"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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viernes, 1 de octubre de 2010

Frivolidad

Nuestro diccionario define la frivolidad como cualidad de superficial o falta de seriedad; tambien como falta de profundidad o seriedad en lo que se dice o en lo que se hace, ó  actitud que consiste en no tomarse nada excesivamente en serio. De modo que una persona frívola es incapaz de apreciar en su totalidad el verdadero peso y valor de algo, siendo superficial; no profundiza en la esencia de las cosas, se queda en la superficie.  El frívolo opta por la cultura de la representación, diametralmente opuesta a la autenticidad como actitud vital y, desde luego, es todo lo contrario a la profundidad de espíritu y a la seriedad. 

Cada vez hay más frívolos en este mundo. Estamos hartos de verlos en todos los medios, en todos los ámbitos, en todos los sitios: gente que se dedica a vivir sin complicaciones (“a vivir, que son dos días”, utilizando una interpretación muy simplista, sesgada, parcial y  -como no- superficial del carpe diem, que  banalizan y simplifican de modo extraordinario), que no se complican excesivamente la materia gris con lo que ellos llaman monsergas filosóficas o morales.

Pues…¡para qué hablar de la tele-basura, y de los programas del corazón, en los cuales se compra y se vende la intimidad y hasta la mas elemental dignidad de la persona al mejor postor, como quien vende fruta en el mercado! Todo se compra y todo se vende. Famosos que se juran amor eterno que duran lo que dura un corto invierno; y amistades puras, selladas con sangre, que a los quince días se están sacando las tripas en público a golpe de talonario. Eso si: los frívolos suelen presumir de la cantidad de cotilleos que saben (conocen todo de la vida de todos o casi todos los famosos, que para eso no les duele la cabeza) y no dudan en emitir sus profundísimas y salomónicas sentencias sobre estos temas a la más mínima petición de su sabia audiencia. Ademas, estos espectáculos divierten al personal; mientras están viéndolos no tienen que pensar en sus problemas.

Hay quien dice que la frivolidad es buena para no caer en los fanatismos y/o fundamentalismos, al entender que un pensamiento frágil, carente de ideas fuertes y de profundos sentimientos y experiencias es la mejor garantía contra el fundamentalismo. En mi opinión esto es un grave error, porque se combate a un error con otro error: se combate a la fundamentalismo con lo contrario: la frivolidad. O calvos o con dos pelucas. Se olvidan de que “virtus in medius est”: se debe huir de la frivolidad y de los fundamentalismos cultivando los principios éticos y las virtudes, entre ellas, la prudencia, la tolerancia, el respeto, pero, eso si, desde la firme defensa de la idea propia cuando la tenemos clara. El frivolo no tendrá nunca nada claro en su vida. Rozara las superficie de las cosas sin exprimirlas, sin disfrutar de su esencia.

Otros abrazan la frivolidad porque estiman que  "no se puede estar las veinticuatro horas del dia leyendo o meditando a Seneca, Ciceron o Kant..." Es la cultura del todo o nada, o del frivolo perezoso. Estiman que ideas o pensamientos tan profundos son complicados de entender, y no les van esas profundidades filosóficas, pues requieren esfuerzo intelectual por su parte, de modo que se quedan en la superficie, como las moscas en la leche: en su propia frivolidad. ¡O calvos o con dos pelucas otra vez.! Se olvidan de que hay tiempo para todo: tiempo para disfrutar y tiempo para estudiar; tiempo para reirse hasta partirse, y tiempo para la seriedad. Tiempo para lo profundo, y tiempo para lo banal. Larga es la vida si se sabe aprovechar bien. Entiendo que el disfrutar de la vida no está reñido con un mínimo de seriedad en nuestra actitud hacia el mundo, hacia las personas y hacia las ideas; lo cual no significa que tengamos que estar siempre con cara de ajo, o estudiando a todas horas la fundamentación de la metafisica de las costumbres, o leyendo a Zola mientras hacemos el amor con nuestra pareja. ¡Hay tiempo para todo! Pero ellos si pueden estar las veinticuatro horas del dia haciendo el idiota, sin cansarse. Que curioso…

Tambien hay quien abraza la frivolidad como medio de huir de los problemas. Viendo un programa del corazón, o cualquier otro de la tele-basura, no se acuerdan de sus problemas mas acuciantes, utilizando la vida de estos pseudos-famosos como un potente narcótico que no les deje pensar en sus problemas y que, a la larga (y esto es lo triste) termina por hacer que se acostumbren a vivir con ellos en lugar de intentar combatirlos. La frivolidad es para ellos una evasión. Pero sobre todo: no pensar. Faltaba mas. ¡Hasta ahí podemos llegar! ¡Con lo caro que se está poniendo el nolotil…!

