"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
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26/10/2010

El triunfo de Baco. Las Bacanales.

Tambien conocido como "Los borrachos". Asi se conoce popularmente a un cuadro pintado por nuestro inmortal Velazquez, para el Rey Felipe IV, entre 1.626 y 1.628. Este cuadro es una de mis pinturas favoritas,  la primera vez que disfruté de su contemplación en el Museo del Prado, me fascinó verlo al natural, en vivo y en directo. En la escena aparecen una serie de borrachos, y el Dios Baco, el Dios del vino y de las bacanales, corona con laurel a uno de los borrachos.

Siempre me ha gustado mucho esta  obra de arte,  que ha ejercido sobre mi un mágico influjo desde mi niñez, por su tremendo realismo. Creo que Velázquez consigue lo que quiere: reflejar en el lienzo el efecto del vino sobre las personas. Aparte del Dios Baco, que es el de la piel mas clara, lo que mas me ha llamado la atención de este cuadro es el impresionante rostro del bebedor del sombrero negro, el que sonríe mientras nos mira y sostiene su escudilla de vino, y el gesto del comensal de al lado, el que parece cuchichearle al oido mientras nos contempla, junto con la expresión del viejo de la capa marrón. Sus rostros están congestionados por el vino, el rostro morado, la nariz roja por los vapores del caldo, y sus ojos lo dicen todo, están borrachos todos, casi les resbala el vino por sus barbillas húmedas. Llevan ya rato bebiendo, y Velazquez refleja el ambiente de modo impecable, como solo los grandes maestros lo pueden hacer. Estoy por decir que  parece que casi se puede oler, literalmente hablando, a vino barato de taberna antigua.

Mientras me deleito contemplando el cuadro, recuerdo a nuestro inmortal Cervantes: “el vino demasiado, ni guarda secreto ni cumple palabra”, os confieso que tengo asociada esa frase con este cuadro desde que tengo uso de razón. Y tambien lo que decian los viejos de mi admirada Castilla la Vieja: “el vino es buen sirviente,  pero no dejes que se convierta en mal amo”.

Las bacanales en la antigua Roma. Y puestos a hablar del Dios Baco, retrocedamos dos mil años atrás. En honor al Dios Baco se celebraban en Roma las bacanales, fiestas en las que se bebia sin limite, y que todos asociamos a una tipica “orgia Romana”, de alcohol, desenfreno y sexo, y asi fue cuando degeneraron las  inicialmente virtuosas costumbres romanas.  Pero al principio,  las primitivas bacanales  (importadas por Roma desde Grecia alrededor de los S. II-III a. C, donde se adoraba a Dionisos, que luego pasó a Roma como Baco),    se celebraban en secreto con la exclusiva participación de mujeres,  cerca del monta Aventino, entre los dias 16 y 17 de Marzo.

Posteriormente la cosa degeneró bastante, pues se admitió la participación de los hombres en los ritos (se conoce que el vino era un licor demasiado exquisito para que solo las feminas pudieran degustarlo en esas celebraciones) y proliferaron mucho estas ceremonias, tanto, que llegaron a celebrarse todos los meses. Incluso se convirtieron en celebraciones muy peligrosas, tanto que  que en el año 186 a.C el Senatus Consultum de Bacchanalibus (Senado Consulto de Bacanales, es decir, un Decreto del Senado) las prohibió en toda Italia, excepto en ciertos casos excepcionales, siempre con la previa aprobación del Senado.

Pero no pudo Roma con estas fiestas, pese al severo castigo infligido a quienes se sorprendía violando este decreto, las bacanales no fueron sofocadas jamás, especialmente en el sur de Italia.

La Iglesia Catolica tampoco pudo sofocarlas, y las sustituyó por nuestro actual Carnaval.

Saludos.

06/10/2010

Saturno

Saturno era el hijo menor de Coelus, el Cielo, y de la antigua Tellus, la Tierra. Tras derrocar a su padre, Saturno obtuvo de su hermano mayor Titán el favor de reinar en su lugar. Titán puso una condición: que Saturno debía matar a toda su descendencia, para que la sucesión del trono se reservase a sus propios hijos.

Saturno se casó con Ops (Rea), con quien tuvo varios hijos que devoró ávidamente, como había convenido con su hermano. Sabiendo además que un día sería a su vez destronado por uno de sus hijos, exigía a su esposa que le diese a los recién nacidos, para comerselos a todos.  Sin embargo, Ops logró salvar a Júpiter. Éste, una vez adulto, hizo la guerra a su padre, derrotándole y expulsándole del cielo.

