"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

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"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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jueves, 24 de junio de 2010

De nuevo juntos

Los jueves leemos El Quijote.

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Quizás esté en un error; pero me da la impresión de que a estas alturas de la novela, y con lo avanzada que está ya esta segunda parte, D. Miguel de Cervantes ya sabe que será la obra de su vida; quiere pasar a la posteridad como el padre que luego es padrastro y, al final, se convierte en padre amante de su hijo, de su personaje, de “su” D. Quijote, y es mas, si me apuráis, lo veo incluso disfrutando escribiendo este capitulo, con su fina ironía que nos hace sonreír cuando los leemos.

Varios detalles me lo indican: por ejemplo, el titulo “De cosas sucedidas a Sancho en el camino, y otras que no hay más que ver”; asi como el titulo del anterior capitulo, que hablaba de cosas “tocantes a esta historia, y no a otra alguna”; con la caída del recién depuesto Gobernador a la sima, lo veo recurrir de nuevo a la simbología sobre la fugacidad de las cosas humanas, algo que es recurrente en Cervantes, pues no olvidamos las referencias al último rey godo, D. Rodrigo, aquel que se lamentaba de que ayer era dueño de un reino y hoy no podía decir que ni una sola almena era suya; el eterno e infinito cariño de Sancho hacia su rucio, hasta el mismo Sancho lo dice: “¡Oh compañero y amigo mío, qué mal pago te he dado de tus buenos servicios! Perdóname y pide a la fortuna, en el mejor modo que supieres, que nos saque deste miserable trabajo en que estamos puestos los dos, que yo prometo de ponerte una corona de laurel en la cabeza, que no parezcas sino un laureado poeta, y de darte los piensos doblados.”

Hasta se fija, grande Cervantes, en el rucio de Sancho: “…y su jumento le escuchaba sin responderle palabra alguna: tal era el aprieto y angustia en que el pobre se hallaba”. Esta claro que el rucio rebuzna, pero no habla. No hemos olvidado que cuando recupero a su rucio, tras habérselo hurtado Gines de Pasamonte, Sancho abrazó a su rucio y lo besaba “como si fuera persona”, y el rucio se dejaba acariciar y besar “sin respondelle palabra alguna”.

En definitiva: Sancho se reencuentra consigo mismo, acepta su destino, es mas sensato, ya no quiere ínsulas ni insulos. Y lo veo encariñado de veras con su amo, con D. Quijote, gracias a cuyo paseo Sancho vuelve a ver la luz del sol. Sancho ha crecido, ha madurado, Sancho es grande: ved como habla ante los duques. Hasta D. Quijote se sorprende de verlo hablar con tan pocos disparates.

Reencuentro de amo y mozo, de caballero y escudero, de Sancho y D. Quijote. Sancho ha sufrido en su gobierno, y D. Quijote con encantamientos gatunos y bromas continuas. Ahora ya están juntos de nuevo, compartirán un mismo destino: ya no se separarán hasta el final.

Y por cierto, y como sobre gustos no hay nada escrito, destacaré este comentario de D.Quijote, siempre tan actual y tan acertado.

-No te enojes, Sancho, ni recibas pesadumbre de lo que oyeres, que será nunca acabar: ven tú con segura conciencia, y digan lo que dijeren; y es querer atar las lenguas de los maldicientes lo mesmo que querer poner puertas al campo. Si el gobernador sale rico de su gobierno, dicen dél que ha sido un ladrón, y si sale pobre, que ha sido un parapoco y un mentecato.

Poco han cambiado las cosas. No olvido a Einstein: “La vida es muy peligrosa; no por lo que pasa, sino por los que se sientan en la plaza a ver lo que pasa”.

Saludos.

13 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En efecto: Cervantes ya era muy consciente de la obra que escribía... y se le acababa el tiempo.
Ojalá se prohibera el oficio de murmurador, querido amigo.

Abejita de la Vega dijo...

Coincidimos en el rey Rodrigo. Muy buen comentario, amigo Cornelivs.
Me gusta tu reflexión acerca de lo consciente que era Cervantes, a estas alturas.
Un abrazo.

Mar dijo...

Hola guapo!!!

Paso a dejarte un beso y darte las gracias por tus visitas.

Besitosssssss

Merche Pallarés dijo...

Me entristece que estemos cerca del final... pero, contenta, de que ¡por fin! Sancho y Quijo se junten y salgan de ese maldito castillo. Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

Las reconciliaciones y reencuentros, tienen algo de mágico, de atrayente.

Asun dijo...

Es precisamente por esa fugacidad de las cosas humanas que debemos aprovechar el momento y ser muy conscientes de nuestros errores para poner remedio antes de que sea demasiado tarde.

Un beso

pancho dijo...

Sancho ha aprendido en la mejor escuela, la experiencia le ha hecho más sabio, el mejor aprendizaje viene a través de sus vivencias.

El fino e inteligente humor cervantino está muy presente en todo el pasaje: DQ sólo reconoce a S cuando oye el rebuzno del burro.

El Sancho harto de burlas y amedrentado por la caída da como resultado un Sancho que ya no disparata a ojos de su amo.

Un abrazo

Myriam dijo...

Me gustó mucho tu comentario. Coincido contigo, Sancho se encuentra consigo mismo y sabe lo que quiere.

Cuánto simbolismo en lo de la Gruta ésta, como en la de Montesinos y en la de la Cavia Rumia y de Rodrigo.

Por fin salimos de la casa de los duques. Me alegro de que Cervantes acelere el paso.

Besos y muy buen fin de semana.

Abuela Ciber dijo...

Pase a saludarte

Que tengas un grato fin de semana!!!!

Cariños

La Gata Coqueta dijo...

Se acerca
en mutuo silencio
y languidez extenuá

Otro fin de semana
para allegar el descaso
y ser disfrutado

Según va emergiendo
cual fuente cristalina
desnudando el alma

En un simulado abrazo
en las verjas del olvido
esperando el siguiente

María del Carmen

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

poco tiempo después de terminarla moriría era como premonitorio. Saludos

Antonio Aguilera dijo...

PABLO:

Sancho no quiere ver morir a su rucio sin haberle agradecido mientras vivía los excelentes servicios que le ha prestado. Es una traslación de la carga de conciencia que a algunos de nos queda después de perder a algún ser querido: pensamos que no hicimos por ellos todo lo que pudimos o debimos.
Ahora el cariño es triangular y recíproco: Sancho, don Quijote y Rucio. Rocinante lleva tiempo que no aparece en escena, descansa el rocín, no sabemos cómo de flaco ahora.
Acertada cita de Einstein. Son un peligro los que esperan, abúlicos, ver la vida pasar.

Un fuerte abrazo querido Pablo. Tengo que hacer un clarillo y llamarte.

La Gata Coqueta dijo...

Cordialmente te dedico
estas palabras, iniciando así
el lunes con buen positivismo
para; mi amigo Cornelivs


Estelas virtuales

Comienza la semana
se crecen las ideas
todo se hace posible

Porque así lo sentimos
la euforia nos cubre
dejándose besar por ella

Nos invita a ir depositando
semillas de estima y aprecio
en los espacios amigos

Que desde hace tiempo
nos unen sus letras
que brillan en la alborada

Con poemas imaginarios
o conjuntos de realidades
que nos van descubriendo
la belleza de ese ser humano

Que a través de los sentimientos
nos va dejando estelas...
...cada vez más hondas
para ser recordadas...

y nunca olvidadas
formando parte de mi estar
al leerlas cada mañana...

María del Carmen