Que cada uno viva como quiera, pero yo creo que la frivolidad no es buena. Debemos huir de ella, al ser perniciosa, para las personas y para el Estado. Debemos defendernos de la frivolidad con una actitud decididamente activa, aunque lógicamente sin violencia. ¿Por qué? Quizás porque creo que la frivolidad es  perniciosa para el Estado, para la existencia del cual es básico que cada individuo que lo integra tenga convicciones firmes y fundamentales (algo que no tiene el frivolo) sobre temas fundamentales basicas que afectan a la estructura y a la esencia misma del Estado como tal; como sucede con el respeto a la vida, la libertad, la igualdad, la tolerancia y la solidaridad para con los mas débiles, la forma politica del Estado que desea (monarquia, republica) y la educación en los derechos fundamentales de todo ciudadano. Mi opinión es que sobre estos temas no se puede, ni se debe frivolizar. Eso es la columna vertebral del Estado y de la vida politica del Estado.

Nuestros niños son el futuro. No deberíamos de tolerar la frivolidad, ni que se inculque un pensamiento débil a las futuras generaciones, pues debemos de tener muy claro nuestras convicciones, nuestros principios fundamentales; también tenemos que tener en nuestro bagaje unos valores, si no morales, al menos éticos,  y hoy, lo que echo de menos en esta sociedad es precisamente eso: un minimo ético, porque "todo vale". Y no es así.

Un frívolo, como alguien que no se toma nada en serio, puede ser muy peligroso para la estructura social, porque con individuos de este tipo no se puede ir a ningún lado. Además: creen que saben vivir la vida pero en el fondo no tienen ni idea de lo que es eso, porque nunca profundizan nada: se quedan siempre en la superficie. Y encima también son veleidosos, y como tales, inconstantes, mudables.

Saludos

23 comentarios:

Mª Antonia dijo...

¡Vaya! ... acabo de encontrarme con esta entrada recién nacida.

Sí Cornelivs, a mí tampoco me gusta la gente frívola y detesto la tele-basura. Por desgracia cada día hay más personas vanas, carentes de esencia, de valores... Y cada vez hay menos buenos programas en televisión. Una lástima... y lo peor... nuestros hijos absorbiendo como esponjas toda la mierda (con perdón) que les rodea, aunque en el fondo de mi alma guardo la débil esperanza de que les quedará algo de lo bueno que su padre y yo les vamos enseñando día a día (¡Ojalá!).

Otro abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

No puedo estar más de acuerdo y te aplaudo con ganas, querido Pablo.
Hay tiempo para todo, como bien expresas, y quien decide usar todo su tiempo en insustancialidades, se pierde una cara de la vida.
Bueno es reír, pero mala la risa sin causa y sin sentido.
Bueno es profundizar, leer y meditar, pero malo adquirir un gesto grave y una actitud que no disfruta.
Lo mal que lo deben pasar los frívolos... Seguro que se sienten inseguros y banales.
Un beso risueño y sin frivolidades.

Paco Cuesta dijo...

El verdadero problema de esos programas es que los sigue demasiada gente, si no fuera así morirían. Entiendo que es un problema de educación, los mejores resultados para el manejo de un pueblo se obtienen alejándolo de la cultura.

El Gaucho Santillán dijo...

Me preocupa el mundo futuro, en el que viviràn mis hijos.

Se los bombardea con ejemplos errados.

Y no es casualidad. Un pueblo ignorante y frìvolo, es màs manejable.

Ya lo expuso Aldous Huxley, en si "Mundo Feliz".

Un abrazo.

MariluzGH dijo...

Todo es bueno y permisible a dosis adecuadas. El verdadero problema es que no sabemos dosificar absolutamente nada... mira por ejemplo los desmanes y destrozos que se han producido -en muchos lugares- durante la huelga del 29. Siempre encontraremos a gente que no sabe dóde está el límite de lo racional.

