"Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado" (André Gide)
"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo" (Voltaire)

"La religión es algo verdadero para los pobres, falso para los sabios y útil para los dirigentes" (Lucio Anneo Séneca)
"Cualquier hombre puede caer en un error, pero solo los necios perseveran en él" (Marco Tulio Cicerón)
"Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos" (Sófocles)
"No juzguéis y no sereis juzgados" (Jesús de Nazaret)
. . .

30/10/2010

Pozo Alcón

Os escribo desde Pozo Alcón, amigos y amigas. Ya sabeis que es el pueblo de mi mujer y este puente lo voy a pasar aquí. Ayer no me dio tiempo de despedirme de vosotros, imaginaros: prisas, maletas, preparativos del viaje...uf, fue un viernes de locura.

Estoy en un cibercafé, y mi tiempo es limitado, por lo cual me perdonaréis que no os pueda comentar mucho  estos dias de puente.

Es curiosa la historia de este pueblo: Pozo Alcon. Si quereis saber algo mas, podéis hacer click aquí. Perteneció a la villa de Cazorla hasta que, en su momento, se independizó. Aproximadamente viven aquí unas cinco o seis mil personas, es más pequeño que Jódar y, quizás por eso, se vive mas tranquilo, con mas sosiego. Acaso tambien lo que sucede es que vengo mentalizado a descansar y tambien el subconsciente influye. Pero bueno, estoy agusto.

Esta mañana he ido a hacer mis 10 km. diarios, pero no he corrido, sino que he "corri-andado", es decir, andar y correr por trechos, o segun me apetecia. Hoy he ido flojillo. Ha estado chulo, menos exigencia que mi entrenamiento diario, y por una ruta completamente distinta -obviamente- a la habitual. He ido desde Pozo Alcon hasta "El Fontanar" (una pedanía de aquí, donde paso una o dos semanas los veranos), situada a 5 km, donde me he detenido brevemente, y luego vuelta otra vez a Pozo Alcón.

Situado  en las estribaciones de la Sierra de Cazorla, es un pueblo mas frio que Jódar. Solo estamos a 50 km. pero la diferencia de temperatura es abismal: aqui estamos ahora a 6 grados centigrados ahora.  Cuando venimos acá en invierno tenemos que proveernos de bastante ropa de abrigo.

Esta noche nos iremos a cenar con unos amigos nuestros de Huelva (Paco y Mª Carmen), que son oriundos de aquí, hace algunos meses que no los vemos. Tengo pensado hacerle una ofrenda al dios Baco (de quien os hablé hace poco), consumiendo un buen vino de la tierra, de la zona de Campocámara, quizás un Anagil o un Cortijo de las Balsillas. Encima no tengo que conducir, y nos regalarán una hora mas esta noche, de modo que perfecto.

Bueno, amigos y amigas, he leido cuanto antecede, y... ¡parece una carta! En fin, de todo tiene que haber, ¿no? Ahora voy a darme un rapido "garbeo" por vuestros blogs.

¡Hasta la vuelta!

Saludos.

28/10/2010

Todo está consumado

Los jueves, Quijote. Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Estamos a un paso del desenlace final, y un tristísimo y melancólico D. Quijote vuelve a su pueblo, bien diferente del que salió de allí. ¡Quien lo ha visto y quien lo ve! D. Quijote ya  no puede con los encantadores: la realidad ha conseguido vencerlo, y finalmente el caballero de la Blanca Luna ha terminado de rematarlo del todo: entre todos lo mataron y el solo se murió, como dice el refrán.  

Dulcinea ya está desencantada, pero D. Quijote no la verá jamás: interpreta los agueros de la jaula de grillos y de la liebre correctamente. Asi será:  jamás verá D. Quijote a la señora de sus pensamientos. Mientras tanto, Sancho, feliz quizás por traer dinero a su casa (al fin y al cabo es lo que importa)  esta fuerte, de modo que se dedica a consolar lo mejor que puede a su melancólico amo; pero D. Quijote está irreconocible, está…¡completamente hundido!   ¿Qué ha sido de nuestro poderoso caballero andante, inasequible al desaliento, verdugo de los malignos, desafio de todos los encantadores? Hasta lo que un niño le dice a otro, sobre una jaula de grillos, causa mella en su corazón:  ¿Qué ha sido de tu espíritu combativo, Alonso Quijano? 

La tristeza es la nota dominante de este capitulo, pero ni aun asi se olvida Cervantes de hacernos sonreir: Y es de saber que Sancho Panza había echado sobre el rucio y sobre el lío de las armas, para que sirviese de repostero, la túnica de bocací pintada de llamas de fuego que le vistieron en el castillo del duque la noche que volvió en sí Altisidora; acomodóle también la coroza en la cabeza, que fue la más nueva transformación y adorno con que se vio jamás jumento en el mundo."

Y la rueda de la vida sigue girando:  Teresa Panza, que ve a su marido Sancho mas desgobernado que gobernador, lo acepta tal cual; al fin y al cabo trae dinero, que es lo que importa. Todos se van a su casa.

Y D. Quijote se reúne con el bachiller y con el cura (echo de menos a maese Nicolás, el barbero), a quien le cuenta todo lo que sucedió en Barcelona, el año de su paro forzoso y su determinación de hacerse pastor. Pero observo que D. Quijote lo dice sin entusiasmo alguno; esta  triste y cansado, no dice de irse solo a ser pastor, sino que  suplicó  (¿desde cuando un caballero andante suplica?) al bachiller y al cura que lo acompañasen y ademas, lo suplica con toda la humildad del mundo (“si no tenían mucho que hacer y no estaban impedidos en negocios más importantes”), que se fuesen con el a ser pastores.

