"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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lunes, 17 de noviembre de 2008

In dubio...pro veritas

En la vida nos persiguen las incertidumbres. La concepción de lo que “debe” ser el mundo choca abiertamente con lo que realmente “es”, y entonces nos invade esa sensación de desesperanza e impotencia hacia la realidad. La realidad siempre se impone a la ilusión. La realidad siempre gana.

El soñador, el bendito soñador, sufre porque la justicia y la verdad no terminan de imponerse, se sube al caballo de la esperanza, del cual mil veces se cae para volverse luego a subir. No suele ser un tipo práctico, pero, aún así, es una figura que siempre he contemplado con mucho cariño.

Por su parte, el realista, que muchas veces adopta una actitud comprensiblemente ácida, mordaz y a veces irónica contra todo y contra todos, tampoco es feliz porque no confia demasiado en nada y piensa que la esperanza no va a cambiar el mundo, y ojo, no le falta la razón. Desazonado, viaja por la vida con su muy escondido dolor a cuestas, consciente de que esto es un valle de lágrimas. Esta figura la contemplo con admiración, ese pragmatismo que irradia para mi tiene también mucho valor.

También tenemos al escéptico. La definición que más me convence del escéptico es la que ofrece la wikipedia, que lo define como la persona " que duda, que investiga". Los escépticos no creen en una verdad objetiva, porque para ellos todo era subjetivo, depende del sujeto y no del objeto. Por ejemplo un escéptico diría "siento frío" pero no "hace frío", ya que él sólo puede saber que él tiene frío. Me identifico mucho con este grupo. El escéptico es, además, un permanente buscador de la verdad de los eternos misterios del ser humano, siempre anda buscando la verdad (¿Dónde esta la verdad?)

En mi caso esa duda es una duda “honrada”, es decir, no se trata de una duda maliciosa, demagogica, o que trate de combatir o minar los fundamentos de otras formas de pensar, no, nada de eso. Que cada uno piense como bien desee. Siempre he respetado a todas las ideologías y a todos los pensamientos. Es una duda sincera y sencilla: solo queremos encontrar la verdad de las cosas.


En mi caso, esa busqueda de la verdad, además, es “realista”, y quiero decir con ello que soy plenamente consciente de que será harto difícil (casi mejor diria que imposible), el conseguir encontrar esas verdades alguna vez. Lo sé. Si me preguntáis ¿que vas a conseguir demostrar o alcanzar siendo escéptico? No os responderé. Pero si me preguntais: ¿por qúe eres escéptico? Entonces os responderé inmediatamente, lo tengo muy claro: soy escéptico porque intento formar mis opiniones siguiendo la senda del librepensamiento, esto es: sobre la base de la razón, e independientemente de la tradición, religión, autoridad e ideas establecidas; un librepensador es una persona que es dueño de sus propias decisiones. Al menos lo intento. Sé que este camino del librepensador escéptico está sembrado de dudas, de dificultades y de sufrimiento. Muchas veces, algunos amigos me dicen: ¿por qué le das tantas vueltas a las cosas?” Muy sencillo: porque no me convencen muchas de las explicaciones clásicas de siempre.

Pero fundamentalmente lo soy porque siento una profunda y placentera sensación de libertad siguiendo mi propio camino, abriendo mis propias sendas, sin seguir las huellas de otros caminos que otros abrieron en el pasado. Eso no quiere decir que niegue la bondad de dichas sendas: simplemente que tras su análisis cojo de ellas lo que mi razón acepta, y desecho lo que a mi sentido racional le choca. Además, me lo tomo con mucha tranquilidad, sin prisas, meditando todo lo serenamente que puedo.

Por cierto, y dicho sea entre paréntesis: hablo del mundo de la razón y del pensamiento. El mundo de los sentimientos y del corazón…eso es otra cosa muy distinta.

Lo que sucede es que es tan misterioso todo (hablo de los grandes dogmas de la humanidad como la salvación, historia y origen del Cristianismo, o de otras religiones, los grandes dogmas de las creencias religiosas, etc), y han sido tan maquillados, retocados y reinventados durante siglos esos dogmas y esos misterios que creo que es muy difícil dar con la verdad histórica de las cosas. Insisto: quizás nunca las encontremos. Usando un símil sencillo, es como encontrar un diamante que se halla escondido en medio de toneladas de papeles. Pero al menos soy libre buscándolos por mi propio camino, aunque no los encuentre nunca.
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Lo que si une al esceptico, al soñador y al realista es que ninguno de ellos está conforme con la sociedad en que vive, aunque, obviamente, varian sus actitudes y modos de demostrar esa disconformidad.