Somos una clase de gente -la española- que es capaz de saltarse un ojo por ver al vecino con los dos saltados... con esa mentalidad no es de extrañar que guste a tantos "tuertos" ver las miserias de los otros arrastradas por los medios. Y si además le pagan esas millonadas ¡ni te cuento!...

Abrazos y feliz finde, amigo

MAJECARMU dijo...

La frivolidad se derrumbará,porque su estructura no tiene los principios y valores,que le dén base y consistencia al edificio interior...La persona frívola tarde o temprano ha de enfrentarse a si misma...!!Llegará la inevitable depresión...!
Mi felicitación por tu elaborado y acertado post.
Mi abrazo inmenso.
M.Jesús

Luis dijo...

Hola Cornelivs:
Por comodidad o vagancia se es también "frívolo". Y nuestra sociedad actual (quizás por un bajo nivel cultural, ético, moral...) se vuelve frívola por "huevismo o tansemenfudismo"
Panes e circus...
Feliz fin de semana,
Luis

Andaya dijo...

Personalmente, en mi vida, en mi día a día, la frivolidad es una pose que eventualmente me sirve de válvula de escape. Oh, si; puedo estar 20 minutos preocupada en elegir la decoración de las uñas de porcelana, comentando lo asquerosamente perfecta que es la Jolie, o riéndome de la crisis mundial.
Claro, que esto lo hago en el escaso margen que me dejan mis doce horas de trabajo, mis tres consultas médicas, y el peso de todos los dramas personales de los que soy depositaria día tras día.
Esos 20 minutos- por dar un tiempo-, me permiten sobrevivir a una dedicación completa que en ocasiones llega a bloquear mi propia vida.
Por lo demás, totalmente de acuerdo contigo; "vivir" de la frivolidad es el recurso de los mediocres que saben que ni quieren ni pueden hacerlo de otro modo.
El problema es que están vendiendo una escala de valores errónea, donde se premia el oportunísmo y la falta de dignidad, frente al esfuerzo y el afán de superación.
¿Para qué va a querer sacrificarse estudiando/trabando un chaval/a, si con acostarse con fulanito y contarlo obtiene reconocimiento "popular"?
En fin, me quedo con mis problemones y mis uñas de porcelana, que para todo hay tiempo en esta vida

Myriam dijo...

Suscribo al comentario de PACO.

Un abrazo
Y por cierto, La telebasura debería arrojarse a la basura. NO en vano fué llamada "la caja de los bobos", no en vano y ¡cuánto podria servir para realmente educar!

V dijo...

Ostras qué peazo de post.

Me quitaría el sobrero, pero no suelo llevar, así que... Va por ud.

Gizela dijo...

Ni muy frívolo, ni obseso en profundidades jajaja
Creo que los dos extremos son malos.
Besotesss y lindo finde

JESUS y ENCARNA dijo...

Buenos dias Pablo, cuanta razon, mientras el entretenimiento sea lo primordial en este Pais, el personal acaba por alojar en su cerebro la mala costumbre del inmobilismo neuronal, se han acostumbrado a reirse de los trapos sucios de los idolos de barro, conducidos por frivolos comentarios y en la mayoria de los casos, basados en mentiras banales, por el mero hecho de los pingues beneficios.
Que verguenza mas ajena me da de estos españolitos.
Aconsejo el Blog de E. Punset,(REDES); por ejemplo, como punto de partida para la reflexion y el aprendizaje.
Tambien, hablando de Tv., hay canales culturales, claro que hablar de esto aqui, huelga, ya que creo que los amigos bloggeros que andan por aqui, lo tienen en cuenta.
Abrazos cordiales.
Jesus

genialsiempre dijo...

Una frivolidad sería leer esta entrada como otra cualquiera y no pararse a pensar en su mensaje. Ya sabes que pienso que es predicar en el desierto, pero me descubro ante tu constancia en estar lanzando enseñanzas continuamente

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA CORNELIUS:

MENOS MAL QUE TENEMOS MUCHAS CADENAS DE TV. Y PODEMOS HACER ZAPING.

AUNQUE YO VEO MUY POCO LA TV.
PUES ES POR LA NOCHE CUANDO TENGO MÁS TIEMPO Y ME DUERMO.

YO ESTOY ORGULLOSA Y CONTENTA DE LOS VALORES FILOSOFICOS CRISTIANOS QUE RECIBI DE PEQUEÑA, QUE INCLUYEN LA CARIDAD, LA SOLIRARIDAD, LA GENEROSIDAD ,EL RESPETO, EL PERDON, EL AMOR AL PROJIMO Y TANTOS Y TANTOS...