A regañadientes aceptan el bachiller y el cura, con la aparentemente buena intención de estar cerca de él y que no se les escape. Y cuando el ama y la sobrina protestan con buen criterio, diciendo que le ser pastor es para gente joven y fuerte y nuestro hidalgo ya era viejo y estaba enfermo,  D. Quijote se derrumba del todo,  y se viene abajo:

Callad, hijas —les respondió don Quijote—, que yo sé bien lo que me cumple. Llevadme al lecho, que me parece que no estoy muy bueno, y tened por cierto que, ahora sea caballero andante o pastor por andar, no dejaré siempre de acudir a lo que hubiéredes menester, como lo veréis por la obra.

Impresionante... el ultimo acto está a punto de comenzar y yo tengo un nudo en la garganta.

Saludos.

26/10/2010

El triunfo de Baco. Las Bacanales.

Tambien conocido como "Los borrachos". Asi se conoce popularmente a un cuadro pintado por nuestro inmortal Velazquez, para el Rey Felipe IV, entre 1.626 y 1.628. Este cuadro es una de mis pinturas favoritas,  la primera vez que disfruté de su contemplación en el Museo del Prado, me fascinó verlo al natural, en vivo y en directo. En la escena aparecen una serie de borrachos, y el Dios Baco, el Dios del vino y de las bacanales, corona con laurel a uno de los borrachos.

Siempre me ha gustado mucho esta  obra de arte,  que ha ejercido sobre mi un mágico influjo desde mi niñez, por su tremendo realismo. Creo que Velázquez consigue lo que quiere: reflejar en el lienzo el efecto del vino sobre las personas. Aparte del Dios Baco, que es el de la piel mas clara, lo que mas me ha llamado la atención de este cuadro es el impresionante rostro del bebedor del sombrero negro, el que sonríe mientras nos mira y sostiene su escudilla de vino, y el gesto del comensal de al lado, el que parece cuchichearle al oido mientras nos contempla, junto con la expresión del viejo de la capa marrón. Sus rostros están congestionados por el vino, el rostro morado, la nariz roja por los vapores del caldo, y sus ojos lo dicen todo, están borrachos todos, casi les resbala el vino por sus barbillas húmedas. Llevan ya rato bebiendo, y Velazquez refleja el ambiente de modo impecable, como solo los grandes maestros lo pueden hacer. Estoy por decir que  parece que casi se puede oler, literalmente hablando, a vino barato de taberna antigua.

Mientras me deleito contemplando el cuadro, recuerdo a nuestro inmortal Cervantes: “el vino demasiado, ni guarda secreto ni cumple palabra”, os confieso que tengo asociada esa frase con este cuadro desde que tengo uso de razón. Y tambien lo que decian los viejos de mi admirada Castilla la Vieja: “el vino es buen sirviente,  pero no dejes que se convierta en mal amo”.

Las bacanales en la antigua Roma. Y puestos a hablar del Dios Baco, retrocedamos dos mil años atrás. En honor al Dios Baco se celebraban en Roma las bacanales, fiestas en las que se bebia sin limite, y que todos asociamos a una tipica “orgia Romana”, de alcohol, desenfreno y sexo, y asi fue cuando degeneraron las  inicialmente virtuosas costumbres romanas.  Pero al principio,  las primitivas bacanales  (importadas por Roma desde Grecia alrededor de los S. II-III a. C, donde se adoraba a Dionisos, que luego pasó a Roma como Baco),    se celebraban en secreto con la exclusiva participación de mujeres,  cerca del monta Aventino, entre los dias 16 y 17 de Marzo.

Posteriormente la cosa degeneró bastante, pues se admitió la participación de los hombres en los ritos (se conoce que el vino era un licor demasiado exquisito para que solo las feminas pudieran degustarlo en esas celebraciones) y proliferaron mucho estas ceremonias, tanto, que llegaron a celebrarse todos los meses. Incluso se convirtieron en celebraciones muy peligrosas, tanto que  que en el año 186 a.C el Senatus Consultum de Bacchanalibus (Senado Consulto de Bacanales, es decir, un Decreto del Senado) las prohibió en toda Italia, excepto en ciertos casos excepcionales, siempre con la previa aprobación del Senado.

Pero no pudo Roma con estas fiestas, pese al severo castigo infligido a quienes se sorprendía violando este decreto, las bacanales no fueron sofocadas jamás, especialmente en el sur de Italia.

La Iglesia Catolica tampoco pudo sofocarlas, y las sustituyó por nuestro actual Carnaval.

Saludos.

25/10/2010

Curiosidad humana

El hombre siempre se ha interrogado sobre las grandes preguntas. Pero mientras más investiga y profundiza, más consciente es de que le es imposible atrapar la verdad: “Daria todo lo que se por la mitad de lo que ignoro”, decía Descartes.  O como decía Sócrates: “La única cosa que se es saber que nada se, y esto cabalmente me distingue de los demás filosofos, que creen saberlo todo”. Ningun gran pensador encontró respuestas, y yo no voy a ser la excepción.

-Basta ya de tanta cita Cornelivs. ¿A dónde quieres llegar?

-Bueno, hablo por mi mismo, y desde mi propia experiencia. ¿Estoy resignado ya a no saber? ¿Me he hecho ya a la idea de que no obtendremos jamás la respuesta? Digamos que el inexorable paso del tiempo hace que me vaya haciendo ya a la idea. Lo voy asumiendo. Por si fuera poco, Einstein termina de despejar las pocas dudas que pudiera tener, disipando definitivamente mis pocas esperanzas de poder abarcar lo inabarcable, cuando dijo: “¿Qué sabe el pez del agua en la que vive toda su vida?”

-Olvidate Cornelivs…

-Bueno. Pero escucha: nos seguimos haciendo las mismas preguntas. Si algo he aprendido es que nada es por casualidad, es decir, todo tiene su causa: esa curiosidad del ser humano ha de tener su causa; ¡tiene que estar ahí por alguna razón! El ser humano es curioso, y esta curiosidad del homo sapiens sapiens ¿viene de fabrica? ¿Algo o alguien la puso ahí? Tiene que tener una causa, una explicación, un por qué. “Pienso, luego existo”, otra vez Descartes; somos conscientes de nosotros mismos: existimos. ¿Los animales son conscientes de si mismos? 

