!, me encantó este post, y mientras más se profundiza el tema, me viene interrogantes a la mente, ser bueno es una manera de ser? un estilo de vida? son nuestros actos que hablan por sí solos? Ser bueno es ser complaciente o tolerante?. Hay personas que se regodean en decir que son buenos y a los ojos de otros reamente no lo son. Cada quien actúa según su conciencia y sus valores y dentro de los principios que para todos sean universales o los que nos ha implantado la vida y la sociedad. Creo que la naturaleza humana es muy compleja, y creo que ser bueno, es un estado de bienestar con uno mismo y dormir con la conciencia tranquila. Un beso grandisimo feliz domingo!!!