Resulta admirable la vida de los antiguos, de nuestros padres, abuelos, bisabuelos. ¡Que placer! No había estrés, no había coches, ni móviles, ni teléfonos, ni faxes, ni siquiera luz. Encendían velas. Estoy hablando de hace unas cuantas décadas ya. No quiero hacer aquí un elogio de épocas pasadas, no se trata de eso; solo de comentar los aspectos positivos (que muchos tenían también) de aquellos tiempos. Se vivía más despacio, más tranquilo. Apenas había consultas de psicólogos o de psiquiatras. Hacían su trabajo dura y honradamente sin complicarse demasiado la vida en temas profundos (mas bien nada). Sabían vivir. En verano se sentaban después de cenar en las puertas de sus casas, y hablaban con los vecinos con total tranquilidad, hasta que el sueño les hacia que se fueran a dormir. Todo era más lento: nada de estar mirándose el reloj en la muñeca cada 10 minutos ¡lo que tenga que pasar pasará! Eran felices, y eran emocionalmente más estables que nosotros. Había más confianza entre las personas. Un simple apretón de manos era una escritura. Quizás tuviera el inconveniente de que era una sociedad más inculta, tradicionalista e inmovilista: pero lo bueno es que la gente no pensaba demasiado en los misterios profundos. A lo mejor sabían pocas cosas, pero tenían tranquilidad para vivir.


Se supone que nosotros sabemos mucho más: estamos en la era de la tecnología y de la aventura espacial, pero parece que somos individuos permanentemente salpicados por millones de estímulos inutiles y acosados por los falsos dioses del dinero y del poder, y no tenemos tranquilidad para vivir. Y tenemos que hacerlo en este mundo que nos ha tocado: no vamos a estar encerrados en una cápsula. Además, somos seres sociales por naturaleza. Pero, ¿como hacerlo, manteniendo tu propio yo incontaminado de tanta tontería? Esa es la cuestión.

Puede que me equivoque, pero muchas veces pienso que, en cuanto a tranquilidad de ánimo, los antiguos vivían mucho mejor que nosotros. Creo que estamos pagando el terrible precio de la cara oculta del progreso.

Saludos.
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32 comentarios:

Pedro dijo...

Todo tiene un precio en esta vida, y el que nos ha tocado pagar a nosotros no es nada barato. y desgraciadamente lo pagaremos durante toda nuestra vida, por más que intentemos desligarnos de la corriente establecida.
Para tu tranquilidad (si es que es posible) yo también circulo por tu misma senda.
Un abrazo.

lys dijo...

A veces uno lee cosas, cosas que tiene sabidas pero en las cuales no repara y uno dice,!Pero si es de cajón! Me sucedió con una letra de esas que tan sabiamente nos escribe

-La sonrisa de Hiperión-

"Ahora, corre, tiembla, recibe,
escapa, duerme, sonríe
descansa, olvida, gime.
Y si te da tiempo: vive".

Y como tu dices , yo también creo, que vivimos tan deprisa que nos olvidamos de vivir.

SALUDOS.

Ludwig dijo...

Hola Cornelivs.
El tema se las trae, por lo cual, mañana, tras una reflexión estilo pre electoral, te pondré un comentario.
Hoy voy bastante de bólido.
La razón...
Decirte que te he dejado algo de "deberes" en mi blog, tras hacer los míos.

Isabel dijo...

Todo tiene su precio, ojalá nos hubiera salido algo mas barato este "progreso del que disfrutamos".
Un beso

Ludwig dijo...

Al final me he "enganchado" con tu escrito y de ahí este mensaje.
Siempre he pensado que el "reloj" que llevamos dentro, tiene la capacidad de ir a la velocidad que nosotros deseamos.
Por cierto, me he ido al final, sin haber dejado caer que también me identifico con el escéptico, con bastantes toques de cinismo.
Volviendo al "reloj".
Pienso que, con los años, mientras se acelera el reloj de la vida, el nuestro particular, lo vamos ralentizando.
Aprendemos a disfrutar de una conversación, de una mirada, de una situación, de un silencio...
Por lo menos es mi caso.
Antes sentía una cierta envidia cuando recordaba los pueblos y a la gente charlando en sus sillas, fuera de casa.
Ahora, han cambiado las formas, pero las vivencias son las mismas.
Vamos. Creo que es así.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Siempre he vivido en la incertidumbre. De hecho, ese fue el primer tema de mi blog, hace más de dos años. ¿Tributo a la modernidad? Puede ser, pero pienso que ahora ni se duda: para ello hay que meditar un poquito.
Muy buen tema el que proponer para reflexionar, con apoyo en los clásicos.
Saludos.

