"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La vida es sueño

"La vida es sueño" es una de las obras de D. Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) más conocida y estudiada. Dicho interés reside en su complejidad filosófica, pero también en el notable armado dramático. Marcelino Menéndez y Pelayo, en 1910, que la estudió muy concienzudamente, la definió como drama filosófico, en el que destaca especialmente la oposición entre destino y libertad, el tópico de la vida como sueño y la tematización del autodominio. Personalmente pienso que es mucho más que una obra de teatro. Mucho más. Es una obra de imprescindible lectura, de las que hay que leer. Anoche disfruté especialmente con el soliloquio de Segismundo (uno de los soliloquios más famosos del drama español, si no el que más), del cual extraigo estas maravillosas estrofas, que todos conocemos, y que nos invitan a meditar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Saludos.
.

31 comentarios:

Juan Luis dijo...

Hola Cornelivs.

Todo un clasicazo, sí señor. Siempre vigente.

Saludos.

loose dijo...

Meditemos pues. Busquemos ese ansiando equilibrio que nos permita disfrutar de nuestro bello sueño ya que a veces éste se transforma en pesadilla.

Y como sueño que es, disfrutemos de él hasta que se acabe cuando abramos los ojos a esa realidad que es la muerte.

Un beso.

Pd: Intento seguir el ritmo de tu diario particular, pero a veces por motivos laborales, me es imposible contestar a todos.

Un beso.

DianNa_ dijo...

Me encantan estos versos, me encantan los sueños, me muevo en el frenesí constantemente... y vuelvo a mi nube, de ahí no me baja ni dios!!

Besos soñadores :)) y feliz día, niño

Miguel Ángel dijo...

Pues no madrugas tú ni nada. Y te levantas del sueño con estos pensamientos filosóficos.

Mucho se preocupaban nuestros mayores por el sentido de la vida y también por ayudar a otros a encontrarlo.

Es bueno recordar todo esto, sacar de ello lo que tenga de aprovechable para ahora y también dárselo a otros, que tal vez ni caigan en la cuenta.

Saludos cordiales.

Pedro dijo...

Una obra magistral, por todo lo que encierra.
Un gran acierto, amigo, el recordárnosla hoy. Te lo agradezco.
Un abrazo.

beatriz dijo...

"Todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende".
Nos pasamos la vida intentando entender la muerte y no la entendemos nunca porque no la aceptamos aunque caminamos irremisiblemente hacia ella y somos plenamente conscientes.
Muy interesante tu post, como siempre.
Un beso

Rita dijo...

Cuan acertada es ésta elección! La vida es Sueño, maravillosa, por lo que es y por lo que me recuerda. Yo cuando muy joven hice mis pinitos como locutora, cosa que me gustaba tanto, tantisimo diría yo. Esa estrofa, la más conocida y, yo diría, la más bonita, como tu dices, la que nos hace pensar, esa estrofa la recité yo en la radio, aquellos tiempos......me la se de memoria todavía. Estupenda, gracias por traerme esos entrañables recuerdos,un abrazo

GINEBRA dijo...

Un clásico que nos acercas hoy. Parece mentira que hayan pasado tantos siglos y podamos hoy pensar lo mismo. Saludos y besos.

moderato_Dos_josef dijo...

Y es que realmente, la vida es sueño, pero hagamos que sea un bello sueño...Un abrazo!

Umma1 dijo...

Lo que fascina, es que se pueda decir tanto, tan hondo, con semejante economía de recursos.

En eso consistirá la genialidad, no?

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Tengo que confensarte que hace unos 30 años la leí y me pareció un soberano rollo para cun chico de catorce años....después la vi interpretada en el Maria guerrero por el Brujo (nuestro paisano)...y "chapeau"....no digo más...saludos

El Ente dijo...

preciosa entrada, algunas veces yo tambien pienso que la vida es sueño , que a veces se convierte en pesadilla.

gran homenaje amigo Cornelivs

genialsiempre dijo...

Un clásico de obligado estudio, siempre vigente.
Gracias por recordarlo

José María

María dijo...

Un clásico y magistral, como la misma vida en sueño.

Un beso.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Una obra universal. El planteamiento es toda una argumentación de la teología católica sobre la predestinación y el libre albedrío, pero permite lecturas mdoernas, aunque suponga desenfocarlo. Pero eso es lo que tenemos que hacer con los clásicos: leerlos desde el presente.

Fernando Manero dijo...

Una obra imperecedera y de permanente actualidad, que habria de representarse periodicamente, al menos con la frecuencia que se hace con el Tenorio, del que estoy hasta los congojos. ¡Cómo supo captar Calderón las miserias humanas!, ¡con qué contundencia nos supo transmitir la diferencia entre los deseos y la realidad, la distancia entre la ficción y lo objetivo!. Un verdadero tratado de política y de crítica al poder y a la ambición. Cuando releo esos versos, que me sé de memoria, reconozco que me siguen sobrecogiendo como si los leyera por vez primera. Animo, Cornelius, siempre das en la diana y con el dardo certero.