BUENO NO ME QUIERO ENROLLAR.

UN ABRAZO Y QUE TENGAS UN FIN DE SEMANA SUPER GUAY, Montserrat

Silvia dijo...

AMIGO POETA:LEERTE ES PENSAR ...GRACIAS...
LO QUE MAS ME PREOCUPA ES QUE NOSOTROS LOS ADULTOS DEJAMOS QUE NUESTROS HIJPOS VAYAN CAMO ALO FRIVOLO ...POR NO PONER LIMITES...
LOS LIMITES NO HACEN HIJOS LIMITADOS ...AYUDAN AFORMAR PERONAS LIBRES ,APTAS PARA PENSAR ...
OJALA TU POST FUERA LEIDO POR VARIOS MAS...
UN LUJO TU ENTRADA...
BESOTES.
SILVIA CLOUD

Amig@mi@ dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, y tú mismo lo dices: el secreto, saber repartir el tiempo para que llegue a todo.
Un abrazo y feliz finde.

Chencho dijo...

Personalmente prohibiría ese tipo de programas, sobre todo por los malos modos que transmiten a nuestros más jóvenes y pequeños.
Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Has hecho un exhaustivo análisis de esta lacra de nuestros tiempos: la frivolidad y banalidad dictada y masificando desde la globalidad de un mundo que avanza imponiéndonos sutilmente el "no pensar" "no profundizar". Se ve en la red, en las redes sociales, se ve en la TV basura (en esto no hay diferenciación de fronteras) se ve en el tratamiento político de lo urgente sobre lo importante. Pero yo creo que todo esto no es casual. Apunta no ya a "combatir los fundamentalismos" como quizás nos quieran hacer ver, sino a desarticular todo lo que sea cuestionamiento del status cuo, todo lo que pueda ser una herramienta eficaz contra la masificación ideológica del "lavado de cerebros" en el que vivimos. No es que adhiera a alguna teoría confabulatoria, pero, por lo menos por lo que veo en mi país, el hecho que gran parte de la gente consuma solo TV basura y se maneje con los titulares de los diarios es una estrategia de distracción que beneficia tanto al gobierno como al resto de los que manejan los hilos de nuestros destinos.

Un post más que interesante y comprometido.

un abrazo!

Abuela Ciber dijo...

Que bien expresado todo lo que he leido.

Realmente el tema de los niños es preocupante.

Porque hay mayores ya consumidos por el, "consumismo" para mi versus frivolidad.

Pero los niños preocupa.

Pero bueno, querido amigo, no es frivolidad ni nocompromiso con el medio sino que....es lo que hay.

Quienes estan bien plantados y conscientes deben abogar por sus hijos y....por los otros niños en alguna forma.

Sabes? siempre les digo a mis hijos y nueras: no les envidio el presente!!!
Ser padres ahora trae consigo un estar permanente acompañandoles, porque la invasion de poca valía es fuertisima.

Recibe mi cariño.

Pamela dijo...

Y están en todas partes! totalmente de acuerdo con tu planteamiento. Gran artículo!

Belkis dijo...

Triste realidad Cornelivs. Pero no debemos dejar de insistir de todas las formas posibles, para intentar, en lo posible, que al menos nuestros pequeños no sigan los mismos derroteros.
Lamentable panorama y referencias.
Un beso muy grande y gracias por tomarte tiempo en dejarnos estas interesantes reflexiones.

Antonio Aguilera dijo...

Hay tanta gente infectada por la frivolidad, entre ellas la TV basura...
No sé qué será del mundo en pocas décdas al paso que llevamos de contagio masivo de entontecimiento general.
Los programas, y cualquier otro elemento idiota que se consume, acaba haciendo idiota al consumidor. Y por lo tanto irreflexivo.
Me gusta mucho la imagen del Roto: ¡Tengo una idea!: ¡deshazte de ella!!.

Pensar, reflexionar...nos hace sufrir un tanto. Pero al mismo tiempo hace que nos distanciemos de la contaminación antes citada.

Recibido y archivado, querido Pablo. Gracias y un fuerte abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Este tiempo entero ha sido frívolo. Sin embargo, los tiempos duros que se avecinan acabarán, por suerte, con todo esto a no tardar.
Algo debería tener buena la crisis.