-Mmm...

-Y volviendo a lo del pez, el pez no es consciente de que vive en el agua, con lo cual no puede preguntarse sobre el agua en la que vive, pero nosotros si nos preguntamos sobre ese agua: pensamos luego existimos, tenemos conciencia de nosotros mismos, y nos preguntamos por todo. Por ello, si esa curiosidad estuviera siempre destinada a no ser satisfecha, quizás la naturaleza la hubiera eliminado hace tiempo, quizás no tendríamos ya ese instinto: la naturaleza o la evolución natural la habría desechado ya como algo inútil desde hace muchas generaciones. ¡Pero no, ahí sigue...!

-No te entiendo, Cornelivs.

-Ni yo tampoco me entiendo, a veces. Quiero decir que lo que hay dentro del ser humano tiene su misión, ¡todo tiene que tener su causa!, ¡Hasta el cabello tiene su razón de ser…! Entonces, ¿por qué nacemos curiosos? ¿Quien nos ha instalado ese sentido de la curiosidad ahi dentro? ¿Por qué no cesamos de preguntarnos,  generación tras generación, el por qué de todo? ¿Por qué, siglo tras siglo y milenio tras milenio seguimos buscando respuestas? ¿Por qué siempre  nacemos y empezamos a vivir con entusiasmo, la vida luego nos produce heridas y nos deja cicatrices, y finalmente morimos desencantados, solos y llorando, lo mismo que nacemos? ¿Alguien nos abrirá los ojos alguna vez?

Por supuesto,  hay que vivir, hay que intentar ser feliz, vivir intensamente cada momento y tomar y gozar los buenos momentos que la vida nos ofrece, por supuesto. “La vida no se ha hecho para entenderla, sino para vivirla”, y estamos de acuerdo.  Pero como hay tiempo para todo, y hoy me funciona el sentido curioso, me pregunto: ¿Por qué tenemos ese sentido de la curiosidad? ¿Quien o qué lo puso ahí? ¿Y por qué está ahi?  Si, en definitiva, el hombre es incapaz de abarcar la verdad, ¿por qué nacemos de fábrica con ese sentido de la curiosidad "instalado", o, al menos, con conciencia de nosotros mismos y con facultad y capacidad para hacernos estas preguntas? 

Saludos.

24/10/2010

Domingo de deporte.

Domingo por la mañana.  Me levanto a eso de las 9,30 y tras desayunar con los mios, me doy un breve paseo hacia el bar Justicia ( a unos 800 metros de casa) con la esperanza de encontrarme allí con Casi y tomarme un  café con el. Mis gozos en un pozo: no hay nadie, parece que soy el primero de la mañana.  Tras el cafe, que por cierto, me ha sabido delicioso, dedico un rato a leer la prensa, empezando por la contraportada del AS, costumbre sacrosanta para todos los que acudimos alli. Salgo del bar, vuelvo para casa y al llegar a la Plaza del Ayuntamiento me detengo brevemente: un magnifico sol otoñal, alto, bello e indescriptible, ilumina el mar de olivos, y eleva la temperatura de una mañana radiante y cálida. Diviso a lo lejos el cementerio, el reventón, y el camino del Paso, mi ruta  mi "circuito" diario de 10 km.

Tenia pensado correr por la tarde, pero es que, por un lado, la mañana era tan extraordinaria  y, por otro,  me apetecia tanto  correr por rutas algo diferentes, que no he podido decir que no a mi llamada interior: dicho y hecho. Llego a casa, me cambio y, ataviado de la guisa que veis en la foto, me voy a  correr.

La ruta ha sido distinta al principio. Hasta el cruce del cementerio hay 1,5 Km por mi ruta normal, pero hoy me he ido por el antiguo camino de Ubeda que es mas largo, atravesando la circunvalación y bajando, hay 5 km justitos. Caliento cinco minutos y me pongo a correr. Los primeros 3 km. son de bajada suave, he ido a un ritmo alegre, cuesta abajo, los recorro  en 13'50", una velocidad  buena. Pero luego me encuentro con 2 km. terribles, de una subida de infarto, que me ha hecho perder todo lo que habia adelantado en los tres primeros.  En las primeras subidas empiezo a sudar de lo lindo, y llego al cruce del cementerio. Me miro el reloj: 27'36".

A partir de ahi, el camino es mas llano, y me incorporo a mi ruta normal de todos los dias, modo que cojo un ritmo mediano para recuperarme de esos dos terrorificos kilometros, y sigo alegre. El sol esta en su cenit y empiezo a sentirme bien, ritmo cardiaco 136 p.m., bueno, que morenito que te vas a poner  para este otoño, Cornelivs. Sigo hasta la curva del "reventón", donde doy la vuelta, y  tras volver al cementerio giro a la izquierda buscando ya los invernaderos. La subida es suave, pero muy larga (2 km), aunque no tan dura como la anterior. Cuando estoy llegando a los invernaderos miro el pulsometro, 142 p.m, bueno, Cornelivs, hoy vas tranquilete, que para eso es domingo, y estas pasándotelo bien. Pero los ultimos 2 km, llanos completamente, me dedico a forzar la maquina un poquillo, y fijaros que cosas, me da por pensar en el par de rubias fresquitas (mahou 5 estrellas, en lata) que me estan esperando en la nevera. Llego a la circunvalacion que es uno de mis puntos de referencia (que uso para medir distancias) y dejo de correr. De ahi a casa, andando ligerillo, para recuperar.

Echo de menos un cirtuito liso, unas pistas buenas para practicar. Aqui en Jódar no las hay, nos vemos obligados a correr por esos caminos, de subidas, bajadas y, en resumen, muy irregulares.  Lo mas llano es la carretera, pero el asfalto es muy duro. Y el caso es que hay mucha afición por el atletismo (algunas tardias, como es mi caso, aunque nunca es tarde para hacer deporte), pero echamos de menos buenas infraestructuras. En fin.

