"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

12/06/2010

Corriendo bajo la lluvia

El sábado es un dia estupendo, pues los niños no tienen colegio, y nosotros no trabajamos, con lo cual podemos comer todos juntos y lo pasamos bien. Tras la comida, me marcho a la cama y me duermo una breve siestecita, con la idea de levantarme para correr a ritmo de footing mis 8,5 km. diarios.

Dormida la siesta, me levanto sobre las 16,00 horas y cuando voy a salir a la calle me llevo una agradable sorpresa: esta lloviendo. No es una lluvia muy intensa, pero si fina y persistente. La he saludado con alegria, y con el ánimo bien dispuesto me he ido a correr, pero sin chubasquero ni paraguas ni nada, son un estorbo. He salido (como tantas veces) solo provisto de mis pantalones cortos negros, camiseta de manga corta negra y zapatillas de deporte.

Maravilloso, insuperable, estupenda sensación. Normalmente todos los dias me cruzo con otras personas que corren como yo, o caminan. Pero hoy la lluvia ha hecho que haga todo el trayecto solo. En completa soledad, corriendo bajo la lluvia en medio del mar de olivos, con ese agradabilisimo olor a tierra mojada y a vegetación primaveral, he disfrutado enormemente, esto ha sido un auténtico regalo de los dioses. Cuando regresaba por el Canónigo, y ya se veia Jódar a lo lejos, la lluvia ha apretado un poco, de modo que he vuelto a casa completamente mojado, pero feliz. He tardado 48 minutos en recorrer los 8,5 Km. Para mi, bien.

Marcho directamente a la ducha, de la cual salgo nuevecito flamante, y con una indescriptible y placentera sensación de bienestar. Os explicaré que para aquellos que hacemos deporte la sensación de sentirnos bien, la vitalidad y la alegría que esto produce cuando lo practicamos tiene una explicación bioquímica, pues las endorfinas naturales que produce nuestro propio cuerpo cuando hacemos deporte adquieren un papel protagonista: son las causantes últimas de esta sensación tan agradable. Ha estado chulo.

¿Quien se anima un fin de semana a correr conmigo?

Saludos.

10/06/2010

¡Adiós, verdugos...!

Los jueves leemos el Quijote.

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Se acabó por fin el gobierno de Sancho, que ya estaba harto de pasar hambre y de dar opiniones y pareceres. En este capitulo 53 llega a su último término la crueldad de los burladores, de estos bellacos dirigidos por los malditos duques.

Si he de ser sincero, me he sentido aliviado leyendo el final del gobierno de Sancho porque representa el final de sus fatigas y de sus innumerables pesares. Y es que el pobre, desde que llegó a su “insula” no ha tenido ni un momento de sosiego.

Se conoce que como Sancho es mas sensato e inteligente de lo que habian previsto, y como no saben como despacharlo, inventan el suceso de la guerra con los invasores de la insula para procurar de una vez que el gordito escudero se marche. Y desde luego, lo consiguen.

Sabiamente decide volver a su vida anterior y por fin podemos los lectores respirar tranquilos: sus verdugos no se van a reir mas de él. Ya era hora. Sancho los manda a paseo: ¡adiós, verdugos! Ahora reiros de otro. Y Sancho, que comprende y digiere la experiencia, añora su pasada libertad dándose cuenta de las incomodidades que trae la soberbia y la ambición. Cervantes hace aquí un cántico a la vida sencilla y Sancho acude a ver a su rucio, a quien besa (podemos verlo en la inolvidable imagen de Gustavo Doré, arriba a la izquierda), y emocionándose, le dice:

“…después que os dejé y me subí sobre las torres de la ambición y de la soberbia, se me han entrado por el alma adentro mil miserias, mil trabajos y cuatro mil desasosiegos”.

Yo tambien me emociono imaginándome la escena. Recordemos que Sancho, en el fondo (y a pesar de sus defectos) es un bonachón a quien gusta la vida sencilla. Jamas de los jamases se ha olvidado de su rucio, de su alhaja, de su mejor amigo, hemos tenido ocasión de comprobarlo en toda la obra. A continuación, cuando se sube sobre el rucio, hace un discurso que siempre me ha fascinado y que, en mi humilde opinión, es un compendio de sabiduría.

