""¡Vanidad, pura vanidad!, ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol? ... ...
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Libro del Eclesiastés. Diversos fragmentos.
Saludos.
Diario personal de un librepensador, de un espiritu errante buscador de la verdad y curioso espectador de nuestro tiempo.
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""¡Vanidad, pura vanidad!, ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol?
Sigo hasta arriba de trabajo y, vistos vuestros cariñosos comentarios de animo y apoyo, en vez de contestaros uno a uno, he decidido hacer esta entrada para daros las gracias globalmente a todos. A todos. Doy por zanjada la polemica sobre la entrada "una breve carta", no hay que darle mas vueltas al tema: no merece la pena. Aunque esta bien que pasen estas cosas: siempre es bueno atravesar dificultades y navegar por peligrosos rápidos: si lo superas llegas a terrenos mas despejados.
Se me ha juntado todo. Por un lado, acumulación de trabajo. No dispongo apenas de tiempo. Y en segundo lugar, el comentario que a última hora de la tarde me hace una persona ajena a la blogosfera, (ni remotamente me lo esperaba, precisamente de esa persona, la verdad) me obliga, con todo el dolor de mi corazón, a suprimir mi anterior entrada Una breve carta, aunque me afirmo y ratifico íntegramente en todo lo que dije allí. Y está fantástico ser uno mismo y decir lo que uno siente: pero no a cualquier precio. En cuanto a vuestros comentarios a dicha entrada, os respeto y os quiero demasiado como para suprimirlos, con lo cual quedan incólumes.
Fue Lucio Anneo Seneca. Aparte de mi añorado y querido padre, ya sabeis que considero a Seneca y a Cervantes, como mis otros dos padres “literario-adoptivos“ , vaya palabrita que me ha salido.
Cocina de mi casa. Ocho de la mañana. Una de mis maneras de empezar bien el dia es comenzarlo con un buen desayuno “made in Jódar”, y normalmente, o sea, casi a diario se trata de una buena tostada con ajo y aceite de oliva virgen extra (el oro liquido de Jaén). Os cuento como la preparamos aquí. A la tostada le restregamos un ajo crudo, luego la regamos bien con aceite de oliva virgen extra (no hace falta asesinar a la tostada con el cuchillo, costumbre que a mi no me gusta porque, obvio, el pan ya de por si es poroso y absorbe rapidamente), y le añadimos un poquitin (“engañarlo” solo) de pimentón dulce, y un poquito de sal gruesa. (Ojo: no tiene el mismo sabor que la sal fina. Haced la prueba y lo comprobareis, la gruesa sabe mejor, para mi, claro).
Luego, mientras me cepillaba los dientes y me arreglaba para salir a la calle, he pensado que muchas veces hacemos las cosas maquinalmente: no nos concentramos en lo que estamos haciendo. Vivimos tan estresados que apenas tenemos tiempo para apreciar y valorar las pequeñas cosas: el canto de un pajarito, el perfume de una flor, esa sonrisa que ese amigo/a te da cuando lo pasas mal, ese sol radiante que te da en pleno rostro y que te alegra el corazón…vivimos tan apesadumbrados y agobiados por tanta y tanta preocupación económico/laboral y hacia el futuro, que no gozamos de los pequeños detalles que la vida nos ofrece, no nos enteramos de que la vida nos hace continuos guiños que nosotros nos empeñamos en ignorar: estamos demasiado ocupados en otras cosas como para detectarlos. Y a fuerza de ignorarlos, hemos terminado por no saber apreciarlos. ¡No tenemos tiempo!
Hay lejanías tan cercanas que casi las puedes tocar,
De nuevo con vosotros, queridos/as amigos/as de la blogosfera. Me siento como el que acaba de salir de un tunel. Estas últimas tres semanas han sido terribles (o benditas, segun se mire) porque he estado hasta arriba de trabajo, como ya os dije en mi ultima entrada del pasado 22 de noviembre. Los inexorables vencimientos y los improrrogables plazos, junto con una muchedumbre de imprevistos e imponderables profesionales me han tenido completamente acorralado. Ha habido noches que apenas he dormido cinco o seis horas.Este blog ha sido, durante años, un espacio para reflexionar sobre la vida. También aquí, a partir de Julio del 2025, abro la puerta a quienes necesiten orientación jurídica con el mismo respeto con el que escribo. Si puedo ayudarte, cuenta conmigo. Para más información puedes hacer clic en el siguiente botón.
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Este blog es un espacio estrictamente personal. Desde hace años, comparto aquí mis opiniones sobre diversos temas, así como reflexiones íntimas sobre la vida, el tiempo, la búsqueda interior y la condición humana. No representa mi actividad profesional, ni contiene opiniones jurídicas, ni está vinculado a mi ejercicio como abogado. Lo que escribo nace del silencio, de la lectura, del asombro y de las dudas que todos compartimos. Escribo no para enseñar, sino para comprender. Gracias por leerme con respeto.
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