"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
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"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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jueves, 3 de abril de 2008

Roma. Estoicismo.

Hay por ahí gente infinitamente más autorizada que yo para hablar del estoicismo de Seneca, y si se quiere, de los Romanos, pues el estoicismo se adaptaba perfectamente a su caracter nacional. En este blog me voy a limitar a comentar los efectos, harto beneficiosos, que el estoicismo ha tenido en mí. Ya decia en mi anterior entrada que, en mi opinión, las enseñanzas de los estoicos eran rabiosamente actuales para esta época, y para mi han sido como el agua de mayo que riega un terreno seco y sufriente. No lo puedo evitar, mi adorado Lucio Anneo Seneca siempre ha sido una de las fuentes de mi inspiración y de mi pensamiento. ¡Paradojas del destino, que el filosofo más grande que ha dado Roma fuera preceptor del emperador mas imbécil que tambien ha dado Roma!

Los Romanos eran valientes, decididos, no tenian miedo a la muerte, caminaban rectos hacia el enemigo, con una valentia y un coraje personal individual que hoy, por desgracia, no existe. Hoy el ejercito se ampara en el numero de combatientes, unos se protegen a otros, y 50.000 soldados son mas valientes que 20.000. Pero los Romanos de hace dos mil años tenian el coraje, el valor individual, el desprecio a la muerte que los hicieron grandes. Les pasaba lo mismo que a los espartanos. Cuando el enemigo invadia su territorio, los romanos jamas preguntaban "¿Cuantos son?", sino, simplemente, "¡¿Donde estan?!". Que cada uno piense lo que se esconde detrás de tan decidida pregunta.

Por eso, el estoicismo se adaptaba tan bien a su caracter. El estoicismo enseña a echarle valor y arrojo a la vida, (a echarle huevos, hablando "in vulgaris"), y preconiza que cada persona ha de aceptar su destino, y desempeñar la función que se le ha asignado en el Mundo. Los estoicos creian, y yo también, que la bondad se basa en el conocimiento y que los hombres verdaderamente sabios son indiferentes a los cambios de fortuna. El sabio es inmune al infortunio y la virtud garantiza la felicidad.

Las creencia de Seneca y su filosofia era muy elaborada, de hecho eran ideas adelantadas para la época, pues en aquel tiempo de esclavitud, los Estoicos avanzaron la noción de la humanidad universal, una hermandad entre hombres. En una era de opulencia, los estoicos rechazaban la vida ostentosa y, preconizaban una vida de absoluto control. Y es que, como decia Seneca, y eso pasa hoy también, desperdiciamos la vida en lujos inconscientes, en la insaciable avaricia o en la cuidadosa diligencia de inútiles trabajos. Algunos se “entregan al vino” o se “entorpecen con ociosidad”, mientras que a otros les detiene la ambición de fortunas ajenas o el aborrecimiento de la propia. Otros son inconstantes y vacilan entre varios pareceres; hay algunos a quienes, no agradándose de ocupación alguna que dirija su carrera, la muerte les sobreviene por sorpresa. Vivimos abrumados por nuestras propias bendiciones. Incluso nuestras riquezas nos son molestas.

Y Seneca vivia feliz, ni se "inflaba" cuando subia de fortuna, ni se "hundia" cuando bajaba, tenia un equilibrio, una sensatez, una tranquilidad de animo, y una virtud que ya quisiera yo para mi, y que tanta falta nos hace a todos. Seneca es un verdadero bálsamo. Sus enseñanzas estoicas son una autentica delicia, una "delicatesen" para el alma. Sus costumbres personales, por el contrario (algunas nos pueden parecer extrañas en esta epoca) las comentaré en otro lugar. Pero, repito, el estoicisimo, como filosofia para afrontar con tranquilidad de animo los avatares de la vida, me sigue pareciendo una fórmula perfectamente válida, y, de hecho, necesaria para las almas atormentadas.

Un ejemplo. Seneca dice que hay personas que se quejan de los avatares de la fortuna, de los infortunios que padecen, y que siempre andan llorando por ahí. Dice que eso es de cobardes, que no pasan de ser "quejillas de animo mareado". Y le responde: "Oh, incauto cuando el capitan de barco va a hacer una singladura por el mar, ya cuenta con que es posible que pueda sufrir una tormenta¨" (es decir, ya cuenta con esa posibilidad), por qué no lo hiciste tu?"

Salu2.

2 comentarios:

EasyCure dijo...

He escuchado en el afamado programa 'formicae albae' que emite el canal Rostra I, (despellejadero oficial del Imperivm), y tambien en 'Ubi es cardias?' del canal Palestra Circi, que el tal Seneca ese llevaba una doble vida muy al uso en los políticos.

Mientras pregonaba la morigeración en las costumbres, se entregaba a la vida licenciosa con jovenes efebos (coño que mal gusto, aunque, como dijo el Marqués de Sade: 'no hay ano que no satisfaga al más exigente de los penes').

Enfin, como ves ni el bueno de don Lucio Anneo se libra de que el poder mediático le lance restregonazos a su buen nombre y honor. Seguro que la culpa es del tal Polancvs

CORNELIVS dijo...

Cierto, era extraña costumbre de los senadores y de la alta gente de la epoca contar con la, digamos, "compañia" de jovenes efebos, los griegos fueron los que contagiaron a los romanos en eso. De todos modos, dicha paja la dejo aparte y me quedo con el grano: su manera de enfrentarse a los problemas de la vida.
Salu2.