“…bien se está cada uno usando el oficio para que fue nacido. Mejor me está a mí una hoz en la mano que un cetro de gobernador, más quiero hartarme de gazpachos que estar sujeto a la miseria de un médico impertinente que me mate de hambre, y más quiero recostarme a la sombra de una encina en el verano y arroparme con un zamarro de dos pelos en el invierno, en mi libertad, que acostarme con la sujeción del gobierno entre sábanas de holanda y vestirme de martas cebollinas. Vuestras mercedes se queden con Dios y digan al duque mi señor que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; quiero decir que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de como suelen salir los gobernadores de otras ínsulas…”

Incluso contesta con mucha prudencia a los que le piden que dé cuentas de su gestion; pero lo que más me sorprendió fue la prudencia de Sancho (a pesar de lo rustico que es) en la contestación que le dio al Dr. Pedro Recio. Otro en su lugar quizás no se hubiera contenido tanto.

El mismo Sancho, con su prudencia, se ha retratado: un gobernador decente, con principios éticos y morales, que no se lleva ni un céntimo de su gobierno; que por fin parece que se conoce a si mismo; y que comprende, porque lo ha experimentado en carne propia, que “por su mal le nacieron alas a la hormiga”.

Saludos.

09/06/2010

La derrota

He jugado. Y he perdido. Duele la derrota, ya lo creo que duele. Pero, si bien es cierto que he vuelto del frente con heridas, y derrotado, lo hago con la frente alta. Ya se sabe: no hay hombres perfectos, sino intenciones perfectas. Pero al menos he luchado, he tenido agallas para enfrentarme. No como tu: siempre criticas a los que pierden, pero nunca has tenido cojones para combatir. Solo los que luchan pierden. Solo los que juegan la partida, los que se atreven a jugar, pierden. Y ¿sabes lo que te digo? Que doy gracias a los dioses porque me dieron animo para luchar, aunque perdí. Pero le eché agallas a la vida: no me quedé quieto. La experiencia me enseñó.

"El soldado mas bien parece muerto en la batalla, que vivo en la fuga", dijo Cervantes. Y llevaba razón, ahora lo comprendo. Me ves derrotado y herido, pero mis heridas son el espejo de tu cobardía. Tu te sientas a hacer punto, como las comadres en la Place de la Concorde, en pleno 1.789, cuando veian caer las cabezas en la guillotina para matar su anorgasmia y su hastio, ¿verdad?



En el pecado llevas la penitencia. Lástima te tengo: tu nunca sabrás lo que es eso, tu nunca seras protagonista de nada: solo un ácido espectador. No sabes construir: solo destruir. Y encima eres envidioso: no puedes tolerar tu propia mediocridad, te resulta insoportable: por eso destruyes y arrojas ácido al rostro de quien tiene narices suficientes como para atreverse a algo grande, aunque caiga en la lucha, ¿verdad?

Tienes lo que te mereces. Y si, ya lo creo: en el pecado llevas la penitencia.


Saludos

08/06/2010

Finitud

En mi humilde opinión, una de las mas sabias y excelsas leyes de la naturaleza consiste en nuestra propia finitud: todo lo que comienza ha de terminar, de modo que un buen dia partiremos de aquí. Venimos a este mundo desnudos y nos marcharemos de igual forma, de modo que por mucho afán por tener y por atesorar que tengamos ("¡el dinero tenia que ser como los ajos!" decian los viejos, y yo estoy de acuerdo con ellos) no nos podremos llevar nada de aqui, absolutamente nada: ni dinero, ni acciones, ni vehículos, ni yates, ni ningún bien material. Asi es. Ni siquiera la ropa física que le colocan al cadáver hará el viaje: se quedará aquí, como nuestro cuerpo, hasta que se pudra todo.

