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lunes, 1 de diciembre de 2008

πολιτικος

Asi se escribe en griego el término "politica".

Nunca ha formado parte de mis aficiones la politica. Desde pequeño me enseñaron en la escuela que la politica era un arte noble; era “el arte de servir a los demás”. Quizás sea una acepción muy primaria, pero para mi, eso es lo que "debe de ser" la politica. Y ahora, con mis 43 años a cuestas, lo creo aún más firmemente. Para mi sorpresa, he comprobado que la wikipedia define la politica como “la actividad humana tendente a gobernar o dirigir la acción del estado en beneficio de la sociedad”. Con más placer aún, observo que sigue diciendo lo siguiente: “Así entonces podemos entender el término de política en la actualidad, como la actividad de quienes procuran obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin. Debe tenerse presente que esta es de carácter instrumental; desde una perspectiva moral, la política debe ser vista como una de las actividades más nobles del ser humano ya que implica una labor de servicio hacia los demás, viendo a éstos como la generalidad o pueblo.”

Lo anterior es lo que, según mi opinión, “debe de ser” la politica. Pero, ¿lo “es” realmente? Obviamente, no.

Siempre ha habido y habrá abusos. Pero pienso que nadie deberia de usar esa verdad histórica como excusa para su conformismo o su apatia, pues yo le responderé, con datos históricos en la mano, que si es vieja la corrupción, más vieja aún es la lucha contra la corrupción, lo que pasa es que hay que preocuparse un poco por las cosas.
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Un breve repaso por la historia nos indica que en mi adorada Roma antigua, la política era un noble arte: los romanos se ocupaban de la "res publica", de la cosa publica. Era noble arte servir a su pueblo y hacer que se engrandeciera. Y lo consiguieron, por supuesto. Eran politicos vocacionales. Los cónsules solo podian estar un año en el cargo, se renovaban anualmente, asi no se acostumbraban a mandar; ademas, tenian derecho de veto el uno sobre las decisiones del otro, lo cual evitaba arbitrariedades. Y funcionaba bien el sistema: desde el año 494 a.C hasta los primeros años de nuestra era en que se inauguró el Principado con Augusto. Total: una vigencia de quinientos años.

El tribuno de la plebe (tribunus plebis) defendia a las clases bajas frente a los abusos de poder. ¡Incluso tenia derecho de veto sobre las decisiones de los Cónsules y de los Comicios! Su persona era completamente inviolable y sagrada. Y las magistraturas romanas, como decia Montesquieu, fueron (más que la guerra incluso) la primera causa de la grandeza de Roma, pues sabiamente se detenian y frenaban unas a otras. No se; pero algunas veces pienso que o bien estaban mucho mas avanzados que nosotros, o bien tenian mas valores éticos que nosotros, o ambas cosas a la vez.

Corramos hacia adelante dos mil años y situemonos en el momento actual. La opinión mas general de la sociedad es que ahora los politicos (sálvese el que pueda, hablo en general) no son vocacionales, sino profesionales. Salvo honrosas excepciones, la clase politica en general goza de mala reputación en el común de los mortales, y ello es obvio, a la vista de conocidos acontecimientos, crisis, desfalcos, casos de corrupción y otras extravagancias que suceden en todos los ambitos y sectores de este mundo y que todos conocemos.

Y el caso es que al principio la cosa parecía ir bien. Este es el Preámbulo de nuestra Constitución, norma fundamental del Estado Español: “”La Nación Española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: - Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo. - Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. - Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. - Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida. - Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.””

Indudablemente, es una bella declaración de principios y debemos aspirar a que se convierta en una realidad. Pero, ¿se cumple? ¿No? Entonces ¿Qué pasa? Que tendrá el poder, qué sustancia diabólica penetrará en el torrente sanguíneo de muchos miembros de la clase política, que apenas salen elegidos, y apenas comienzan a mandar, se olvidan de promesas, de nobles fines, en fin, del noble arte que la política debe de ser?

Lo primero que debería recordar un político es que es un “servidor publico”. Están ahí porque nosotros los hemos elegido en unas elecciones. Le recordaría que el art. 1.2 de nuestra Constitución dice que “La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.”

Bien es cierto que el ciudadano común se preocupa de los políticos cada cuatro años, cuando tenemos que elegirlos. Solo entonces somos real y verdaderamente libres: el dia de las elecciones tenemos en nuestra mano la “vida” o “muerte” politica de Fulanito, de Menganito o de Zetanito. A partir de ahí, al dia siguiente ya es otra historia. La soberbia los llena, el aroma dulce pero diabolico del cargo parece que los embriaga, y una amnesia terrible hace que se olviden de muchas de sus promesas.

