"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

domingo, 19 de diciembre de 2010

¡Vanidad, pura vanidad!

""¡Vanidad, pura vanidad!,  ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol?

Una generación se va y la otra viene, y la tierra siempre permanece. El sol sale y se pone, y se dirige afanosamente hacia el lugar de donde saldrá otra vez. El viento va hacia el sur y gira hacia el norte; va dando vueltas y vueltas, y retorna sobre su curso.

Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al mismo lugar donde van los ríos, allí vuelven a ir.

Todas las cosas están gastadas, más de lo que se puede expresar. ¿No se sacia el ojo de ver y el oído no se cansa de escuchar?

Lo que fue, eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo el sol!

Si hay algo de lo que dicen: "Mira, esto sí que es algo nuevo", en realidad, eso mismo ya existió muchísimo antes que nosotros.

No queda el recuerdo de las cosas pasadas, ni quedará el recuerdo de las futuras en aquellos que vendrán después.


... ...

Yo me dije a mí mismo: "Ven, te haré experimentar el placer; goza del bienestar". Pero también esto es vanidad.

De la risa, dije: "No es más que locura", y de la alegría: "¿Para qué sirve?"

Decidí estimular mi carne con el vino, manteniendo la mente lúcida, y dejarme llevar de la insensatez, hasta ver qué les conviene hacer a los hombres bajo el cielo, en los contados días de su vida.

Emprendí grandes obras: me construí mansiones y planté viñedos; me hice jardines y parques, y planté allí toda clase de árboles frutales;

me fabriqué cisternas, para regar el bosque donde crecían los árboles;

compré esclavos y esclavas, y algunos me nacieron en casa; poseí también ganado en abundancia, más que todos mis predecesores en Jerusalén.

Amontoné además plata y oro, y tesoros dignos de reyes y de provincias; me conseguí cantores y cantoras, y muchas mujeres hermosas, que son la delicia de los hombres.

Llegué a ser tan grande, que superé a todos mis predecesores en Jerusalén. Sin embargo, la sabiduría permanecía siempre conmigo.

No negué a mis ojos nada de lo que pedían, ni privé a mi corazón de ningún placer; mi corazón se alegraba de todo mi trabajo, y este era el premio de todo mi esfuerzo.

Pero luego dirigí mi atención a todas las obras que habían hecho mis manos y a todo el esfuerzo que me había empeñado en realizar, y vi que todo es vanidad y correr tras el viento: ¡no se obtiene ningún provecho bajo el sol!

Entonces volví mis ojos hacia la sabiduría, hacia la locura y la insensatez. Porque ¿qué hará el sucesor del rey? Lo mismo que ya se había hecho antes.

Y vi que la sabiduría aventaja a la insensatez, como la luz a las tinieblas: el sabio tiene los ojos bien puestos, mientras que el necio camina en tinieblas. Pero yo sé también que a los dos les espera la misma suerte.

Y me dije a mí mismo: si la suerte del necio será también la mía, ¿para qué, entonces, me hice más sabio? Y pensé que también esto es vanidad.

Porque no perdurará el recuerdo ni del sabio ni del necio: con el paso de los días, todo cae en el  olvido. Así es: ¡el sabio muere igual que el necio!

Y llegué a detestar la vida, porque me da fastidio todo lo que se hace bajo el sol. Sí, todo es vanidad y correr tras el viento. 

... ...

Todo el esfuerzo del hombre va a parar a su boca, pero el deseo no se satisface jamás.

¿En qué aventaja el sabio al necio? ¿Qué ventaja tiene el pobre que sabe enfrentarse con la vida?

Vale más lo que se ve con los ojos que lo que se imagina con el deseo. También esto es vanidad y correr tras el viento.

Lo que existe, ya ha sido llamado por su nombre. Ya se sabe lo que es el hombre, y que él no puede entrar en pleito con aquel que es más fuerte que él.

Donde abundan las palabras, aumenta la vanidad, ¿y qué aprovecha eso al hombre?

Porque, ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre en la vida, durante los contados días de su vida fugaz, que él pasa como una sombra? ¿Quién puede, en efecto, indicar al hombre lo que habrá después de él bajo el sol?""

Libro del Eclesiastés. Diversos fragmentos.

Saludos.


14 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Deberíamos pensar que lo único que podemos intentar ser es abono fértil, no fruto.

Rita dijo...

Para pensar y mucho en lo fugaz que es nuestro paso por éste mundo
Feliz entrada de semana, un abrazo

Antonio Aguilera dijo...

Es un libro lleno de sabiduría y por ello dice grandes verdades. No somos nada por mucha riqueza o fama que acumulemos. Nada en el infinito. Nada, querido amigo.
Gocemos de nuestra amistad mientras vivamos.

Un gran abrazo

Manolo dijo...

Este texto viene al pelo para estos próximos días en los que triunfa la vanidad.
Como dice Pedro, a lo más que podemos aspirar es a ser un buen abono, muchos no llegaremos ni a eso. Los artistas a la difusión y permanencia de sus obras: vanidad.
Qué estos días te sean buenos.
Salve

MariluzGH dijo...

Así somos... y así lo dijo Salomón, casi 1000 años antes de Cristo.

Abrazos, querido amigo. Gracias por hacernos reflexionar

Asun dijo...

La vida es circular, por eso todo lo que hagamos habrá sido hecho por alguien antes que nosotros en algún momento y en algún lugar.
Ni somos tan originales ni tan especiales.

Un beso, querido Cornelivs

MAJECARMU dijo...

Aunque tengas todas las riquezas de la tierra y domines todas las lenguas...Si no tienes amor,no tienes nada...!(Otra cita bíblica.)

Lo material todo se acaba,sólo nos queda la fé y la esperanza en el espíritu,amigo.
Mi gratitud por compartir y mi abrazo.
M.Jesús

Aldabra dijo...

Daría para comentar una semana entera o más pero yo me voy a quedar con un trocito:

"no hay nada nuevo bajo el sol!", yo lo digo muchas veces, sólo que no sabía que salía del Eclesiastés , gracias por ello.

biquiños,

Abejita de la Vega dijo...

Nada. somos nada y nunca sabremos nada. Ay, Cornelivs, qué tremendo.

Luis dijo...

Hola Cornelivs:
La vanidad nos lleva por el camino de la estupidez... pero no somos capaces de eludirla!
Cordiales saludos,
Luis

izara dijo...

Vanidad, todo es vanidad,
excepto el alma tranquila,
que nada llevó a su nido,
pues como el viento voló,
para acariciar sonrisas.
Vanidad, todo es vanidad,
menos la mirada limpia,
de los ojos que lloraron,
y me ofrecen sus pupilas,
para mirarme al espejo,
y aferrarme a la vida.

Un abrazo amigo.

BIPOLAR dijo...

lo único importante es amar y ser amado, el aquí y ahora Cornelius. Y es tan difícil encontrar esa persona que encaje...

Bienaventurados los que encontraron el amor verdadero, porque es lo único que se llevarán de esta vida.

"El mar nunca se sacia"

Paco Cuesta dijo...

Si estás triste sonríe, porque más vale una sonrisa triste, que la tristeza de no verte sonreir.

SUSANA dijo...

Vanitas vanitatum et omnia vanitas...


Querido Amigo: llego para dejarte mis mejores deseos para Vos y esa hermosa familia tuya en estas Navidades.

También para ese nuevo Año que está tan cerca y esperamos, sea favorable para todos.

Te dejo mi cariñoso Abrazo, y espero ser afortunada y que no me olvides! Hasta la vuelta Querido Pablo!