"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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domingo, 11 de mayo de 2008

Vida bienaventurada


He seleccionado algunos parrafos de la obra de cierto escritor, cuyo nombre te indicaré al final, y que quiero enseñarte hoy, lector amigo. Por mi, te pondría el libro entero, pero entonces le quitaría todo el misterio. Te animo a que lo compruebes por tí mismo.

""Todos desean vivir bienaventuradamente, pero andan a ciegas en el conocimiento de aquello que hace bienaventurada la vida. Ante todas las cosas, hemos de pensar que vida es la que apetecemos, después mirar por qué medios podremos llegar con mayor presteza a conseguirla. Miremos, pues, adonde y por donde hemos de caminar, porque en esta peregrinación no sucede lo que en otras; en que los terminos y vecinos, siendo preguntados, no nos dejan errar en el camino. En esta, el camino mas trillado y mas frecuentado es el que más nos engaña. En ninguna cosa, pues, se ha de poner mayor cuidado que en no ir siguiendo, a modo de ovejas, las huellas de las que van delante, sin atender adónde se va, sino por dónde se va; porque ninguna cosa nos enreda en mayores males que el dejarnos llevar de la opinión ajena, juzgando por bueno lo que por consentimiento de muchos sea bueno, siguiendo su ejemplo y gobernándonos, no por razón, sino por imitación, de lo que resulta el irnos atropellando unos a otros.
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Esto verás en el discurso de la vida, donde ninguno yerra para si solo, sino que es autor y causa de que otros yerren, siendo dañoso arrimarse a los que van delante. Porque donde cada uno se aplica más a cautivar su juicio que a hacerle, nunca se razona, siempre se cree; con lo cual el error, que va pasando de mano en mano, nos trae en torno hasta despeñarnos, destruyéndonos con los ejemplos ajenos. Si nos apartaremos de la turba, cobraremos salud, porque el pueblo es acérrimo defensor de sus errores contra la razón; sucediendo en esto lo que en las elecciones, en que los electores, cuando vuelve sobre sí el débil favor, se admiran de los cargos que ellos mismos nombraron. Lo mismo que antes aprobamos, venimos a reprobar.
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No hagas algo porque "esto es lo que siente la mayoria", pues por esa misma razón es lo peor; porque no están las cosas de los hombres en tan buen estado que agrade a la mayoría lo que es mejor; antes es indicio de ser malo el aprobarlo la turba. Busquemos lo que se hizo bien, y no lo que es mas usado; lo que nos coloque en la posesión de eterna felicidad, y no lo que califica el vulgo, errado investigador de la verdad. Y no llamo vulgo solo a los que visten ropas vulgares, sino también a los que las traen preciosas; porque yo no miro los colores de que se cubren los cuerpos, ni para juzgar del hombre doy crédito a los ojos; otra luz tengo mejor y más segura con que discernir lo falso de lo veradero. Los bienes del ánimo, solo el ánimo los ha de hallar.
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Será, pues, bienaventurada la vida en lo natural que se conformare con su naturaleza; lo cual no podrá conseguir si primero no está el ánimo sano y con perpetua posesión de salud. Conviene que sea vehemente, fuerte, gallardo, sufridor, y que sepa ajustarse a los tiempos, siendo circunspecto en si y en todo lo que le tocare, pero sin demasía. Ha de ser asimismo diligente en todas las cosas que instruye la vida, usando de los bienes de la fortuna sin causar admiración a otros y sin ser esclavo de ella. Que tenga libertad y tranquilidad, dejando a un lado las cosas que nos alteran o atemorizan. Y que tenga tranquilidad de animo, sin que le ensorbebezcan ni abatan los bienes de la fortuna ...""
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Y ahora es cuando comienza lo bueno del libro. Para mi, parece que se escribió ayer; pero no. Asi comienza Lucio Anneo Séneca uno de sus mejores siete libros; concretamente su libro "De la vida bienaventurada". El libro, en si, es una delicia. En mi humilde opinión, es una buena brújula en momentos en los que podamos perder el norte.
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Salu2.

3 comentarios:

ultimodelafila dijo...

Amigo cornelivs, llevo tiempo sin decirte nada, eso no quiere decir que no te siga.Pero es que realmene anda bastante escaso de tiempo. Me gusto mucho su cambio de imagen.

Un saludo y pronto pondre el post de mi viaje a pompeya, seguro que te gusta y espero que sepas disculpar un poco el abandono.

Saludos

CORNELIVS dijo...

¡El hijo pródigo ha vuelto! Que gusto verte de nuevo por aqui, amigo udf.
Bienvenido siempre.
Espero con suma impaciencia el post de tu viaje a Pompeya, por supuesto que me va a gustaaaar, pero me voy a morir de envidia porque me hubiera gustado ver todo aquello. Bueno, algun dia iré, seguro.

Salu2.

Cassius K dijo...

Asi que esa es una parte de uno de los famosos siete libros, no lo he leido pero algunos camaradas universitarios así me lo recomiendan, según parece en la filosofía se pueden encontrar claves para superar todo tipo de impedimentos en esta vida a veces perra.

Los siete libros de la sabiduría de Séneca, tarea pendiente cuando acabe otra obra filosófica, esta vez de Lou Marinoff.

Pd: Y que se cumpla tu sueño de visitar tu preciada Roma, ánimo Cornelivs pero estate al loro con el Vesubio, a la menor vibración terrestre corre como alma que lleva al diablo xD.