Conclusión: sobreviene el inevitable desencanto ciudadano, puesto que comprobamos una y otra vez que algunas o muchas veces los políticos no responden al fin para el cual los hemos colocado ahí: ¡para arreglar problemas con efectividad y con eficiencia!

Pero, ¿Es valiente nuestra sociedad para denunciar esas situaciones? Yo creo que podemos mejorar mucho. Si; porque ¡cuantas personas al enterarse de algún caso de corrupción no se han sonreído, y han dicho o han pensado eso de que “todos los políticos son iguales”, “son del quítame tu para ponerme yo”, e incluso algún lumbrera intelectual (de esos "genios" (?) que nacen cada cien años) añade tranquilamente y sin inmutarse que “hacen bien, yo haría igual, para eso están”! Muchas veces pienso que no nos falta más que aplaudir. Todo el mundo se calla, ¡claro, no sea que lo vayan a quemar a uno en la hoguera, o le vayan a sacar un cuarto de carne como al Mercader de Venecia, faltaría mas! Silencio y mirar para otro lado, aquí no pasa absolutamente nada.

Por ello, quizás parte de la culpa la tengamos nosotros, la sociedad. Si estuviéramos más pendientes y vigilantes de su gestión, si fuéramos más exigentes con ellos y mas valientes para denunciar las irregularidades que presenciemos, y no recurriéramos al típico y tópico "todos son iguales", quizás todo fuera distinto.

Y que conste que pienso que hay buenos politicos. Pero deberia de haber más. Porque muchas veces pienso que a algunos "otros"miembros de la clase politica les interesa eso: que nos olvidemos de ellos, y por muchas razones. Craso error por nuestra parte el que estamos cometiendo, si asi actuamos, porque quizás les estamos haciendo el juego.
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Deberíamos de ser más exigentes. Tenemos todo el derecho del mundo.
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Saludos.
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29 comentarios:

lys dijo...

Estimado Cornelivs, es un post interesantísimo este que nos has regalado. Tenemos un problema los españoles. Veras, me explico.

Cuando llegué a España siendo una adolescente vivimos en Jerez de la Frontera por un tiempo en un barrio llamado la granja. Todos los edificios está edificados en torno a una plaza y lo que más me llamó la atención fue que todas las mañanas muy temprano, las amas de casa dejaban la plaza como los chorros del oro, y en cuanto los niños salían del colegio la plaza se convertía en una pocilga.
Pregunte el por qué y la respuesta fue, -no es mi casa-

Y creo que ese es parte del problema, todo lo que no sea el salón de su casa no es su casa.

Somos apáticos incluso para reclamar lo que es nuestro, ya que mucho bla,bla,bla, y no nos molestamos en rellenar una hoja de reclamaciones.

En cuanto a los políticos, los vemos de la misma manera, -no va con nosotros-

Y sí, sí que va.

Un saludo gordo, gordo.

P.D.

Ya he leído Yo Claudio, voy por el otro que me recomendaste. Ya te contaré

La Gata Coqueta dijo...

Los politicos deberian de actuar de muy distinta manera y ahi viene el problema... no creo en ellos para nada ni en su forma de llevar las cosas a cabo.

Siempre dandole la vuelta a la cuestión y miestras tanto entreteniendote con noticias relevantes para tenerte despistado.

No he visto a nadie que estando muy cerca del poder al ser destituido se aleje, sige con la mesa puesta para toda su familia.

Un saludo y hasta otro momento amigo.

Isabel dijo...

Es facinante lo que nos has contado del imperio romano, realmente eran políticos vocacionales, siempre me han gustado las películas de romanos donde se ve que estaban adelantadísimos para la epoca que era. Un beso

Rita dijo...

Creo que has puesto el dedo en la llaga. Nos conformamos, no reclamamos, no tenemos tiempo pero....para protestar de que las cosas estan mal siempre tenemos ese tiempo. Este es un pais conformista, el español medio no rellena nunca una hoja de reclamación porque tiene prisa, muchos no van a votar porque......"total no vale la pena".Las empresas cuentan con nuestra pasividad y los politicos....también.Luego hablamos y hablamos, si midieramos el tiempo que nos lleva criticar con un amigo de aquel mal servicio (que no reclamamos), veriamos que nos llevaria menos rellenar una hoja. En fin, es nuestro caracter, seguramente. Un saludo

Inés dijo...

