Diario personal de un librepensador, de un espiritu errante buscador de la verdad y curioso espectador de nuestro tiempo.
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"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide) "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire) "La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca) "Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón) "Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles) "No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret) . . .
Hay lejanías tan cercanas que casi las puedes tocar, Quizás porque las llevas en el corazón. Y muchas cercanías tan lejanas que apenas las ves, como dos caminos paralelos que, cercanos siempre, jamás se encuentran. ¿Como puede ser, oh viejo dolor, que quienes están mas cerca estén mas lejos? O como dice la cancion: “...a miles de kilómetros entre mis brazos.” Y sin embargo, ¡que bello es vivir! aunque el corazón, de vez en cuando, te duela; que hay dias de amigos, vino y rosas, bellos amaneceres y espectaculares atardeceres, momentos de amor, de dulce lujuria y de pasión, y todas esas bellas cosas, que nos recuerdan que, afortunadamente, una vez estuvimos vivos. Y... ¡que suerte! Aun lo estamos...
Cada vez que leo a Antonio Machado y en una puesta de sol contemplo “le soleil de mon enfance” siento una indescriptible tristeza, mezclada con la emoción que me produce la belleza de sus versos.
Si, te acostumbras a vivir con ello. Lo aceptas, lo asumes. Cuando llegas a la conclusión (con el debido respeto a toda creencia) de que no existe premio ni castigo futuro, se te caen muchos esquemas, porque no tienes motivos para temer castigo, ni tampoco para esperar premio. Vienes aquí, y un buen dia te vas, y punto. Y con este panorama, tener aún principios morales o éticos se convierte en un verdadero acto de heroísmo; pero actuar conforme a esos principios constituye ya una verdadera epopeya. Si nada te impide cometer el mal, ni nada te impulsa a hacer el bien, ¿por qué eres bueno? ¿Porque lo eres o porque quieres serlo?
Quizas por huir del sufrimiento: llega uno a la conclusión de que dando amor se es mas feliz. Yo estoy completamente convencido de ello. (Se me quedó esta pregunta en el tintero, Pedro, como tantas otras). De ahi mi admiración, casi adoración, hacia Machado: no actuaba por ansia de gloria o temor de pena: era asi porque era asi, esa savia de bondad salia de el naturalmente, y aunque muchos dicen que no era tan bueno, para mi si lo era. Fijaros en su ultima fotografia, de la que tanto se ha hablado, y que cuelgo en mi entrada de hoy. Salvando las circunstancias históricas en la que dicha foto se tomó, mi humilde opinión es que adivino en la expresión de Machado bondad y desencanto a partes iguales.
Ahora que nadie nos escucha, amigos, os lo confieso: siempre he tratado de seguir su enseñanza en este sentido.
De vez en cuando la vida te da un respiro; los disgustos parecen silenciarse, los malos ratos parecen esfumarse, y los buenos momentos llegan e inundan tu corazón con la alegría y el placer de conocer a gente extraordinaria: estás entre amigos y amigas, estas con ellos. Y eres feliz. Eso ha sido lo que me ha sucedido a mi estos últimos días. Por ello, doy gracias a todos los dioses inmortales, que me han permitido gozar de momentos estupendos e inolvidables. Jamás imagine que me encontraría a tan buenísima gente reunida.
Conocerse por Internet está bien, pero hacerlo en persona, es mucho mejor porque el rostro es el espejo del alma, y hablando y conversando en persona el contacto mas directo (y por que no, también mas calido y mas fresco), te revela muy a las claras lo que Internet silencia. Quizas alguien tenia una imagen demasiado seria de mi (¿verdad queridas Abejita y Bipolar?), de ahí vuestra sorpresa al conocerme en persona. Bueno, lo que os quiero expresar a todos/as es que os he cogido un cariño inmenso, y reitero que para mí ha sido un inmenso honor y una tremenda alegría haberos conocido en persona.
Ha habido momentos maravillosos; las cortitas pero intensas tertulias en “El Espolon” (¿recuerdas tu sorpresa, querido Antonio, cuando comprobaste que se llamaba igual que vuestra revista cultural?), los paseos por Burgos, “la pista de patinaje”, como decía Antonio Aguilera, yo me cogía del brazo de Bipolar, o Myr, o de Asun, y por la noche del sábado del brazo del propio Pedro Ojeda, (¡es que no se caminar por el hielo como ellos!), la batalla a bolazos de nieve entre esa deliciosa criatura llamada Bipolar -“mon amour” , "siempre nos quedará Burgos, querida"...;)- y yo, los inefables recuerdos de la camarera de buena delantera que pasó detrás mía y yo no me enteré de nada (gggrrrr..…), esas minifalderas nocturnas de la Plaza mayor (dioses...que atractivas, por cierto, ¡¿Cómo es posible que no tuvieran frio con esos 5 o 6 bajo cero?!) que ricos que estaban los “destornilladores” (Absolut & naranja), la magnífica olla podrida… por cierto, y hablando de todo un poco, alguien (he dicho alguieny conste que no quiero señalar a nadie, jejej) me debe la friolera de veinte euros (20,00 Euros), gracias a nuestra cinéfila apuesta con El Padrino como pretexto. Por supuesto: no pienso cobrarla en metalico, sino en especie, he de volver por allá, no se cuándo pero volveré, y el cobro de dicha cantidad se me antoja como la excusa perfecta, gozaré enormemente cobrándomela con un buen vino de aquella tierra en la grata compañia de Pedro Ojeda.
