"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
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"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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domingo, 29 de junio de 2008

Digna muerte.

Está en tramitación la “Ley de Dignidad ante el Proceso de la Muerte”, de la Junta de Andalucía, que será la primera de España que fije las condiciones de la muerte digna, derecho reconocido en la ley de autonomía del paciente y en el Estatuto. El tema, de rabiosa actualidad, ha suscitado reacciones encontradas. En este post de hoy veremos tres puntos:

1.- Reacciones de los Prelados españoles.

El cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, la ha calificado de "un entretenimiento absurdo e indigno para las personas". Para Amigo, "lo auténticamente digno es la vida" y las personas son "intocables desde su nacimiento hasta el final". Este prelado insiste en que lo que tiene que hacer el legislativo andaluz es preocuparse por la “calidad de vida” de las personas. Reconozco que estaba profundamente equivocado, yo pensaba que este prelado tenia fama de abierto y de dialogante, pero veo que no.

Tambien hay otras declaraciones, a las que en un esfuerzo de prudencia y contención por mi parte calificaré de “pintorescas”, como la del arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, que parece que en un sermón la pasada Semana Santa censuró la sedación de los enfermos terminales porque "Cristo no tuvo cuidados paliativos" . (¡Y olé, claro que sí…! )

En fin, idem eadem idem; siempre igual, eternos adoradores del inmovilismo histórico más recalcitrante. Y cuando (cosa rara) emerge algun prelado coherente, como el obispo Ricardo Blázquez (Presidente de la Conferencia Episcopal), que en Noviembre de 2007 pidió perdón para la Iglesia por la Guerra Civil, inmediatamente es desautorizado por la cúpula dura, pues recordaréis que le falto tiempo al bueno de Carlos Amigo Vallejo para desvincular a la Iglesia católica del discurso de Ricardo Blázquez, y asegurar que éste es su pensamiento personal, no de la Iglesia.

Que barbaridad. Con estos obispos y prelados, no me extraña que disminuya continua e incesantemente el numero de creyentes, en la misma proporción en la que se incrementa el numero de los escépticos agnósticos, como el que suscribe. Y lo comprendo, porque para estos prelados el preocuparse por una muerte digna es un "entretenimiento absurdo", y hay que morir como siempre, sufriendo como becerros. Pues mire usted: NO.

2.- Postura clásica de la Iglesia. Pero es que esas reacciones tan violentas y pueriles contradicen la postura clásica de la propia Iglesia. Esta siempre ha sido contraria a la Eutanasia. De acuerdo. Pero ojo, porque en un discurso pronunciado por Pío XII el 11 de septiembre de 1947 ante los congresistas de la Unión Internacional de las Ligas Femeninas Católicas, ya se advertía de que "si la administración de narcóticos produjese por sí misma dos efectos distintos, por una parte, el alivio de los dolores y, por otra, la abreviación de la vida, entonces es lícita".

La declaración publicada el 5 de mayo de 1980 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, dependiente de la Santa Sede, recordaba que la doctrina eclesial se opone al encarnizamiento terapéutico y legitima la sedación, aunque abrevie indirectamente la vida. Añadia que "no sería prudente imponer como norma general un comportamiento heroico", advertía el texto de la Santa Sede, que se mostraba partidario de la limitación del esfuerzo terapéutico o el rechazo de tratamiento, (¡que son dos supuestos que regulará la ley andaluza!) Aquella declaración del Vaticano desaconsejaba también entregarse a la agonía dolorosa.

En la encíclica Evangelium Vitae de Juan Pablo II, entre otros extremos, se avaló la renuncia a tratamientos que "procuren únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia". Parece que el propio Juan Pablo II renunció días antes de morir a un nuevo ingreso hospitalario al saber que su enfermedad no tenía cura.

¿Entonces a qué juegan estos prelados? Deben tenerle tanto miedo a la muerte que no quieren ni oir hablar de ella... se conoce que la vida, para ellos, es muy amable.