Así son las cosas, nada nuevo hemos descubierto. Pero una cosa es saber y otra cosa asumir. Porque si todos sabemos esto, ¿Por qué actuamos como si fuéramos eternos, como si no lo supiéramos o no quisieramos saberlo, o como si nunca nos fuera a llegar nuestra hora? Pasamos de puntillas sobre razonamientos como este, porque nos incomoda enormemente. Y lo cierto es que, quizás a veces, en un minuto solo de tiempo de razonamiento puede estribar la diferencia entre una vida vana y otra vida completa.

-Todo eso ya lo sabemos.

-¿Seguro? ¿Realmente lo sabemos?

-¿Entonces que hacemos, nos abandonamos al catastrofismo?

-No, todo lo contrario. Abramos los ojos del espíritu y demosle importancia a las cosas que realmente la tienen. Merece la pena vivir una vida plena y poner en práctica lo que decimos que sabemos. Que extraño: el hombre lleva miles de años muriéndose; deberiamos de tener ya experiencia, pero parece que somos duros de oido.

Saludos.

07/06/2010

¡Enhorabuena, campeón...!

¡¡¡Lo volvió a hacer!!! Este chico mallorquín ha vuelto a hacer que el tenis español brille a la mayor altura posible. Ha recuperado su trono, como Rey de la tierra batida, trono que solo las lesiones (no los adversarios) le pudieron arrebatar. Volví a emocionarme ayer, como no. Disfruté enormemente de la victoria de nuestro campeon, y como español y como aficionado al deporte me recocijé lo indecible, y aún mas por los estúpidos deslenguados de los que hablaré luego.

Rafa Nadal vuelve a ser el numero 1 del mundo. Ahí está; de nuevo el Rey Nadal se pasea por Paris. Ojead la prensa escrita, toda se rinde hoy a Nadal.

Y ello a pesar de esos pocos (afortunadamente) comentaristas de la prensa escrita; a pesar de esos otros estúpidos especialistas en nada y amantes de la critica inmisericorde (que los dioses nos libren de ellos) y sobre todo, y por último, a pesar de tanto y tanto chismoso vomitivo de esta España profunda y harto envidiosa que suele sentarse en la plaza a ver como caen los grandes, y que ahora lo alaban, pero que hasta hace pocos dias no dudaban en criticarlo y negar a Nadal cualquier posibilidad de volver al cenit del tenis mundial; que no cesaban de decir que estaba "acabado", que era un "matado"; que su futuro en el tenis habia terminado.

Brindo de todo corazón por tí, chico. ¡Felicidades campeón...!

Saludos.

03/06/2010

Jugando al escondite

El no ha cumplido aún los cinco años, pero he de reconocer que me hizo sudar de lo lindo.

-“¿Papi, jugamos al pilla-pilla?”

Para mi fué una sorpresa muy agradable. Y además como me lo preguntó con esa sonrisa suya indescriptible, imposible negárselo. Y ahí estaba yo, anoche, un poquito antes de la cena, con la baba caída, persiguiendo a Pablo Jesús, mi tocayo, el menor de mis tres hijos. Me lo puso difícil, el crio corre como el viento. Correteamos por todas las habitaciones de la casa, de la suya al pasillo, luego a la cocina, al patio, se pasaba al otro piso, archivo, pasillo, despacho, habitaciones, directo a su habitación y vuelta a empezar. Pícaro de él, cerraba las puertas a su paso, o me ponía obstáculos. Su risa era abierta, ruidosa, franca, espontánea, sincera. Detrás de él iba yo, desempeñando el papel del ogro haciendo ¡Grr…! y cosas asi.

Cuando dimos cinco o seis vueltas, mi hijo, ya cansado, aunque sin cesar de reir, me dice:

-"Papi, para. Ahora jugamos al escondite, ¿vale?"

Pues vale, estupendo. Lo agradecí, ya lo creo. El sitio preferido para esconderse es su pequeña casita de Imaginarium, que tenemos instalada en el patio (alli tiene sus juguetes y a mis queridos legionarios romanos de playmobil, mezclados con los piratas -sus preferidos- y con los soldados del séptimo de caballería). Yo finjo que nunca me doy cuenta de que esta alli, alargo voluntariamente la búsqueda, y hago el tonto hasta que su risa lo delata.