Y hablando de vino, amigo Paco Cuesta: el tres más tres está DIVINO, y el 10 igualmente DIVINO. ¡Que vino más maravilloso que he descubierto gracias a ti! Gracias, amigo. Ahora siento pena: en vez de doce litros, tenia que haberte comprado veinticuatro o treinta y seis. Pero en fin, “aun hay sol en las bardas”, como decía nuestro amado Sancho Panza. Por favor, envíame por email tu teléfono, quiero hablar contigo, he de hacerte un “pedido” más en serio, cuantitativa y cualitativamente, este vino ha causado sensación aquí en mi tierra y quisiera estudiar contigo la posibilidad de haceros nuevos pedidos (los portes son cosa nuestra, pagamos nosotros).
El motivo de nuestra reunión: El Quijote. Extraordinario fin y remate de la primera lectura colectiva virtual del Quijote en Internet. Fue un honor para mi enseñaros mi Quijote mecanografiado. Estuve todo el tiempo con una sensación extraña: ¿Quién había viajado a Burgos? ¿El hombre de 45 que soy, o ese niño de 14 que fui, y que lo mecanografió? Yo creo que ambos. Estuve todo el tiempo con un nudo en el estómago, alegría y emociones a partes iguales me inundaban por dentro. Pero fui muy feliz con todos ustedes.
Ya sabeis lo que el Quijote representa para mí, es algo que me ha impactado profundamente. Nuestro querido Pedro Ojeda me despejó muy amablemente dos viejas dudas mias: la verosimilitud del narrador Cide Hamete y su relación con Cervantes, y el por qué en la primera parte se queda D. Quijote con la espada en alto contra el vizcaíno hasta que aparecen los papeles que Cervantes encuentra en Alcalá de Toledo. Todo cobra un nuevo sentido para mi. Gracias de nuevo, querido Pedro. Ese niño ya creció, asi es; y gracias al Quijote ha conocido a gente extraordinaria. Vosotros.
Alguien de vosotros me dijo que exteriorizo muy bien mis sentimientos. ¡Si supierais que trabajo me esta costando redactar esto…! ¡Son tantos y tan buenos que no se como hacerlo, pugnan por salir, y se enredan unos con otros. Pero todo bien.
Y llega el tristísimo dia 5 de Diciembre de 2010, hay que regresar, la magia termina. A las 7,45 de la mañana, me di un rápido paseo por la puerta del Hotel “Corona de Castilla”, bajo un frio de justicia (para mi que soy del sur; aunque para vosotros cuatro bajo cero será poca cosa) en la C/ Madrid, 5, de Burgos, donde me alojé esas dos noches. Ya había sacado mi vehiculo de la cochera, pagado mi habitación, y colocado mi equipaje en el coche. Cuando yo daba ese paseo por la acera del Hotel, esperando a Antonio Aguilera (que se vino conmigo hasta Ubeda) , y a Merche Pallarés (que nos acompañó hasta Madrid capital), no fue grande mi sorpresa cuando comprobé que de mis ojos manaban algunas lágrimas, y no de frio precisamente. El niño de 14 años que fui no quería partir, y el adulto que soy tampoco. Pero no nos quedaba otra, la vida ha de continuar y cada uno ha de reintegrarse a sus ocupaciones.
Esa mañana de frio empecé a comprender, querida Myr (vino desde Israel, nada mas y nada menos), por qué estabas tan seria y triste la noche anterior…¡yo tampoco me quería ir, Myr! Y de pronto, la conocida frase de Garcia Márquez vino en mi ayuda: “No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”. ¿Te acuerdas, querida? Y gracias por regalarme tu chapela vasco-argentina, que tantos ratos de frio burgalés me ha quitado de la cabeza (con esa chapela me veis en las fotos), pero gracias sobre todo y ante todo, por tu amistad. A todos gracias por vuestra amistad.
Esto no es una despedida, sino un “hasta pronto”. Antonio Aguilera me dio la clave, con esa muy oportuna cita: “Procura que el camino que hay entre tu casa y la de tu amigo no crezca la hierba”. Lleva razón. Por mi parte, no va a quedar. Y también se me amontonan otros destinos: Martos (Jaén), (preparate Manuel Tuccitano, que voy para alllá prontísimo, te juro que nos beberemos juntos una botella de las que le he comprado a nuestro amigo Paco Cuesta, verás que cosa…), Galicia yValencia, (que buenisima gente sois, amigos) Pamplona, Salamanca…
Y atención, mensaje para todos, he dicho TODOS/AS: aquí en el Sur, en un pueblo de Jaén llamado Jódar, teneis un amigo. Esta tierra es muy acogedora, y vivo solo a diez minutos de las ciudades monumentales de Ubeda y Baeza, las Salamancas de Andalucia son llamadas, son ciudades patrimonio de la humanidad. Que feliz me haríais si me visitarais alguna vez… y no son solo palabras, no son solo tópicos, que nunca me gustaron: es mi corazón el que os habla.