Tomando bien los puntos de referencia, (con un error de mas menos 50 metros), y si mi pulsómetro no me engaña, han sido 11,7 km, en un tiempo de  62'32", y un gasto de 798 kcal.  ¡Esto es estupendo, se te quita el mal humor y todo! Ahora una buena duchita y a escribir un rato googleando en el portatil.

Ha sido una buena mañana. Feliz domigo a todos y a todas.

Saludos.
Pd). Dedico este post a mis amigos  Francisco Navarrete,  Antonio, y  Lander; que me han enseñado, con sus buenos consejos, a correr, mejor dicho, a saber correr bien. Con 43 años,  108 kg de peso y 3 cajetillas diarias de tabaco y vida completamente sedentaria, he pasado, dos años despues, a tener 45 años, con una  abstinencia total del tabaco, y a estar en forma, con 80 kg, que peso actualmente. Sin los consejos que estos amigos me han dado, no habria sido posible. NUNCA ES TARDE PARA EL DEPORTE.

Va por ellos.
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22/10/2010

¡Adelante...!


"El genio se compone de un dos por ciento de talento y de un noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación". "¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino."

(Ludwig van Beethoven)

Saludos.

21/10/2010

"Salto" de personajes.

Los jueves, Quijote. Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Por nada del mundo quiere D. Miguel de Cervantes que nuestro Quijote se confunda con ese otro quijote de avellaneda, desenamorado ya de Dulcinea (¡que disparate!), que estuvo en unas justas en Zaragoza de donde salió con mas pena que gloria, a quien no le pegaron en mas de una ocasión “por ser demasiadamente atrevido” gracias a que D. Alvaro Tarfe lo impidió -al parecer, es un personaje respetable del apócrifo de Avellaneda- y que finalmente, tuvo un final poco glorioso, pues quedó ingresado en un sanatorio para locos (Casa del Nuncio) en Toledo; como tampoco desea que haya confusiones entre nuestro magnifico escudero Sancho y ese otro sancho de avellaneda que, a diferencia del nuestro, “más tenía de comilón que de bien hablado, y más de tonto que de gracioso”. De eso nada.

A la novela le quedan solo dos suspiros y Cervantes  mima a su hijo, a su inmortal creación, apartándolo del otro  quijote de avellaneda de quien huye como de la misma peste para distinguirlo, en evitación de posibles confusiones futuras entre ambos Quijotes, demostrando así que el Quijote cervantino es el auténtico Quijote de la Primera parte y que no se parece en nada al de avellaneda.  Y a fe que lo consigue. Creo que es magnifica la solución que Cervantes le da al asunto, pues parece decirle al de Tordesillas: “quien a hierro mata, a hierro muere; tu te has apropiado de mi Quijote y yo me apropio a su vez de un personaje tuyo para demostrar tu mentira”.

Para ello Cervantes utiliza a D. Alvaro Tarfe (parece ser un personaje importante y respetable de la novela apócrifa de Avellaneda) al cual utiliza para ¡dar fe publica y legitimidad de que ese quijote de Avellaneda no es, ni nunca pudo ser, el genuino quijote cervantino de la 1ª Parte! Cervantes no quiere confusión alguna, odia que confundan a su personaje con el de Avellaneda, por eso los distingue claramente poniendo tierra de por medio entre uno y otro.

Había que diferenciarlos.  ¿Cómo lo hace? Ingenioso: dentro de la propia novela, en el mismo argumento, para que la gente lo lea y todos lo comprendan y se enteren, para que al lector no le quede ni la mas mínima duda.  Para ello, D. Alvaro Tarfe “sale” de la novela tordesillesca y “entra” en la novela cervantina, conoce a los legitimos protagonistas cervantinos,  y nuestro D. Quijote le pide a D. Alvaro Tarfe que “…sea servido de hacer una declaración ante el alcalde deste lugar de que vuestra merced no me ha visto en todos los días de su vida hasta agora, y de que yo no soy el don Quijote impreso en la segunda parte, ni este Sancho Panza mi escudero es aquel que vuestra merced conoció.” Nuestro D. Quijote ¡le esta pidiendo a D. Alvaro Tarfe, personaje de Avellaneda, que declare que el no es el Quijote apócrifo tordesillesco…! Y D. Alvaro Tarfe, al ver la realidad, accede a ello. De este modo, Cervantes legitima y convalida a D. Alvaro Tarfe, el cual a su vez legitima a nuestro D. Quijote (al auténtico, al verdadero, al cervantino), distinguiéndolo nítidamente del otro quijote tordesillesco.

Por usar un simil, ¡hasta los personajes de Avellaneda  se rebelan contra el tal Avellaneda, y rinden pleitesía al verdadero Quijote de Cervantes, nuestro querido Alonso Quijano! ¡Parecen cobrar vida propia estos personajes! ¡Abandonan la novela apócrifa, de la que son protagonistas, y vienen a desembocar en la nuestra, en la del genuino Cervantes!

Estoy casi seguro de que si Cervantes no hubiera hecho mención alguna en esta segunda parte al quijote apócrifo de Avellaneda, esa obra se habría perdido en el abismo de lo ignorado: casi nadie la conocería hoy día.

Y como abogado que es uno, me interesa mucho como se hizo la declaración: el instrumento legal en si mismo. Nos dice Cervantes que “entró acaso el alcalde del pueblo en el mesón, con un escribano, ante el cual alcalde pidió don Quijote, por una petición, de que a su derecho convenía de que don Álvaro Tarfe, aquel caballero que allí estaba presente, declarase ante su merced como no conocía a don Quijote de la Mancha, que asimismo estaba allí presente, y que no era aquel que andaba impreso en una historia intitulada Segunda parte de don Quijote de la Mancha, compuesta por un tal de Avellaneda, natural de Tordesillas. Finalmente, el alcalde proveyó jurídicamente; la declaración se hizo con todas las fuerzas que en tales casos debían hacerse, con lo que quedaron don Quijote y Sancho muy alegres, como si les importara mucho semejante declaración y no mostrara claro la diferencia de los dos don Quijotes y la de los dos Sanchos sus obras y sus palabras.”