-"¡Papi, que estoy aquí…!"

Sale de la casita con la mirada iluminada. Percibo en el la alegria de la niñez, el gozo puro y sencillo de un niño que juega con su padre; que aún no conoce el mundo; que es dueño del tesoro de la inocencia. Me miró. Algo debió de notar en mi mirada porque, de pronto, y sin venir a cuento, viene corriendo hacia mi y me da un abrazo. Me conmovió especialmente ese abrazo, porque a los breves instantes, una solitaria lágrima resbaló por mis mejillas. Yo no tuve esa suerte, pero me siento feliz de que mi hijo esté gozando de una infancia feliz. Y ahora, que por fin está descubriendo la figura paterna, lo noto mucho más cercano a mí.

Os puedo jurar que disfruté enormemente. Fue un rato delicioso que no olvidaré: quieran los dioses que se repita muy a menudo.

Saludos.

01/06/2010

¡Sordos...!

¿Que decir ante los terribles últimos acontecimientos (haced clik) que con tan buen criterio, como siempre, analiza nuestro amigo Pedro Ojeda?

"No hay camino para la paz: la paz es el camino" (Gandhi).

Quien tenga oidos para oir, que oiga. Si quieren, claro, que no querrán.

Deberia de darles verguenza...

31/05/2010

¡Ciegos...!

-Estamos ciegos.

-No hombre, no exageres.

-No exagero. Estamos ciegos, y salvese el que pueda. Porque...¡hay que ver que mundo este más estúpido...! Para cuatro dias que estamos aquí…¡como nos gusta jodernos los unos a los otros!

-Si; pero lo malo es que nos damos cuenta cuando ya es demasiado tarde.

-Aquí falla algo.

-¿El qué?

-No se; la persona individual lo tiene claro. Pero, ¿y el mundo?

-Me recuerdas a Ortega: “el individuo piensa, la masa no”. Yo no lo tengo claro, porque, al fin y al cabo, ¿no es el mundo un conjunto formado por millones de personas individuales?

-Uff, que lio.

-Yo no creo que sea cuestión de ceguera, sino de egoismo/materialismo. Somos ciegos porque queremos serlo: recuerda que el mejor ciego es el que no quiere ver.

-Eso es maldad.

-¿Y ahora te enteras?

Saludos.

29/05/2010

Flor de olivo

Ocho de la mañana. Los mios aún estan durmiendo. Me levanto en este sabado tranquilo, con un cielo completamente despejado y profundamente azul, y doy un corto paseo a las afueras de Jódar.

Lo veo: un manto amarillo se ve a lo lejos, cubriendo la superficie verde formada por el mar de olivos. El paisaje es precioso: millones y millones de olivos están en proceso de plena floración, y el polen del olivo, de color amarillo fuerte, flota en la atmósfera.

Esas flores luego se convertirán en aceitunas, y éstas en el oro verde de Andalucia: nuestro aceite. No olvidemos que mi provincia, Jaén, es la primera productora del mundo de aceite de oliva.

Paz, sosiego, relajación: en medio de la inmensidad me he sentido bien. Como un niño en el regazo de su madre.

¡Como me gustaría que vieseis esto...!

Saludos.

28/05/2010

¡Este gobierno se acaba...!

Los jueves, Quijote.

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

En este capitulo 51, El Dr. Pedro Recio sigue haciendo pasar hambre a Sancho, es obvio que los duques-verdugos lo van a hacer sufrir hasta el final. Sancho maldice su gobierno, yo creo que ya está completamente harto de pasar necesidad. Cervantes nos lo dice muy claro: “Con esta sofistería padecía hambre Sancho, y tal, que en su secreto maldecía el gobierno, y aun a quien se le había dado”.