Y por cierto, terrible mi despiste: me dejé la cámara fotográfica, de modo que no tengo ninguna foto, las tres primeras que veis las he pedido prestadas a Abejita, y las otras me las ha mandado nuestro querido Pedro Ojeda (un abrazo, amigo, gracias). De modo que, por favor, os ruego que me enviéis algunas a mi correo, como sabeis es este: corneliusscipio.publius@gmail.com
Hasta pronto a todos, amigos y amigas. CORNELIVS OS QUIERE. Aunque esto ya lo sabéis.
De nuevo con vosotros, queridos/as amigos/as de la blogosfera. Me siento como el que acaba de salir de un tunel. Estas últimas tres semanas han sido terribles (o benditas, segun se mire) porque he estado hasta arriba de trabajo, como ya os dije en mi ultima entrada del pasado 22 de noviembre. Los inexorables vencimientos y los improrrogables plazos, junto con una muchedumbre de imprevistos e imponderables profesionales me han tenido completamente acorralado. Ha habido noches que apenas he dormido cinco o seis horas.
Aunque prosigue mi agobio porque sigo teniendo bastante trabajo, ya no es el ritmo frenético de estas tres ultimas semanas, es un ritmo algo mas soportable, de modo que me da tiempo para preparar todos los expedientes mas concienzudamente, como a mi me gusta.
Y por cierto, hablando de preparar. Esta noche tengo que preparar el equipaje para el grato viaje que mañana, si los dioses inmortales son servidos, tengo pensado realizar. A las nueve de la mañana he quedado en juntarme con nuestro querido Antonio Aguilera, que viene desde Priego a Jaén (Podeis vernos juntos en fotografia aqui). Alli nos reuniremos y, cual modernos peregrinos, nos vamos en mi vehiculo a Burgos, a conocer a todos los buenos amigos de La Acequia, donde compartiremos con todos nuestros queridos y admirados Maese Pedro Ojeda y compañía una buena velada quijotesca.
No nos olvidaremos de la bufanda ni las cadenas, por si las moscas. Para Antonio y para mi, andaluces del sur acostumbrados a un sol de órdago, el viaje es una aventura por el mes que corre y por el frio que hace por castilla, de modo que nos arroparemos bien, aunque vamos con muy buen humor.
¡Ya os contaré nuestra peripecia! Y ahora, prosigo con mi trabajo. Imposible visitar vuestros blogs, perdonadme de nuevo. Volveré el domingo, y confio entonces poder reintegrame a mi ritmo normal de entradas y poderos visitar.
La imagen que he escogido, queridos amigos y amigas de la blogosfera, lo dice todo. Llevo varios dias hasta arriba de trabajo, de modo que no tengo tiempo para postear, y menos aún para una de mis ocupaciones favoritas: visitar vuestros blogs. Y es que mi profesión ha terminado de engullirme por completo. Me sabréis disculpar, ¿verdad? Espero regresar lo antes posible.
Para el grupo de lectura del Quijote enLa Acequia.
Una primera y apresurada lectura, nos indica que si. Prima facie, parece que no hay duda: esta loco de remate. Cervantes nos dice claramente que nuestro hidalgo se volvió loco de tanto leer libros de caballerias:
“…se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leí , que para él no había otra historia más cierta en el mundo…”
Ya con 50 años a sus espaldas, decide hacerse…¡caballero andante! A quien se le ocurre…vamos, ni al que asó la manteca. Y para que no haya dudas, recién comenzada su andadura por los campos de Montiel, Cervantes nos insiste en ello:
“…caminaba tan despacio, y el sol entraba tan aprisa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos, si algunos tuviera”.
Pero pronto comienzan a asaltarnos las dudas: ante los cabreros ya tenemos un primer aviso, el hidalgo manchego habla muy por extenso, con un discurso lucido e inteligente; nadie diria que esta loco. Luego, en las conversaciones con su escudero, D. Quijote se muestra prudente, maestro, amigo y consejero. Después de cada aventura, D. Quijote deja de ser D. Quijote para convertirse en Alonso Quijano, un gran conversador. Avanzada la acción de la primera parte, en la venta, D. Quijote hace un extraordinario discurso sobre las armas y las letras que deja completamente arrobados a quienes le oyen, y Cervantes nos dice esto:
“En los que escuchado le habían sobrevino nueva lástima de ver que hombre que al parecer tenía buen entendimiento y buen discurso en todas las cosas que trataba, le hubiese perdido tan rematadamente en tratándole de su negra y pizmienta caballería”
Parece que ya no esta tan loco como antes. ¿O si?
En la segunda parte de la novela, la inteligencia del inmortal hidalgo manchego se afina aún mas, resplandece la figura del héroe a gran nivel, y Cervantes comienza a mimar y a cuidar a su personaje, a D. Quijote, para distinguirlo del apócrifo de Avellaneda, aunque esto es otra historia. Cuando D. Quijote se hospeda en casa del caballero del verde gabán, D. Diego de Miranda, veamos la pregunta del hijo le hace a su padre y lo que éste le contesta.
"-¿Quién diremos, señor, que es este caballero que vuesa merced nos ha traído a casa? Que el nombre, la figura y el decir que es caballero andante, a mí y a mi madre nos tiene suspensos.
—No sé lo que te diga, hijo; solo te sabré decir que le he visto hacer cosas del mayor loco del mundo y decir razones tan discretas, que borran y deshacen sus hechos: háblale tú y toma el pulso a lo que sabe, y, pues eres discreto, juzga de su discreción o tontería lo que más puesto en razón estuviere...”