Esta declaración es una figura legal, ya conocida en el Derecho vigente en la época de Cervantes, plasmado básicamente en la Nueva Recopilación, Cuerpo legal sancionado por el Rey Felipe II el dia 14 de Marzo de 1.567, y que estaba basado en el antiguo derecho castellano, representado por las Leyes de Toro de 1505, el importantísimo Ordenamiento de Alcalá de 1.348, y en menor medida el Ordenamiento de Montalvo de 1.484).

Las partes extienden una declaración solemne, que es el antecedente de lo que hoy sería, salvando las distancias,  una “Acta Notarial de Manifestaciones”, dotada de la fe pública notarial, la fe pública por excelencia. La declaración la extiende el escribano (el antecedente de los actuales Notarios), por una petición oral del demandante (D. Quijote), ante la cual el demandado acepta (D. Alvaro Tarfe), siguiendo el cuerpo de la declaración en si (que nuestro Alonso Quijano no era el que habia conocido D. Alvaro Tarfe en la segunda parte apócrifa), seguido de la firma de demandante, demandado, alcalde y testigos. De todo ello da fe el escribano, con lo cual la fuerza juridica del documento es innegable.

Y, oh curioso, Cervantes disimula su angustia: parece decirnos ahora que el berrinche contra Avellaneda  no es cosa suya, sino de sus personajes (“con lo que quedaron don Quijote y Sancho muy alegres, como si les importara mucho semejante declaración…”), aunque a nosotros no nos engaña ya el bueno de D. Miguel, que se esconde detrás de sus personajes y vuelve a hacernos un guiño cómplice, al tiempo que mima y protege a su hijo, a su personaje: a D. Quijote, nuestro Quijote, a quien llama “gran manchego”, ponderando su discreción: “Muchas de cortesías y ofrecimientos pasaron entre don Álvaro y don Quijote, en las cuales mostró el gran manchego su discreción…”

Maravilloso, insuperable  y grandioso Cervantes, el cual, por cierto, termina con los asuntos pendientes: los azotes de Sancho a los árboles, no a sus espaldas, que termina de engañar asi a D. Quijote, y la credulidad absoluta del caballero andante: “de que quedó don Quijote contento sobremodo, y esperaba el día por ver si en el camino topaba ya desencantada a Dulcinea su señora; y siguiendo su camino no topaba mujer ninguna que no iba a reconocer si era Dulcinea del Toboso, teniendo por infalible no poder mentir las promesas de Merlín.”

Puede que yo esté equivocado y de hecho reconozco humildemente que será muy probable que así sea (entre paréntesis, os confieso que estoy deseando hablarlo directamente con nuestro querido Pedro Ojeda y con todos vosotros en la próxima comida quijotesca, y si estoy en un error agradeceré eternamente que me lo mostréis) pero por ahora -y mientras llega ese entrañable momento- las anteriores palabras de Cervantes junto con la apreciaciones anteriores  sobre Altisidora (de que para D. Quijote Altisidora había muerto y resucitado real y verdaderamente), y otras más, como que, a propósito de los azotes de Sancho,  "No perdió el engañado don Quijote un solo golpe de la cuenta..."  me llevan a afirmarme y ratificarme en mi humilde perspectiva: que D. Quijote fue completamente engañado por Sancho, no siendo consciente, jamás, de que todo había sido un engaño (como si dijeramos se lo masticó y se lo tragó). No olvidemos que todo sucedía en la imaginación de D. Quijote, dando credibilidad absoluta a los mayores disparates porque así cuadraba con lo que había leído en las novelas de caballerias, pero no porque fuera un tonto, ni porque guardara las apariencias (es decir, no creo que se lo masticara pero que no se lo tragara, y menos aún  que lo callara para disimular), pues me parece incompatible con el honor de todo caballero andante; además, D. Quijote decía lo que sentía y creia firmememente en sus postulados.

¿Se auto-engañaba D. Quijote?¿Disimulaba conscientemente? Que verdadero placer será charlarlo con nuestro querido amigo y maestro Pedro Ojeda y con todos vosotros en vivo y en directo, queridos amigos y amigas.

Saludos.

20/10/2010

Crisis? What crisis?

Vivimos en una crisis económica mundial, de la que se ha escrito mucho y se ha dicho más todavia, y lo que te rondaré morena; todo el mundo parece saber muchisimo de este tema, aunque yo siempre he echado de menos un análisis serio. Bien, esta tarde he tenido una inmensa suerte pues, casi por casualidad, me he tropezado en la red con estos dos maravillosos videos de una entrevista efectuada a Manuel Castells, que habla sobre la crisis. Manuel Castells es catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya, y en mi opinion es una de las mentes mas privilegiadas que tenemos: según el Social Sciences Citation, Manuel Castells es el quinto académico de las Ciencias Sociales más citado del mundo y el académico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) más citado del mundo.  

El profesor Castells hace un riguroso y exhaustiuvo analisis de la situación economica, de la que tanto y tanto se ha dicho. Comparto con vosotros estos dos videos que aquí traigo: me han aclarado muchisimas dudas.

Ahi va el primero.



Y este es el segundo.




Saludos.

19/10/2010

El guateque

La película El Guateque (The party), dirigida en 1968 por Blake Edwards, inolvidable comedia de humor que todos o casi todos conoceréis, es una de mis películas favoritas. Esta tarde se la he puesto a mis hijos (la tengo en formato VHS) y he oido sus carcajadas desde el Despacho, lo cual me confirma que lo bueno, lo autentico, lo genuinamente bueno y autentico, nunca pasa de moda.