3.- Mi opinión personal. Saludo a la ley con una sincera bienvenida. No estoy de acuerdo con la eutanasia, por supuesto, pero SI ESTOY DE ACUERDO CON TODO LO QUE SEA DIGNIFICAR EL PROCESO DE LA MUERTE. Porque no se trata del debate eutanasia si/eutanasia no. Esto es algo distinto: simplemente, de morir con DIGNIDAD. Todos tenemos ese derecho.
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Si, tal y como parece, la ley andaluza va a regular entre otras cosas, el derecho a la limitación del esfuerzo terapéutico, el rechazo del paciente a recibir un tratamiento, la sedación paliativa y la suspensión del tratamiento por muerte encefálica, respetandose siempre la voluntad del paciente y que ésta tenga que ser cumplida por los médicos dentro de una buena practica profesional, entonces repito que estoy de acuerdo.
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Además, la muerte es un momento muy importante, que debemos de desdramatizar y afrontarlo tranquilamente. Morir no es bueno ni malo, es algo natural y tarde o temprano todos pasaremos por esa puerta. Debemos acostumbrarnos a esa idea. Aunque añoro el desprecio a la muerte de los antiguos romanos, ¡Séneca incluso se reía de ella! ("¿Por que os pasais toda la vida temiendo aquello que sucede en un solo instante?" -decía). A los ateos les espera la nada; a los creyentes el cielo o el infierno. ¡Yo, por fin saldré de dudas, y sabré cual de las dos tesis es la correcta! Y que conste que, obviamente, no tengo ninguna prisa en que llegue ese momento; pero cuando se acerque, creo que tengo derecho a vivirlo con la máxima tranquilidad y dignidad posibles, y sin que ningun sufrimiento estúpido me amargue el rato.
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Creo que es absurdo que en pleno XXI los ciudadanos mueran con sufrimiento, y no concibo tampoco una vida digna sin una muerte digna. La muerte es el último acto de la comedia de la vida, y si hay que cuidar el inicio de la vida y la calidad de vida, tambien me parece lógico y coherente que haya que cuidar del fin: la muerte. Salvando las distancias: ¿Os imaginais una pelicula con un argumento fantástico, que luego tenga un final mediocre o malo? Adiós película...

Me parece una imbecilidad monumental la idea de “vivir bien y luego morir sufriendo como un becerro”. Eso para el arzobispo de Pamplona, enemigo de los cuidados paliativos. Si tengo derecho a decidir como vivir, ¿por qué no voy a tener el mismo derecho a decidir como morir? En ese momento, no quiero que sea lo que Dios quiera, sino lo que yo quiera.

Cuando la Parca venga a visitarme…no quiero que me vea sufriendo. Prefiero que me vea tranquilo y relajado.
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Y vosotros, amigos, ¿que pensais?
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Saludos.
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11 comentarios:

ALAS DE MI LIBERTAD dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, cuántas personas quieren morir dignamente y las tienen entubadas y las familias sufriendo sabiendo que no hay solución que están en fase terminal, para que alarga la agonía si el fin va a ser el mismo, besos amigo

La sonrisa de Hiperión dijo...

La hipocresia de esta España que por ejemplo consiente a regañadientes las bodas entre homosexuales, porque su denominación no la ven apropiada (los ultracatólicos no se oponen... lo que no quieren que lo llamen es "matriomonio"), es cada día mas asfixiante. Somos capaces de decir un montón de sandeces para justificar, lo que no es justificable. El derecho a una muerte digna, debería de estar garantizado como el de tener un vida digna. El problema es que si nadie te garantiza que tengas una vida digna... ¿cómo nos van a garantizar una muerte digna? Como decía Lola Flores: Ay pena penita pena...

Oteaba Auer dijo...

He vivido de cerca, la encomiable labor de que realiza la Unidad de Cuidados Paliativos . NO ADELANTAN la muerte, sólo tratan de que la naturaleza siga su curso cuando se sabe que no hay solución.

No someten al enfermo a interminables pruebas para que viva más tiempo. Lo que hacen es desde el punto de vista psicológico y físico que el efermo viva esos últimos meses de vida con calidad, con alegría, sin dolor.