El hijo de D. Diego de Miranda da su veredicto sobre D. Quijote muy rápidamente, quizás demasiado: piensa que es unloco con intervalos lúcidos. Me parece un diagnóstico incompleto, primero, por su manifiesta precipitación, dado que se basa unicamente en que D. Quijote cree a pies juntillas que existieron caballeros andantes en el mundo; y segundo, porque podria ser al revés, dado que ahora D. Quijote parece comportarse, digámoslo así, más bien como un lúcido (?) con intervalos locos, aunque, cuidado, no estoy diciendo que esté cuerdo. Creo que el hijo de D. Diego toma la parte por el todo y además, lo hace ignorando obviamente todas las circunstancias que rodean el actuar y el hablar de nuestro caballero, cuyo "trastorno mental" parece tener unas características y sintomatología mucho más complicadas que la de un simple loco con intervalos lucidos.
En la descomunal batalla que D. Quijote sostuvo contra los moros que perseguían a Gaiferos y a Melisendra, figurillas de Maese Pedro, pienso que la causa de todo está en que D. Quijote pudo reconocer quien era Maese Pedro (Gines de Pasamonte), pero guarda silencio y se venga luego de él. Ya está harto de sus burlas, de sus donaires y de su palabrería y da este espadazo de arriba abajo (muy sospechoso por la intencionalidad, por la dirección del golpe y también por la llamativa insistencia de Cervantes) que a punto está de herir al titiritero: “…que si maese Pedro no se abaja, se encoge y agazapa, le cercenara la cabeza con más facilidad que si fuera hecha de masa de mazapán”. ¿Finge D. Quijote? ¿Si? Entonces no estaba tan loco como parece.
Y llegamos asi al capitulo 42 de la segunda parte, capitulo en el cual D. Quijote aconseja a Sancho panza sobre como gobernar bien su insula. Como de brillantes y de inteligentes seran esos consejos, que Cervantes nos dice:
“Quien oyera el pasado razonamiento de don Quijote que no le tuviera por persona muy cuerda y mejor intencionada? Pero, como muchas veces en el progreso desta grande historia queda dicho, solamente disparaba en tocándole en la caballería, y en los demás discursos mostraba tener claro y desenfadado entendimiento, de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio, y su juicio sus obras…”
Conclusión: ¿estaba loco o no estaba loco? No seré yo quien de la solución. No soy psicólogo ni psiquiatra (Myr, escuchame, querida amiga: "te lanzo el guante": ¿para cuando un post tuyo sobre este tema?) Hay que tener en cuenta muchas cosas: habia que huir de la censura, en aquel tiempo no se podia escribir todo lo que uno quisiera, y Cervantes nos muestra como decir las cosas sin que la inquisición se pusiera "nerviosa"; quizás tambien Cervantes con el tiempo llegó a tomarle cariño a su propio personaje, cariño que Avellaneda contribuyó a incrementar; quizas es que...que se yo. Pero es que la brillantez del intelecto de nuestro querido hidalgo alcanza tales cotas que nos hace, forzosamente, dudar: Cervantes nos deja con la eterna duda (por lo menos, a mi) o al menos nos hizo un guiño... Si estaba loco...¡que loco mas entrañable y maravilloso!
En otro orden de cosas, Cervantes se delata a si mismo: posee una educación y una formación clásica, humanista, integra, honrada, leal y legal, uno de los mejores intelectos que la España imperial del XVII dio al mundo, que no está de acuerdo con la filosofía que impregnaba el actuar cotidiano de los gobernantes de su época, y se atreve a poner en boca de un "`presunto" pobre hidalgo loco por los libros de caballerias unos sabios y reales consejos.
Poco puedo añadir yo, humilde lector de esta inmortal obra. He intentado pensar con frialdad en este tema. ¿Me ciega la pasión por Cervantes y su obra? Si, lo reconozco. ¿Mi viejo cariño hacia D. Quijote? Seguro. Pero sé que cuento con una atenuante muy cualificada: esta novela es una de las mejores novelas de toda la historia de la literatura, estudiada, comentada, analizada y discutida hasta el paroxismo por los grandes de la literatura.
Recuerdo aquellos viajes veraniegos que realicé en mi adolescencia con mi difunto padre, rumbo a Sevilla, Huelva, Cadiz… viajes con alegría y buen humor. Siempre tenía un tango en los labios, canción que mi padre tatareaba sin cesar. Por ello, los recuerdos se agolpan hoy en mi mente y en mi corazón, pues fue mi padre, de quien guardo gratísimos y entrañables recuerdos, quien me enseñó a amar el tango, en esos viajes de calor y de bochorno, cuando aún no había autovías en Andalucía, pero eran viajes felices, sin relojes y sin prisas. Viajes inolvidables, entrañables....
Y en el cassette del vehiculo, una cinta. Una cinta de quien “cada dia, canta mejor”, tambien conocido como “el francesito”, o “el zorzal del Abasto”. Me refiero, como no, al inolvidable Carlos Gardel…¿Quién no ha oído su voz dulce, aterciopelada, e inigualable?
"Nací en Buenos Aires, Argentina, a los 2 años y medio de edad".