La he visto ya varias veces y he de confesaros que me cautivó desde la primera vez. El argumento es conocidisimo: un patoso actor hindú, llamado Bakhsi (interpretado por el grandioso e inolvidable Peter Seller) es invitado por error a una fiesta de Hollywood, de la cual será el principal protagonista. Nadie lo conoce, pero no para de cometer torpezas y gracias. Gran eleccion: Peter Seller es uno de mis actores comicos favoritos: tanto que, solo con verlo, casi sonrio, puedo jurarlo.

Quien no recuerda escenas como esta, la del camarero borracho.


O esta otra, en la cual nuestro protagonista, mientras la chica toca la guitarra, irrumpe de modo lamentable en escena, completamente mojado y con ganas de orinar, y a punto esta de hacérselo encima.


Un clásico. Inolvidable.

Saludos.

18/10/2010

Dormido

9,45 de la noche.Tras la cena  me siento en el sofá y conecto el televisor; en la 1 nos informan del tiempo que va a hacer mañana. En esto que mi hijo menor, mi tocayo Pablo Jesús (5 años) se sienta conmigo, a mi lado ("¿me dejas que me siente contigo papi?"). ¡Claro que si...!

Veo que el niño se pone cómodo. Se frota los ojos -señal inequivoca de sueño- y acto seguido apoya  a cabeza en mis brazos.  Al poquito, mas relajado aún,  estira las piernas apoyando los pies en los brazos del sofá. Le acaricio el pelo, y sigo viendo la televisión. Me enseña sus dibujos y me pregunta que si me gustan o no;  como le respondo afirmativamente sigue indagando sobre cual es mi preferido. Obvio: ¡el del capitán Morgan, el más terrible de los piratas, el del parche en el ojo! Da miedo ese pirata, uf. Pero a él le gustan más los Gormitti, que "eso de los piratas -me dice- era para cuando yo era mas chico, papi". Bueno.

Sigo viendo la televisión, pero cuando quiero darme cuenta, se  me ha dormido profundamente, con esa mirada de paz, de tranquilidad que tanto me impresiona. He sentido una gran alegría al verlo dormir asi y, mas que alegría, una sensación de dulzura indescriptible. Fijaros que cosa tan sencilla, el mero hecho de que mi hijo se me duerma encima me ha hecho feliz... Es increíble, Cornelivs, te estas volviendo un sentimental con los años. Bueno, siempre lo has sido.

De pronto, he pensado en el fugaz paso del tiempo. ¿Cuántas veces volveré a disfrutar la placentera sensación que proporcionan estos inolvidables momentos? No lo se. Pero sé que el tiempo corre más deprisa de lo que yo quisiera, de modo que, por si las moscas, me llevo ese semblante de mi hijo pequeño dormido a mi lado: casi sonriendo, con  el sosiego y la paz que provienen de la bendita inocencia de la niñez.

Me podrán quitar muchas cosas: pero esa mirada, esos breves instantes, no: los llevaré siempre conmigo.

Saludos.

17/10/2010

Lo dijo él

"No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella."

"Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere."

“Todo hombre es tonto por lo menos cinco minutos al dia; la sabiduría consiste en no rebasar el límite.”

"Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia."

Elbert Green Hubbard (19 de Junio de 1856–7 de Mayo de 1915),  escritor, editor y filosofo estadounidense.

Saludos.

16/10/2010

Ellos

Cuando están, no les hacemos caso.

Solo los añoramos...cuando ya no están.

Cuando nos duele en el alma lo que no pudimos o no quisimos darles; cuando dariamos cualquier cosa porque el tiempo pudiera retroceder; cuando sus manias, dia a dia, se nos van convirtiendo en sabiduria, y  lo que mas nos molestaba de ellos es ahora algo que nos reconforta, porque nosotros actuamos de semejante modo.

Que pena.

¡Oh dioses! Pero que tontos podemos llegar a ser.

Salvese el que pueda.

Saludos

15/10/2010

Momentos

No pienses...¡vive! No pienses... siente, siente, ¡siente!  Déjate llevar por el momento, abandona la mente esta noche, déjate mecer al socaire del vendaval del instante, disfruta de ese agua turbulenta que baja por los rápidos del rio y que te moja hasta los huesos; goza de su rapidez, de los latidos de tu corazón, del perfume de esa vegetación verde fuerte y viva que hay a los margenes de este rio que avanza y que jamas retrocede.  Dejate llevar por esos rápidos y no tengas miedo... sé uno con el agua...y siéntete feliz, como en el regazo de tu madre; al fin y al cabo es la naturaleza quien te cobija.  Goza del sentir de tu corazón...¡sientete vivo! Emborráchate del ahora...y olvídate del mañana...

Y mañana...que sea lo que los dioses quieran. 

Saludos.

14/10/2010

Los azotes de Sancho

Los jueves, Quijote. Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia

Este capitulo 71 de la 2ª Parte es breve pero sustancioso. D. Quijote sigue triste por su derrota, a manos del caballero de la Blanca Luna, pero contento porque tiene esperanza en la “virtud milagrosa” de las carnes de Sancho para resucitar doncellas y desencantar a princesas, en este caso, a Dulcinea.

Sancho iba de otro modo: enojado, porque la resucitada Altisidora no le habia dado las seis camisas que le prometió, y también porque la salud ajena le cuesta alfilerazos, mamonas y azotes. Casi anticipándose a su amo, o previendo que D. Quijote le volviera a insistir otra vez con el tema de los azotes, Sancho le dice que a partir de ahora “la virtud que tiene” costará dinero, no la dará gratis,  porque el abad, donde canta, yanta”.