Chencho dijo...

La búsqueda de la verdad, la eterna búsqueda. Prefiero pensar y sentir que la verdad está en mi interior.
La sociedad ha avanzado mucho tecnológicamente, pero no parece que seamos mas felices. Las religiones no dan ejemplo, a la ciencia le falta la ética, ¿donde encontrar la verdad?. Estoy contigo, aunque el camino sea mas largo y duro, la verdad está en tu propio sendero.
Un saludo.

La Gata Coqueta dijo...

Los antiguos y sin ir más lejos nuestros propios padres.

No estaban tan mecanizados y eran más felices, hablo en su juventud.

Sin televisión, para ir llevándolos y atrayéndolos a sus antojos y sin saber al fin nada en serio de lo que allí se cocina.

Vamos y la forma, poco trabajo y consumir lo que hay que mañana más.

Hoy contábamos un medico y yo de estos avatares preconcebidos y fue la primera vez en muchisimo tiempo, que hablo que había que ahorrar algo y no se gastar todo lo que traba en casa.

Y se me asustaron los oídos al decirlo, cuando tiempo sin oír eso Dios mio.

Estos yogurines como las cosas sigan así van a saberlo lo que vale un peine, muchas carreras pero hacer otros trabajos para sobrevivir no, paga papi.

En mejor traer gente de otros países a que limpien lo que no quieren hacer los de casa y así nos luce el pelo.

Y la igualdad de las mujeres, muy bien más esclavas a trabajar y gastar el dinero sin control por qué no hay tiempo ni se sabe hacer un pote siquiera es mejor comer pizza y hamburguesas.
Y los hijos abandonados en la calle haciendo gasto de otras cosas sin el control familiar y ídem de ídem.

Habría para toda la noche pero hay que tener en cuenta que mientras nosotros estamos aquí, otras cabezas pensantes están pensando como fastidiar para sacar más rendimiento al ser humano teniéndolo bien enrollado con cosas meramente innecesarias.

Lo iré dejando, porque cojo carrera y lo dicho, están pensando cabeza despejada con tres carreras mínimo, muy bien alimentados sin preocupación, solos en la penumbra donde los subterráneos se comunican unos con los otros.

Adiós con el corazón que con el alma no puedo...

Hasta otro momento tan grato como este.

Un beso.

RAMPI dijo...

Eso que tú planteas son los daños colaterales de la evolución. Y la paradoja es que, parece que, en vez de progresar, retrocedemos.
Muy buen post.
Un abrazo
Rampi

ave de estinfalo dijo...

holas amigo cornelivs
aqui visitando tu blog
muy bueno el escrito
sale me retiro
que andes bien

byE

saludos desde durango mexico

PAOLA dijo...

hola !!! el título me llevó a mi secundaria, donde estudié latín por 3 años, el texto me parece un tributo al pensamiento humano, a la eterna disconformidad, y a la búsqueda permanente de certezas pisando las huellas de los cuestionamientos, pero el perfecto equilibrio s elogra através de esos pilares y tu los describes a la perfección, como nos tienes acostumbrados.
besotes, te espero, dejé news!!!

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Yo soy soñador no dejare nunca que maten mis sueños, que se lleguen a cumplir o no, eso es otra cosa. Pero a veces cuando debo tomar decisiones pues soy realista y en ciertas ocasiones soy exceptivo, soy todo una mescla.

Pero no se soy utópico y me fascina soñar con un mundo mejor y esperar lo mejor del ser humano, claro el ser soñador a veces tiene un costo muy alto que hay que pagar, y a veces pegamos de frente con el duro muro de la realidad.
Saludos

Umma1 dijo...

Me conmueve este post, amigo.

El camino de los pensantes, es mucho más complicado que el de los mortales simplitas.

Me recordaste Pío baroj, quemencionbaen una conferencia política, aquella necesidad de no formar parte del rebaño monótono.