Con esta ingeniosa frase, Carlos Gardel desoía las constantes conjeturas sobre su procedencia. Sin embargo, segun la wikipedia y otras fuentes, resulta prácticamente probado que Charles Romuald Gardes nació 2 años y medio antes en Toulouse (Francia), el 11 de Diciembre de 1890. Era hijo de Berthe Gardés, quien emigro de Francia a la Argentina trayendo consigo a su hijo de dos años. Este hecho le valió el sobrenombre del francesito entre los criollos, italianos, españoles, judíos, etc.. que por entonces formaban las pandillas callejeras que deambulaban por el populoso barrio del abasto. Allí perdió por completo los rasgos de su lengua materna en favor de un acento porteño típico de Rio de la Plata, que mezclaba aforismos de otras lenguas como el caló gitano con vocablos inventados, creando una especie de sub-lenguaje denominado lunfardo, y aprendió a hablar con aquella tonalidad que lo harian famoso e inolvidable.
Su madre, sola y desamparada, llego, pues, a la capital Argentina, viviendo en los barrios bajos de la zona Porteña frente al Río de la Plata.
Con el paso del tiempo, Carlos Gardel se convirtió en un muchacho muy despierto y simpático, temperamental e irascible. Acaso estaba resentido con el mundo por haberle dado a conocer el más trágico estado de la miseria, pero a la vez soñaba con mejorar de fortuna y ser bañado con la riqueza. En su juventud había desempeñado muchos oficios, con cuyos ingresos podia sobrevivir y ayudar a su madre.
(“Caminito”)
Tenia don para cantar, y lo aprovechaba: cantaba y ganaba algun dinero cuando trabajada en cualquier oficio, lo mismo le daba en las esquinas de las calles que en reuniones de poca importancia, fiestas o celebraciones; aunque mas tarde adquirió la costumbre de acudir a cantar a negocios clandestinos.
Su voz gustaba a todo aquel que lo oia, de modo que poco a poco se dio cuenta de que su voz tenia un timbre muy peculiar y agradable. Por cierto, en 1915 recibe un balazo durante un altercado a la salida de un salón de baile de la época en el barrio de la Recoleta. Cantaría el resto de su vida con esa bala alojada en su pulmón izquierdo.
(”El dia que me quieras”)
Asi fue, entonces, como conoció este nuevo ritmo, triste pero bailable: el Tango, que inmediatamente comenzó a ponerse de moda. Se sintió atraido por esta musica; quizás porque el Tango había evolucionado hasta convertirse en una expresión nostálgica y sentimental de los corazones heridos. Aquello parecía acomodarse naturalmente a su estilo propio, que lo caracterizo durante toda su vida: fuera de la imagen publica, en su intimidad, la tristeza no lo abandonaría jamás.
En 1911 celebró un duelo musical con 'El Oriental' José Razzano en la calle Guardia Vieja del barrio del Abasto. Allí nació el dúo Gardel-Razzano, que trabajó unido durante quince años.
(”Mi buenos Aires querido”)
En 1917 grabó "Mi Noche Triste", el primer Tango canción en la historia del Tango. Desde ese entonces el cantante siguió por el camino del éxito y gloria, llenando los teatros más prestigiosos de Europa, principalmente de París en donde conoció a Alfredo Lepera, con el cual compuso Tangos Inolvidables como "Volver", "El día que me quieras", "Por una Cabeza" y "Cuando tú no Estás".
En 1923, ya famoso, y metido de lleno en el tango, realiza con Razzano (que ya para entonces no cantaba, sino que se encargaba de las labores empresariales) una gira que lo llevará a Uruguay, Brasil y España, debutando en el Teatro Apolo de Madrid. Gardel vuelve a realizar giras por Europa, donde actúa en España (1925) y Francia (1928), y actúa en varias películas para la Paramount. Debuta en el cabaret Florida de París, con enorme éxito y graba varios discos. En 1929 visita brevemente Italia y el 5 de febrero vuelve a Francia, donde actúa en la Opera de París, triunfando de manera rotunda.
(”Cuesta abajo”)
Poco a poco, Carlos Gardel se va convirtiendo en un mito. En el terreno amoroso, Gardel se relaciono con diversas mujeres, pero parece que con ninguna mantuvo una relación duradera. Una de las más conocidas fue Isabel Martínez del Valle, quien intentó casarse con él, pero no se concretó nada.
En el diario El Nacional de Bogotá del 18 de junio de 1935 (seis días antes de su trágica muerte) el inolvidable cantor mantuvo el siguiente diálogo con el periodista:
— ¿Cuál fue su primer amor?
— He amado muchas veces en mi vida y conservo de ello gratísimos recuerdos, como que en todos mis amores he sido feliz. En ellos he querido de diferente manera según el temperamento de la chica, las circunstancias y el ambiente. Sin embargo, cada vez que me enamoro creo ser ésta la única ocasión en que verdaderamente he querido.
— ¿Cuál es el tipo de mujer que prefiere?
— Prefiero las latinas, indudablemente, por ser de mi misma raza y por lo tanto comprender más mi temperamento, pero todas las mujeres atractivas e inteligentes me agradan.
— ¿Es Ud. partidario del divorcio?
— Debido a mi carrera no soy partidario del casamiento.
