"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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miércoles, 3 de junio de 2015

Brevisima radiografia de la vida.

Lo que es la vida. Un buen dia venimos a este mundo, crecemos y paulatinamente  vamos adquiriendo experiencia en este proceloso mar,  en este “valle de lagrimas”  que es el mundo, aunque yo prefiero llamarlo “magnifica oportunidad de vivir”, porque en mi opinión, la vida es verdaderamente bella  y efímera,   y sinceramente,  porque prefiero creer que estamos aquí para disfrutar y gozar de la vida, y no para sufrir.  No tendremos otra oportunidad. Y tenemos suerte: se nos ha dado gratis, y podemos respirar, sentir, ¡vivir!, contemplar un bello amanecer, una puesta de sol, podemos gozar de la familia y amigos y mil cosas mas sin pagar ni un céntimo. Obviamente,  hay días de vino y de rosas, y días de luto,  sonrisas y lagrimas, de todo; pero si las circunstancias son duras, podemos intentar cambiarlas, y si no podemos, al menos podemos elegir nuestra actitud ante ellas; que, todos somos más, pero mucho más que nuestras circunstancias, y podemos  elevarnos sobre ellas; las vemos pasar a nuestro lado y podemos elegir como sobrellevarlas, y como afrontarlas. Lo importante es no dejarte sepultar por su peso, por duras que estas sean o puedan parecer, y afrontarlas estoicamente.
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Cuando aprendes esta importante lección, tras mas de un dolor de estomago y muchas lágrimas, llega un determinado momento en el que los hijos llegan a tu morada, y con ellos, la vida nos coloca en la tesitura de enseñarles a navegar en esta singladura tan dura, a veces, tan bella, otras, y tan irrepetible siempre. Contemplas sus fallos y sus aciertos, te alarmas con aquellos y te alegras con éstos; les das toda tu sabiduría y tu experiencia, y comprendes que, tal y como dice el viejo aforismo castellano, “nadie escarmenta por cabeza ajena”;  los ves caer y levantarse una y otra vez, pero no puedes hacer otra cosa que estar a su lado, y aconsejar lo mejor que supieres.
Pasa el tiempo; de niños tu eres su ídolo; ahora, en la adolescencia, eres el ídolo caído, te someten a un profundo análisis revisionista,  y parece que un manto de lejanía te aparta de ellos; menos mal que el amor y el cariño siempre esta ahí, la verdadera argamasa del edificio familiar y consolidador de afectos.  Y, por cierto, también tienes la oportunidad de aprender de tus hijos; al menos, los míos me enseñan cosas todos los días. Que nacemos ignorando y morimos aprendiendo. Durante un tiempo  te está permitido disfrutar de ellos y de su compañía, amándolos, sobrellevando sus rabietas y enojos (fruto de la inexperiencia) con paciencia, que ya aprenderán; hasta que un buen dia, ellos dejan el nido, y se van de tu lado, pero no de tu corazón.
Luego viene el trago amargo de tener que decir adiós a las personas que te dieron el ser.
Y vas envejeciendo; el cuerpo empieza a fallar, y un buen dia, que nunca te esperas,  te sucede como a aquel espectador en el Cine: cuando por fin comprendes de que va la película, cuando por fin entiendes casi todos los intríngulis del argumento, y por fin empiezas a pasarlo bien, ¡zas!”, llega el momento de terminar: se baja el telón, el show llega a su fin. Tiempo. Hora de partir.
Antes decía, y lo repito, que la vida es efímera, y en consecuencia, bella, ya lo creo.  Precisamente por eso, creo que es demasiado bella como para atormentarnos con el pasado que no podemos cambiar ni con el futuro que no podemos predecir. Creo firmemente que no deberíamos de  mirar al pasado con ira, ni al futuro con miedo. Pero si podemos hacer una cosa: mirar al presente con atención. El presente es el único instante que nos pertenece. Y un consejo: aparte de tu sacrosanto trabajo, que es el pan tuyo y de tu familia, amigo/a que me lees, buscate un hobby, una actividad placentera a la que dedicar un rato todos los días.  Paddel, tenis, caminar, leer, coleccionar cosas, salir con los amigos/as, oir música, lo que prefieras, pero dedica un tiempo al dia para ti mismo, que  ese instante sea tuyo, solo tuyo. Que es obvio que el cuerpo necesita su alimento, pero también el espíritu lo precisa.
Por si te sirve de algo, te diré que en  mi caso, opté por el running, y me encanta comenzar el día con optimismo; por ejemplo, hoy he corrido 60 minutos justitos, a ritmo tranquilo, con las primeras luces del dia, a solas,  escuchando las sensaciones de tu cuerpo, gozando de los pájaros que cantan por la mañana y de ese bello amanecer de Mayo, viendo nacer al astro rey a las  7,45 de la mañana… lo cual, con mis cincuenta años muy bien cumplidos, es un autentico regalo y un inenarrable placer, que me carga las pilas para el resto del dia. Quieran los dioses que pueda disfrutar de este hobby/ afición muchos años, y que las lesiones me respeten. Pero lo dicho: en esos momentos, solo tu eres dueño de tu presente, y te sientes poderoso, y sobre todo: feliz. Que de eso se trata.
¿Que qué es la vida? Yo pienso que es algo bello y maravilloso. Si, a pesar de sus zarpazos,  aunque yo prefiero denominarlos "lecciones", y oportunidades para aprender. 
 
Saludos. 

4 comentarios:

Walter Wilton Wright dijo...

Nosotros aca en la Casa de España tambien nos ponemos las boinas todos los dias y llevamos la makhila (o cachava o bastón etc.) en la otra mano. Si viven en la cuadra Sur o Este de Manitoba visitenos aca: http://casadeespanaenmanitoba.blogspot.ca/

Saludos y nos vemos!!
Viva España y Reunificacion con Puerto Rico ROBADO por los Yankees culeros en 1898!!

Campurriana Campu dijo...

Una bonita lección. Y muy buena.

Myriam dijo...


Tener intereses propios en la vida, es fundamental.

Besos

teo d oro dijo...

¡Qué bonito todo esto que cuentas!
Pero todo ésto y ya que te pones...¿para qué?
¡Cuéntanos para qué vivir!
Porque si solo es para morir...
cuanto antes mejor