Lo vivi muy de cerca y me decía una de las doctoras (que por cierto ya es una especialidad)
que a los médicos se les enseña a hacer todo pra que una persona viva....Sin embargo no se les enseña a dejar morir en paz...acompañarle en ese último trance sin martirizarlo.

Cornevelivs. Gracias por tu comentario en mi blog que por cierto el título y el primer post son un homenaje a esta persona de la que hablo.

Tambien te enlazo..ya nos iremos leyendo
Saludos

CORNELIVS dijo...

Alas, de acuerdo, ahorrar sufrimiento siempre es bueno. Besos amiga.

Hiperion: tienes vista de aguila y comparto tu profundo y acertado comentario. Saludos.

Oteaba: ¡Bienvenida! Y en esta frase tuya está la clave: "que el efermo viva esos últimos meses de vida con calidad, con alegría, sin dolor". Un cordial saludo.

María dijo...

Hola:

Vengo a darte las gracias por visitar mi blog y por dejar el regalo de tu precioso comentario, gracias a él ahora estoy visitando tu blog, que me parece muy interesante, y con tu permiso, seguiré tus posts asiduamente, como también te agradeceré si tú visitas el mío.

En cuanto al tema que has expuesto aquí, te diré que yo también tengo en mi blog uno dedicado a esto, titulado "El derecho a decidir sobre la muerte", que lo publiqué el día 18 de diciembre del año pasado, por si quieres ir a leerlo para que sepas lo que yo pienso, pero resumidamente te comento aquí algo de lo que yo pienso.

Cuando sabes que no existe progreso en la enfermedad, ni cura, ni avance, sino por el contrario, que cada vez que pasa el tiempo la enfermedad va empeorando, que es un ser vegetal, que existe agonía para él y para los que están alrededor cada día de ese cuerpo vivo pero sin vida, y sentir la muerte, el frío, el llanto, el sufrimiento, la impotencia, la rabia y la
desesperación, creo que lo mejor para esa persona es que las personas que están cerca deberían tener derecho a decidir por ella no prolongando más la agonía de su vida ni la de las demás, poniendo remedio a todo esto y no seguir prolongando esta muerte en vida.

Gracias por todo, volveré.

Saludos.

Esther dijo...

Yo me quedo cn la frase de si decido cómo vivir dignamente también puedo decidir que quiero morir dignamente... Besos

ave de estinfalo dijo...

yo opino a favor, es cierto porque hay veces que los enfermos ya no quieren sufrir, pero aun asi los tienen viviendo de una forma que ya no merece ser llamada vida, en condiciones muy tristes, y pues si pueden morir, de manera tranquila, cuando ellos sienten que ya es el momento pues mejor..


ByE

saludos desde durango mexico!

amig@ mi@ dijo...

controvertido tema para el que no habra nunca un consenso. Cada caso es cada caso y tiene sus "cadaunadas". A la hora de hacer una ley general... siempre habrá quien diga "si" y quien diga "no". Me quedo con las palabras de Hiperión, dos derechos en uno, bien vivir y bien morir "tanto monta, monta tanto"
Besos

gaia56 dijo...

Ya era de hora de tener esta ley.

CORNELIVS dijo...

Maria: Gracias a ti por tu lindo e inteligente comentario. ¡Por supuesto que me encantaria que siguieras mi blog! Yo lo haré con el tuyo, de hecho lo he añadido a la lista de mis "Diarios amigos". UN SALUDO.

Esther: yo tambien me quedo con dicha frase. Besos.

Ave de estinfalo: gracias por tu comentario, coincidimos tambien. Un saludo.

Amig@ mi@: claro que si! El arzobispo de pamplona es... es..., ufff, yo no se como calificar a ese hombre, enemigo de los cuidados paliativos!!! Un beso.

Gaia 56: te doy la bienvenida a esta tu casa. Un saludo.

María dijo...

Muchísimas gracias, yo también enlazaré tu blog al mío, en cuanto tenga un ratito, para poder seguir asiduamente tus escritos, que, por cierto, pensaba que ya tenías publicado uno, de todas formas, estaré pendiente.

Un beso.