En 1933 regresa a Buenos Aires. El 16 de enero de ese año Gardel rescinde la representación de José Razzano. El 20 de octubre nombra apoderado y administrador de sus bienes a Armando Defino.
Su publico bonaerense no lo volvería a ver. El 24 de junio de 1935 Carlos Gardel, junto con Alfredo Le Pera y algunos de sus músicos, fallece en el choque de dos aeroplanos a punto de despegar sobre la pista del Aeropuerto Las Playas de la ciudad colombiana de Medellín.
("Volver")
Cuando murió, Gardel se encontraba en lo mejor de su carrera, y millones de sus admiradores lo lloraron. Entonces "El Zorzal criollo" se ganó la gloria: popularmente, la gente dice que "Gardel cada día canta mejor".
El 1 de Septiembre de 2003 Su voz fue declarada por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad.
Somos tan poca cosa, perdidos en medio de la inmensidad del universo…y sin embargo, muchos aún se creen el centro del universo: no quieren enterarse, quien sabe por qué inconfesables intereses, de que la teoría geocéntrica fue guillotinada a manos de Kepler, Galileo y Copernico. Y lo peor de ellos es que millones de seres los siguen.
Entonces...¿Somos hijos del orgullo, de la estupidez, de ambos? Acaso ¿somos hijos de la ignorancia y nietos del miedo a esa misma ignorancia?
¿Quién maneja nuestros miedos? ¿Quién se aprovecha de ellos?
Y en medio de tanta incertidumbre, una indiscutible verdad: ¡Memento homo, quia pulvis eris et in pulverem reverteris...!
Ese es nuestro destino, por supuesto. Pero tambien el suyo. ¡Todos ciegos! Porque tambien ellos, aunque se les olvide, o se empeñen en no verlo, volveran a ser polvo. La unica eternidad que quedará sera la memoria eterna de su crimen: de su propia ficción.
Merece la pena intentar ser feliz: tenemos muy poco tiempo, menos del que nos creemos. Por muchas razones. Y esta es una de ellas.
Domingo. 7,20 de la mañana, aun es de noche, pero comienza a clarear el dia. El sol no ha salido aún. Los mios duermen. Me levanto, algo inquieto, y salgo a la calle, con la intención de dar un largo y relajante paseo y de ver amanecer. Hace algo de frio, de modo que cojo también los guantes y salgo a pasear. Me dirijo al campo, esa es la suerte que tenemos los que vivimos en pueblo: tardo apenas minuto y medio en estar en medio del mar de olivos.
Voy andando a paso alegre, el aliento sale por mi boca con fuerza, se distingue nítidamente. Me dirijo a la cuesta del “reventón”, a unos tres kilómetros de Jódar, dirección este, y noto como poco a poco me voy relajando, al mismo tiempo que va clareando el dia. Al llegar a la cima de la cuesta del “reventón”, miro para atrás: se ve una panorámica preciosa de Jódar, parecida a la que os muestro en la segunda fotografía que he sacado de internet. Ahi vivo yo. Me aparto de la carretera, y me introduzco en un olivar, entre las hileras de olivos, mirando al este. Me siento directamente en el suelo y espero la venida del astro rey.
Indescriptible sensación ha sido ver amanecer entre los olivos, que ya están a punto para la inminente campaña de recolección, ved la primera foto. Que curioso… siempre he mostrado mi predilección por los atardeceres, pero esta mañana he experimentado tanto sosiego viendo como venia el dia, he sentido tanta bonanza siendo testigo de cómo el astro rey se elevaba en el cielo, firme, majestuoso e imparable, he sentido tanto relax cuando me ha brindado sus primeros, cálidos y reconfortantes abrazos, he experimentado tanta paz notando como paulatinamente se disipaban mis últimos temores y pesadillas de las que os hablé ayer (gracias a todos/as, queridos/as amigos y amigas, por estar a mi lado, gracias de todo corazón) que os aseguro que no será la última vez que goce de una experiencia tan relajante como esta.
Afortunadamente tras la noche, por larga y dura que sea…siempre termina amaneciendo.
Por un momento he creido verlo esta tarde mientras paseaba aunque solo ha sido un instante, porque de pronto se ha esfumado, se ha ido tan súbitamente como vino. Menos mal.
¿Fantasma de mi imaginación? ¡Juraria que no, de hecho lo conozco bien! ¡Además, me ha parecido tan real...!
Pero no, se ha ido y me ha dejado solo de nuevo. Si; de nuevo con esa espesa soledad, desprovista de consuelo, en compañia de lo inevitable, y aún con el susto en el cuerpo y en el espiritu.
Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.
Pocos días llevaba yo con este humilde blog mío abierto, cuando el 23 de Abril de 2008 realicé una de mis primeras entradas dedicadas a Cervantes y Al Quijote. La llamé "23 de Abril de 1616" (haced clic) con ocasión del 392 aniversario de la muerte de Cervantes. En esa entrada, ya insinuaba algo de lo que el Quijote representaba en mi vida, y la bendita influencia que para mi había supuesto. En España, y pese a lo que pudiera parecer, muy poca gente conoce el Quijote, y el porcentaje de los que han leído la novela disminuye aún mas, por desgracia, de modo que yo me sentía como una especie de “pajaro raro quijotesco”, porque el Quijote siempre había sido para mi algo digno de devoción, pero nadie de mi entorno lo había leído totalmente (salvo parrafos aislados) de modo que me sentía frustrado, porque no podia hablar con ellos del Quijote, ni compartir mis ideas o mis dudas sobre ello.