D. Quijote hila rápido: ofrece pagarle por los azotes, a cuyo ofrecimiento “abrió Sancho los ojos y las orejas de un palmo y dio consentimiento en su corazón a azotarse de buena gana”, no se nos olvide que Sancho era un poco codicioso. D. Quijote no anda fino en el trato: tanta es la prisa que tiene por ver a Dulcinea  que no piensa en otra cosa que en verla desencantada, cueste lo que cueste (“el tesoro de Venecia, las minas del Potosí fueran poco para pagarte”), con lo cual Sancho consigue un trato muy ventajoso.  Y Sancho exprime un poco más su astucia y su codicia, porque primero llega a un precio por azote, y vemos que cuando comienza azotarse, lo dobla. D. Quijte consiente y responde amén a todo.

Esta impaciencia de D. Quijote porque Sancho comenzase su disciplina y además, sin reparar en gastos  –costase lo que costase-, me da a entender que D. Quijote jamas sospechó ni imaginó que el encantamiento de Dulcinea pudiera ser lo que fue: un vulgar embuste de Sancho. Pobre hidalgo manchego, que delicadamente engañado estuvo todo el tiempo.

Ante la azotaina de Sancho, Cervantes nos muestra muy al vivo la actitud de D. Quijote,  que inicialmente pide prudencia a su escudero con objeto de que este termine su disciplina bien y se consiga el resultado (que no queria quedarse sin escudero antes de lograrse el efecto deseado),  pero Sancho se azota tan vehementemente que D. Quijote llega a asustarse, temiendo por la vida de Sancho, y veo en ello que D. Quijote siente aprecio hacia su escudero, y llega a impedir que prosiga con azotándose (“No permita la suerte, Sancho amigo, que por el gusto mío pierdas tú la vida que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos: espere Dulcinea mejor coyuntura, que yo me contendré en los límites de la esperanza propincua y esperaré que cobres fuerzas nuevas, para que se concluya este negocio a gusto de todos.”)

Contrasta este desinterés del hidalgo con la codicia del escudero y con su malicia (azotar a los árboles en vez de azotarse el mismo), con lo cual engaña doblemente a nuestro vencido (y hundido moralmente) caballero andante

Finalmente llegan ambos protagonistas a la venta, en cuyas paredes hay pinturas de la guerra de Troya, parece que muy mal pintadas. Sancho dice que con el tiempo no habrá lugar donde no esté pintada la historia de sus hazañas, si bien le gustaria que fuese con  pintor  más diestro que el que pintó los decorados de la venta. Aprovecha Cervantes para comparar a ese mal pintor con el escritor apócrifo Avellaneda, asocia pintor con escritor (“que todo es uno”), y arremete de nuevo contra Avellaneda, comparándolo con Orbaneja, el famoso pintor de Ubeda que pintaba lo que saliere, y D. Quijote nos  aclara que pintaba tan rematadamente mal que  “Si por ventura pintaba un gallo, escribía debajo: «Este es gallo», porque no pensasen que era zorra.”

Saludos.

13/10/2010

Evita

Todos los que seguis mi blog ya sabeis que siento una especial vinculación hacia los paises hermanos de Latinoamerica en general, y hacia uno, muy en particular: Argentina, pais indisolublemente unido a  recuerdos de mi  añorado padre, al que siempre recordaré tatareando tangos de Gardel, y  agradecido a aquel pais por haber ayudado a España enviandonos  trigo cuando aquí pasabamos necesidad, inmediatamente despues de la guerra. Mi padre falleció habiendo querido conocer Buenos Aires y La Pampa. Quizás yo cumpla alguna vez su sueño.

Quizás ello ya me predispone muy favorablemente hacia el personaje historico del que hablo esta noche: Eva Perón. Evita. Si a ello le unimos esa dulce y cautivadora habla argentina (he tenido la suerte de hablar en directo con varias amigas bloggers de allá, en el chat de google, y su acento  para mí es  irresistible);  si le unimos además la innegable belleza de Eva Perón, pero fundamentalmente, esa mirada transparente de persona buena y noble comprometida con los desfavorecidos, mi admiración se convierte, casi, en devoción. Por ello, me saldrian pelos en la lengua antes de acertar a describir lo que mi corazón siente al hablar de esta increible mujer, cuyo recuerdo siempre he adorado. 

Por muchas razones. Una de ellas -y no de poco peso-, es que estamos acostumbrado a lo normal, a lo frecuente, por desgracia: que el poder politico mime al poderoso, nunca al débil. Por eso, cuando por extraña conjunción de los hados, surgen mujeres con poder en su pais, como ella, que se ponen del lado de los pobres, de los desheredados, de los hambrientos, de los descamisados, el mundo inmediatamente contrae una deuda eterna de gratitud con estos personajes históricos.

Eva Perón. Permitidme que la llame como a ella le gustaba: Evita. Una argentina universal. Su prematura muerte la convirtió en un icono. Y no solo Argentina la lloró: todos los desheredados del mundo la lloraron y siguen evocando su recuerdo como la de una luz que ilumino el mundo en la esperanza de que todos, una vez, fuimos hermanos, y de que un mundo mejor era posible.

Según la wikipedia y  otras fuentes, Evita nació el 7 de Mayo de 1919 en Los Toldos (Provincia de Buenos Aires). Ella, su madre, Juana Ibarguren, y sus cuatro hermanos formaban la família  de Juan Duarte, que falleció cuando Evita tenía seis o siete años. En esa época se mudó para Junin, donde Eva permanece hasta 1935.

Parece que se sentía asfixiada por el ambiente pueblerino y de modo que con tan sólo 15 años, decide mudarse a Buenos Aires buscando convertirse en una actriz. Sola, sin recursos ni educación, se enfrenta con un mundo hostil y duro, cuyas reglas desconoce, pero triunfa: llega a ser actriz de cierto nombre, y a encabezar un programa de rádio muy escuchado.

Pero su destino era otro. En enero de 1944, Eva Duarte conoce al coronel Juan Domingo Perón en un festival que la comunidad artística realizaba en benefício de las víctimas de un terremoto que habia destruído la ciudad de San Juan pocos días antes.  Cuando en 1945 detuvieron a Perón, Evita movilizó a los sindicatos para que lo liberaran; una vez libre, se casó con él.