Hola Cornelivs,

Me ha gustado tu post de principio a fin, muy interesante todas las reflexiones que haces sobre la politica.

Muy bello, el Preámbulo de nuestra Constitución del Estado Español, me ha encantado leerla.

Estoy de acuerdo, debemos ser valientes, exigentes y libres, y actuar la misma forma. No ser cómplices ni testigos impasibles.
Debemos defender los derechos, la libertad, la igualdad.

un beso y un abrazo,
gracias por tus visitas y por tus comentarios, ...te echaba de menos!

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

No solo exigentes sino observadores y muy críticos de la política, o más bien de su arte. Todas las actividades humanas están regidas por seres humanos que se equivocan, en sí la política es noble y es en el caso de la democracia lo mejor que hay y no se ha encontrado otro sistema que la supere, claro tiene sus errores como todo.

Por eso los juicios de valor de lo que debería de ser es cuando se desarrolla el arte de la política.

Debió ser maravilloso vivir en esas épocas donde en la Roma antigua se hacía política y creo que se cometieron los abusos y crímenes que hoy en día se vive en la política global, siempre los poderosos tendrán participación en decisiones que muchas veces no son las más acertadas.
Saludos

el piano huérfano dijo...

Si, deberiamos de ser mas exigentes siempre.

Eso me hace recordar el caso Malaya aqui en Marbella ¿donde exactamente hemos notado los cuidadanos el arte de servir?

De Roma hicieron un adorno para el Papa y los turistas.

Total hay mucho que desear para que eso se convierte en arte para servir pero no solo aqui, en general, hay un abuso total de la politica de todos loa países.

Gracias otra vez por exponer un tema tan intersante en cuyo caso podia escribir folios y tu tambien, pero hemos captado el mensaje que es el mas importante

un abrazo

RAMPI dijo...

HOla Cornelivs, también pienso que has puesto el dedo en la llaga.
A la mayoría de la gente no le interesa la política ( sólo cuando tienen que ir a votar cada cuatro años) y como bien ha dicho la primera persona que ha abierto esta charla, no buscamos el bien común, sino que barremos para nuestra propia casa.
La mayoría de la gente sólo piensa en sus derechos como ciudadanos, pero no en sus obligaciones, que también las tiene.
Se nos llena la boca cuando hablamos de derechos, pero héte aquí que no es de la misma manera cuando son las obligaciones de un ciudadano. El problema es que la mayoría de la gente no le interesa ese tema, y claro, esto se convierte en una suerte de anarquia donde cada uno hace lo que le sale de su santa voluntad.
También pienso que los políticos tienen muy mala fama, sobre todo con la cantidad de tramas de corrupciones que están saliendo ( que antes también las había, pero nadie se enteraba) y por eso pienso que la gente anda desencantada y, sólo a veces se involucra en los problemas de su propia ciudad o el país.
Pero no hay que involucrarse, sino comprometerse.
Para explicar la diferencia entre involucrarse y comprometerse, lo haré mediante una comparación:
En una tortilla de jamón, intervienen dos elementos principales:
a) El huevo, que lo puso la gallina.
b) El jamón, que lo puso el cerdo.
La gallina, se involucró, porque simplemente puso el huevo y se marchó
El cerdo se comprometió, porque dio su vida por el jamón.
Desgraciadamente, por los derroteros actuales que marchamos, le veo un futuro muy negro a todo esto. Ojalá me equivoque
Un abrazo

Amig@mi@ dijo...

No es sólo cuestión de exigir, es también cuestión de NO CONFORMARSE, claro, que entonces entramos en la pugna de intereses de unos y otros y así llegamos al caos por el que estamos gobernados hoy en día.
Ya sabes que ni "política", ni "religión".
Pero me ha gustado mucho esta frase:
“Así entonces podemos entender el término de política en la actualidad, como la actividad de quienes procuran obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin.
Tenía que decírtelo ,)
un beso

Miguel Ángel dijo...