Pero no por ello abandona Sancho su talento natural, el dilema del puente -que le plantean- es solucinado muy satisfactoriamente, porque se acuerda en el mejor momento del consejo que le dio D. Quijote: Que en caso de duda, se atuviera a la misericordia, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo. Es curioso, pero esa frase se me quedó tan grabada que en algun alegato en alguno de mis juicios -sobre todo penales- la he usado, os lo juro, dado que es un claro antecedente de la presunción de inocencia y del principio "in dubio pro reo", y del principio general del derecho segun el cual siempre es preferible absolver a un culpable que condenar a un inocente. Me llamó mucho la atención que en aquella epoca de terrible Inquisición, de quema de herejes y de brujas en las plazas publicas, hubiera quien ya anticipara nuestro magnifico logro constitucional: la presunción de inocencia. Ello demuestra, una vez mas, la inteligencia y el talento de nuestro buen hidalgo manchego y el animo compasivo y misericordioso de nuestro universal escritor.

El cerco contra Sancho se va cercando: vemos que esto se acaba, parece que tenian pensado rematarle del cargo de gobernador aquella misma noche.

Por otro lado, la lactura de las cartas que se cruzan escudero y caballero se me antoja, sencillamente, deliciosa. Ambas son extraordinarias.

En la carta de Sancho a D. Quijote se ve que el gobernador es y será siempre fiel a D. Quijote, se queja de que pasa hambre, dice que apenas tiene tiempo para nada…en fin, una carta que no revela que Sancho sospeche nada. Eso si: por mucha hambre que pase, tenia tantas ganas de gobernar que le pide a D. Quijote que no se enoje con los duques, no sea que tal enojo vaya a redundar en su perjuicio. El interés, al fin y al cabo.

Pero si me dais a elegir, prefiero la carta que D. Quijote envia a Sancho. D. Quijote es muy consciente de que Sancho es su escudero, y es sincero con el, sabe que es hombre de pueblo y no renuncia a seguir adoctrinándolo, es maravilloso el inicio: cuando esperaba oír nuevas de tus descuidos e impertinencias, Sancho amigo, las oí de tus discreciones, de que di por ello gracias particulares al cielo, el cual del estiércol sabe levantar los pobres, y de los tontos hacer discretos…vístete bien, que un palo compuesto no parece palo...”

Pero atención, creo adivinar que la duda sigue rondando el ánimo de Alonso Quijano: es como si D. Quijote no las tuviera todas consigo, o no terminara de creerse del todo el éxito de Sancho como gobernador, pues el lapidario final de la carta me lo da a entender:

“Y a Dios, el cual te guarde de que ninguno te tenga lástima”.

En fin, nada es eterno, y Cervantes, sin misericordia, nos lo relata de modo inexorable:

“Juntándose los burladores de Sancho, dieron orden entre sí cómo despacharle del gobierno”.

Señoras y señores, el gobierno de la insula se acaba.

Saludos

27/05/2010

Aprendiendo

Verás, no me pasa nada, pero parece que me ves algo distinto, como más tranquilo, o mas raro y eso te extraña. Vamos a ver si me se explicar.

Si te digo que nadie escarmenta por cabeza ajena, nada nuevo te estoy diciendo: es algo más que sabido. Yo creo que con los años vas aprendiendo que es muy distinto el saber algo, que el actuar conforme a lo sabido.

Si. Toda la vida buscas las claves para ser feliz, el vivir el dia a dia, el disfrutar de cada pequeño momento… En tu juventud leias a los grandes filosofos de Roma y a los grandes escritores, buscabas la ataraxia de los estoicos; devorabas con fruición libros y mas libros sobre relax y meditación. Pero no comprendías que a veces hay una pequeña-gran distancia entre el saber lo que hay que hacer y el ponerlo efectivamente en práctica. Es como si cada espíritu tuviera que atravesar su propio camino, o lo que es igual, discurrir por su propia experiencia.

Porque saber las cosas o el conocer cuales son las mejores cosas, no te convierte automáticamente en sabio, escarmentado o experimentado, llamalo como quieras. Para llegar a esto último tienes que pasar ese conocimiento por el tamiz de tu propia experiencia personal. Y cada uno tiene su propia experiencia. En mi caso, los años y el ejemplo de los buenos viejos han sido mi mejor escuela. Quizás por eso les tengo cada vez más cariño.