Participó en ese año y el siguiente en la campaña presidencial de su marido, lo cual fue una novedad en la historia política argentina, pues en aquel momento las mujeres carecian de derechos politicos y las esposas de los candidatos tenian una presencia publica muy restringida. Eva fue la primera esposa de un candidato presidencial argentino en estar presente durante su campaña electoral y acompañarlo en sus giras.

Sea como fuere, lo cierto es que en febrero de 1946, la presencia de Evita fue determinante en la campaña electoral, Peron gana las elecciones y es nombrado Presidente. En su rol de primera dama, Eva Perón desarrolló un trabajo intenso, tanto en el aspecto político como en el social, terreno éste último en el que, en mi humilde opinión, Evita alcanzó la gloria del recuerdo y el cariño de todo el mundo.

Evita realizó una tarea decisiva para el reconocimiento de la igualdad de derechos políticos y civiles entre hombres y mujeres. La igualdad política de hombres y mujeres, se complementó con la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida que garantizó el artículo 37 (II.1) de la Constitución de 1949. Según la wikipedia, el texto fue directamente escrito por Eva Perón, pero el golpe militar de 1955 derogó la Constitución, y con ella la garantía de igualdad jurídica entre el hombre y la mujer en el matrimonio y frente a la patria potestad, reapareciendo la prioridad del hombre sobre la mujer, la mujer argentina permaneció discriminada legalmente hasta que se sancionó la ley de patria potestad compartida en 1985, durante el gobierno de Alfonsín.

A pesar de que nunca tuvo un puesto oficial en el gobierno, Evita actuó de facto como Ministro de Salud y Trabajo, premiando generosamente a los trabajadores a través del aumento de sus salarios, quienes respondieron con el apoyo político a Perón. Evita tenía una visión sumamente combativa de los derechos sociales y laborales.

Ya en la década de 1930 comenzó a ser evidente que la antigua Sociedad de Beneficencia como organización se habían vuelto obsoleta e inadecuada para la sociedad urbana industrial. A partir de 1943, la Sociedad de Beneficencia comenzó a ser reorganizada y el 6 de septiembre de 1946 fue intervenida.

A partir de entonces,  asumió la tarea de modernizar la asistencia y la ayuda social. La labor de la antigua Sociedad de Beneficiencia fue realizada, desde entonces, por una nueva Fundación: la Fundación Eva Perón, creada el 8 de Julio de 1948, presidida por Evita, que desarrolló una gigantesca tarea social que llegó prácticamente a todos los niños, ancianos, madres solteras, y mujeres que eran único sustento de familia, pertenecientes a los estratos más pobres de la población. La Fundación realizó un amplio espectro de actividades sociales, desde la construcción de hospitales, asilos, escuelas, colonias de vacaciones, hasta el otorgamiento de becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promoción de la mujer en diversas facetas. La Fundación realizaba anualmente los famosos Juegos Infantiles Evita y Juveniles Juan Perón, en los que participaban cientos de miles de niños y jóvenes de sectores humildes, que a la vez que promovía el deporte permitió también realizar masivos controles médicos. La Fundación entregaba también masivamente, cada fin de año, sidra y pan dulce a las familias más carenciadas, hecho este último muy criticado por los opositores.

De las obras realizadas por la Fundación que han permanecido pueden destacarse el complejo habitacional Ciudad Evita en el Partido de La Matanza (Gran Buenos Aires), gran cantidad de hospitales que en la actualidad suelen llevar el nombre de Evita, o Eva Perón, la República de los Niños en Gonnet (provincia de Buenos Aires), etc.

La preocupación especial de Eva Perón por los ancianos la llevó a redactar y proclamar el 28 de agosto de 1948 el llamado Decálogo de la Ancianidad, una serie de derechos de los ancianos que al año siguiente fueron incorporados a la Constitución en 1949. Los 10 Derechos de la Ancianidad eran: asistencia, vivienda, alimentación, vestido, cuidado de la salud física, cuidado de la salud moral, esparcimiento, trabajo, tranquilidad y respeto. En 1956 la Constitución de 1949 fue derogada por una proclama militar y los derechos de la ancianidad nunca más volvieron a tener jerarquía constitucional.

No me entretendré demasiado, amigos y amigas, en los pormenores del cancer que poco apoco minaba la salud de esta gran mujer. Solo diré que falleció en el año 1952. Cuando Eva Perón falleció a los 33 años, en la radio se anunció:  "¡Nuestra líder espiritual ha muerto!".

He aqui algunas de las palabras que pronunció,  comprometidas con la causa de los desheredados. Estas palabras me reconcilian con el ser humano.

Cuando elegí ser "Evita" sé que elegí el camino de mi pueblo. Ahora, a cuatro años de aquella elección, me resulta fácil demostrar que efectivamente fue así.

Nadie sino el pueblo me llama "Evita". Solamente aprendieron a llamarme así los "descamisados". Los hombres de gobierno, los dirigentes políticos, los embajadores, los hombres de empresa, profesionales, intelectuales, etc., que me visitan suelen llamarme "Señora"; y algunos incluso me dicen públicamente "Excelentísima o Dignísima Señora" y aún, a veces, "Señora Presidenta". Ellos no ven en mí más que a Eva Perón.

Los descamisados, en cambio, no me conocen sino como "Evita". Yo me les presenté así, por otra parte, el día que salí al encuentro de los humildes de mi tierra diciéndoles "que prefería ser "Evita" a ser la esposa del Presidente si ese "Evita" servía para mitigar algún dolor o enjugar una lágrima.

Ahora si me preguntasen qué prefiero, mi respuesta no tardaría en salir de mí: me gusta más mi nombre de pueblo. Cuando un pibe me nombra "Evita" me siento madre de todos los pibes y de todos los débiles y humildes de mi tierra. Cuando un obrero me llama "Evita" me siento con gusto "compañera" de todos los hombres.

Este es mi  humilde tributo a su memoria.