Bueno el comentario y buenos los añadidos.
La política que narras de la antigua Roma no fue tan limpia y pura como la describes. Desgraciadamente ni en Roma ni en Grecia tenemos modelos transportables.
Nuestra política es lo que es y no dará más de sí mientras sólo nos preocupemos cada cuatro años ejerciendo nuestro derecho al voto. Que yo personalmente reconozco más como deber. Pero nos falta un control más directo sobre aquellos a quienes votamos, exigiendo explicaciones y aportando ideas y sugerencias y también decisiones.
La democracia directa es utópica, pero hoy contamos como más medios que nunca, como Internet, la misma televisión e incluso la radio, para participar mucho más activamente.

Espero que con el tiempo vayamos mejorando.

Hoy me he desayunado con esta estupenda noticia: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Bush/reconoce/mayor/error/fue/creer/habia/armas/destruccion/masiva/Irak/elpepuint/20081202elpepuint_6/Tes
Ya ves cómo estamos. Y de la crisis si buscamos seguro que encontramos cosas parecidas.
¿Realmente somos tan inocentes?

Ludwig dijo...

Me ha gustado tu escrito.

Y recordar que los romanos nos daban cien vueltas en política.
Yo diría que los políticos se están aprovechando de nuestro pasotismo y ya ni se molestan en ocultar sus trapicheos.

Conste que podríamos extrapolar ese "dejarnos llevar" a otros muchos ámbitos de la vida.

En las empresas aceptamos lo que sea con tal de no crear conflicto.
Lo cómodo es bajar la cabeza y aceptar lo que nos viene.

Quizás tenemos una carencia cultural importante.
Imagino que eso ya conviene que sea así a nuestros gobernantes.
En el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Me ha encantado el comentario de la tortilla de jamón.
Buenísimo. Y muy sabroso.

Pedro dijo...

Poderosa reflexión la que sacas hoy a la palestra.
Un tema del que hay mucho que hablar, y de hecho, lo he hecho en mi blog algunas veces con el título de La mentira de la democracia.
Porque eso es para mí la democracia en la que vivimos, una gran mentira de la que yo no eximo mi culpa.
Precisamente estoy leyendo ahora Sobre el contrato social. Discursos, de Rousseau y me confirma la gran hipocresía reinante a la que llamamos democracia.
Pero quizás es que aún no hayamos aprendido a hacer nada mejor, a pesar del ejemplo romano que, francamente, tampoco creo que fuese tan paradisíaco como lo pintan. La distancia en el tiempo enmascara muchas verdades y mentiras.
Yo confío en que algún día aprendamos de una vez el verdadero sentido de esta palabra que ahora se nos queda tan grande.
Mientras habrá que seguir luchando porque ese momento se acerque, y nunca resignarnos a lo que tenemos, y que ha sido construido por todos y todos lo mantenemos, y de cada uno de nosotros depende el que siga siendo así o cambie en algo.
Un abrazo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

El ejemplo que me pones de Roma no es comparable con la política de nuestros días. En tanto que en aquella época el que se dedicaba a ella no necesitaba de un sueldo..ya era rico... sus apetencias eran otras... La clase política de nuestros días ha caido muy baja, sobre todo porque ante casos de corrupción no ha habido las suficientes agallas para cortar cabezas... Yo más que profesionales de la política los llamaría oportunistas de la ocasión: Yo para cobrar mi sueldo tengo que ir a trabajar, día que no trabajo = día que no cobro; son muchas las ocasiones que en el hemiciclo se encuentra en un 20 ó 30% de su capacidad: de vergüenza¡¡¡. Lo que ocurre es que lamerle el culo al político (profesional, el de la tele, el estrella) para que te incluya en las listas de la siguiente candidatura que es el verdadero chollo. ¿sabías que la jubilación de un congresista es un verdadero pelotazo?... y nosotros no podemos hacer nada mientras las listas sean cerradas, manipuladas por mafias internas....la clase política deja mucho que desear...tienen que mejorar mucho para que creamos en ella... saludos

Fernando Manero dijo...