Sabés? Muchs veces he mirado con cierta nostalgia, a los qu vivieronenpaisajes bucolicos, en medio de la simplicidad de la ignorancia.

Pero, supongo, son momentos de claudicación poética, porque por otra parte, no sería yo, si no me hiciera planteos. Ni vos, serías vos, sentándote al fresco a ver pasar la vida.

Saludos ()

Rita dijo...

Es muy interesante esto que has escrito hoy. Siempre lo es pero este razonamiento me ha llegado. Creo que hay un término medio entre el soñador y el realista, entre ellos me encuentro yo, me gusta confiar en que mis sueños se hagan realidad, sin perder de vista esa realidad en la que me encuentro.
Por otro lado te diré desde mis 65 años vividos que es cierto que antiguamente la gente era más feliz en su ignorancia, yo, logicamente, tengo esa experiencia, y aunque lo vivi de niña, si que me llegó algo de esa vida placentera que hoy desearia para mi, para mis hijos y nietos.
Me has traido a la mente aquellas noches de invierno en que se reunian los mayores en torno a unas velas o quinqués (yo vivia en un pueblo donde no habia luz electrica), para contar historias, en esa imagen recuerdo eso que tu has dicho, una vida feliz de comunicación permanente con la familia y amigos, una vida en la que no era necesario acudir a un psicólogo, la sencillez de las cosas no precisaba ser analizada. Saludos desde Canarias

Amig@mi@ dijo...

Cornelivs,
Despues de leer y releer tu post, llego a una conclusión:
Me quedo con la comida de variados ingredientes. Cada situación en la vida, exige una postura, realista, soñadora, esceptica... u otras distintas que también las hay. lo bueno es poderte adaptar, cuando uno ES y no varía, surgen los conflictos.
Hay veces que nos podemos permitir el lujo de SER, pero otras NO.
Lo difícil está en poder coordinar situación y forma de pensar.
con respecto a la opción pasado /presente. Digo lo mismo. como tú bien dices en el pasado todo era más sencillo luego había menos conflictos de cualquer tipo.
Hoy todo es más complicado lo que es sinónimo de problemas, pero en todo hay que buscar la parte positiva.
Un pajarillo que ha vivido toda su vida enjaulado no anhela otra cosa. Lo mismo pasa con los humanos, creo que cada cual estamos adaptados a nuestro entorno y época y, preparados para llevar la vida que nos ha tocado vivir.
Hoy me encuentro positiva.
Besos

AriaDna dijo...

Luchar por mis sueños es lo que me hace levantarme cada mañana para buscar su realidad

besitos mil!

DianNa_ dijo...

Muchas veces "siento" que nos estamos deshumanizando gracias a tanta tecnología, nos olvidamos de ser personas y siempre corremos sin rumbo... hacia dónde??

Espero que ayer se te diera bien el día :))

Besos, niño

Anónimo dijo...

A/a: Sr. Cornelius,
Buenos días, cuando pueda, ¿tendría a bien explicarme o traducir a la lengua popularmente conocida como "popular" el significado del título del post?. Pero cuando pueda, prisa no tengo.
El simil del diamante, diria más bien metafóricamente hablando que depende del quilataje ¿de cúantos quilates hablamos?
a la espera de su respuesta, reciba un cordial saludo,
suya afectísima
I.

loose dijo...

El mero hecho de no aceptar la incertidumbre con la que caminamos por el sendero de la vida hace que nos produzca inquietud e inseguridad a la hora de dar un paso hacia delante. Vivimos planificando un futuro siempre incierto y eso hace que en ocasiones, nuestro equilibrio se tambalee. No se puede pretender la certeza.

Bajo mi punto de vista, sí que todo ocurre por algo, pero el efecto esperado no siempre seguirá a la causa hallada.

Somos seres dinámicos y por lo tanto necesitamos de nuestra incertidumbre si queremos crecer y evolucionar, si pretendemos alguna vez recorrer un camino diferente y no quedarnos en el intento.

Un beso.

Ericarol dijo...

Si. Es verdad
yo amo la paz, la tranquilidad, la serenidad, la naturaleza. Perooo siempre y cuando el progreso nos ayude y no nos separe, esta bien. Aunque si creo que nos estamos perdiendo de a poco y no estamos bien utilizando ese progreso.
Un beso!

Esther dijo...