Llega un momento en el que abandonas la creencia en la idea ajena y lo sustituyes por la convicción personal de la idea propia. No porque te hayan dicho que es lo mejor para ti, sino porque tu mismo te has dado cuenta de que es lo mejor. Eso es una de las cosas buenas (yo diria que óptimas) que tiene la mediana edad. Paulatinamente vas aprendiendo a aceptar la realidad de las cosas y, sin renunciar a tu lucha por intentar cambiar el mundo –o almenos mejorarlo en la medida de tus posibilidades-, la aceptación pacifica y tranquila de esa realidad te lleva a aprender a relajarte. Va disminuyendo la adrenalina, como me decia un amigo el otro dia. Te vas haciendo más tolerante, mas abierto a aceptar tus errores y a los planteamientos de los demás. Y comprendes, obvio, la inutilidad de quejarte y el aprender a afrontar las cosas con ánimo positivo. Es como si de joven intentaras cambiar las cosas y, como con el tiempo ves que no es posible, aprendes a cambiar tu actitud ante estas cosas.

Un nuevo panorama se te abre. Y eso es bueno. Pero esto, con ser un pequeño descubrimiento, es un pequeño-gran descubrimiento que cada uno ha de hacer. A unos le llega en un momento, como a mi, ahora; y a otros le llega en otro.

Saludos.

25/05/2010

Un delicioso café

Tras mi ratito de footing y la posterior ducha, sobre las cuatro o cuatro y pico marcho al pub “menta/limon” para tomarme mi café solo, antes de abrir el Despacho.

En la megafonia, suena una vieja canción de Nina Simone, My babe just cares for me, de la que hoy os traigo el video.

Este tema, que me ha traido placenteros y agradables recuerdos, fue todo un éxito en la Inglaterra de los 80 (aunque Nina Simone lo grabó mucho antes, concretamente en 1.958), de hecho se usó como banda sonora de un famoso anuncio del perfume Channel num. 5.

Buen ambiente, clima fresquito para combatir el calor que ya está haciendo, y un cafe oloroso y delicioso que me ha sentado de maravilla, de hecho he repetido.

Este es el video de la canción, que deseo compartir con todos vosotros. Segurisimo que lo conocéis. Que lo disfrutéis. Y es que la buena musica...nunca pasa de moda. (Silenciad el ipold de la musica del blog para oir bien el video).




Saludos.

24/05/2010

Lo dijo él.

Estoy emocionado porque ha vuelto a suceder. Buscando en la red datos para otra entrada (sobre un tema completamente ajeno al que os voy a relatar), me he encontrado con esta auténtica joya literaria cuya existencia yo ignoraba. Este descubrimiento me ha proporcionado un inmenso placer. Se me han puesto los ojos como braseros cuando he comprobado la obra y su autor. ¡Que gusto! Este verano sera objeto de un concienzudo analisis por mi parte.

¿Jugamos? Bien, si os parece, leed estos parrafitos que he entresacado, y al final os indico obra, autor y fecha. ¿De acuerdo? Lo unico que os puedo decir es que es muy antiguo. Espero que os guste. Vamos para allá.

"Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones previas: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Todo eso les acontece por ignorancia de los bienes y de los males. Pero yo, que he observado que la naturaleza del bien es lo bello, y que la del mal es lo vergonzoso, y que la naturaleza del pecador mismo es pariente de la mía, porque participa, no de la misma sangre o de la misma semilla, sino de la inteligencia y de una porción de la divinidad, no puedo recibir daño de ninguno de ellos, pues ninguno me cubrirá de vergüenza; ni puedo enfadarme con mi pariente ni odiarle. Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza. Y es actuar como adversario el hecho de manifestar indignación y repulsa.