Isabel Romana dijo...

Maravilloso ese final del monólogo. A mí me gustaba mucho esa parte que decía "Ojos hidrópicos creo/ que mis ojos deben ser/ pues cuando es muerte el beber/ beben más. Y de esta suerte/ viendo que el ver me da muerte/ estóy muriendo por ver". No sé si la separación de los versos es correcta, pero desde luego refleja muy bien esa contradicción nuestra, tan profunda, de desear aquello que incluso nos da la muerte. Besos, querido amigo.

Amig@mi@ dijo...

Me encantan los clásicos, pienso que tenían mucha más "miga" que las obras modernas. Y ese soliloquio es genial.
Un abrazo

Lycans Laqueus dijo...

Que no se nos pase la vida soñando que tampoco es plan eh!!, pero carajo que agustito se vive desde la cama o colgado de una pared, o dando una cabezada hacia lugares donde nunca estaremos.

Un lobo insomne

sinkuenta dijo...

Gracias Cornelivs por ponernos delante este maravilloso poema... estos días precisamente ando pensando en que nos pasamos la vida soñando lo que somos y vivimos como real lo que es un sueño. ¡qué casualidad! el señor Quevedo era genial!! un abrazo

RAMPI dijo...

A veces pienso que tenemos demasiado olvidados a nuestros clásicos y nos dejamos llevar por lo extranjero.
Qué triste"!
Qué vuelvan los clásicos!
Un abrazo

Isabel dijo...

Que bonito recordar los versos de siempre, los clásicos, los del cole. Contigo es imposile olvidar la grndeza de nuestra historia.
Gracias por enriquecernos.
Un beso, amigo

Oteaba Auer dijo...

me ha parecido fantástico que hayas recordado un clásico con este soliloquio tan vigete y, encima, aderezado con el aria de la suit nº 3 de bach...Una de las más bellas que compso
Has hecho que me vaya a dormir feliz:)
Besos

LA MAMMA dijo...

Si, yo tambien pienso que tienes un DON, pero ademas de ese, otro se esconde en ti, el de hacernos recordar grandes cosas de un mundo en general.

UN BESO

zoraida999 dijo...

Un dia despertaremos y nos daremos cuenta que todo fue un sueño....

Esther dijo...

Ahora que lo leo si que me suena de ha berlo leido alguna vez,está muy bien gracias por refrescarme la memoria.. besitos

Cornelivs dijo...

IMPOSIBLE CONTESTAROS UNO A UNO.

FATAL DE TIEMPO.

GRACIAS A TODOS. CORNELIVS OS QUIERE.

Bacdiras dijo...

Mmmm! Precioso!
Pensar, vivir, representar un papel que a veces nos creemos en exceso y que quién sabe si lo soñamos...
Una maravilla de obra.

Un besillo.

el piano huérfano dijo...

toda la razon del mundo
los sueños sueños son y nosotros seguiremos soñando con un justicia justa


gracias

SUSANA dijo...

Mi querido Amigo:

Muero por leer este artículo detenida y tranquilamente, como me agrada! Pero deberé esperar hasta la semana que viene, donde me pondré al día con todas tus letras.

Al igual que en tu caso, la falta de tiempo me tiene torturada y estoy saliendo de viaje en unas horas.

Pero no podía ni quería dejar de decirte que me he reído a las carcajadas con tus comentarios en mi blog, hace unos momentos! Sos tremendamente simpático, ocurrente, espontáneo y sobre todo, una gran persona!

Me siento muy afortunada por tener tu amistad y disfrutarla en cada ocasión, aquí y en mi espacio!

TE ABRAZO CON TODO CARIÑO y TE AGRADEZCO EL MOMENTO EXCELENTE!!!!!

Hasta la vuelta QUERIDO AMIGO!!!!

Señor De la Vega dijo...

Hay textos, que al menos en la vida de mis "sueños" me hubiese gustado escribir; este es uno, desde la primera vez que lo leí, y cada cierto tiempo lo releo, siempre con más gusto y más sonrojo.
Yo imagino una puesta en escena del mismo, en la tribuna de la sede de Naciones Unidas.
Transmitiendo en directo al mundo, y delante de los desvergonzados dirigenes que nos dirigen...
alguno de los soliloquios más bellos de Segismundo
(también del mundo), en voz, por ejemplo un niño sudanés de Darfour:

¡Ay mísero de mí, y ay infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así,
qué delito cometí
contra vosotros naciendo.
Aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido;
bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor,
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
—dejando a una parte, cielos,
el delito del nacer—,
¿qué más os pude ofender,
para castigarme más?
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que no yo gocé jamás?
...
Un saludo, queda suyo, Z+-----