Es tremendo tener que evocar cómo funcionaba la política en Roma para distinguirla de la que se hace hoy en día. No es posible establecer comparaciones entre situaciones históricas tan diferenciadas, pero es cierto que el modo de hacer política, por ejemplo, en el Senado romano sí merece ser valorado en nuestra época. Es un tema preocupante el que planteas y mucho me temo que se ha llegado a un nivel de deterioro que va a tardar mucho tiempo en corregirse, si es que es posible corregirlo. Una de las razones esenciales radica, a mi modo de ver, en el modelo de funcionamiento que rige los partidos políticos y los sistemas electorales, basados en listas condicionadas más por la lealtad y la sumisión que por la calidad y las aptitudes de los afiliados. Al final se ha creado una especie de círculo vicioso, que hurta el debate, entorpece la crítica, promueve el clientelismo, tolera el absentismo y la corrupción a la vez que prima la formación de camarillas impenetrables. La mediocridad acaba imperando y la zancadilla se convierte en el principal método de acceso al liderazgo mediante el pago de favores que impide ejercer la responsabilidad con el necesario nivel de libertad e independencia. He aludido a este tema con frecuencia en mi blog, y me sumo a todo lo que dices en relación con el modo actual de hacer política.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Una entrada muy documentada y reflexiva. Debemos siempre defender a la política como una de las grandes ocupaciones del ser humano. Su corrupción debe ser denunciada porque nos hace daño a todos. Y, sobre todo, porque termina generalizando la sensación de que la política es un arte de truhanes. Y no.

Cornelivs dijo...

LYS: Asi es, tenemos un grave problema: nuestra apatía y nuestro desinteres hacia la politica y hacia los asuntos comunes a todos. Ojalá cambie esa tendencia. Un beso.

GATA: Te digo lo mismo, ojalá cambie esa tendencia. Un beso.

ISABEL: Si; no hay mas que ver como creció Roma y se engrandeció. Un beso.

RITA: ¡Ay nuestro desinterés! Ahi esta el problema, la idea central de mi post es que deberiamos de huir de esa apatia, preocuparnos más por los asuntos publicos. Un saludo.

INES: Asi es, efectivamente, deberiamos de estar "mas encima" de ellos, mas pendientes de su gestión, y ser más exigentes. Un beso.

ROY: De acuerdo con tu comentario, Roy. Lo que yo destaco de la antigua Roma es la fuerza de sus instituciones, y de como lograron engrandecerse y engrandecer a su pueblo. Un abrazo.

PIANO HUERFANO: Si, el mensaje es sencillo; nosotros elegimos a los politicos; nosotros somos los depositarios de la soberania popular; deberiamos de exigirles más. Un beso.

RAMPY: Muy bueno lo del jamon y la gallina. Comparto tu comentario. Un abrazo.

AMIGA MIA: Tambien se puede hablar de politica o de religion sin herir susceptibilidades. Un beso.


MIGUEL ANGEL: Lo sé; y se que en Roma tambien habia abusos. Pero te digo lo mismo que le he dicho a Roy. Lo que yo destaco de la antigua Roma es la fuerza de sus instituciones, y de como lograron engrandecerse y engrandecer a su pueblo. Ni la sociedad es la misma, ni el mundo es el mismo que entonces; pero me gusta la vocación de servicio publico con que los romanos concebian la politica. Si, eran otros tiempos, y habia abusos, PERO PROCURABAN CORREGIRLOS.

Montesquieu ("Discurso sobre la grandeza y decadencia de los romanos") hace un magnifico y exhaustivo estudio de las instituciones romanas, señalando las claves de su éxito.

Una de ellas, era: la MORAL. Politica y Moral eran inseparables. Deberiamos de tomar nota hoy en dia. Un saludo.

LUDWIG: Gracias por tu comentario. Te recomiendo que le eches un vistazo a ese libro de Montesquieu ("Discurso sobre la grandeza y decadencia de los romanos"). Te encantará, seguro. Un abrazo.


PEDRO: Gracias por tu comentario, amigo. En su dia leí El contrato social, de Rousseau. Y tambien su famoso "Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres", por lo cual comparto las apreciaciones que haces sobre este particular.

En cuanto a Roma, me remito a lo que le he comentado a Miguel Angel, a fin de evitar reiteraciones. Un abrazo.


MANUEL DE LA ROSA: Gracias por tu comentario, amigo, coincido con tus apreciaciones. No obstante, en cuanto a lo de Roma, me remito también a lo que le he comentado a Miguel Angel, a fin de evitar reiteraciones. Un abrazo.

FERNANDO MANERO: Gracias amigo, si, es tremendo qsue tenga que acudir a una civilización de hace 2000 años, pero es asi. Me remito al omentario que le he efectuado antes a Miguel Angel, para evitar reiteraciones.

Llevas razón en que NO es comparable una situacion de hace dos mil años con la actual; pero si que podemos rescatar algunos valores, como, p. ej., la vocación de servicio publico que debe ser la politica, y tambien la indisoluble unión entre politica y etica que allí existia. Un abrazo.

natàlia dijo...