La verdad es que es bueno ser un poco de todo... No está mal ser soñador para vivir la vida con ilusiones e intentar cumplirlas,y ser realista porque sino a la vez nos llevaríamos más de una decepción y escéptico pues siempre quedan dudas de lo que se nos muestra ante los ojos es real o no.. e intentamos averiguarlo para confirmarlo..Si damos por hecho que todo lo que nos dicen o muestran es cierto podemos caer en errores..

Es verdad en epocas pasadas se vivía mejor en algunos aspectos pero tenían también menos comodidades.. Ahora sabemos más y eso es bueno pero lo que no me gusta es el egoísmo al que tendemos a ir, hay que pensar más en los demás..

besitos

amigoplantas dijo...

Naciste, ¿es verdad o mentira?

Acabas de tomar un aliento, y con suerte para ti, a ese aliento le seguirá por lo menos otro

Y ese proceso continuará así, con absoluta seguridad, hasta tu mismísimo instante final, ¿es verdad o mentira?

Si cada aliento llevase incorporada una posibilidad de experimentar dulzura en él y por él mismo, entonces, en ese caso, tendrías una inmensa fuente de felicidad a tu alcance

Isabel Romana dijo...

Creo comprender bastante bien tus palabras y desde dónde las dices. Sin embargo, me gustaría dar un matiz a ese canto sincero que haces a la simplicidad de la vida de antaño, algo que yo también añoro pero que no deja de tener muchos puntos oscuros: mucha mortandad infantil, escasa esperanza de vida, enfermedades simples hoy que entonces no se podían tratar, mucha miseria y poca comida en general, frío, etc. etc. Pero eso ya lo sabes sobradamente. Lo que quería decir más en concreto es que cuando queremos, como tú has expresado, alcanzar alguna clase de verdad, hemos de renunciar a esa vida feliz - o casi feliz - en la ignorancia. La verdad, las verdades, duelen. Besitos, querido amigo.

sedemiuqse dijo...

Gracias por mostrarnos tus pensamientos, siempre es enriquecedor escuchar a los demás. Aunque cada uno tenemos nuestra propia riqueza, y yo hablo de riqueza interior, las dos riquezas (por denominar de algún modo) las creamos nosotros.
Agradecerte también el matiz, este matiz:

Por cierto, y dicho sea entre paréntesis: hablo del mundo de la razón y del pensamiento. El mundo de los sentimientos y del corazón…eso es otra cosa muy distinta

Si, son muy diferentes y a pesar de serlo conviven con nosotros cada momento. Todos tenemos razón, pensamientos, sentimientos, corazón.....
Yo "pienso" y "siento" que la vida la creamos nosotros, y todo está en ti, en el en mi.

Besos.
je.

manuel de la rosa dijo...

Creo que tu reflexión es acorde con la vida de muchos que te visitamos...sinceramente en ocasiones me siento como tu...otras acepto el tiempo que nos toco e intento hacerlo más llevadero para mi y los mios. Aunque pienso que siempre ha ocurrido igual, lo que cambia es la concepción y la aceptación. Un abrazo

Alí Reyes H. dijo...

Hay que seguir buscando. La escritura no nos garantiza que encontremos...pero nos da pistas valiosas.

Queiles dijo...

Me recordó aquella canción de Silvio Rodriguez "Fábula de los tres hermanos" que se encuentraen este link:

http://www.goear.com/listen.php?v=baa164b

Saludos

CARLOS LABARTA dijo...

Querido Corne, mi querido Corne:

Soy de los que toda la vida, como tú ha tratado siempre de encontrar un verdad honda en todo, de los que ha buscado siepre no quedarse en los tópicos lugares, en las explicaciones de las cosas vagas y ha arañado en la superficialidad de su entorno para hallar razón, razón de ser, comprensión total, global de las cosas... En ello he encontrado siempre el contento... No he sido escéptico, excepto en religión o en las esperanzas hueras de almas inocentes, que sustentan sus deseos en ilusiones infaniles, carentes de toda base real para pensar si quiera que puedan llegar a convertirse sus aspiraciones o deseos en realidad tangible. He tratado siempre de mantener los pies en la tierra, ilusoriamente, valiendo la contradicción, pero siempre he vuelto a cada inicio positivo o negativo de las cosas, como en un sin haberlas comprendido o aprehendido, porque las lecciones tomadas eran continuamente impracticables. Bien sabes tú por mis pasados comentarios a otras cuestiones que tratas, que tiendo siempre a imponer un punto de negatividad a las cosas, un punto de escepcticismo, como quieras, ante la perspectiva de que grandes ideales puedan ser puestos en práctica y obtener fruto lenta o rápidamente. Bien sabemos que el escepticismo no es negativo en sí, pero es más fácil interpretarlos como una traba en sí de la posible realización de los ideales abstractos que nos enseñaros de pequeños en nuestras escuelas, que aprendimos a discernir con los años dela adolescencia como preferibles, particularmente, pero que más tarde vimos icumplidos por los, ya en edad adulta, vimos que crecieron con nosotros... La verdad de cualquier actitud, la realidad de cualquier visión, la certeza de cualquier opinión, son frases, oraciones que andan en desuso, y no porque hallamos dejado de practicarlas, sino porque chocan, como bien dices, con lo real, con la realidad de cómo son las cosas. Hay que contar con una gran cantidad de características de personalidad férrea y pétrea para poder combatir los embites de muchos... El defensor, acaba siemprepor ser el más atacado al que más objeciones se le ponen orque siempre parecerá que se olvida y omite muchas aristas. Somos demasiados, o somos el número que somos, bastantes, y todos tenemos nuestra manera de ver las cosas... El gran invento de nuestro sociedad es el de la idea de Consenso, que tanto desune...El gran invento o uno de los grandes inventos de la sociedad actual. Porque es cierto, Corne, yo también pienso que los antiguos debían vivir necesariamente más felizmente, pero también entonces había muchos que vivían en situaciones que hoy nosotros, con nuestra perspectiva moderna, sabemos observar como condiciones de desigualdad e injusticia en comparación con los que evidentemente vivían muy tranquilos.
Pero es triste, claro que es triste pensar siquiera que la tranquilidad, esa sobre la que andamos hablando parezca un estado antinatural de los hombres, la tranquilidad de espíritu que nos lleva a bienes comunes, a ideas debeneficio espiritual, social, general... Existen, tú eres un notable defensor de ellas, así como Haideé Iglesias, que tanta inspiración causa, como tú, con tu sabiduría y tu claridad. GEnte como vosotros, de la mano, valiente y fuertemente, podríais causar una revolución absoluta que en mi modesta casa ya fui deseando desde los primeros post, una revolución de la sensibilidad.
Añadir, por último, para acabar con este farragoso fardo de exclamaciones mío, que quizás esta dura época de ahora sea un momento propicio para la renovación desde dentro, para que se dejen oir, y más aún, para que se acaben entendiendo, las posturas olvidadas de aquellos viejos predecesores nuestros, vuestros, que inundaron el mundo, que insuflaron vida a las ideas más bellas del Hombre y que han estado latiendo bajo el peso de la imcomprensión...
Un fuerte abrazo, querido Corne...
Espeluznante...

genialsiempre dijo...

Muy bien definidos las distintas opciones. Me identifico con el "realista", y así me vá.

José María

Cornelivs dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.

Si, asi es. ¿Ser realista, ser escéptico, ser soñador? O como dice Esther, ser un poco de todo?

¿Como acertar?

Indudablemente, el conocimiento trae sufrimiento, pues como dice el viejo refrán "ojos que no ven, corazón que no siente", y creo que así es.

Antiguamente no se sabian muchas cosas, pero la gente era mas feliz que ahora.

Unido ello a que el progreso ha traido un estrés y un alto precio que pagar, asi nos va a todos.

Todos vuestros comentarios son estupendos, revelan que me he sabido expresar bien. Pero, bueno, ¡eso es lo que hay!

CORNELIVS OS QUIERE.

el piano huérfano dijo...

no, no te equivocas, a mi me pasa lo mismo, pero creo que el cuerpo avisa cuando llega el camino sin pagar ese precio

un beso

Bacdiras dijo...

Cornelivs!
Dices muchas cosas, todas ellas muy interesantes.
Yo también me considero bastante escéptico, según lo que estabas diciendo. Además de libre, me parece una postura que trata de no implicar tanto ni manipular, al permitir que el otro disienta de lo que uno dice y al no hacerle partícipe de tus propios puntos de vista. ¿Quién sabe...?
Es una postura que opino que es respetuosa, pero al fin y al cabo, ni mejor ni peor que otra, pues en el fondo ¿qué sabemos?
A veces pienso que creemos que tenemos la capacidad de elegir ciertas cosas y creo que el margen es sumamente reducido y que perdemos un tiempo precioso yendo contra la corriente de lo que la vida quiere para nosotros.

Un besillo.