Unos meses después, concretamente en Agosto de 2008, fue una delicia para mi (además de una inmensa suerte) conocer a otros benditos "pajaros raros quijotescos": Pedro Ojeda, la lectura que del Quijote ha dirigido en su blog “La Acequia”, y a todos vosotros. Los detalles de ese conocimiento los narré en mi entrada “Un niño de doce años cabalgando con D. Quijote” (haced clic).
Por ello, me incorporé a la lectura del Quijote cuando ésta ya había empezado, pero desde entonces fue encantador para mi unirme a esta grata lectura que todos hemos hecho juntos y que nuestro Pedro, con su sabia mano, ha dirigido. Tras las dudas del principio, decidí hablar del Quijote como siempre lo había hecho yo: con el corazón, y desde mi humilde opinión personal.
Es decir, compartí mi experiencia con vosotros. Y me explico: conocí al Quijote desde el prisma del sentimiento, del corazón, y eso lo he ido arrastrando con los años. Por mis comentarios a los capítulos ya sabéis que a veces me he expresado incluso con vehemencia, he sido algo temperamental en esta materia. En fin, que los dioses me perdonen, y vosotros tambien: invoco ese cariño como eximente o, al menos, como atenuante, siempre me he dejado seducir por Alonso Quijano, este entrañable viejo hidalgo de aldea conquistó mi corazón desde que era niño, y quizás ello me impedía ser imparcial o ver las cosas con objetividad: lo he querido (corrijo, lo quiero) demasiado.
Pienso que no es bueno refrenar la emotividad. Exteriorizar nuestros sentimientos, además de ser muy humano es, o debiera de ser, algo muy natural. Por ello, desde la legitimidad que me da el poder escribir en mi blog lo que yo desee (obviamente, con respeto a todos), una vez finalizada la lectura, la semana pasada en mi carta abierta a D. Quijote no dudé (ni por un momento) en desahogar mi corazón de nuevo, y expuse otro poquito más de lo que esta novela ha supuesto para mi.
¿Y esta lectura quijotesca de nuestro querido Pedro Ojeda?¿Qué que ha supuesto para mi?
Muy fácil me resulta responder: un autentico “gustazo”, una “delicatesen”, desde todos los puntos de vista que se considere.
Primero, por conoceros a vosotros, un grupo de gente extraordinaria, amantes fieles del Quijote al igual que yo, con quien he tenido el placer de seguir y comentar la vida y milagros de nuestro inmortal hidalgo manchego. Ha sido un placer y un honor conoceros a todos. Y más placentero aún será conoceros en persona en breves fechas, y daros a todos un fuerte abrazo.
En segundo lugar, y siendo obvio que con los años aprende uno a sosegarse, a refrenar las pasiones juveniles y a tomar las cosas en su justo término, os diré que ya con mis 45 años bien cumplidos, he tenido la confirmación de lo que yo dije en mis primeras entradas sobre el Quijote: que a un niño lo hace reir, al joven pensar, y al viejo llorar, o al menos emocionarlo. Esta ultima lectura del Quijote ha sido la mas sosegada de todas, pero tambien confesaré que es la que me ha llegado mas adentro. Mi opinión es que al Quijote (igual que el vino de una vieja reserva, por cierto, Pedro, sabes que el Ribera del Duero es mi preferido, no te digo mas…) se le saca buen sabor cuando uno va cumpliendo años. El Quijote es la crónica de la vida misma: nacemos siendo quijotes, y la realidad, poco a poco, nos doma.
Y por ultimo, esta lectura me ha enseñado un montón de cosas. Pedro Ojeda ha sido un inmejorable guia y maestro; con vuestros comentarios he estudiado vuestro valioso punto de vista; y he limado muchos errores o aspectos incompletos que anteriores lecturas del Quijote me habian dejado. Y por cierto, tambien he aprendido algo muy importante: dejar un poco de lado el lógico sentimiento de cariño hacia el personaje, y contemplarlo fria y objetivamente como es: como personaje literario.
Desde esa perspectiva, he aprendido infinidad de cosas; los vericuetos de la guerra subterránea Cervantes-Avellaneda, por ejemplo, para mi han sido algo sorprendente y nuevo; la credibilidad del “narrador” Cide Hamete y la "dudosa" locura del personaje en la segunda parte (tengo un par de dudas en ese terreno, espero, amigo Pedro, que me permitas consultarte entre copa y copa), y fundamentalmente, técnica de redacción de Cervantes, su entorno histórico y un montón de cosas más que yo ignoraba. Solo soy un humilde lector del Quijote que ignora muchisimas cosas. Por ello he aprendido un montón con vosotros: un puñado de gente maravillosa.
¿Qué mas puedo pedir? Nada, sino agradecer a Pedro y a vosotros el haberme permitido ser parte de esta inolvidable lectura quijotesca que, para mi, repito, insisto, y torno a decir de nuevo, ha sido un auténtico placer.
Resulta increible, casi espeluznante, el comprobar lo poco que han cambiado las cosas en los últimos dos mil años...
Evangelio de Mateo, Capitulo 23.
"Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.
Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.
El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.
¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.
¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!
¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?"