Culto. El culto a Saturno estaba muy extendido. En la antigua Roma se celebraban las Saturnales (en latin Saturnalia), una de las mas importantes festividades romanas, en las mismas los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas. El cristianismo de la antigüedad tardía tuvo fuertes problemas para acabar con esta fiesta pagana, intentando sustituirla. Las Saturnalia se celebraban del 19 al 25 de diciembre en honor al dios Saturno, a la luz de velas y antorchas, se celebraba el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno).

Probablemente las Saturnales fueran la fiesta de la finalización de los trabajos del campo, celebrada tras la conclusión de la siembra de invierno, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de Jesús de Nazaret con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones. Gradualmente las costumbres paganas pasaron al Día de Año Nuevo, siendo asimiladas finalmente por la fiesta cristiana que hoy en día se conoce universalmente como el Día de Navidad.

El cuadro. Recuerdo la primera vez que vi este cuadro, me refiero al de arriba a la izquierda, que todos conocéis.  “Saturno devorando a un hijo”, de Francisco de Goya (el cuadro que veis a la derecha es de Rubens, luego hablamos de él).  Fue en un libro de texto, yo tenía 12 años, y estudiaba 6º curso de la entonces conocida como EGB. Me hizo tanta impresión el cuadro que tuve pesadillas durante varios dias, aunque todo paso pronto.

El cuadro fue pintado por Francisco de Goya con la técnica de óleo al secco (sobre la superficie de revoco de la pared) como decoración de los muros de su casa, llamada la Quinta del Sordo, que el pintor adquirió en febrero de 1819 y que posteriormente fueron trasladadas a lienzo en 1873 por Salvador Martinez Cubells. Actualmente se conservan en el Museo del Prado de Madrid.

Tuve la suerte de ver el cuadro en el Museo del Prado de Madrid hará cosa de unos ocho o nueve años, y os prometo que me llevé una profunda impresión: no es lo mismo verlo en un libro de texto que en vivo y en directo. Me impresionó, me fascinó...  Os juro que se me pusieron los pelos de punta. La expresión del dios Saturno es terrible, llama poderosamente la atención el horror caníbal del padre devorador de su propio hijo, con la boca abierta, los ojos en blanco, el gigante que ya esta algo viejo, y la masa informe del cuerpo sanguinolento de su hijo. Y los ojos del dios, esos ojos desorbitados, que solo rezuman odio y ambición por reinar, y que nos descubren  un alma  brutalmente infernal, sin sentimiento paternofilial alguno...¡menudo cuadro!.

El hijo devorado, con un cuerpo ya adulto, ocupa el centro de la composición. Al igual que en la pintura de Judit y Holofernes, uno de los temas centrales es el del cuerpo humano mutilado. No solo lo está el cuerpo atroz del niño, sino también, mediante el encuadre escogido y la iluminación de claroscuro extraordinariamente contrastada, las piernas del dios, sumidas a partir de la rodilla en la negrura, en un vacío inmaterial.

Emplea una gama de blancos y negros, aplicada en manchas de color gruesas, solo rota por el ocre de las carnaciones y la llama fúlgida en blanco y rojo de la carne viva del hijo.

Tambien Rubens tiene un cuadro sobre el mismo tema, que podeis apreciar un poco mas arriba, a la derecha,  otra obra maestra. Sin embargo, me quedo con el de Goya. 

Fuente: Wikipedia (aquiaqui y aquí)

Saludos.

24/01/2010

La balsa de la medusa

El pintor francés Théodore Géricault pintó este cuadro entre 1818 y 1819. Se llama "la balsa de la medusa" y en mi humilde opinión es un cuadro precioso. Si lo deseais, haced click en la imagen para agrandarla y percibir los detalles.

Lo he descubierto esta tarde hablando por teléfono con mi buen amigo Alejandro Sanchez, (a quien desde estas lineas envio un abrazo), presentador de LA OTRA MIRADA, programa del cual, como sabéis, soy humilde colaborador. Estábamos conversando de lo que es la vida y me ha hablado de este cuadro, que yo no conocía. Me ha gustado mucho; tanto que lo he colocado como fondo de mi escritorio.

Mientras hablaba con Alejandro, y tambien después, me he detenido un buen rato a contemplar esta preciosa pintura, esa balsa que navega en medio del mar y la diferente actitud de cada personaje que viaja a bordo de ella. Hay hay quien agita el pañueño llamando la atención del barco salvador; otros estan muertos; y otros que estan sentados y, aparentemente, resignados a su suerte.

Y el caso es que todos viajan en la misma balsa y comparten la misma suerte. Lo mismo que sucede en la vida.

Saludos.