Hola, me he pasado un ratejo por aquí y he visto tus premios. Enhorabuena!!!! Espero que vengan muchos más porque te los mereces.

Besotes!!!!!

Cornelivs dijo...

PEDRO OJEDA: Asi es, amigo. Me has entendido perfectisimamente. Un abrazo.

Cornelivs dijo...

NATALIA: Gracias amiga. Un beso!

AriaDna dijo...

¿como andamos hoy de frío? ¿más calentito? jaja

besitos!!

Jesús dijo...

¿por qué servimos a la sociedad, tú en tu despacho y yo en el mío? Diría para llegar a final de mes, pero más que eso, si puede ser, para ganar algo de más dinero, y su puede ser, para ser reconocido socialmente. Y si puede ser sin coger ni un pico ni una pala.

Imagínate entonces al político.

genialsiempre dijo...

Menudo tema!!, estoy de acuerdo con Raquel en que se podrían escribir páginas y no nos pondríamos de acuerdo.
Pero todos podemos hacer algo, ¿porque no empezamos por las Comunidades de vecinos, las Asociaciones de padres, los Clubs sociales y otras entidades aparentemente menores, pero donde impera también la corrupción y la política dirigida?. Recientemente me he dado de baja en un club de lectura al que asistía porque estoy firmemente convencido de que el monitor del mismo seguía consignas políticas. Hay que ser más activos, cada uno puede hacer algo, poco quizás, pero algo por encauzar la vida pública a lo que debería ser. Vale la pena intentarlo.

José María

Cornelivs dijo...

ARIADNA: Hace más frio que ayer, es terrible el frio que hace, menos mal que me refugio en tu blog! Jeje. Besos.

JESUS: Eso es lo malo, que faltan politicos vocacionales y sobran politicos profesionales que hacen de la politica su medio de vida.

Todos cobramos por nuestro trabajo. Pero los politicos, ¿hacen bien el suyo? Saludos.

JOSE MARIA: Suscribo íntegramente tu comentario, amigo. Un abrazo.

Oteaba Auer dijo...

Y por sistema ya se dice los políticos son ésto o lo otro, por supuesto, en tono peyorativo.
Interesante entrada.
Un besOte:)

DianNa_ dijo...

Me ha gustado leer este post, muy interesante. Mira, estoy harta de oír a la gente: bahh!! yo paso de ir a votar... total!!

Pero después nos quejamos, están ahí los que NOSOTROS PONEMOS, deberías exigir más y no dejarnos llevar por la comodidad de que los demás se lo "curren" por nosotros, nos puede la desidia y entonces, pasa lo que pasa...

Besos, amigo y buenas noches :)

LUISA M. dijo...

Una reflexión interesante y necesaria, me atrevería a decir. Estoy de acuerdo contigo, amigo, en que la mayoría de los políticos actuales olvidan pronto por quién y para qué han sido elegidos.
En cuanto al resto de los ciudadanos, deberíamos dejar de quejarnos y actuar. Creo que lo defines muy bien en las dos últimas frases: "Deberíamos de ser más exigentes. Tenemos todo el derecho del mundo." ( y el deber, añado).
Besos.

Esther dijo...

Hola! tienes razón la política degenera día a día pero es por lo que nos hemos convertido.. en unos egoistas y si lo somos nosotros los políticos no iban a ser menos..Algunos están por el bien del estado pero los menos. y otros por enriquecerse.. La verdad es que el sistema de Roma del qeu hablas parecía muy bueno pena uqe no se ponga en marcha hoy en día..

A la tarde te comento la otra entrada que ahora voy con poco tiempo.. besitos y pasa un bue ndía

zoraida999 dijo...

La politica para mi, nos es mas que el juego, como en cualquier casino, donde unos pocos aficionados y otros enganchados, juegan sus cartas, con todas las tretas posibles, para engañar al adversario y a la banca, algunos son buenos jugadores y llegan al poder, y una vez alli, se les acabo las ganas de jugar y se dedican a no hacer nada...

Bacdiras dijo...

Si la política la hacen los hombres y los hombres somos lo que somos ¿No sería mejor empezar por cambiar uno mismo, para ofrecer un verdadero servicio a la socidad? ¿no sería más efectivo empezar por los cimientos y no por el tejado? ¿Sería necesaria entonces la política? Pero en fin, somos humanos y de momento estamos donde estamos.

Un besillo.