Sabias y proféticas palabras. Tan antiguas y, al mismo tiempo, tan rabiosamente actuales hoy dia.
¡Si nos dejaran ser sinceros, si no tuviéramos que actuar condicionados por el juego de intereses! ¡Si al ver lo bueno, lo verdaderamente bueno, pudiéramos alabarlo sinceramente sin cortapisa alguna; si al presenciar lo malo pudieramos condenarlo y rechazarlo sin ningún tipo de miramiento ni consideración! ¡Si pudieramos llamar al pan pan, y al vino vino, libremente! ¡Si realmente todos pudieran expresar su opinión francamente sin miedo a nada ni a nadie, si en una palabra, la libertad existiera verdaderamente! ¡Ay, si en vez de intentar derribar a quien vuela más alto trataramos de imitarlo o de seguir su ejemplo...!
Pero no. Parece que con el tiempo a los adultos se nos van adhiriendo multitud de "estupideces" que nos impiden ser libres y felices.
¡Como añoro la inteligencia y “savoir faire” de los niños! Ellos dicen lo que perciben, tal y como lo perciben sin maquillaje alguno: dicen lo que sienten, y punto. Que maravillosos ellos…y que absolutamente estúpidos podemos llegar a ser nosotros. Y cito de nuevo los clásicos, es inevitable volver a ellos, en este caso una frase de Alejandro Dumas, hijo: “No llego a comprender por qué, siendo los niños tan inteligentes, los adultos son tan tontos. Debe ser fruto de la educación.”
Maldita mierda.
Lo juro por todos los dioses habidos y por haber, creedme: mientras más conozco el mundo, más me gusta estar con los niños. Y le pido tambien a todos los dioses que vayan limpiando, purgando y elliminando de mi caracter esas estupideces adultas que con el tiempo se nos van adhiriendo y que nos impiden ser libres. Porque, definitivamente, así quisiera ser cuando sea mayor: como un niño.
¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe más dignamente optar el alma noble entre sufrir de la fortuna impía el porfiador rigor, o rebelarse contra un mar de desdichas, y afrontándolo desaparecer con ellas? Morir, dormir, no despertar más nunca, poder decir todo acabó; en un sueño sepultar para siempre los dolores del corazón, los mil y mil quebrantos que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara concluir así! Morir... quedar dormidos... Dormir... tal vez soñar!—¡Ay! allí hay algo que detiene al mejor. Cuando del mundo no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños vendrán en ese sueño de la muerte! Eso es, eso es lo que hace el infortunio planta de larga vida. ... Ser o no ser, ¡la alternativa es esa! Si es a la luz de la razon mas digno sufrir los golpes y punzantes dardos de suerte horrenda, o terminar la lucha en guerra contra un pielago de males. Morir; dormir. No mas, y con un sueño pensar que concluyeron las congojas, los mil tormentos, de la carne herencia, debe termino ser apetecido. Morir; dormir. ¿Dormir? ¡Soñar acaso! ... Ser o no ser... He ahí el dilema. ¿Qué es mejor para el alma, sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos, o levantarse en armas contra el océano del mal, y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir... Nada más; y decir así que con un sueño damos fin a las llagas del corazón y a todos los males, herencia de la carne, y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir, dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán cuando despojados de ataduras mortales encontremos la paz? He ahí la razón por la que tan longeva llega a ser la desgracia. ... Ser o no ser, todo el problema es ése ¿qué es más noble al espíritu, sufrir golpes y dardos de la airada suerte, o tomar armas contra un mar de angustias y darles fin luchando? Morir; dormir; no más; y con un sueño dar fin a la congoja y sobresaltos que la carne heredó, consumación que se ha de desear. Morir, dormir, dormir, tal vez soñar: ese es el caso: porque el pensar que sueños trae la muerte ya desprendidos del mortal estorbo nos ha de contener. Ese respeto larga existencia presta a mi fortuna pues ¿quién sufriera el azotar del mundo o al opresor, la afrenta del soberbio, la hiel del huido amor, la tarda ley, la insolencia del cargo y los desprecios que al mérito le ofrece el hombre indigno, cuando por sí se diera su descanso con un simple estilete? ¿Quién querría lamentarse y sudar toda una vida, sin el temor de algo tras la muerte, esa ignota región de cuyos límites ninguno vuelve, que turba la mente, y hace nos soportar los males ciertos y no volar a otros ignorados? La conciencia nos vuelve así cobardes y así el matiz de la resolución desmaya el suave tinte de la idea y las empresas de rigor y empeño, ante el temor, su curso tuercen pronto, y dejan de tener nombre de acción...
Hamlet. Breve extracto. William Shakespeare.
Quizás la duda de Hamlet, que en el fondo es nuestra eterna duda, sea algo que inexorablemente ha de acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida. Por otro lado, el relativismo y escepticismo de Hamlet siempre ha cuadrado bien con mi caracter, tambien escéptico, y en esto estoy de acuerdo con los sofistas griegos, que decian que nada puede ser percibido sin que medien los sentidos; y como cada individuo siente -y en consecuencia, percibe- las cosas de diferente modo, no hay verdades absolutas, sino tan solo certezas relativas.
Este soliloquio de Hamlet (ayer domingo volví a deleitarme con él) es una auténtica delicatessen para el espiritu.
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