Esto es todo lo que soy: un poco de carne, un breve hálito vital, y el guía interior. ¡Deja los libros! No te dejes distraer más; no te está permitido. Sino que, en la idea de que eres ya un moribundo, desprecia la carne: sangre y polvo, huesecillos, fino tejido de nervios, de diminutas venas y arterias. Mira también en qué consiste el hálito vital: viento, y no siempre el mismo, pues en todo momento se vomita y de nuevo se succiona. En tercer lugar, pues, te queda el guía interior. Reflexiona así: eres viejo; no consientas por más tiempo que éste sea esclavo, ni que siga aún zarandeado como marioneta por instintos egoístas, ni que se enoje todavía con el destino presente o recele del futuro.

Aunque debieras vivir tres mil años y otras tantas veces diez mil, no obstante recuerda que nadie pierde otra vida que la que vive, ni vive otra que la que pierde. En consecuencia, lo más largo y lo más corto confluyen en un mismo punto. El presente, en efecto, es igual para todos, lo que se pierde es también igual, y lo que se separa es, evidentemente, un simple instante. Luego ni el pasado ni el futuro se podría perder, porque lo que no se tiene, ¿cómo nos lo podría arrebatar alguien? Ten siempre presente, por tanto, esas dos cosas: una, que todo, desde siempre, se presenta de forma igual y describe los mismos círculos, y nada importa que se contemple lo mismo durante cien años, doscientos o un tiempo indefinido; la otra, que el que ha vivido más tiempo y el que morirá más prematuramente, sufren idéntica pérdida. Porque sólo se nos puede privar del presente, puesto que éste sólo posees, y lo que uno no posee, no lo puede perder.

Venera la facultad intelectiva. En ella radica todo, para que no se halle jamás en tu guía interior una opinión inconsecuente con la naturaleza y con la disposición del ser racional. Esta, en efecto, garantiza la ausencia de precipitación, la familiaridad con los hombres y la conformidad con los dioses.

Desecha, pues, todo lo demás y conserva sólo unos pocos preceptos. Y además recuerda que cada uno vive exclusivamente el presente, el instante fugaz. Lo restante, o se ha vivido o es incierto; insignificante es, por tanto, la vida de cada uno, e insignificante también el rinconcillo de la tierra donde vive. Pequeña es asimismo la fama póstuma, incluso la más prolongada, y ésta se da a través de una sucesión de hombrecillos que muy pronto morirán, que ni siquiera se conocen a sí mismos, ni tampoco al que murió tiempo ha..."

"Meditaciones"
Marco Aurelio, 26 de abril de 121 – 17 de marzo de 180.
Emperador de Roma.

Saludos.

23/05/2010

Belleza insinuante

Siempre me ha gustado intentar adivinar las cosas, y me ha motivado más la insinuación que lo explícito. Con lo que solo se insinúa puedes imaginar e intentar adivinar que se esconde detrás, para mi es como un juego con un delicioso sabor dulce. Por el contrario, con lo explicito ya lo tienes todo hecho.

La elegancia y lo sexi que se insinua es para mi un dulce misterio que me atrapa, que me fascina, que me envuelve como una suave brisa, me gusta dejarme llevar por esos momentos, y gustar del aroma de la belleza insinuante despacio, recreándome, como si se tratara de una buena copa de licor que hay que beber despacito...

Por el contrario, lo explicito, a veces, rompe el encanto de ese momento.

Y es que la imaginación es un auténtico tesoro que no siempre sabemos valorar.

Saludos.

21/05/2010

Esponjas

Dicen que el amor es dar, y yo asi lo pienso y creo. Por eso me das tanta pena, aunque no lo comprendas: tu nunca sabras lo que es eso. Tu egoísmo y tu egocentrismo se posesionaron de tu naturaleza de tal manera, que te convertiste en una criatura que lo exige todo y que no da nada. Eres como una esponja. Y lo que es peor, eres una persona profundamente orgullosa y por eso mismo, desgraciada: jamás sabras lo que es sentirse feliz al hacer feliz a los demás. Que pena. Que auténtica pena.

Bueno, yo tampoco soy perfecto, y podré cometer muchos errores en mi vida: pero lo que si le pido a los dioses es que no me dejen cometer el mismo error que tú.

Ahora, tus riquezas son lo único que te queda. Triste consuelo.

Saludos.